Publicado el: Mie, mar 14th, 2012

Dioses

Manuel Vicent

 “Si hubiera dioses yo quisiera ser dios. Por tanto no hay dioses”. Así habló Zaratustra, el muñeco ventrílocuo de Nietzsche, con un orgullo que le salió directamente de la tripa. Negar a los dioses o arrojarlos por la borda me parece una forma demasiado ruda de librarse de la desgracia de ser humano. Pese a lo que diga Zaratustra los dioses existen. De hecho cualquiera puede ser dios si uno no espera demasiada gloria de ese oficio. No es tan difícil. Incluso tú mismo, sin ir más lejos, puedes realizar actos que estaban fuera del alcance de los dioses antiguos. No hubo habitante en el Olimpo que supiera quemar como Bogart cualquier pasión en la brasa de un Chesterfield demorando la muerte en cada calada. Ni en el paraíso existirá nunca un morbo comparable con el que te ofrece esa chica desconocida en el vagón del suburbano invitándote con la mirada a apearte en su misma parada. Hubo un momento en que toda la belleza del universo se concentró en la mandíbula de Ava Gardner. La frustración de Nietzsche consistía en que no podía ser dios. Probablemente habría superado esa neurosis si en lugar de caer en brazos de la histérica Lou-Salomé en las brumas de los Alpes, hubiera soñado con el placer de sorprenderse vivo bajo una parra junto al Egeo mientras sonaba un acordeón sobre una cazuela de mejillones. Los dioses antiguos vivían enjaulados en el tiempo y en el espacio infinitos sin poder librarse de esa maldición; en cambio cualquier mortal puede reducir con la mente el tiempo a un cuarto de hora de felicidad y el espacio a un lugar del sur donde vuelen las alfombras. Esa facultad es la primera prueba de tu omnipotencia. Puedes ser inmortal con sólo comerte un higo mientras concentras todo el deseo en ciertos labios. Al final de la vida siempre se llega con la sensación de que no se ha conseguido realizar los sueños. Sólo los tontos mueren satisfechos, pero no existe persona inteligente a la que el azar le ha negado un día de gloria en un ínfimo reino, en el que por un instante fue dios. Puede que ese reino fuera sólo el espejo del cuarto de baño donde se reflejaba tu juventud, en el que alguien, que acaba de salir, había dejado escrito con un lápiz de labios: tienes el pan en el tostador y el zumo en la nevera, te amo.

Fuente: http://elpais.com/diario/2009/05/24/ultima/1243116001_850215.html

Mostrando 22 Comentarios
Tu opinión
  1. fergar dice:

    Una antigua leyenda hindú dice que hubo un tiempo en que todos los hombres eran dioses. Pero abusaron de su divinidad, por lo que Brahma decidió suprimir su poder divino y esconderlo en un lugar donde fuese imposible de encontrar.
    El gran problema fue, entonces, encontrar un escondite.
    Cuando los sabios fueron convocados a un consejo para resolver este problema, ofrecieron estas alternativas:

    Vamos a enterrar la divinidad del hombre en la tierra
    Pero Brahma respondió: No, no es suficiente, porque el hombre cavará y la encuentrará.

    Entonces los sabios dijeron: En este caso, la llevaremos al océano más profundo
    Pero Brahma respondió de nuevo: No, porque tarde o temprano el hombre explorará las profundidades de los océanos, y un día la encontrará y la sacará a la superficie.

    Desconcertados, los sabios propuesieron: Sólo queda el cielo, sí, esconderemos la divinidad del hombre en la luna.

    Pero Brahma respondió de nuevo: No, algún día, los humanos viajarán a través del cielo, irán a la Luna y la encontrarán.
    Los sabios se miraron unos a otros:
    No sabemos dónde esconderla porque no parece existir en el cielo, en la tierra o en el mar un lugar que el hombre no pueda alcanzar un día.

    Entonces Brahma dijo: Esto es lo que haremos, esconderemos la divinidad del hombre en lo profundo de sí mismo, porque es el único lugar donde él nunca se le ocurrirá mirar.

    Desde entonces, el hombre viajó alrededor de la Tierra, se arrastró, subió, se zambulló, llegó a la Luna y exploró los cielos en busca de algo que está dentro de él.

    La leyenda hindú no aclara en qué consiste el carácter divino del hombre. Pudiera ser que estuviera haciendo referencia a la lucidez.

    Pero vamos,que no estoy muy seguro…
    se admiten apuestas!!!

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  2. Fernando 2º dice:

    Es que… Manuel Vicent es mucho Manuel Vicent!!!

    Un saludo a tod@s

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  3. Santos dice:

    Aurora…¡pues anda que yo….! Como pez en una “pecera”, pero…..una enorme pecera, donde se que caben muchos más “peces”. Sinceros saludos….

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  4. Querido Paco: Te he enviado una página que he recibido, que está muy bien, a mi juicio, Es de los rumberos catalanes, contra la Banca.Ójala te agrade. Un beso.

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  5. ¡¡¡¡Que hermoso es que todos los amigos de aquí nos parezcamos tanto!!! Nunca me he sentido tan,feliz, cómo al ver nuestra similitud de pensamientos, en sitos tan dispares, y con las cosas que nos hemos sentido Dioses. Desde luego, puedo jurar, que mis ensoñaciones y momentos maravillosos, nunca han tenido nada que ver con el dinero. Y he tenido muchos. Ni unos amigos tan completos cómo vosotros. Os lo juro. Besos a todos y a todas

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  6. Santos dice:

    Yo…..yo recuerdo que alguien vino a decir que….quien habla consigo mismo,espera hablar con “Dios” algún día. Ese “Dios” (según yo) duerme….come…vive con nosotros, forma parte de nuestro yo, y sentirnos como “Dios” es la forma más expresiva que tenemos para saber que forma parte de nosotros…..

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  7. dioscorides dice:

    Hay vivencias, si las recuerdas, que perduran toda la vida, independientemente de la edad en que se produjeron. Recuerdo tardes de verano con 6/7 años (1959), en que mi madre nos llevaba a la playa junto con mi hermano, que en 2 km. a la vista éramos escasamente 100 personas, donde ahora son miles. La ocasión la recuerdo y nunca he tenido que recurrir al subconsciente para recuperarla. Después de un agradable baño, me tumbé hacia abajo y mirando a los granos de arena ( en la Costa Brava, tenemos la mejor arena de playa), cogiendo uno pensé: y si aquí dentro hay seres vivos y su mundo es ese grano de arena. Entonces hay millones de mundos. Este pensamiento y reflexión me ayudó, en su momento, a desligarme de las ataduras de todos los dogmas, mitos y fábulas, que habidos y por haber existen. Aunque a veces pienso que todavía estoy unido a la caverna del mito de Platón. Dios?. Ahora mismo me siento como dios escuchando a Lito Vitale y Mike Oldfield.

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    • Jerónimo dice:

      Amigo Discorides, ese mismo planteamiento lo tuve de forma casi “plagiada”: Caminaba de noche descalzo por la orilla seca de la playa con mi mujer y mis hijas por la arena fría de un mes de Agosto, en el cielo me encontré de frente con la Vía Láctea… Era en la costa de Cádiz y llegué a la misma conclusión: un átomo… un sistema solar… Pasado el tiempo encontré un libro que incluía esa misma reflexión:

      http://ritmokatanga.com/el-pulso-silencioso-george-leonard/

      Está ya descatalogado, encontré no hace mucho un ejemplar de segunda mano en la red.

      Quien busca halla.

      Buen finde, Jero.

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      • dioscorides dice:

        “La música es una miniatura de la armonía del universo entero, porque la armonía del universo es vida en sí misma, y el hombre siendo a su vez otra miniatura del mismo universo, muestra acordes armoniosos o desafinados en su pulso, el ritmo cardíaco, en sus vibraciones, rito y tono. …” Que bello texto de George Leonard. Cuando puedas pásame el título del libro que mencionas.
        La vía Láctea, aaaah!!. Que bonita experiencia fue la primera vez que la ví (en condiciones), fue el Almería a finales de los 70,s, en una Pedanía de Almería, de donde es mi mujer. Noche de Agosto, paseando, sin luna y sin luz terrenal, solo con la luz del Universo y “vete aquí”, una mancha blanca que cubría la noche de este a oeste. Le pregunté a un lugareño y me dijo que eso era el Camino de Santiago ( hay que ver que siempre, los mismos, se apropian de todo, conceptos y nombres). Me retiré y llegué hasta una que estaba rtecien trillada y cubierta de parva, me tendí boca arriba y me dije: ¡¡ Hostia!!, pero esto qué es?.Solo me faltó la música de Kitaro. Me estuvieron buscando y al encontrarme tidado en la parva, se llevaron las manos a la cabeza. ¿ Pero tú no sabes, que a veces entre la parva hay alacranes?. ¿Alacranes?, , pero que son los alacranes para lo que ví, sentí y reflexioné.
        Saludos Jero.

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    • Jerónimo dice:

      El título del libro es “El pulso silencioso”. Si lo quieres buscar:
      El Pulso Silencioso George Leonard 195 páginas 1978 Edaf

      Pero vete directamente a segunda mano… hace años que no se volvió a editar y es del año 1978,si no lo encuentras y sigues interesado, házmelo saber: tan pronto como termine mi hija de leerlo te lo mando por correo postal, sé que me lo devolverás.

      Tuve una experiencia mística por esos días de Agosto que te comento: estuve horas tendido sobre una tumbona mirando el Universo en la oscuridad del campo, no sé cuántas horas estuve pero algo profundo cambió en mi, y cambió para siempre.

      Un abrazo, Jero.

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  8. montejb dice:

    Por esta vez me desnudaré aquí con mis amigos. Debo confesar en mi caso, que intento mirar como un niño con frecuencia. En el fondo pienso, que todos lo hacemos con frecuencia sin darnos cuenta. Nuestra individual y particular forma de ser nos condiciona, no dándonos cuenta que la mayoría de las decisiones que tomamos son inconscientes. En cierta manera vivimos como atrapados en la caverna del mito de Platón, mirando como un niño y fantaseando durante el tiempo, para suplir las carencias y penalidades diarias. En cierto modo sentirnos Dioses sería como el yin y el yan de nuestro equilibrio emocional y existencia vital, para seguir arrastras y en precario nuestro camino.

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  9. Jerónimo dice:

    ¡Genial! ¡Asquerosamente bueno!

    De pequeño tuve siempre la extraña sensación de ser inmortal, era algo que no podía ser cierto pero tampoco lograba saber la razón. Nunca encontré la respuesta pero ahora sí sé con certeza que no era real. Solía soñar que era capaz de volar, me trasladaba volando.

    A veces, sentir y compartir sentimientos en un lugar como éste nos convierte un poco en dioses, podría ocurrir que dios fuera de izquierdas (¡Que putada para los del Opus…!), o al menos tan raro como la gente que frecuentamos este antro virtual.

    Gracias, amigos. Jero.

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    • Paco Bello dice:

      ¿Qué niño no ha sentido que podía volar? ¿Quién no se ha visto volando por encima de los edificios y las montañas? ¿Quién no se ha creído inmortal? Bueno, quizá haya niños sin infancia que no pueden soñar, pero lo dudo. Lo mejor es no hacerse absolutamente pragmático, y reservar un poco de toda esa imaginación e ilusión cuando ya somos talluditos.

      Un abrazo, amigo.

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      • Jerónimo dice:

        Me he sentido un niño único porque cuando compartía esas experiencias me tomaban por extraterrestre… Me sentía distinto (pero mejor…). Pero ahora que te leo, Paco, resulta que no era tan bicho raro como pensaba…
        Bueno, medio siglo después no me siento inmortal, ya no vuelo, si acaso un pacífico paseo real (en el mejor de los sentidos) en bicicleta… ¿Será éso lo que nos pasa ahora que todos se abstienen de todo y nadie arriesga nada por nadie…?

        http://www.rtve.es/alacarta/videos/redes/redes-sabemos-sabemos-decidimos/1265498/

        ¿Sabemos Que decidimos?: “El efecto marco”. Eduard punset, muy recomendado.

        Felices sueños, amigos, Jero.

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      • montejb dice:

        Queridos Paco, Jero, Aurora, María y demás, la grandeza de la humildad como la que vosotros tenéis y proyectáis es lo que hace que uno se pueda sentir como un Dios, llegando a tocar con la punta de los dedos los límites del entendimiento.

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  10. Yo me sentí Diosa, cuando en un temporal Tuve que tirar a mi hijo desde el muelle, y esperar a que viniese la barca, y al chocar, le lancé. en brazos de los que llevaban la barca dos metros más abajo y luego me descalcé, y me tiré yo, y estuvimos para llegar que había sólo 11 Km cuatro horas, saltándonos el agua por encima, y el maquinista me dijo, que no había visto a una mujer de Madrid hacer lo que yo había hecho. Cuando vi a mi hijo a salvo, me creí Dios.

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    • maría dice:

      Superas a los dioses en tu intensísimo y breve relato.Envolviéndolos de humanidad .¿Amarán los dioses a sus hijos?

      Aquí (seguramente también en el Olimpo)a los “dioses” se les va la olla.Con consecuencias casi siempre trágicas.

      “¿Dios,el mejor invento del hombre?”

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  11. Dioscórides dice:

    ¿Este comentario necesita consentimiento de moderación?. No le encuentro la púa. No m’en sé avenir.

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  12. Dioscórides dice:

    Gracias a Vicent he recordado un momento en que me sentí como dios, tenía 15 años, fue una tarde Junio, subido en un cerezo en medio de una viña, comiendo las primeras cerezas , que al contrario que otros años, eran ya maduras y dulces. Después de pegarme una panzada de cerezas, gordas y rojinegras, me senté en un ribazo y me quedé más a gusto que dios. Palabra de ateo. Aunque yo, ya soy un poco Dios córides. jajajaja.

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  13. montejb dice:

    Sin duda alguna, todos somos Dioses, el problema es descubrirlo y saber serlo ;)))))
    Mi convicción es que: ¡¡SÍ PODEMOS!!

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  14. Buenísimo, compañero. Cuán grandes somos sin saberlo. Es realmente un artículo muy optimista y tiene un mensaje muy claro. No dejemos pasar el tren de la vida malgastando nuestra energía en ser quienes no somos. Disfrutemos de la esencia divina que nos ha brindado esta vida porque es bien cierto que todos somos dioses.

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