Dios no existe… (mutis): la necesidad vital del ateísmo vocal
Nacemos dentro de una religión y aprendemos rápido el respeto hacia todas; por defecto. El mundo sobrenatural por estos lados caribeños y latinos suele tener el patrocinio católico y la mayoría es amiga de Jesús. Usualmente, monjas controlan las escuelas, abuelas adoran vírgenes y tienes que lidiar con misas, confesiones a curas y la comedera de hostias. Para el inmaduro cerebro infantil, ese que no es abusado creciendo, el globo transcurre normal pues la magia domina y los unicornios viven en los bosques.
Las neuronas, una vez adultas, te devuelven otra realidad. Te das cuenta que vivías en un planeta en guerra, contaminado, injusto y repleto de discriminaciones e intolerancias, tanto religiosas como no religiosas. El gobierno de paso idea normas y formas para mantener al pueblo callado y la revolución, como siempre, parece ser todavía la única salida. Conoces los varios circuitos de la represión, sus danzas, la forma en que entra y sale de una vida, manipulando la salvación de otros a través de la aceptación de sus ideas. “O haces lo que digo o mueres”.
El poder religioso, desafortunadamente, se ha valido de esa frase para imponer sus creencias. Ha conquistado, no sólo geografías terrenales sino cerebrales, erradicando creencias anteriores para imponer sus nuevas, muchas veces utilizando el sincretismo originado de un violento reclutamiento con el objetivo de conseguir más fácil lo que desea. Justamente, leer las ideas de otros permite atrapar historias, evidencias y hechos que muchas veces arrojan por debajo todo lo que te enseñaron al crecer y, déjenme decirles, es un viaje realmente extraordinario, un proceso gradual que muestra claramente la pasmosa mentira en la que subsistimos; fenomenal salir de todo eso.
Para ese proceso de maduración, la transmisión de información es absolutamente obligatoria. Una sola persona no puede pensarlo todo, es necesario el poder neuronal de parte de la especie a través del tiempo para conseguir el progreso; y, por supuesto, la transferencia del mismo. Sin embargo, la especie sigue encadenada a ciertos aspectos nocivos de su biología y de conocimientos primitivos. La tecnología evoluciona y se convierte en otro negocio, hay que luchar por un código abierto; la ciencia expande el conocimiento, erradicando mitos y rectificando errores, pero hay que luchar por una posición librepensadora. Dios es inexistente… pero no debes decirlo.
“Dios es una hipótesis y, como tal, necesita la prueba: el onus probandi* descansa en el creyente. Si deseamos explicar nuestras ideas de la Divinidad estamos obligados a admitir que, por la palabra Dios, el hombre nunca ha podido designar absolutamente nada, simplemente nombra así a las más escondidas, las más distantes y las más desconocidas causas de los efectos que ha visto; ha utilizado esa palabra sólo cuando el juego de las causas naturales y conocidas ha dejado de ser visible, tan pronto como pierde el hilo de estas causas o cuando su mente no puede más seguir la cadena, el ser humano corta la dificultad y finaliza sus investigaciones llamándolas Dios, el último de las causas, es decir, aquel que está más allá de todas las causas conocidas. Cada vez que decimos que Dios es el autor de algún fenómeno, eso significa que somos ignorantes de cómo ese fenómeno opera con la ayuda de fuerzas o causas que conocemos en la naturaleza”, explica Percy Bysshe Shelley en su libro La necesidad del ateísmo.
La transmisión de información tiene un valor inmenso. Ha sido esa capacidad para llevar y traer pensamientos que ha unido al ser humano, desafortunadamente, estas plataformas han sido muchas veces utilizadas para estupideces. La inmadurez de la especie la mantiene anclada a mitos, tanto arcaicos como modernos, que son transmitidos y mantenidos en libros, películas y televisión. Ahora, el internet ofrece otro medio para continuar transmitiendo referencias, pesquisas, indagaciones; puedes continuar enviando idioteces, superficialidades que alimenten los placeres de la especie, o te decides a ponerlos a pensar. Para algunos, la última decisión es la única que vale la pena, muchos se deciden por ambas, millones más sólo desean la primera. Sin embargo, no lograrás absolutamente nada si eliminas alguna, lo que tienes es que ofrecer la realidad y esperar. Pero esperar mucho.
Con la censura, sin embargo, no hay nada que esperar.
“Cada vez que asisto a una cena o almuerzo tengo que aceptar las bendiciones y las gracias a un Dios, sin chistar; si pongo algún pero la ofensora soy yo al romper el statu quo. Las personas viven aferradas a ese respeto que deben recibir de todos los demás pero no piensan que en los demás hay otros que también tenemos derechos, también podemos sentirnos incómodos ante un evento así. Me parece que lo mejor para todos es que las creencias sean privadas, no sólo el ateísmo debe serlo”, cuenta para Sin Dioses Amy Toupin, neuróloga en Pittsburgh.
Efectivamente, el concepto de dios está en todos lados. Sus efectos no. La iglesia está presente en los gobiernos y las creencias son muchas veces parte de su constitución, aún no haya sido lo que sus fundadores desearon. En el himno de mi país, dios está presente; en los dólares estadounidenses, dios está presente; en las juramentaciones, su nombre y textos sagrados sirven como testigos. Cada comunidad tiene varios líderes religiosos, los matrimonios son mayormente procesados por iglesias y hasta las llegadas y salidas del mundo son patrocinadas por religiones y dioses; de hecho, la creencia en Dios es demandada en decenas de países a la hora de que alguien desee convertirse en presidente o alguna candidatura política.
Al inicio de la constitución dominicana, los asambleístas afirman que proclaman y redactan estas leyes fundamentales “invocando el poder de Dios”. La constitución del estado de Tennessee en Estados Unidos proclama que “un ateo no debe tener empleos civiles”, de hecho, “ninguna persona que niegue al ser Dios o un estado futuro de recompensas y castigos, no debe tener empleo alguno en el departamento civil de este estado”, afirman las leyes en estados como Texas, Arkansas, Carolina del Sur, Carolina del Norte, y Pennsylvania, entre otros. Luego de que George Bush fuera electo a la presidencia, después de afirmar que ningún ateo debe ser considerado ciudadano estadounidense, el consejero de la Casa Blanca en su gobierno, C. Borden Gray, escribió en respuesta a la famosa intolerante cita de Bush: “puedes estar seguro que la Administración procederá en todo momento atendiendo a los derechos legales de los ateos, así como con cualquier otro grupo con el que el presidente difiera”.
Pero las cosas son muy distintas. Estados Unidos es el país, entre naciones desarrolladas, más religioso. Como bien argumentó el neurocientífico y escritor Sam Harris, a pesar de que la religión y el estado están claramente divididas en la constitución de ese país, la religiosidad es parte íntegra de la vida estadounidense y de su política también. Las razones, muchas veces enlazadas con el miedo y el desequilibrio económico, no son claras.
“Cuando consideramos el aumento del islamismo por el mundo musulmán y la expansión explosiva de los pentecostales en África y la beatería anómala en Estados Unidos, nos damos cuenta de que la religión tendrá consecuencias geopolíticas por un largo tiempo”, escribe Harris en su libro The Moral Landscape.
Es importante transmitir información en medio de un mundo que alucina, creyendo en visiones y espejismos. Si consideras que Xenu es real pues estás en tu derecho de hacerlo, pero no por ello debes esperar ni que yo crea en él ni que deje de explicar por qué pienso que se trata de un disparate originado por algún delirio. ¿Por qué no? La humanidad merece que otros lo digan. Es muy placentero descubrir lo que estás buscando, muchas veces en respuestas que no fueron explicadas mientras crecías, hechos que continúan siendo obstaculizados en la actualidad.
No obstante, no parece importar que se involucren con la educación de tus hijos, con tu gobierno, con las tendencias culturales, que se lleven tu dinero sin impuestos. No importa que líderes religiosos manipulen todo un país con teocracias y que el Vaticano instruya contra el uso de la anticoncepción, de los condones, las células madre y se oponga a estilos de vida e identidades sexuales mientras defiende a sus pederastas criminales; no importa que los textos sagrados sean machistas y que sus denominaciones no estén de acuerdo con sus interpretaciones; no importa, lo que importa es que el ateísmo debe de ser respetuoso, es significativo que esta minoría de ateos vocales haga silencio, deje pasar todos esos absurdos con los que continúan reprimiendo a las masas, al final, no vamos a cambiar nada y sólo somos irreverentes, descorteses, inconsiderados.
Ah y, aparentemente, adoramos a Richard Dawkins.
Aparte de obviar los verdaderos objetivos y la importancia de ser un ateo vocal y fuera del clóset, estas personas sencillamente desean acusar a los ateos de actuar como fanáticos religiosos, obviando que, precisamente, son esos puntos débiles que los creyentes deben cambiar; puntos de los que nos acusan injusta e irracionalmente. Los ateos somos un grupo heterogéneo y avispado, hay muchos ateos que no soportan a Dawkins, hay ateos que andan en políticas varias, hay ateos que creen en visitas a extraterrestres, hay ateos que nunca han leído a ninguno de los conocidos jinetes del Apocalipsis, pero ninguno tiene un dios al que seguir, no nos une la existencia de algo sino que tenemos en común haber arrancado a los dioses sobrenaturales como existentes. Después de ahí, cada ateo es responsable de su vida, sin iglesias, sin profetas, sin líderes sobrenaturales e inexistentes, sin dogmas.
No venero a nadie, admiro ideas y acciones. Las debilidades humanas no deben borrar momentos de brillantez ni las genialidades deben convertir al ser humano en un objeto de idolatría. Todas las ideas están sujetas a cambios; aprende a adaptarte y no le temas al conocimiento; algún día no será necesaria la Lupa Herética, es probable que ni siquiera su autora esté viva, pero por ahora es indispensable que todo el que así lo desee, consiga canciones que vayan acordes a sus melodías.
La diversidad origina el justo laicismo
Antes de Hitchens estaba Sagan, antes de Sagan, Russell…
“Lo que digo es que si Dios quería enviarnos un mensaje, y escritos antiguos era la única forma en que podía pensar para hacerlo, pues pudo haber hecho un mejor trabajo”, aseguraba la doctora Ellie Arroway en el libro Contacto escrito por Carl Sagan.
“Si nuestro gran Dios pudo encontrar en su corazón conceder, usó esa palabra, conceder, que tres, sólo tres de los 360 ídolos en la casa vale la pena adorar”, escribió Salman Rushdie en el libro Los versos satánicos, ofendiendo a millones de personas y originando una orden de muerte contra él que lo alejó de su hogar para siempre.
“El hombre nunca estará libre hasta que el último rey no sea estrangulado con las entrañas del último cura”, expresó el filósofo Denis Diderot.
“Es un trabajo fraudulento realmente increíble una vez lo piensas, creer algo ahora a cambio por algo después de la muerte. Hasta las corporaciones con sus sistemas de recompensas no intentan hacerlo póstumo”, Gloria Steinem.
“Lo que puede ser afirmado sin pruebas, también puede ser descartado sin pruebas”, Christopher Hitchens.
La presencia de la crítica religiosa no es nueva. Hace mucho que el ser humano se dedicó a pensar, especialmente ante represores absurdos. En ciertas ocasiones ha sido acallada con violencia e intolerancia, en otras ha sido limitada por la distribución masiva y el valor atribuida a ella por los creyentes con poder. Cuando el individuo se dio cuenta de todo lo que podría ganar manipulando al otro ha utilizado, desde entonces, lo que está en su poder para conseguirlo y mantenerlo. Entre las herramientas más favorables para ello se encuentran la represión por medio de la violencia y el mantenimiento de la ignorancia a través de una restringida y tediosa educación. El poder y el dinero son los aliados perfectos en este asunto. De la única forma que termina la esclavización es cuando personas informadas se hartan de ello, cuando es posible concebir una revolución que acabe con las teocracias, un juicio verdaderamente justo. Pero estamos aún muy lejos de ello. No sólo porque en los periódicos de mi país todavía se leen titulares donde el diablo es el personaje principal sino porque en lugares como Estados Unidos, todavía líder en la producción científica en el mundo, encuentras amenazas, insultos y palabras psicópatas lanzadas a una chica atea de 16 años en una escuela pública en Rhode Island.
Todo comenzó cuando la escuela alzó una pancarta sobre la oración en el auditorio y a la alumna Jessica Ahlquist no le sentó bien, le pareció discriminatorio; así que pidió que la quitaran, cuando no fue escuchada, la chica lo llevó a juicio. El laicismo era su defensa y la ventaja de estar en un estado de libertades como lo es Rhode Island. La chica ganó el juicio y el juez ordenó que bajaran la pancarta y que no se publicitara ninguna religión como no se publicitaba el ateísmo ya que la escuela es un lugar público. Sin embargo, lo menos que le han deseado a la jovencita es que se queme en el infierno; un verdadero absurdo para personas que promueven la oración. Hasta a su hermana la han amenazado.
Tristemente, muchos religiosos no entienden el laicismo y piensan que el ateísmo está en contra de ellos; no comprenden la existencia de una jovencita que no pertenece a su club y desea que los derechos de ella también sean respetados. La meta de la chica no es fastidiar ni ofender, de la misma forma como la meta de los que alzaron la pancarta tampoco lo era. El mundo cambia (menos mal) y las libertades que todos disfrutamos no sólo pertenecen a la mayoría, son para todos. Aun así, cuando un ateo exige sus derechos el asunto no es el mismo, la avenida respetuosa se transforma en una sola vía: “yo me puedo ofender cuando exiges imparcialidad, pero tú no puedes ofenderte con mis dogmas porque son parte del statu quo”.
Pero todo cambia, de eso podemos estar seguros; parafraseando al físico teórico y cosmólogo Stephen Hawking, el inteligente es el que se adapta. Y tendrán que adaptarse también a los ateos fuera del clóset que les gusta hablar, escribir, debatir, transmitir. Sólo esperamos que las voces no tengamos que apagarlas para alejar la violencia, las injusticias e intolerancias y para mantenernos con vida…nunca más.
Dios no existe... (mutis): la necesidad vital del ateísmo vocal,










Soy muy cristiano, pero no soy católico, ¿por qué? Si alguien mepreguta siempre le respondo lo mismo soy seguidor de las doctrinas de Jesús de Nazaret y no de las del Vaticano.
La ideaa cristina es de liberación no de caridad (a la católica), es de unidad con los demás no de clasicismo.
La derecha ha manipulado simpre la religicón y el Vaticano se ha alineado siempre con los opresores, son los auténticos fariseos del evangelio.
Cristo decía “muchos vendrán en mi nombre pero por sus obras los conocereis”
Eso es lo que miro sus obras y si alguiente trata de manipularme siempre digo opino lo mismo que el Apostol Santiago, y se quedan flipando porque nadie ha leido la epistola del Apostol Santiago, les da panico a los del Vaticano, leedla si no la conoceis y luego decidme si no la firmariais todos.
Soy profundamente religiosa. No sigo a ninguna religión. Creo en mi misma,en mis capacidades y sé mis limitaciones también.Soy una heroína de mi propia vida como tantas personas luchadoras.-
Alguien dijo, hace mucho tiempo, “las religiones son el opio de los pueblos” y es una gran verdad incólume hasta estos días.-
Observemos lo que sucede en ns. sicología. La mente viene a ser el escenario donde los actores participan incansablemente. Es imposible mantener la mente quieta.
No obstante es posible de “educar”. Cada actor tiene atrapada conciencia. Que pasaría si fuera aumentada? …
Seríamos mejores personas, lo que no es poco decir.
Sinceramente, creo que dios existe, no como nos enseñaron,
aquel dios q´manda tuertos, ciegos sólo a sufrir en este mundo. Permítanme compartirles, que una vivencia es bien diferente a una creencia. No quiero aparecer como presumida, pero en la universidad de la vida, vamos descubriendo cada uno su camino.
Las religiones han hecho mucho daño, los mercaderes del templo han traicionado la esencia misma de la doctrina, del conocimiento sencillo y práctico que significa el trabajo interior.
El tema planteado, me parece más que interesante y me animé a postearles. Felicito a los creadores de este site que nos dan la oportunidad de participar con altura de miras, muchas gracias.-
Bien venida querida Miriam; me alegra ver que te decidiste a formar parte de este ágora de librepensadores y me honra haberte incitado a ello.
Como se desprende de tus palabras, no es lo mismo religiosidad, que religión. La religiosidad, en mayor o menor medida, es algo consubstancial del ser humano, que forma parte de acerbo individual y es, o debería ser, algo estrictamente personal, que núnca debería trascender ese ámbito; cuando lo hace, cuando trasciende ese ámbito intimo de la persona, y pretende además convertirse en norma colectiva, es cuando se transforma en Religión.
Me alegra tenerte entre nosotros querida amiga. Se que nos vas a aportar mucho, pues las buenas personas, siempre dejan un agradable perfume a su paso y tu lo eres.
Permiteme darte un tierno y amigable beso de bienvenida.
os dejo esto aqui por ser cultura, curioso caso
http://cultura.elpais.com/cultura/2012/04/17/actualidad/1334655975_513642.html
Curiosidad – ¿Quién creó el universo? ver vídeo http://montejbquisiera.wordpress.com/videos-de-ciencia/ En este primer vídeo Stephen Hawking habla sobre su teoría publicada en The Grand Design y asegura que Dios no existe según la Ciencia, aunque respeta a quién crea que Dios existe.
Javier, mencionas que no estás para devanarte los sesos y no tienes por qué hacerlo. Para mí es muy simple: supongamos que afirmo y te digo que existen los duendes. Lógico será que solo me creas si presento pruebas evidentes de su existencia. ¿Haces mal en plantearme tu escepticismo?. Al contrario, estás en tu derecho. ¿Sería lógica mi petición a que demuestres que no existen los duendes?. Quién crees que debe aportar la prueba?. Quien crea que hay duendes debe aportar las pruebas. Pues igual con la discusión del dios cristiano u otras divinidades. El creyente tiene la carga de la prueba. El ateo, no. El ateo basa su postura en la lógica y la razón. Si no hay evidencias de algo, no tiene por qué creer. ¿Qué te dice la razón al respecto?.
Si creer en dios es una cuestión de fe, ya no estamos hablando de lo mismo. La fe no demuestra nada.Para algunos, si hablas con dios, estás rezando y si dios te habla a ti, tienes esquizofrenia. Lo curioso de este dios es que solo manda a uno de ellos al frenopático.
“Para algunos, si hablas con dios, estás rezando y si dios te habla a ti, tienes esquizofrenia. Lo curioso de este dios es que solo manda a uno de ellos al frenopático” muy buena, Dioscórides!
Por devanarme los sesos, me refiero a la decisión última, personal. A ver si consigo explicarme.
Una cosa es el proselitismo. Para mí eso es lo más absurdo, justo por el razonamiento que tú haces. Se te exige que creas en algo de lo que no tienes la menor prueba, porque eso es “bueno para tu alma”, sobre la cual tampoco tienes prueba alguna. Y como dije en el otro comentario, ahí el ateísmo activo me parece un contrapoder cojonudo y muy necesario. Por aquello de abrir los ojos al fanatismo y utilizar la cabecita para algo más que para ponernos gorros.
Yo lo que digo es que el hecho de no tener evidencia alguna sobre algo no significa, necesariamente, que ese algo no exista. Descubrimos que la partícula última era el átomo, á-tomo, indivisible… y luego resulta que descubrimos otras aún más pequeñas. Defender la existencia del quark era, en cierto modo, como defender la existencia de un dios.
El problema de base es qué se entiende como dios, como “poder”, o como quiera llamarse. Y cuando llegas a este punto, las religiones resultan inservibles, eres tú y tus pensamientos y tu percepción del mundo.
Puedes pensar que somos pura química y física. Tiene todo el sentido del mundo, y probablemente acabe siendo la respuesta. Con gran pesar de mi corazón, creo que por ahí van los tiros.
También puedes pensar que existe algún patrón, que la existencia humana “necesariamente” ha de ser algo más que nacer, cagarte encima, matar, comer, amar, reproducirse, volver a cagarte encima, y morir. Que todas esas cosas hermosas e increibles que concibe tu mente han de significar algo más que la hormona adecuada en el momento adecuado.
Ni en un sentido ni en otro, tienes prueba alguna.
Pero es que no tienes que dar pruebas a nadie, porque no se trata de publicitar religiones, no del maldito e insoportable proselitismo. Se trata de un pensamiento personal.
Y con ese pensamiento es con el que no quiero romperme la cabeza demasiado. Porque no sabré nunca la respuesta, o si la se, será en otro momento, o en otro lugar.
Espero que no se entienda mi comentario como una crítica al ateísmo. Al contrario, me parece la práctica más necesaria del puñetero planeta. Yo me refería al propio concepto de divinidad, tan intangible para cualquiera.
Javier,“el hecho de no tener evidencia sobre algo, no significa, necesariamente, que ese algo no exista”, cierto compañero, pero hasta que no surja esa evidencia, es lógico analizarlo con escepticismo, que enseña no debemos aceptar ninguna verdad establecida a priori, sino que debemos indagar, cuestionar y buscar pruebas para aceptar una idea. Si las pruebas son insuficientes, el escéptico está en todo su derecho a permanecer incrédulo. La mayoría de los ateos y agnósticos, son escépticos.
Y en el caso que nos ocupa y en relación a los argumentos del artículo, en democracia, no se debe permitir que esa idea imaginaria campe a sus anchas, comandados por unos intermediarios que tienen montado un tinglado desde el que controlan las mentes a través del sistema educativo, son garrapatas de los erarios públicos donde se asientan, tienen múltiples negocios y no pagan impuestos y donde, desde su sede y banco central, se dedican también al blanqueo de capitales y a las inversiones de riesgo como armas, industria farmacéutica (viagra, preservativos, etc.), biogenética… vamos, donde esté la pasta a niveles inmorales (si deseas fuentes de información, te las pasaré).
Y todo ello legal, en nombre de dios, en este caso de un dios trino (que manda huevos el galimatías de la santísima trinidad. Esto me recuerda….
Eduardo Galeano en su libro un mundo al revés, tiene escrito: “Cuando llegué a Roma, por primera vez, no creía en Dios. Pero no guardaba mal recuerdo del Dios hijo, el rebelde de Galilea que había desafiado a la ciudad imperial, donde estaba aterrizando en aquel Avion de Alitalia.
Del Espíritu Santo, apenas tenía el vago recuerdo de una paloma blanca de alas desplegadas, que caía en picado y embarazaba a las vírgenes. Entrando en el Aeropuerto de Roma, un gran cartel me golpeó los ojos. BANCO DEL ESPIRITU SANTO. Me impresionó enterarme de que la paloma andaba en eso”.
Un afectuoso saludo de un ateo.
Si alguien te dice que los ateos nos comemos a los niños crudos, no te lo creas sin evidencias. Seguro que son elucubraciones de que aquellos que citaba el gran Gila “ Empezaron con un pesebre y mira lo que tienen montado”.
Nada, me parece que no nos entendemos jajaja si estoy de acuerdo en todo lo que dices, no tienes que “convencerme” de nada!
Un saludo!
Nada más lejos de mi intención que pretender convencerte de mis opiniones, creencias o no creencias. Para mí lo más importante es nuestra coincidencia en la justicia social.
Saludos.
Me resulta muy curioso, con esto de la religión, lo cerrado de las posturas. Normalmente se dice “Dios sí existe!” o “Dios no existe!”, cuando en realidad es algo a día de hoy indemostrable y no tenemos maldita idea.
A todas luces me parece increíble el seguidismo bíblico, claro. Tomar un documento histórico por verdad de fe se me antoja un absurdo. Y cualquier dios antropomorfizado me huele a chamusquina.
Sin embargo, no veo tampoco motivos para afirmar que no existe ningún tipo de entidad o poder desconocido para nosotros. Aún no hemos comprendido la mayor parte del funcionamiento ni del universo ni de nuestras propias vidas. Damos por hecho que todo será “natural”, puesto que cuanto habíamos atribuido a los dioses ha acabado siendo “natural”, pero eso no significa necesariamente que todo lo que queda por descubrir vaya a ser igual.
En muchos casos, veo en el ateísmo militante un contrapoder al terrible proselitismo que tanto daño le ha hecho a la humanidad (especialmente en manos de cristianismo e islamismo). Yo, personalmente, no puedo decantarme por una opción ni por otra.
Además, es que me da igual.
Faena tengo con darle sentido a mi propia vida, como para devanarme los sesos con algo que sólo sabré cuando muera, si es que entonces me da tiempo a saber algo, o hay algo que saber, o no hay nada.
Mucho más interesante me resulta esa especie de necesidad humana de tener un dios al que obedecer y servir, tema que aparece de refilón en la novela Contact. ¿Qué ocurriría si un día de estos se descubriera otra especie inteligente en el universo? ¿Que fueran más antiguos que nosotros, más avanzados? ¿Ajenos a nosotros pero, en cierto modo, vinculados como seres vivos e inteligentes?
Habríamos descubierto a un dios tangible, capaz de hacer “milagros” (tecnológicos, biológicos), y ¿qué haríamos nosotros como especie? ¿Adorarles? ¿Aterrorizarnos? ¿Colapsaríamos? ¿O sería un impulso para la humanidad?
Querido Javier, Evidentemente no corresponde a nadie, demostrar la “no existencia” de algo, sea este algo, un Dios, Papá Noel, o el ratoncito Perez, por poner un ejemplo; la carga de la prueba, corresponde a quien hace la afirmación y no al contrario.
Por otro lado, la única cosa que pretende el “ateísmo militante”, es promover el pensamiento crítico. Como tu mismo afirmas, creer en algo, por que está escrito en un libro, por el mero hecho de que alguien diga que es “la verdad revelada”, es un absurdo, evidentemente, los ateos, no nos libramos tampoco de algún “iluminado” que pretende “evangelizar”, pero en realidad, quienes así actúan, no han entendido nada, solo han cambiado de “religión”.
Con respecto al último párrafo de tu escrito, ya hay antecedentes de la hipótesis que apuntas. No son pocos los pueblos “descubiertos” y posteriormente “conquistados” que tomaron por dioses a los “descubridores” ¡Y así les fué!
Un abrazo querido amigo.
Ay, amigo Joan Anton, justo en esos ejemplos estaba pensando. Pensar que una vez, unos ibéricos fueron tomados por dioses… y cómo dejamos aquello… madre mía…
Dios existe, claro que sí, dentro de nosotros mismos en nuestro cerebro ,de la misma forma que existe, en nuestra mente, aquel recuerdo íntimo y, aquella imagen de una puesta de sol romántica cuando aquel enamorado descubrió su amor .Es una vivencia íntima y personal que se desvanece con la muerte. Hay tantos dioses como creyentes, y ese dios desaparece con su creador-portador en el instante de la muerte.
Su existencia o no, no tenemos descubrirla en el terreno teológico o de las ciencias ocultas. Es en el terreno de la psicología, del cerebro humano, en aquel terreno de los comportamientos sociales humanos relativos a la frustración, carencias, desesperaciones frente a un futuro negro y vacío sin remedio. Alguno se ha preguntado por qué en el Tercer Mundo, envuelto en miseria y carencias de lo más elemental, las iglesias proliferan, y el fervor religioso es como una medicina para mitigar su negro futuro. Estas iglesias generalmente protestantes y financiadas por la CIA, como en Brasil, pues predicas la sumisión a las miserias terrenales y la salvación en un futuro cielo como consuelo. Al contrario de los países altamente desarrollados donde las religiones son algo testimonial, cosa de viejos chochos
El invento de las religiones , que son muchas y variadas ,cada uno con su dios diferente es , si pensamos con frialdad y sin preconceptos, veremos que es una inmensa tomadura de pelo para todo aquel que se deja manipular por estas cosas del “más allá”. Forma parte en realidad , del campo de las magias y de los poderes sobrenaturales , de brujerías y hechiceros , solo que ,las religiones ,a través de sus iglesias, especie de partidos políticos que defienden al poder de turno , están subvencionadas sublimadas y promocionadas por este, con la única finalidad de que le apoyen y lo legitimen
Así pues , no tenemos más que dar una mirada en la historia de todas las religiónes y de sus brazos político, las iglesias, históricamente ha sido un complemento del poder político y militar en todas sus tareas imperialistas , explotadoras y represivas. Solo bastaba que el obispo de tuno bendijese al poder
Completamente de acuerdo Beni. Las religiones, no son más que instrumentos de dominación al servicio del poder, para someter al pueblo, que de otra forma, se revelaría contra los abusos. Un “negocio” muy bien urdido.
Yo no podría decir si Dios existe o no. No lo he visto, tocado… Pero como mi noción de Dios no es la de un señor barbudo y bonachón o un ojo que todo lo ve y que juzgará a los que no hacen bien sino de “algo” que representa el bien y no va por ahí castigando, he optado por una simpleza: Yo soy Dios, y tú, y todos los que habitamos este mundo. Todos tenemos un Dios dentro, somos capaces de hacer todo lo que nos proponemos. Tan sólo tenemos que creer que funcionará.
¿Quién puede demostrar que Dios existe? Mucha gente ha dicho que lo ha visto, sentido… pero no puede demostrarlo. Respeto sus vivencias porque son suyas, no mías, y yo tampoco puedo constatar lo contrario.
A mí me funciona creer que todo está en nuestro interior, que todo lo que deseemos será proyectado. Nuestra vida es el reflejo de nuestro pensamiento. Para que salga como deseamos debemos que creer que somos dioses, porque lo somos.
Estoy totalmente de acuerdo contigo querida María. Dios, es un concepto, más que una realidad tangible. Solo los que son incapaces de aceptarlo, tratan de imponerlo a los demás; generalmente, por que les aterra la idea de la muerte, sin darse cuenta de que lo que realmente importa, es la vida por si misma. Trtar de ser felices y hacer que los demás tambien lo sean, es lo que le da todo el sentido. Si uno se afana en lograrlo, ¿Que importa si hay un “despues”? Lo que importa es el AHORA.
Estás en un equívoco, Dios si existe, yo mismo he estado coincidido con él en mis paseos por Triana, por cierto de lo más natural, sin sorprender con milagros.
Parafraseando al físico teórico y cosmólogo Stephen Hawking, el inteligente es el que se adapta…..
Los rebaños se adaptan facil, las mayorias parecian tan inteligentes…!!Se aprietan los grilletes y entonces, de repente, comienzan a ser librespensadores… Creo que no solo los ateos se sienten invadidos o relegados si no también todos aquellos que creen en lo divino pero no de la manera oficialmente impuesta.
Jung decía que existen los arquetipos en la psique humana como moldes de todas las ideas y creencias en todas las culturas y tradiciones y que esto: la variedad de ideas sobre Dios, para unos significaba que realmente no existía (el Ser, el Todo, la Conciencia o el Espíritu….) a no ser como una necesidad de auxilio y protección contra la muerte en un utópico maas allá..;para él sinembargo y para otros es la prueba de que Dios existe pues es una idea consubstancial a la mente humana.Es mas, según Jung, Dios es el arquetipo de los arquetipos, poseedor de toda la energia de la psique..No podrias separarte de él sin volverte loco
” Solo creen en lo divino los que lo llevan en sí ”
Lo malo es que las Iglesias y demás instrumentos de intermediación son falsos, obedecen a intereses mundanos y pervierten el verdadero sentido de lo sagrado
La ciencia está actuando en contra del ser humano y demás seres sintientes y vivos, en contra de la naturaleza y del ecosistema tanto o mas que a su favor
¿Y si modificamos el concepto de dios? Se ha hecho a lo largo de la historia y se volverá a hacer.
Dios castigador y temido, dios padre que perdona, dios entre los hombres, es un concepto que se modifica junto con el desarrollo del ser humano, como todos los demás conceptos, hay que relativizar los apasionamientos religiosos. Se puede ser religioso, ateo, agnóstico y muchas mas cosas, incluso mezclar conceptos,el tema es avanzar en el pensamiento, generar conciencia, en lugar de quedarnos anclados y aprender a leer los libros complejos que no hablan de religión sino de desarrollo de la conciencia.
La religión es otra cosa, es pura organización social económica y relacional.
El concepto de dios se encuentra implicado en el concepto de ser humano en cada época y el concepto de iglesia en la organización social.
Cuando hablamos de dios hablamos de conciencia, de proceso de ampliación en la percepción de la realidad, no un señór que está en el cielo. Las iglesias han paralizado la creación de conciencia y son las primeras en atacar a quien lo hace. La organización social quiere mantenerse como está, generar conciencia, generar dios, amenaza la estabilidad de una iglesia rígida.
Joan: Buen acierto con este artículo de Glenys Alvarez , desde que hace unos unos años se incorporó a Sin Dioses, la leo con mucho interés. Es una excelenbte comunicadora.Ya te oí en la primera prueba hablar de ella.
Saludos.
Me ha encantado este artículo.
Y me ha hecho especial ilusión que se haga a Carl Sagan, y en especial a su increíble novela Contact. Creo que ha sido uno de los textos que, aparte de entretenerme y hacerme soñar, más me ha afectado filosóficamente.
Una recomendación literaria totalmente adecuada con el espíritu de esta página, que os hace este ex-librero
Un saludo amigos! Ardo en deseos de escuchar la tertulia de ayer.
Pues mucho me temo que esa no la publicaremos, porque por más vueltas técnicas que le hemos dado para recuperarla, ha sido imposible sacar algo decente. Ya dijimos que estábamos en pruebas, y vaya si lo están siendo.
Estamos probando ahora un nuevo programa de comunicación que ofrece mucha mayor calidad que skype (o al menos mucha mayor estabilidad de audio, y menor consumo de recursos). Cuando estemos seguros de que ese sí es válido lo anunciaremos.
La verdad es que es una pena no poder publicarla en condiciones, porque los ratos en que se entendía algo, resultó de lo más interesante. Pero tampoco nos vamos a preocupar demasiado, porque hay más días que longanizas.
Un abrazo, Javier (y te esperamos también a ti).
Lástima!
Estaré atento a la próxima, pues.
Y sí, tengo muchas ganas de participar, el otro día iba mal de coco y de tiempo y opté por hacer de oyente. Pero ganas hay, estaré atento a las próximas.
Un abrazo!