Publicado el: Lun, sep 17th, 2012

Salvados 16 de septiembre – Ciudadano Klinex

Interesante como siempre el “Salvados” de Jordi Évole (sin poner a la Sexta en ningún altar).

Hay dos fragmentos que creo que nadie debiera perderse. El de la democracia en Suiza y la intervención de Anguita. Minutos 8:30 y 29:30 respectivamente.

En el primer caso, es más que interesante darse cuenta de que la democracia semi-directa, pese a ser la única democracia que merece llamarse así, no está completa, sin el acceso a los medios de comunicación de todo el pueblo (pues de hecho, en según qué condiciones es incluso más peligrosa que la representativa). Debiéramos tener muy claro, siempre, que el verdadero poder, el primer poder, son los medios de comunicación: auténticos creadores de opinión, y herramienta imprescindible y efectiva para el control social. Es mucho más importante disponer de canales de comunicación plurales en igualdad de condiciones, que la fórmula democrática establecida, pues esta depende del criterio de la población, y no al revés.

En cuanto a Anguita… siempre con las ideas claras. También él sabe las dificultades que existen para poner en funcionamiento incluso su proyecto. Pero el camino es el que él indica. Sin duda.

Mostrando 10 Comentarios
Tu opinión
  1. Josete dice:

    Me hubiera gustado publicarlo…

    “Nos queda a TODOS, mucho por aprender.”

    HAY QUE SENTIRSE CIUDADANOS DEL MUNDO; SENTIR QUE NUESTRO “PAIS” ES EL PLANETA TIERRA Y NUESTRA “PATRIA” LA HUMANIDAD.

    En un mundo donde la humanidad se siente amenazada por revueltas sociales, superpoblación, guerras, aterradora violencia e insensibilidad, cada ser humano está más que nunca interesado en su propia supervivencia.
    La supervivencia ha significado vivir cuerdamente, dichosamente, sin grandes presiones o tensiones. Pero cada uno de nosotros traduce la supervivencia conforme a su propio concepto individual. El idealista proyecta un estilo de vida que no es real; los teóricos, sean marxistas, religiosos o de cualquier otro tipo peculiar de persuasión, han impuesto patrones de supervivencia; los nacionalistas consideran posible la supervivencia únicamente en un grupo o comunidad particular. Estas diferencias ideológicas, estos ideales y creencias, son las raíces de una división que está impidiendo la supervivencia humana.
    Los hombres quieren sobrevivir de un modo determinado, acorde con sus estrechas respuestas, con sus placeres inmediatos, con alguna creencia, con algún salvador religioso, profeta o santo. Ninguna de estas cosas, puede en modo alguno, traer seguridad, porque en sí mismas son divisivas, exclusivas, limitadas. Vivir en la esperanza de sobrevivir conforme a la tradición, por antigua o moderna que sea, no tiene ningún sentido. Las soluciones parciales de cualquier tipo; científico, religioso, político, económico, ya no pueden asegurar más a la humanidad su supervivencia. El hombre ha estado ocupándose de su propia supervivencia individual, con su familia, con su grupo, su nación tribal, y a causa de que todo esto es divisivo, ello amenaza su verdadera supervivencia. Las modernas divisiones de las nacionalidades, del color, de la cultura, de la religión, son causa de la incertidumbre que el hombre tiene con respecto a sus posibilidades de sobrevivir. En la confusión del mundo de hoy, la inseguridad ha hecho que el hombre se vuelva hacia la autoridad, hacia el experto en política, religión o economía. El especialista es inevitablemente un peligro, porque su respuesta debe por fuerza ser siempre parcial, limitada. El hombre ya no es un ser individual, ya no está separado. Lo que afecta a los pocos, afecta a toda la humanidad. No hay forma de eludir el problema, no hay escape. Uno ya no puede aislarse de la totalidad humana.
    Hemos formulado el problema, la causa, y ahora tenemos que encontrar la solución. Esta solución no debe depender de ninguna clase de presiones sociológicas, religiosas, económicas, políticas, ni de organización alguna. No podremos sobrevivir si sólo nos interesa nuestra propia supervivencia. Hoy día todos los seres humanos del mundo están relacionados entre sí. Lo que sucede en un país afecta a otros. El hombre se ha considerado a sí mismo como un individuo separado de otros, pero psicológicamente, un ser humano es inseparable del total de la humanidad.
    No existe la supervivencia psicológica. Cuando tenemos este deseo de sobrevivir o realizarnos, estamos creando psicológicamente una situación que no sólo separa sino que es totalmente irreal. Uno no puede estar separado psicológicamente, es la verdadera fuente del peligro y la destrucción. Cada persona que se afirma a sí misma, está amenazando su propia existencia.
    Cuando se ve y se comprende la verdad de esto, la responsabilidad del hombre experimenta un cambio radical, no sólo con respecto a su ambiente inmediato sino hacia todas las cosas vivientes. Esta responsabilidad total es compasión. Esta compasión actúa a través de la inteligencia. Esta inteligencia no es parcial, individual, separada. La compasión nunca es parcial. La compasión es lo sagrado de todas las cosas vivientes.

    Debemos considerar muy seriamente como seres humanos, la capacidad de trabajar juntos; trabajar junto con la naturaleza, con las cosas vivientes de la tierra, y también con otros seres humanos. Como seres sociales, sólo existimos para nosotros mismos. Nuestras leyes, nuestros gobiernos, todas nuestras religiones ponen el énfasis en la condición separada del hombre, la cual durante siglos se ha desarrollado como una acción del hombre contra el hombre. Se está volviendo más y más importante, si hemos de sobrevivir, que haya un espíritu de cooperación con el universo, con todas las cosas en el mar y la tierra.
    Uno puede ver en todas las estructuras sociales el destructivo efecto que está teniendo la fragmentación; una nación contra otra nación, un grupo contra otro grupo, una familia contra otra, un individuo contra otro. Es lo mismo religiosamente, socialmente y económicamente. Cada cual está luchando por y para sí mismo, para su clase o su interés particular en la comunidad. Esta división de las creencias, de los ideales, conclusiones y prejuicios, está impidiendo que florezca el espíritu de cooperación. Somos seres humanos, no entidades tribales exclusivas separadas. Somos seres humanos prisioneros de conclusiones, teorías y creencias. Somos criaturas vivientes, no etiquetas. Es nuestra circunstancia humana la que nos hace buscar comida, ropa y albergue a expensas de otros. Nuestro mismo pensar separativo, y toda acción que brota de este pensamiento limitado, tiene que impedir la cooperación. La estructura económica y social, tal como es ahora –incluidas las religiones organizadas- intensifica el exclusivismo, la separación. Esta falta de cooperación origina finalmente las guerras y la destrucción del hombre. Es sólo durante las crisis o los desastres, que parecemos reunirnos, y cuando estos han pasado estamos de vuelta en nuestra vieja condición. Al parecer somos incapaces de vivir y trabajar juntos armoniosamente.
    ¿Es que nuestro cerebro, que es el centro de nuestro pensamiento, de nuestro sentimiento, desde tiempos antiguos y a través de la necesidad, se ha condicionado para buscar su propia supervivencia personal y por ello se ha desarrollado este proceso aislante y agresivo? ¿Es porque este proceso aislante se identifica con la familia, con la tribu, y se convierte en el glorificado nacionalismo? ¿No está todo aislamiento vinculado a una necesidad de identificación y realización? ¿Acaso la importancia del “sí mismo” no ha sido cultivada a través de la evolución, oponiendo el yo y el tú, el nosotros y el ellos? ¿No han puesto todas las religiones énfasis en la salvación personal, la iluminación personal, el logro personal, tanto en lo religioso como en lo mundano? ¿Se ha vuelto imposible la cooperación porque hemos dado tal importancia al talento, a la especialización, a la realización, al éxito, todo lo cual recalca la condición separada? ¿Es porque la cooperación humana se ha centrado en algún tipo de autoridad gubernamental o religiosa, en torno a alguna ideología o conclusión, las cuales producen inevitablemente su propio opuesto destructivo? ¿Qué significa cooperar, no la palabra sino el espíritu de ello? Usted no puede cooperar con otro, con la tierra y sus mares a menos que internamente tenga usted armonía, a menos que no esté fragmentado, que no sea contradictorio; no puede cooperar si usted mismo está tenso, bajo presión, en conflicto. ¿Cómo puede usted cooperar con el universo si sólo se interesa en sí mismo, en sus problemas, en sus ambiciones? No puede haber cooperación si todas sus actividades son egocéntricas, si sólo se ocupa usted de sí mismo, de sus propios deseos y placeres secretos. En tanto el intelecto con sus pensamientos domine todas sus acciones, es obvio que no puede haber cooperación, porque el pensamiento es parcial, estrecho y perpetuamente divisivo. La cooperación exige una gran honestidad. La honestidad no tiene motivo. La honestidad no es algún ideal, alguna creencia o fe. La honestidad es claridad, la clara percepción de las cosas tal como son. La percepción es atención. Esa misma atención proyecta luz, con toda su energía, sobre aquello que está siendo observado. Esta luz de la percepción causa una transformación de la cosa observada. No hay sistema por el cual usted aprenda a cooperar. Ello no puede ser estructurado y clasificado. La propia naturaleza de la cooperación requiere que haya amor, y ese amor no es mensurable, porque cuando usted compara –el comparar es la esencia del medir- ha intervenido el pensamiento. Donde está el pensamiento, no está el amor.
    Ahora bien; ¿puede esto ser trasmitido al ciudadano, y puede en esta sociedad existir cooperación? Esta sociedad, debe dejar paso a una nueva generación con una nueva perspectiva de vida, con un sentido nuevo de ser ciudadanos del mundo, interesados en todas las cosas vivientes de este mundo. Es la grave responsabilidad de la sociedad dar origen a este espíritu de cooperación.

    KRISHNAMURTI (India, Noviembre de 1.979)

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  2. jose luis dice:

    http://colectivoprometeo.blogspot.com.es/2012/09/intervencion-esta-manana-en-ptvcordoba.html ///////////Esta intervencion es algo mas extensa que la de anoche. Fue en la televisión local de Cordoba. En Salvados, emitieron 15 minutos, de un total de 2.30 horas que duro la entrevista.

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  3. El miércoles 19 sep. nos reunimos en Arte-Facto (C/Pié de la Cruz, 8, detrás del Mercado Central) a las 19 el colectivo Frente Cívico “Somos Mayoría” de Valencia para ver la presentación en directo para toda España del Frente Cívico, que desde Córdoba ofrecerá de Julio Anguita, os esperamos.

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    • Pepa dice:

      Donde este Julio Anguita representando a un colectivo debe aparecer su pinza para “deshacer” el gobierno del PSOE en esa comunidad, que no se nos olvida, y siempre perdura la duda de sus pretensiones.

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  4. Ara dice:

    Más información sobre el Frente Cívico Somos Mayoría y las 10 propuestas a las que se refería Julio Anguita, portavoz como ciudadano del colectivo: http://colectivoprometeo.blogspot.com.es/2012/06/somos-mayoria.html
    Si te ha interesado la propuesta de Julio en “Salvados”, no te pierdas en directo el miércoles 19 de septiembre a las 19:00 horas, la presentación del Frente Cívico

    http://www.ustream.tv/channel/somosmayoria

    No es izquierda o derecha es nuestro futuro como ciudadanos.

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  5. Fino dice:

    La lástima de D. Julio es que aun no se ha enterado que nuestro sistema ha muerto, él boga aunque de una forma distinta, por “más de lo mismo”

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  6. antaya2012 dice:

    …anoche vi el programa y os puedo decir que me quede impresionado de que personas como julio anguita salgan diciendo VERDADES en la TV.el que se cubrió de “gloria”fue el cerdo de “cascos”que no sabia ni lo que decía,que gentuza mas impresentable,.

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