Así quiere robarme Vodafone

Que la mayoría de las grandes empresas de comunicación que operan en este país con más o menos escrúpulos hacia sus clientes gozan de una posición dominante que les permite realizar todo tipo de abusos a los derechos de los consumidores es algo indiscutible: Desde una presunción de veracidad sorprendente ante las famosas empresas de gestión de los llamados “ficheros de morosos” en los que para incluir a una persona basta “su palabra” pero para que lo anulen aún demostrando tener razón hay que acudir a mil y una instancias legales; hasta abusos e incumplimientos de lo más variopinto respecto a las condiciones que previamente han pactado con sus clientes. Todo ello además gozando de una total impunidad posterior que les permite hacer y deshacer con la gente a su antojo, sin responder por sus errores ni pagar por sus abusos.
Son conocidos y tristemente habituales los casos de incumplimiento de lo pactado: velocidades que no llegan ni de lejos a lo contratado, servicios lamentables con cortes y desconexiones, errores de facturación con cobros indebidos que te devolverán “el mes que viene”, y por descontado, la ya nombrada posición de poder que les permite hacer y deshacer todo esto a su antojo sin posibilidad alguna de reacción de los clientes que no pueden pasar de un pataleo ante un lamentable e ineficaz servicio de atención al cliente. Todo un despropósito.
No obstante, cuando creíamos haberlo visto todo en los pisoteos a los derechos de los clientes por empresas como Vodafone, que ostenta el triste record de ser la más denunciada por sus usuarios, el abuso llega a extremos sorprendentes que sobrepasan lo legal y entran de lleno en el terreno de lo moral y penalmente denunciable, produciéndose auténticas estafas como la que hoy, en ThinkFuture, vamos a denunciar públicamente.
La historia de este abuso comienza a finales del 2010. Durante la Navidad de ese año y ante una oferta bastante razonable en cuanto a precios, solicité la portabilidad de mi línea habitual de teléfono fijo. Me dirigí a una tienda y contraté los servicios de voz y ADSL con esta lamentable empresa. Desde la tienda el comercial de Vodafone (quien, todo hay que decirlo, durante todo este kafkiano proceso ha actuado muy profesionalmente) me atendió me informó de todo lo concerniente al contrato, velocidad de conexión, precio de llamadas y permanencia obligada con ellos. Conozco perfectamente el sistema que emplea Vodafone en el aspecto técnico, así que no tenía dudas en cuanto a lo que estaba pactando en las condiciones con la empresa.
Todo conforme por ambas partes, así que con mi flamante equipo de conexión llegué a mi domicilio y procedí a una sencilla configuración de todos los aparatos suministrados. Conexiones, cables, llave USB, router… todo correcto. Lógicamente no había línea con ellos, puesto que hasta que Movistar (antes Telefónica) no acepte la portabilidad no tengo el servicio operativo. Entre 10 y 15 días, me dicen. Vale.
Aproximadamente en ese plazo de tiempo Movistar “suelta” a su cliente y transfiere la línea a Vodafone. Me informan de ello y de la fecha de comienzo de activación de los servicios contratados. Todo correcto salvo que… llegado el día no hay tal trasferencia de línea. Esperaremos un par de días a ver si hay algún error. Pasa una semana entera y nada, seguimos igual. Pregunto en Movistar y me informan que ellos hicieron la portabilidad a Vodafone en el día convenido.
Comienza entonces un interminable rosario de llamadas a su nefasto servicio de atención al cliente, donde operadores generalmente del otro lado del océano mal preparados, peor pagados y nada motivados no solo no comprenden ni una palabra de lo que les pides sino, lo que es mucho peor, ni saben como arreglarlo ni les importa lo más mínimo.

En casa no hay línea. Ni conexión ni de voz ni de ADSL. Todos los operadores del servicio técnico de Vodafone con los que hablo durante un mes (¡un mes!) coinciden en ello, el domicilio no tiene línea (gracias, fantástica información). Ahora bien, las opiniones que tienen sobre lo que ocurre son de lo más variopinto: desde supuestos problemas del router (la tienda me los cambia, con lo que queda descartado) hasta problemas con mi ordenador, mi teléfono, el PTR, Movistar que ha debido “hacer algo para que el cliente vuelva”, el cableado de la casa…. Resumiendo, no hay línea ni de voz ni de datos, pero desde Vodafone no tienen ni la más remota idea de por qué.
Tras un mes y medio y ante lo que sin duda es la imposibilidad técnica de disponer de su servicio en mi domicilio (llegan a esa conclusión en el servicio técnico, si bien no terminan de saber por qué, suponen que algún problema en el cableado de la casa), Vodafone me ofrece lógicamente cancelar el contrato que no ha llegado a ser efectivo ni un solo segundo. Me indican telefónicamente los pasos a seguir que se reducen tan solo a entregar los equipos en la misma tienda y si te he visto no me acuerdo.
Como ya soy perro viejo en estas lides y me conozco a los mafiosos con los que suelo enfrentarme en estas compañías, decido además de hacerlo como ellos dicen, demostrar todo esto mediante un Burofax enviado a Vodafone. Como sabemos, legalmente el Burofax ofrece por si mismo valor probatorio defendible ante cualquier tribunal, y mediante este sistema se puede demostrar que una comunicación se ha efectuado. Pero además, y esto es lo importante para estos casos, demuestra qué es lo que decía esta comunicación y que una persona con nombre y DNI ha quedado enterada de lo que ponía en ese escrito. Fundamental.
De este modo, entrego los equipos en la tienda donde me expiden un albaran justificativo de esta entrega, envían ellos mismo un fax a la central con la copia de este mismo documento y pongo el referido Burofax donde informo de todo lo ocurrido, de la imposibilidad técnica de prestar servicio en mi domicilio así como de la finalización de las condiciones contractuales entre ambas partes.
Seguro que llegado este punto, muchos estarán pensando que ahora Vodafone me reclama una indemnización por no haber cumplido la permanencia supuestamente pactada. Pero no, ¡es mucho más divertido que eso!
Llega la sorpresa
Bien entrado 2012, allá por marzo, recibo una llamada telefónica desde Vodafone por la que muy amablemente se me informa de que les debo la nada despreciable cantidad de 365 euros.
-Disculpe, debe haber un error. No pueden ustedes cobrarme ninguna permanencia porque no llegamos a tener servicio en ningún momento.
-No, no me ha entendido usted, caballero. No le cobramos ninguna penalización, nos debe ese dinero por los equipos. Según consta en el sistema se los quedó usted.
-¿Que yo me los quedé? ¿Y para que demonios haría yo algo así si no sirven para nada sin ser cliente suyo? Por favor, mire bien en su sistema, porque fueron entregados en la tienda Vodafone. Casualmente tengo aquí un albarán firmado por su comercial que así lo indica. Y un fax enviado con el justificante. Y un Burofax con todo lo anterior.
-Ah, bien, pues no se preocupe usted, entonces sin duda es un error nuestro. Mandenos un fax con la copia de ese albarán al teléfono que le voy a indicar y todo solucionado. Y perdone.
Un leve escalofrío recorre mi columna. Me jacto de conocer bastante bien este tipo de mafias empresariales disfrazados de telecos, así que si bien estoy tranquilo porque tengo toda la documentación que demuestra lo que ocurrió realmente, no puedo evitar una cierta desazón por los métodos que pueden emplear. Envío el fax y espero 3 días. Nueva llamada a un 607 (genial servicio de atención al cliente que tienen, si)
-Buenas tardes, soy Astrid Marilyn Fernandes y voy a haser todo lo posible por ayudarle ¿si?
-Hola, a ver. He enviado un fax con un justificante que me han pedido sobre la entrega de unos equipos y quiero que me confirme la recepción.
-Dígame por favor el teléfono del cliente ¿si?…… No cuelgue, estoy verificando sus datos….. A ver. Pues lo siento, pero no nos consta ningún cliente con ese número.
-Claro, es que yo no soy cliente. Solo quiero que me confirme que les ha llegado el fax.
-Con sus datos no nos consta ningún fax ¿si? Dígame por favor a qué numero lo mandó ¿si?
-Pues al que ustedes mismos me dieron. 607 nosequé.
-Ahora lo entiendo ¿si? Lo ha mandado usted al departamento de bajas y no al de ADSL que es quien debe resolver su incidencia ¿si? Por favor mándelo nuevamente pero ahora al 607 nosecuantos ¿si?
Y Vuelta a empezar. Nuevo fax enviado con la copia del albarán que justifica que ni tengo sus equipos ni maldita la falta que me hacen y nueva espera de 3 días (si que llegan lentos los faxes, los llevará alguien andando, supongo). No voy a reproducir ahora las 4 conversaciones que durante los 15 días siguientes se sucedieron, pues fueron copias muy parecidas unas de otras. En todas ellas se alegaba que el fax “no llegaba” y se conminaba a enviarlo de nuevo. 4 veces. Claro, que todo tiene un límite y la paciencia de uno que sospecha que le están tomando el pelo, no es una excepción.
Y como era de esperar, la situación que se encontraba atascada entre faxes que no se reciben y nuevas peticiones de envío acaba por romperse, y lo hace, como no, por el lado del más débil. Tras haber logrado que abran una incidencia desde su servicio de Twitter que, dicho sea de paso, parece gestionado con algo más de interés que el lamentable servicio telefónico, consigo hacer la llamada “final”. Nueva llamada a atención al cliente y tras sortear dos o tres operadoras y hacerme entender a duras penas, me pasan con quien tiene la información de mi asunto
-Si, le informo que hemos estudiado detenidamente la incidencia y hemos determinado que no consta la entrega de los equipos en la tienda Vodafone, por lo que tendrá usted que abonar la cantidad adeudada.
-Pero vamos a ver, eso no puede ser. Entregué el router en la tienda a su empleado, me dieron un albarán que mandaron por fax y que aquí tengo. Se lo he enviado primero por Burofax y ahora por fax ordinario en 4 ocasiones, con el justificante de todas ellas ¿y aún me dice que “no les consta”?
-Así es. Y además le informo que de no pagar en un tiempo prudencial pasaremos nota a los servicios jurídicos, a las listas de morosos de Asnef y Experian, a la policía, la Guardia Civil, el Mossad, Al-Qaeda y cuantos servicios estimemos convenientes para el cobro de la deuda.
-¿Pero qué deuda? ¿Oiga? ¿¡Oiga!?

Recapitulemos
Se contrata un servicio que por imposibilidad técnica no puede llegar a ofrecerse, por lo que según el propio Vodafone se anula el mismo sin haber llegado a emitir una sola factura. Se devuelven los equipos, se legaliza todo mediante albarán, fax y Burofax y se da por finalizada la relación.
2 años después comienzan a recibirse llamadas reclamando esos equipos (no la permanencia, ojo), por lo que ante un posible error burocrático se mandan 4 faxes con la copia del referido albarán de entrega. Pero que si quieres arroz, Catalina: Amenazas con listas de morosos de las que sabemos que luego es casi imposible salir, demandas, denuncias… Este es el fabuloso servicio ofrecido por Vodafone.
Evidentemente tengo copia de todos y cada uno de estos documentos. Desde el famoso albarán que expide Vodafone por el que justifica que le entrego los equipos en perfecto estado hasta los faxes y el Burofax con el nombre y el DNI del receptor. Por supuesto la posterior denuncia en consumo y reclamación de sanción del Ministerio de Industria ha sido el siguiente paso que he dado. Ahora estoy a la espera de la contestación de la Junta Arbitral de Consumo cuya resolución es vinculante para ambas partes y contra la que no cabe recurso. Afortunadamente.
Y mientras, confío en el poder de las Redes Sociales y el mundillo 2.0 para dar a conocer la auténtica estafa y robo que pretende Vodafone y alertar a aquellos que aún se estén planteando pasarse a esta empresa. ¡Corred, insensatos!
Conclusión
La sensación que tiene cualquiera que se encuentre en una situación similar a esta es de indefensión. Estamos total y absolutamente indefensos al menos en primera instancia, puesto que somos nosotros, los consumidores, los que debemos demostrar (y no es sencillo) cualquier abuso que estas empresas han cometido contra nuestros derechos. Pero es que además tienen un poder tremendo con esa presunción de veracidad que hace que, sin tener que justificar ni demostrar nada, nos incluyan en listas de las que luego es tremendamente complicado salir y que hacen que cualquier operación financiera posterior se vea seriamente amenazada. Hablamos claro de Asnef, Equifax, Experian y demás “listas de morosos” en las que Vodafone o cualquier otra empresa te mete y luego no hay manera de salir. O la manera es tremendamente complicada y dificultosa.
Para que todos sepan como actuar legalmente en casos como este, en ThinkFuture estamos preparando un exhaustivo tutorial que enseña los pasos a seguir para defenderse, dentro de nuestras posibilidades, de los abusos a los derechos de los consumidores que empresas como Vodafone realizan sistemáticamente aprovechando por un lado como hemos dicho varias veces su posición dominante ante los encargados de gestionar las listas de morosos, y por otro el desconocimiento de los recursos legales que la administración pone a disposición de los sufridos consumidores.
Contra lo primero, poco podemos hacer desde aquí, salvo denunciar este y otros casos para que todos sepan los procedimientos mafiosos que se usan contra nosotros. Contra lo segundo, la falta de información de los usuarios, afortunadamente aún podemos luchar. Y vamos a hacerlo.
Fuente: http://www.thinkfuture.es/archives/2513
[N. de Paco Bello] Yo tuve un problema si cabe más surrealista que el del autor con esa empresa, así que cualquier queja me parece un buen “aviso a navegantes”. En la actual situación de absoluta desprotección del cliente frente al lobby de las comunicaciones, hay que saber muy bien en quién confiar. Y aunque en el oligopolio teleco todos trabajan con la misma impunidad, los hay algo más serios que Vodafone. Si nunca tenéis un problema, no lo echaréis en falta. Pero sólo si nunca tenéis un problema; así que mejor prevenir.
No olvidemos en cualquier caso que esta posición de dominio es fruto de la legislación creada para ellos por sus empleados… los políticos PPSOECiUPNV, y alguno más.
Así quiere robarme Vodafone,










Vodafone España, a través de su despacho representante C.R.F. S.A., quiere cobrarme 198€, sin efectuar ningun servicio,ni tener ningun aparato de su propidad.
Me explico, solicité la portabilidad de Movistar a Vodafone, por ahorrarme un dinero ya que me ofrecieron y siguen ofreciendo el servicio de Linea, ADSL, y Movil, por 35€ mes, cuando lo contrato Online, y a los 15 minutos me llega el contrato a mi Teléfono indicandome que tenía que pagar 59€ mes.
Intenté por todos los medios contactar con el Servicio al Cliente si exito uno me enviaba a otro y a sin sucesivamente. Al día siguiente efectué la misma operación y cuando me informaron le pregunté que porque me querían cobrar el doble de lo que me decian, comprobó mi queja y entonces me indicó el operador que me atendió que mi domicilio no tienen cobertura y tienen que contratarla por mediación de otro operador y subia 15€ mas IVA. (y que su compañera me lo tendría que haber indicado)
Cuando le indiqué que quería anular la portabilidad me indico el operador que cuando me llamaran les dijera que no quería la Portabilidad.
De todas formas me desplacé al Servicio Oficial Vodafone de la Avd. Diagonal en Barcelona y explique el tema y que quería anjular la Portabilidad a lo cual abrieron una incidencia para anular la Portabilidad.
No he recibido ni ruter, ni han dado Linea a mi domicilio lo cual puedo demostrar pero eso si han emitido una Factura la cual he dado orden a mi Banco de devolver y desde entonces no hay semana que no me envien un mensaje o me llamen incluso he recibido una carta amenazandome que me incluiran en el fichero de (Asnef, Badex, etc) si no pago.
Pero digo yo que servicio tengo que pagar, si lo que tenian que hacer es pagarme las molestyias y acoso que recibo.
VALLA ROBO …… Al que pueda que se dé de baja de esa choricera..
Yo también tengo un problema con vodafone desde el mes de abril del 2012 y he recurrido a la OCU, pero no se como me ira.Por un error de calculo, hice una portabilidad a otra compañía 25 días antes.Me tienen frito a cartas de amenazas, me reclaman 137,05 euros en un despacho jurídico y lo mas gracioso que en otro diferente me reclaman 170,19.Lo mas fuerte, es que no he recibido todavía ninguna factura, solo cargos en mi cuenta y amenazas telefónicas. Yo no me niego a pagar, pero lo que me corresponda como todo hijo de buen cristiano, no lo que quieran ellos y menos sin una factura previa o ellos pagan lo que les pidan sin preguntar. Estos de vodafone son una mafia en toda regla y lo mas grave, es que los gobiernos que dicen estas para defender los intereses de los ciudadanos lo permitan, pero claro detrás de operadoras de telefonía están los bancos. Me gustaría unirme a más gente y emplear el dinero que me reclaman, en preparar una demanda por intento de estafa e informar a la gente de como se las gastan estos SINVERGUENZAS, que la mala publicidad es el arma de los indefensos,por que a eso si que le temen, porque con lo que nos roban, pagan las demandas y ganan dinero. Un abrazo muy especial, a todos los prisioneros como yo, de estos estafadores.
Estamos indefensos ante este esta casta de tipejos. A mi algo parecido con telefonía móvil, nula cobertura que no reconocen y pagando religiosamente y ni la comisión de arbitraje, ni la OCU ni otras instancias. Conclusión para no extenderme,mas de 2000€ (pues tengo una empresa) por cinco lineas que en el almacén nos quedamos incomunicados. Desapareció el comercial que había prometido solucionar todo, todo y sin terminar tuve que pagar penalización e irme. No quiero ni oír su nombre si no es para decirles que son unos informales
Yo no sé, si la gente se está voplviendo loca, o se ha desmadrado , o es que el aire está contaminado, y todo tiene que ser, en la vida, a base de robos y abusos de todo tipo, porque eso que cuenta el del caso de Vodafone, es idéntico a lo que le pasó el año pasadso, a mi amiga, la que trabaja en el Gregorio Marañon. Exacto. Estaba ya, cómo loca; había hecho todos los trámites porque no le gustaba lo que la estaban haciendo: Ella pagaba, y la reclamaban que debía el recibo. Así durante 4 meses, y cómo lo pasaban por banco, lo reclamaba, y la decían que no habían recibido nada. Y ella, erre que erre, diciéndoles, que ya se había borrado y estaba con otra Empresa, hasta que tanto discutió y pasó de rabietas, que pagó los 4 meses, con un recibo sellado y firmado por ellos, y ya, no la volvieron a llamar, pero la estafaron, esos meses.Y siguen funcionando, por lo que cuenta el que escribe arriba. ¿Es que no va a haber nunca, nada sano ni honrado en todos los aspectos¿ ¿ Es que pueden timarnos contínuamente, sin poder hacer nada? ¿Para que está pues, el Defensor del Pueblo, que no se entera de nada de esto? Yo ya no sé, que pensar, porque todo lo que estamos aguantando, me parece una pesadilla, de la que quiero despertar.Y esto lo hace, una Entidad, permitida, con sus papeles en regla. Se supone.¿A quien benefician estos robos? ¡Y porque entre ellas se tapan?.Que locura.
Bueno, que yo sabia que eren unos dementes la gente de vodafone, lo sabia, y de que no tienen escrúpulos me acabo de enterar en propias carnes.
Mi caso es similar ( casi igual ) que el de la persona que nos ha querido avisar de la forma de actuar, también me he pasado mes y pico sin linea, por suerte no desconecte la linea de adsl que tenia con otra compañía y por tanto la televisión. el acabar ha sido volviendo con la empresa con la que tenia los anteriores servicios, y como a mi el contrato me lo hicieron en casa, pues aquí les espero para que vengan a retirar sus cachibaches,de momento no he recibido llama alguna ni nadie se ha presentado aunque me imagino que cuando revisen ficheros se pondrán a dar faena. en fin que lo que debíamos hacer es lograr con nuestras bajas generalizadas,que estas empresas se viniesen a bajo y dejasen de engañar y marear a las personas que nada les han hecho
A mi me pasaron una factura de 600 € de llamadas que yo no había realizado. Aun sigo con el tema
son unos indeseables.
algo parecido me acurrió a mi, he llorado de impotencia ya que mi situación cada vez que parecia estar arreglada, me salian con otra más, durante un año y medio he estado luchando contra Vodafone, llegue a coger una depresión, horroooooroso!!!
Antes de leer este artículo, estoy viendo en la sexta Salvados que va sobre la deuda y la salida de Grecia.
Exactamente la misma historia me pasó a mi hace como 2 años y con la misma empresa. Hasta la mitad del caso, idéntico. La diferencia, que a mi me reconocieron la entrega del material, pero yo tuve que pagar los servicios no prestados por Vodafone y por Movistar y estuve casi 2 meses sin ADSL. Volví a Movistar y no se me ocurrrirá jamás intentar cambiarme, aunque los odio sinceramente.
Un saludo con mis condolencias, compañero de fatigas.
POR UNA NUEVA CONSTITUCIÓN, YA
No acabo de leer porque ya me conozco a estos pájaros. Hace años llegamos a la Junta de Arbitraje de Catalunya porque me cobraban telefonía móvil sin dar servicio. Los tengo borrados de la lista de posibles proveedores me ofrezcan lo que me ofrezcan. Pero os ruego que cojáis mi testimonio sobre JAZZTEL, que ahora los tengo persiguiéndome para cobrar un aparato inalámbrico que yo jamás pedí y que me encasquetaron. Todo explicado en esta entrada de mi blog, carta dirigida a los abogados incluida. Más claro, imposible.
http://agora25siglos.blogspot.com.es/2012/05/desde-caixabank-jazztel-pasando-por.html
Madre mía… que desazón. Me ha hecho rememorar una experiencia parecida con Madrileña de Gas. He reclamado a todas las instancias legales que se me ofrecen como consumidor, he puesto quejas, he visitado foros… un calvario inútil. Hacen lo que les da la real gana y nos acosan con amenazas veladas o directas. Necesitamos defendernos de forma eficaz contra estos abusos, pero reconozco que siento que con lo que hay a nuestra disposición hoy en día, es casi imposible.