Reino Unido elige abandonar la UE

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Escocia y Londres votan a favor de la permanencia, pero no alcanza para inclinar la balanza en un agónico recuento en el que ambas opciones han estado parejas

eldiario.es / Natalia Chientaroli

Los sondeos se han vuelto a equivocar. La pronosticada victoria de los partidarios de permanecer en la Unión Europea ha hecho aguas muy poco después de comenzar el recuento de los votos. Con los primeros resultados el Brexit tomaba sorprendentemente la delantera y conseguía hasta ocho puntos de ventaja, provocando una histórica caída de la libra esterlina, que había levantado vuelo alentada por el augurio de un triunfo europeísta.

Con el correr de las horas la diferencia entre las dos opciones se fue ajustando en un escrutinio de vértigo, en el que los votos a favor de dejar la UE han acabado por imponerse. Minutos antes de las cinco de la mañana (las 6.00 hora española), la BBC dictó su sentencia: todavía faltaban los resultados de 119 de las 382 circunscripciones, pero la victoria del Brexit era definitiva.

¡Independence Day!, clamó un exultante Nigel Farrage. El líder del partido independentista Ukip habló de la “victoria de la gente real, normal, decente” mucho antes de que se conocieran los datos definitivos, y tan solo unas horas después de haber ensayado el reconocimiento de la derrota. Al parecer, ni los más acérrimos euroescépticos contaban con el éxito del Brexit.

El mapa de Reino Unido brillaba de amarillo, el color del Remain, al norte, horas antes de que acabara el recuento. Sin embargo, esa no era una buena noticia para los partidarios de la UE. Escocia eligió mayoritariamente quedarse en la UE y sus resultados fueron de los primeros en hacerse oficiales, pero ya de madrugada era bastante evidente que el fervor europeísta escocés no alcanzaba para inclinar la balanza. Tampoco Londres, con su enorme peso electoral, fue capaz de revertir la marea azul que fue tiñendo cientos de circunscripciones en todo el país, especialmente en Gales e Inglaterra. Los resultados en Irlanda del Norte fueron una incógnita hasta bien entrada la madrugada. Ganó el Remain. Tampoco bastó.

Desconexión con la clase trabajadora

Los gráficos en los que se analiza el perfil demográfico de las ciudades británicas dibuja una sentencia muy clara: la clase trabajadora ha votado contra Europa. Las políticas de austeridad, la crisis migratoria y unas pesimistas expectativas económicas han pasado factura tanto al gobierno de David Cameron –a quien este resultado deja cara a cara frente al derrumbe de su carrera política– y a los laboristas de Jeremy Corbyn, que defendían quedarse en la UE.

“Intentamos explicarle a la clase trabajadora lo importante que el mercado común europeo es para sus trabajos, para sus condiciones de vida, pero no conseguimos trasladar con éxito ese mensaje”, lamentó Stephen Crabb , el ministro de Trabajo y Pensiones. 

Cameron pasará a la historia como el primer ministro que llevó a Reino Unido fuera de la UE. Y en el corto plazo ese hito le costará caro: a partir de este viernes no solo se enfrentará a quienes consideran que ya no puede ejercer como primer ministro, sino también a aquellos que dentro de su mismo partido, dividido por el referéndum, piden su cabeza por “falta de liderazgo”. De nada sirvió el apoyo de los líderes europeos y de Barack Obama a favor de la permanencia en la UE. Los británicos han votado contra Europa y, según los primeros análisis, también –o quizá sobre todo– contra Cameron.

Sin contar con la crisis que supone este referéndum para el proyecto europeo, las repercusiones políticas internas apenas empiezan a esbozarse. Los republicanos del Sinn Fein ya han cargado contra el gobierno, asegurando que ya no tiene “ninguna legitimidad para representar los intereses económicos o políticos de los ciudadanos de Irlanda del Norte”.

El colapso de la libra

La libra esterlina ha sido la primera afectada por el resultado del referéndum. Según informa la BBC, se ha llegado a producir una caída del 9% hasta los 1,3459 dólares, un nivel que no se había visto desde 1985. Antes de que empezaran a conocerse los resultados de la votación, la moneda británica había llegado a un máximo de 1,50 dólares debido a la confianza de los mercados en el triunfo de la permanencia en Europa. Algunos analistas indican que la volatilidad de la moneda ha sido más extrema de lo que se vio durante la crisis financiera de 2008.

Los mercados también han sentido la turbulencia del Brexit, que ha empujado al dólar a su mínimo frente al yen desde noviembre de 2013. El dólar cayó por debajo de los 100 yenes por primera vez desde noviembre de 2013 debido a la elevada demanda de la moneda nipona, considerada una divisa refugio en medio de la incertidumbre política generada por  el resultado del referéndum.

Por su parte, el euro llegó a caer hoy hasta los 115,46 yenes, su nivel más bajo frente al yen en tres años y medio, aunque poco después su caída se moderó. También ha caído un 3,3% frente al dólar, a la espera de que abran los mercados europeos, donde los analistas internacionales pronostican castigos muy severos, especialmente en el parqué británico, que ya se prepara para caídas de incluso el 7%. 

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