Publicado el: Jue, feb 23rd, 2012

En Interior se asiste con perplejidad y preocupación a la ‘caída’ del ministerio en manos del Opus Dei

Ser del Opus no es ilegal. Seguramente ni siquiera criticable. Es una decisión personal… Pero en un estado aconfesional como es España, lo que se exige a quienes representan al Estado es que mantengan sus creencias, o la falta de ellas, en el ámbito personal. En los pasillos del ministerio de Interior no tienen la sensación de que sea ésta situación de ‘neutralidad’ la que se esté dando en estos momentos.

El ministro, Jorge Fernández Díaz, como saben bien quienes tienen contacto con él, no oculta su pertenencia al Opus Dei. Son conocidas frases suyas que merecen respeto en cualquier particular, pero que parecen al menos discutibles en boca de un cargo público; frases como “Dios es el gran legislador del universo”, o, aún más criticable en un Estado aconfesional, “la política es un magnífico campo para el apostolado”.

Un rato de oración, otro de lectura espiritual
Pero en Interior lo que empieza a contemplarse ‘con perplejidad’ es la ‘coincidencia’ de varios personajes en la cúpula del ministerio, todos ellos provenientes de la Obra, o al menos sus círculos de influencia. Lo que preocupa no es tanto que Fernández Díaz ‘presuma’ de “ir a misa todos los días, rezar el rosario, hacer un rato de oración y otro de lectura espiritual”, aunque ese es un derecho individual, pero que como tal debe mantenerse en el ámbito privado, lo que provoca prevención es que la gente de la que se ha rodeado proviene, casi sin excepción, de gente que comparte ideas y formas de comportamiento.

En concreto, se señala entre los funcionarios cómo, un puesto clave, el de Secretario de Estado de Seguridad, ha pasado a ser ocupado por otro hombre de ese entorno, Ignacio Ulloa. Hombre duro del PP catalán, salido de las filas de FAES –es decir del entorno de José María Aznar-, se asegura en el ministerio que Ulloa también es de “oración y lectura espiritual”. En concreto, que es en los círculos del Opus donde Fernández Díaz y Ulloa se descubrieron.

Secretario de Estado, Director General de la Policía…
Hay más. La biografía del director general de la Policía, Ignacio Cosidó, parece de alguna manera clónica con la de sus jefes. Miembro del ala más derechista del PP, hombre que progresó a la sombra de Mayor Oreja, del entorno de Aznar, como demuestra su pertenencia a GEES, el Grupo de Estudios Estratégicos, Cosidó era colaborador habitual de medios como Libertad Digital, donde se ratificaba cada vez que tenía ocasión en las teorías conspiranoias para explicar el 11M.

No son los únicos, sólo los más conocidos. Lo que comentan, y temen, muchos de los funcionarios es la posible reacción que tenga la cúpula del ministerio en una situación de conflictividad en las calles como la que se prevé en los próximos meses, dada la contestación de grandes bolsas de la población a las medidas, tanto económicas como sociales, que está tomando el gobierno Rajoy; lo que ha venido en llamarse ‘la contrarreforma”.

¿Lo de Valencia es sólo el principio?
Los sucesos de Valencia, en este sentido, podrían ser un primer aviso. Como se ha publicado en ELPLURAL.COM, la ideología del jefe superior de policía de Valencia es de derecha extrema, lo que quizá explique que se le ‘escapara’ llamar a los estudiantes “el enemigo”. Con Interior en manos de esta cúpula, ¿se verá como ”enemigos” también, y se les reprimirá en consecuencia con tal pensamiento, a los estudiantes o los trabajadores del campo sanitario si salen a protestar por los recortes en las prestaciones sociales, a los trabajadores que se manifiesten en las calles contra la reforma laboral, a las mujeres que pidan públicamente que no se regrese a una ley que les obliga a ‘justificarse’ por decidir interrumpir su embarazo…?

Fuente: http://www.elplural.com/2012/02/23/en-interior-se-asiste-con-perplejidad-y-preocupacion-a-la-%E2%80%98caida%E2%80%99-del-ministerio-en-manos-del-opus-dei/

Mostrando 12 Comentarios
Tu opinión
  1. isabel c dice:

    Yo estuve un mes en búsqueda – me buscaban las Fuerzas de Seguridad en España y en Europa la Interpol -, en tiempos de Cotino, sin que ningún juzgado ordenara esta búsqueda.
    Quizás fue casualidad – aunque a estas alturas no sé como llamarlo -. Mi búsqueda, se debía a que Enrique Rojas (el de “Adiós depresión” supernumerario del Opus Dei, que ha venido presentándose como “catedrático de Psiquiatría de la Universidad Complutense Madrid, sin serlo ni haberlo sido nunca y a raíz de mis denuncias pasó a ser “catedrático de Psiquiatría de la Facultad de Psicología”, cuando en la Facultad de Psicología ni existe ni jamás existió cátedra de Psiquiatría, y podría escribir al menos un par de páginas más relatando, los trucos y artimañas empleados por este sujeto), sin ser mi psiquiatra – sino el del ex, Juan Cantero Caba -, le había entregado a éste un certificado médico prescribiendo mi internamiento psiquiátrico. Séis o siete líneas escritas a mano con letra amplia, donde aunque no daba ningún diagnóstico concreto, este inmoral – Enrique Rojas Montes (y no Marcos)-, prescribía mi internamiento.

    Ajena a esta inmoralidad y por supuesto, sin haber visto físicamente a Enrique Rojas desde hacía meses, una madrugada me vi rodeada de policías que me cogieron y me llevaron, así tal cual (en pijama y zapatillas). No había ocurrido nada anormal en mi vida ni el día anterior, ni poco antes, ni nunca. Ninguna denuncia, ningún altercado familiar, ninguna agresión por mi parte, jamás, a nadie.
    Fui a parar al Hospital Puerta de Hierro – la juez, había emitido una Providencia judicial en este sentido, también a mis espaldas sin dignarse a oírme ni darme una mínima oportunidad para defenderme y como estaban seguros de “mi peligrosidad”, aunque la documentación se preparó por la mañana, se acordó con la policía que viniesen a buscarme en la madrugada siguiente.

    En el Hospital Puerta de Hierro, me examinaron, me dijeron que no tenía nada, que sospechaban de un móvil económico, que me podía ir, pero que si tenía miedo me esperase en la sala de espera e intentarían buscar una solución para mí.

    Muy valiente entonces, aunque en realidad muy ingenua – por no decir muy imbécil y tonta de remate -, dije que estábamos en un Estado de Derecho y más de lo que me habían hecho no me podían hacer, que pensaba denunciar y me marchaba.
    Volví a mi casa y a una pequeña empresa que hacía años había fundado – donde el ex era socio minoritario -, para ver cuanto había y no había, ya que era el ex el que manejaba el dinero, aunque la Administradora Única era yo.

    El caso es, que a las 48h, cuando a duras penas había podido revisar buena parte de lo importante y me disponía a marcharme para denunciar habiendo puesto antes tierra por medio, sonó el teléfono y al levantarlo me enteré que venían a buscarme de nuevo y en esta ocasión no se iba a pronunciar sobre mi salud mental el Hospital Puerta de Hierro ni ningún otro centro de Sanidad Pública; tampoco un forense, ni cualquier otro médico neutral. Me iban a llevar directamente al psiquiátrico privado donde este individuo – Enrique Rojas, supernumerario del Opus Dei e impostor “catedrático de Psiquiatría de la UCM”, encerraba a sus víctimas -. Por tanto, estrechamente relacionado con él – puesto que les proporcionaba negocio . y sería este centro privado, el que decidiría si debían internarme o no.

    Aunque me costó, conseguí escaparme dos minutos antes de que llegasen a buscarme. Fue entonces cuando me pusieron en búsqueda, aunque la orden de búsqueda no fue dada por ningún juzgado.
    En honor a la verdad, tengo que decir que osé desobedecer a Enrique Rojas. El susodicho, me llamó un día por teléfono para que fuese a verle con el fin de “ayudarle” en la terapia que estaba llevando a cabo con él, el ahora ex. Viendo que la ayuda que me proponía era que cambiase a mis hijos a un colegio religioso (iban y siempre habían ido al mismo colegio laico, me negué rotundamente) y, que debía ceder participaciones de mi empresa a mi entonces marido porque “al hombre le importaba lo profesional”, rompí con Rojas y al cabo de casi cuatro meses, me encontré con esta movida.

    Creo que no es necesario decir que me dieron palos hasta en el carnet de identidad pese a que unos 15 médicos dijeron que no tenía enfermedad psiquiátrica alguna y por supuesto, me arrebataron por vía de hecho – y no de derecho -, la mini empresa que tanto me había costado levantar.

    Y sí, en este país sentó fatal que el juez Garzón intentara investigar las sacas y desapariciones del franquismo, pero de momento, no le han tocado un pelo a Enrique Rojas, pese a que tenía una estructura en unos determinados juzgados, que le permitían que se pudiesen seguir llevando a cabo sacas de madrugada, cuando además, está documentada por los mismos partícipes en la estructura e incluso “el detalle”, ha salido en la 3ª sesión del juicio.

    http://enriquerojaschanchullosymentiras.blogspot.com/2011/06/certificados-medicos-falsos.html

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  2. isabel c dice:

    Yo estuve un mes en búsqueda – me buscaban las Fuerzas de Seguridad en España y en Europa la Interpol -, en tiempos de Cotino, sin que ningún juzgado ordenara esta búsqueda.
    Quizás fue casualidad – aunque a estas alturas no sé como llamarlo -. Mi búsqueda, se debía a que Enrique Rojas (el de “Adiós depresión” supernumerario del Opus Dei, que ha venido presentándose como “catedrático de Psiquiatría de la Universidad Complutense Madrid, sin serlo ni haberlo sido nunca y a raíz de mis denuncias pasó a ser “catedrático de Psiquiatría de la Facultad de Psicología”, cuando en la Facultad de Psicología ni existe ni jamás existió cátedra de Psiquiatría, y podría escribir al menos un par de páginas más relatando, los trucos y artimañas empleados por este sujeto), sin ser mi psiquiatra – sino el del ex, Juan Cantero Caba -, le había entregado a éste un certificado médico prescribiendo mi internamiento psiquiátrico. Séis o siete líneas escritas a mano con letra amplia, donde aunque no daba ningún diagnóstico concreto, este inmoral – Enrique Rojas Montes (y no Marcos)-, prescribía mi internamiento.

    Ajena a esta inmoralidad y por supuesto, sin haber visto físicamente a Enrique Rojas desde hacía meses, una madrugada me vi rodeada de policías que me cogieron y me llevaron, así tal cual (en pijama y zapatillas). No había ocurrido nada anormal en mi vida ni el día anterior, ni poco antes, ni nunca. Ninguna denuncia, ningún altercado familiar, ninguna agresión por mi parte, jamás, a nadie.
    Fui a parar al Hospital Puerta de Hierro – la juez, había emitido una Providencia judicial en este sentido, también a mis espaldas sin dignarse a oírme ni darme una mínima oportunidad para defenderme y como estaban seguros de “mi peligrosidad”, aunque la documentación se preparó por la mañana, se acordó con la policía que viniesen a buscarme en la madrugada siguiente.

    En el Hospital Puerta de Hierro, me examinaron, me dijeron que no tenía nada, que sospechaban de un móvil económico, que me podía ir, pero que si tenía miedo me esperase en la sala de espera e intentarían buscar una solución para mí.

    Muy valiente entonces, aunque en realidad muy ingenua – por no decir muy imbécil y tonta de remate -, dije que estábamos en un Estado de Derecho y más de lo que me habían hecho no me podían hacer, que pensaba denunciar y me marchaba.
    Volví a mi casa y a una pequeña empresa que hacía años había fundado – donde el ex era socio minoritario -, para ver cuanto había y no había, ya que era el ex el que manejaba el dinero, aunque la Administradora Única era yo.

    El caso es, que a las 48h, cuando a duras penas había podido revisar buena parte de lo importante y me disponía a marcharme para denunciar habiendo puesto antes tierra por medio, sonó el teléfono y al levantarlo me enteré que venían a buscarme de nuevo y en esta ocasión no se iba a pronunciar sobre mi salud mental el Hospital Puerta de Hierro ni ningún otro centro de Sanidad Pública; tampoco un forense, ni cualquier otro médico neutral. Me iban a llevar directamente al psiquiátrico privado donde este individuo – Enrique Rojas, supernumerario del Opus Dei e impostor “catedrático de Psiquiatría de la UCM”, encerraba a sus víctimas -. Por tanto, estrechamente relacionado con él – puesto que les proporcionaba negocio . y sería este centro privado, el que decidiría si debían internarme o no.

    Aunque me costó, conseguí escaparme dos minutos antes de que llegasen a buscarme. Fue entonces cuando me pusieron en búsqueda, aunque la orden de búsqueda no fue dada por ningún juzgado.
    En honor a la verdad, tengo que decir que osé desobedecer a Enrique Rojas. El susodicho, me llamó un día por teléfono para que fuese a verle con el fin de “ayudarle” en la terapia que estaba llevando a cabo con él, el ahora ex. Viendo que la ayuda que me proponía era que cambiase a mis hijos a un colegio religioso (iban y siempre habían ido al mismo colegio laico, me negué rotundamente) y, que debía ceder participaciones de mi empresa a mi entonces marido porque “al hombre le importaba lo profesional”, rompí con Rojas y al cabo de casi cuatro meses, me encontré con esta movida.

    Creo que no es necesario decir que me dieron palos hasta en el carnet de identidad pese a que unos 15 médicos dijeron que no tenía enfermedad psiquiátrica alguna y por supuesto, me arrebataron por vía de hecho – y no de derecho -, la mini empresa que tanto me había costado levantar.

    Y sí, en este país sentó fatal que el juez Garzón intentara investigar las sacas y desapariciones del franquismo, pero de momento, no le han tocado un pelo a Enrique Rojas, pese a que tenía una estructura en unos determinados juzgados, que le permitían que se pudiesen seguir llevando a cabo sacas de madrugada, cuando además, está documentada por los mismos partícipes en la estructura e incluso “el detalle”, ha salido en la 3ª sesión del juicio.

    http://enriquerojaschanchullosymentiras.blogspot.com/2011/06/certificados-medicos-falsos.html

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  3. mccapunk dice:

    con respecto a lo que dice jorge sanchez tienes todos los partidos y fuerzas para votar que quieras pero la realidad es que la derecha sabe muy bien focalizar los votos y la izquierda sabe muy bien desperdigar sus fuerzas. el jefe de policia recibe ordenes del ministerio del interior que no tubo proiblemas con los 15 m creo recordar. y si piensas que las politicas del psoe y del pp se parecen bastante no creo que haga falta decir nada mas. unicamente recuerda (si lo sabias) que los gobiernos mandan solo como titeres, es el poder economico el que hace y deshace nos guste o no ( y no hace falta ser un genio, ni un doctor en ciencias politicas o economicas para vislumbrar la realidad)y me parece una desinformacion y una osadia decir que la politica de zapatero mientras el poder economico se lo permitio no fue una politica de izquierdas como nunca antes en españa nadie se atrevio a soñar. seamos justos coño

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    • Ivan Ferrer dice:

      Opino como tú. Y pienso que Zapatero debería haberse quitado de en medio en cuento empezaron a mandarle cómo gobernar. Vale más honra sin barcos…
      Tal como lo hizo se llevó al socialismo por delante.
      En cuanto al artículo, miedo dan. Parece mentira que haya quien entrega su vida a tamaña contradicción: tomar la ostia por la mañana e hinchar a hostias al pueblo por la tarde.
      Y como ganen en Andalucía no va a haber quien los aguante.

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  4. Antonio Domínguez Viola dice:

    El peligro que tenemos con estos ultracatólicos es el siguiente: “Pienso luego existo pero quítate de en medio o te rompo la cabeza”.
    ¿Vamos a quedarnos en casa, para que piensen que somos unos cobardes? ¡Hagamos como en Islandia! ¡Todos a la calle! con carolas pero pacificamente ¡Que ésta forma de gobernar no es decente!

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  5. cat-colico dice:

    me parece genial la idea, pues pronto podremos comulgar en los mismisimos andenes de la calle fuencarral, augusto figueroa e intermedias.

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  6. mccapunk dice:

    a quien votasteis cuando estaba en vuestra mano evitar lo que era evidente. solo el voto al psoe (mal que nos pese)pudo evitar esta mierda. ahora, despues de este golpe de estado legal solo queda joderse o pelear. mal asunto total

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    • Ojito, que las políticas se han parecido bastante…Para muestra basta un botón: al jefe de policía de Valencia, lo puso ahí Rubalcaba. Y no tenemos que aceptar que no pueda haber otros partidos o movimientos para votar. El Psoe, desde hace mucho, no es opción de izquierda.

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      • guanabacoa dice:

        No confundir valor y precio, el hecho que lo nombrara Rabalcba, no quiere decir que actuara de igual manera si están unos o están los otros como superiores, por aquello de la sumisión y tal vez adulación, no quiero de ninguna manera disculpar a actitud del Jefe Superior de Policia.pero siempre el subordinado actua como polea de trasmisión de los valores “democraticos”
        que tocan en el momento, quiero suponer que un ambiente de autentica democracia, su comportamiento hubiera sido otro, por aquello de nadar y guardar la ropa, pero cuando uno se encuetra seguro y arropado por los suyos, cree poder decir cualquier cosa.

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  7. boatandil dice:

    ¿que es radicalismo?, Radicalismo es no tolerar o aceptar la diversidad,la diferencia de pensamiento,de expresión,la no violencia,la no discriminación,la libertad de opción y elección.Simplemente,aceptar la libertad y el derecho de las personas en pensamiento,creencias y actuaciones.Por lo general la derecha,el vaticano(religiones en general)y las monarquías,siempre han actuado como radicales,tener la razón por el poder,discriminación y antidemócracia. En una palabra o crees,o crees en dios y la biblia.No hay otra forma de vivir o ser persona.No existe el derecho a decidir o actuar de otra manera.Radicalismo absoluto.

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  8. Con la Iglesia hemos topado. ¡¡Me lo temía!! Y todo esto, se lo han puesto los votantes en bandeja. Sólo de pensar en la “Casita” que tiene el OPUS en Torreciudad en Huesca, con un embalse a su disposición, y que parece una Fortaleza, me dan sudores. Y encima Escrivá de Balaguer, canonizado. ¡¡Que Dios nos ampare!! Eso, para que la gente vote sin pensar, alegremente. ¿No querían PP? Pues ya lo tienen, con todas sus consecuencias.Lo peor, es que pagamos Justos por Pecadores.

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  9. KEYSDOG dice:

    LO JODIDO ES QUE LAS FLAGELACIONES Y LOS SILICIOS SERÁN PARA NOSOTROS

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