JAVIER PÉREZ DE ALBÉNIZ | Cuartopoder | 

Unidos Podemos está dirigiendo la campaña electoral a su antojo, con un ritmo firme de percusión caribeña. ¿Merengue quizá? Ya sabe usted a qué me refiero… El resto de partidos baila esa cadencia sabrosona con mayor o menor salero, unas veces a la manera rutinaria de un equipo de natación sincronizada (el PP) y otras con guirigay de una banda de borrachos de burdel portuario (el PSOE). Ahí están, con saltos de pogo, retortijones de break dance o tradicionales sardanas, diseñando un catálogo de Ikea o anunciando un sorpasso, sugiriendo al resto de partidos cuál es la música que tienen que escuchar en el bus de campaña. Iglesias, Errejón, Echenique Bescansa son, con su nuevo compás, los DJs del cambio. Los Cuatro Principales. Los reyes del mambo y el danzón.

Y el resto, al rebufo. Podemos maneja la campaña a su antojo, y lo hace sin el dinero del PP y el PSOE, sin grandes empresas de marketing, sin ideólogos y gurús trasnochados, sin la ira y el sudor del hipervitaminado Rivera. Con el desprecio absoluto de unos grandes medios de comunicación que ya se han puesto a trabajar para frenar a los de Iglesias. ¡Éstos son capaces de cortar el grifo de la publicidad gubernamental!

El ascenso y consolidación de Podemos no solo ha modificado el mapa político. Ha cambiado el modo de hacer política, de hacer campañas, y por tanto ha puesto en peligro el modo de vida de cientos de profesionales del negocio incapaces de cambiar el paso. Les llamaron “casta”, desnudaron sus miserias, demostraron que era unos burgueses, que se podían hacer la cosas de otra manera (bien) y tomaron al asalto los ayuntamientos de Madrid, Barcelona… La cosa iba en serio. Quizá no debieron decirles nunca a aquellos perroflautas del 15-M que dejasen de soñar y de hablar, y que bajasen al barro, que creasen un partido, que hiciesen política de verdad.

Les tomaron la palabra y aquí están, haciendo política real para espanto de los políticos de pega, esa panda de acomodados socialistas, de corruptos populares, de impostores ciudadanos. Unidos Podemos ha puesto patas arriba la política española; ha abierto los ojos a muchos ciudadanos; ha desnudado las miserias de unos individuos aferrados a sus cargos y privilegios; ha denunciado la inoperancia y el expolio. Y ha despertado la rabia y el odio de quienes, por diferentes razones, no pueden seguir su ritmo: “Solo por helar la sonrisa a los que hablan del sorpasso vale la pena pelear”, fue la razón más contundente que pudo esgrimir Alfonso Guerra durante un mitin de la campaña del 26-J. Y para dar credibilidad a sus ideas habló mal del coletas, de Anguita y de aquellos que “no nos han perdonado, que nos la guardan desde 1921… comunistas, bolcheviques y chavistas”.

La verborrea tabernaria de Guerra, una caricatura de charanga gaditana, resume toda la impotencia de la vieja política. Normal: cuando llevas más de 35 años cobrando un jugoso sueldo público adoras ese sistema, hoy gobiernas tú y mañana yo, y desprecias a los que quieren poner fin a ese chollo. Pero ya es tarde para lamentos. Unidos Podemos impone su ritmo. Están en el centro de la pista, con su catálogo de Ikea, con su sorpasso, con sus iniciativas y su descaro, con su Venezuela, su Grecia y su Monedero. Y acodados en la barra, como estatuas, cubata en mano, envidiando el sentido del ritmo de los bolivarianos, su magnetismo, su manera de mover la cadera y arrastrar los pies, están Rajoy, Sánchez y Rivera. Son los Paco Martínez Soria, Alfredo Landa y Fernando Esteso de la campaña electoral, y enfrente tienen a John Travolta y compañía dándolo todo. Pobres abueletes.

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1 Comentario

  1. Mira que en mi comentario del 14 de mayo del pasado año bajo el titular “LA CARA B DEL CANDIDATO DE CIUDADANOS”, me decantaba por un himno…bueno, mejor reproduzco entrecomillado, parte de su contenido, (luego pasa lo que pasa, que dieron pie a que el PP copiara la idea).

    “Acabo de escuchar el himno de Joe Crepúsculo para PODEMOS y, en mi opinión, no es la idónea para una campaña electoral, y mucho menos para un partido moderno. Todo lo que no resulte rítmico desde la primera nota musical, pero vamos…para mover los pies, a mí, personalmente no me vale. Yo me decantaría por rumbas latinas tipo ‘salsa’ y desde luego que si en Internet se pidiera opinión a seguidores de PODEMOS para proponer una música, mi apuesta sería la de LA COPA DE LA VIDA (Ricky Martin)”.

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