El “problema catalán” en campaña

160

15760842701_a5a1a7f8bf_oYa estamos al final de la campaña. En apenas unas horas se decidirá qué futuro queremos para los pueblos de España y sigo preguntándome sobre la solución del “problema catalán”. El referéndum catalán ha entrado, de nuevo, en campaña y en parte ha sido uno de los motivos del fin de la legislatura del 2016 y el inicio de la campaña. Unos opinan que es anticonstitucional y otros que es una línea roja. Lo que está claro es que el “problema catalán” es un problema español, en la medida en que ambos siguen, a día de hoy, juntos. Pero vamos a ver que, ante los discursos de aquellos que dicen que no se puede realizar un referéndum sólo alimenta a los se benefician de mantener el “problema catalán”, pero en ningún caso a la ciudadanía ni a su salud política.

Según el articulo 1.2 de la Constitución Española (CE) «la soberanía nacional reside en el pueblo español, del que emanan los poderes del Estado». Este es el límite, según algunos partidos políticos, del referéndum catalán. Así mismo, el artículo 149.1.32 de la CE dice que la «autorización para la convocatoria de consultas populares por vía de referéndum» es competencia del Estado, aunque lamisma CE asegura en el artículo 150.2 que «el Estado podrá transferir o delegar en las Comunidades Autónomas, mediante ley orgánica, facultades correspondientes a materia de titularidad estatal que por su propia naturaleza sean susceptibles de transferencia o delegación. La ley preverá en cada caso la correspondiente transferencia de medios financieros, así como las formas de control que se reserve el Estado».
Resumiendo, corresponde a los poderes políticos, y por lo tanto al gobierno que se realice un referéndum: la realización del referéndum catalán es de voluntad política pero no jurídica.

Aún con todo, señala el artículo 2 de la CE que «la Constitución se fundamenta en la indisoluble unidad de la Nación española, patria común e indivisible de todos los españoles, y reconoce y garantiza el derecho a la autonomía de las nacionalidades y regiones que la integran y la solidaridad entre todas ellas» A esto podemos concluir lo siguiente:

  1. La unidad de España es indivisible hasta que el conjunto total de la soberanía del mismo decida que no sea así – un nuevo proceso constituyente puede hacer posible dicha división.
  2. Es posible la realización de un referéndum en Catalunya y en cualquier parte de España siempre que no contradiga el artículo 2 de la CE, es decir, que no sea vinculante jurídicamente, pero si políticamente. Dicho de otra manera, se puede hacer un referéndum consultivo en cualquier autonomía según el artículo 150 de la CE.
  3. Atendiendo al resultado, y debido a la CE que tenemos, el gobierno español puede realizar, antes del referéndum, una “Ley de Claridad” Canadá con el referéndum de independencia del Quebec en su momento para hacer posible una enmienda de la Constitución y realizar un proceso secesionista. Es decir, convertir en vinculante un referéndum consultivo pero dentro de los márgenes legalesy atendiendo a la voluntad política de las partes.

Si recordamos recordemos en qué se basa el “procés d’independència” catalán, vemos que  el Parlament de Catalunya comandado por JxSi determina el “procés” en nueve puntos:

  1. El mandato democrático obtenido en las pasadas elecciones del 27 de septiembre de 2015 se basa en una mayoría de escaños de las fuerzas parlamentarias con el objetivo de que Cataluña se convierta en un Estado independientey con una amplia mayoría soberanista en votos y escaños que apuesta por la apertura de un proceso constituyente no subordinado.
  2. Se declara el inicio del proceso de creación del Estado catalán independiente en forma de república.
  3. Se proclama el comienzo de unproceso constituyente ciudadano, participativo, abierto, integrador y activo para preparar las bases de la futura Constitución catalana.
  4. Se insta al futuro Gobierno a adoptar las medidas necesariaspara hacer efectiva esta declaración.
  5. Se iniciala tramitación de las leyes del proceso constituyente, de seguridad social y de hacienda pública.
  6. El Parlament de Catalunya inicia una desconexión democráctica y no se supedita a las decisiones de las instituciones del Estado español, en particular del Tribunal Constitucional, al que considera deslegitimado y sin competencia desde la sentencia de junio de 2010 sobre el Estatuto de Autonomía de Cataluña votado previamente por el pueblo en referendo, entre otros.
  7. Seadoptan las medidas necesarias para abrir este proceso de desconexión democrática, masiva, sostenida y pacífica con el Estado español, de tal manera que permita el empoderamiento de la ciudadanía a todos los niveles y en base a una participación abierta, activa e integradora.
  8. Se insta al futuro Gobierno a cumplir exclusivamente aquellasnormas o mandatos emanados de esta Cámara, legítima y democrática, a fin de blindar los derechos fundamentales que pudieran verse afectados por decisiones de las instituciones del Estado español.
  9. Y por último, se declara la voluntaddeiniciar las negociaciones para hacer efectivo el mandato democrático de creación de un Estado catalán independiente en forma de república y, así mismo, lo pone en conocimiento del Estado español, de la Unión Europea y del conjunto de la comunidad internacional.

El final del “procés” acaba en la realización de una Constitución catalana que se somete a referéndum a toda la ciudadanía catalana. Por lo tanto, se vuelve al punto de partida: el referéndum. De no realizarse tal referéndum sólo quedaría la opción de una DUI (Declaración Unilateral de Independencia) que, adía de hoy, sólo parece defender la CUP, y no JxSi. Dicho de otra manera, si JxSi no apuesta por una DUI es que espera a la realización de un referéndum al final de todo el “procés”.

Nosotros nos preguntamos si es posible y legal hacer un referéndum en Catalunya o en cualquier comunidad autónoma y la respuesta, como hemos visto a través de los artículos constitucionales es que si se puede. Constatamos que es de voluntad política el realizar dicho referéndum, pues el derecho a decir está recogido dentro de la Constitución y, por lo tanto, es voluntad de las fuerzas políticas modificar o enmendar la Constitución para que así sea realizable, como dictaminó la Sentencia 42/2014, de 25 de marzo de 201442/2014 del Tribunal Constitucional.

Algunos se preguntarán que para qué tanto embrollo, si al final todo acaba en un referéndum que unos quieren hacer y otros no dejan hacerlo. En mi opinión, creo que la realización de un referéndum es sano para el conjunto de toda la sociedad española, pues de modo contrario el “problema catalán” beneficia en votos a JxSi (Convergència y ERC), del mismo modo que el nacionalismo español de «España 1 y no 51» beneficia en votos a PP, PSOE y C’s, pero en ningún caso se busca una solución entre estas partes. De no solucionarse mediante referéndum esta problemática, veremos como este problema se estira ad aeternum en la política española, lo cual sólo servirá para que unos y otros puedan recolectar votos, pero no para solucionar un problema que, en última instancia, es de competencia de la soberanía popular. Hacer un referéndum es posible, sólo hay que querer: como una vez dijo alguien, la democracia es la necesidad de doblegarse de vez en cuando a las opiniones de los demás.

Comentar con Facebook ()

Comentar (0)

DEJA UNA RESPUESTA