Más sobre las sutilezas de la manipulación (Luis Solana)

Publicado en: abr 6 2012 - 8:30pm por Iniciativa
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Paco Bello Iniciativa Debate 6/4/2012

Me encuentro de casualidad con la opinión de Luis Solana Madariaga (hermano de Javier “OTAN” Solana), en un artículo que publica en su propio blog. Y como con Sarkozy, me doy de bruces con una nueva lección de manipulación, en la misma línea pero más elaborada, y sin la connivencia de los medios de incomunicación.

Hay que recordar que este caballero es un destacado “socialista”, aunque no hasta el nivel de Javier, claro (me refiero a relevancia dentro del PSOE, por supuesto). Ideológicamente no sabría cómo definir a todos estos señores y señoras, porque si bien pudiera decirse que en ciertos aspectos parecen ser perfectos discípulos de Mill y Bentham, lo cierto es que eso siendo nefasto, sería concederles algún valor ético, y es precisamente de eso de lo que carecen. No son “etiquetables” políticamente, no nos engañemos; son mercenarios del capital, y así actúan.

Una digresión… cuando uno se para a pensar en aquellos empresarios fordistas de principios y mitad del siglo pasado, que siendo clasistas reconocidos, gente conservadora que pensaba en la circulación de capitales, y por tanto en el business más que en el bienestar de los demás, y cómo frente a ellos se lograron conquistar los derechos que ahora se están perdiendo…  cuando se le dedica un instante a reflexionar sobre todo eso, con todas las circunstancias favorables que queramos esgrimir para justificar aquellos avances: tanto la coyuntura industrial, la amenaza que suponía el socialismo como freno a la hegemonía del capitalismo por comparación y su adecuación keynesiana, o la fuerza de los sindicatos o el carácter de la población, o…

Pero cuando uno piensa que todo era poco (porque realmente era poco); que el paternalismo resultaba tan humillante como su propio nombre indica aplicado en adultos, y que había tanto por hacer aún, y entonces se le representa visualmente un Eduardo Barreiros (conservador), y lo compara con Jaume Roures (“progresista”), o compara un más actual Giscard d’Estaing (conservador) con Rubalcaba (“progresista”), y se da cuenta de cómo ha cambiado todo, es cuando entiende que alguien como Luis Solana diga lo que dice tan alegremente.

Este izquierdista de “sexto ciclo” de Kondratiev, critica las medidas adoptadas por el gobierno de Rajoy, pero no porque le parezcan la aberración antisocial que suponen, sino por escasas y mal dirigidas.

El “socialista” opina que…

Los acreedores quieren que España reduzca gastos hasta niveles que permitan atender los préstamos, no solamente que reduzca las inversiones. El gasto es recurrente, la inversión es puntual. Más correcto (como en el ejemplo de la familia) es que además de reducir gastos venda parte del mobiliario doméstico, pero basar la credibilidad económica sólo en la bajada de la inversión es un error de primer curso.

Vamos, que además de poner ejemplos de hogar (una práctica muy extendida esa de comparar un Estado con una casa, aunque en según qué contextos, como en este caso, resulte ridícula e incluso estúpida), se atreve a proponer más privatizaciones, mucho menos Estado. Jolín como ha cambiado el cuento de Caperucita, la Roja.

Y vuelta la burra al trigo ahora con la confianza de los especuladores internacionales, criminales que abocan al hambre y la necesidad a medio mundo haciendo negocio con cualquier materia que se precie, incluidos, cómo no, los más preciados; alimentación y salud. Esta vez el “socialista” nos habla de cómo hacer que estos reputados y dignificados criminales confíen en nosotros. Que no es otra fórmula que aplicar lo que antes recomendaba.

Mientras no veamos al Gobierno afrontando la reducción real del gasto los mercados no se van a fiar.

Por si esto no ha quedado lo suficientemente claro, Don Luis empieza su lección magistral de economía de izquierdas señalando a los verdaderos responsables del desaguisado (los malos de la película, los irresponsables), que después escenifica con esos siempre cercanos ejemplos hogareños.

el problema de lo que le pasa a España lo tenemos los españoles, nadie más.

Una idea a no olvidar: los españoles debemos todo lo que produce toda España durante un año.

Otra idea fundamental: la confianza hacia quien debe dinero mejora si el deudor recorta gastos, no si recorta inversiones.

En definitiva; otra nueva lección de progresismo actual. Los malos son aquellos que estiraron más el brazo que la manga (no se refiere a las entidades financieras, por si alguien tiene la tentación de creerlo, por eso los subliminales ejemplos domésticos). Los adeudados son los buenos (para qué vamos a entrar en pormenores de si esa deuda es legítima o si esas entidades tenían capacidad para dirigir la dinámica social, ¿verdad?), y los deudores los malos (hablamos de Estado y familias, insisto). Tampoco entraremos en cómo se está convirtiendo la deuda privada en deuda pública (de estos deudores no se habla, que eso es muy aburrido, aunque deban muchas veces más que el Estado), porque parece que para este señor es además urgente hacerlo así, aunque sea vendiendo el patrimonio de los manirrotos (hay que volverse a ganar la confianza de esos filántropos llamados mercados, aún sin un proyecto de recuperación).

Cada día es más urgente recuperar las riendas de los medios de comunicación, y con ello la cordura, porque este frenopático se nos está quedando pequeño para tanta demencia.

 El artículo de Luis Solana: http://www.luissolana.com/?p=5184

Imagen de portada de: http://blogs.periodistadigital.com/debatespd.php?blog=610&page=1&disp=posts&paged=3

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