Paramilitares y extrema derecha integran una empresa que ejecuta desalojos extrajudiciales

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Una campaña denuncia la connivencia entre una inmobiliaria de pisos de alto standing y Desokupa, una empresa de desalojos formada por milicianos de Europa del Este y luchadores de artes marciales.

El pelotón de Desokupa efectuó el desalojo de Can Dimoni extrajudicialmente y con la tolerancia de los Mossos. 

Diagonal | 28/06/16

Jueves 14 de abril de 2016 en el número 20 de la calle José Torres, en el corazón de la Gracia gitana, en Barcelona. Cuatro de la tarde. Un grupo de ocho hombres corpulentos, acompañados de un albañil y un cerrajero, agujerean y sierran con una radial la puerta de acceso de este inmueble construido en 1892, catalogado como patrimonio histórico, abandonado durante años y okupado por un grupo de jóvenes en el mes de julio del año pasado cuando estaba en estado de degradación.

La guerrilla ha vigilado y esperado que no hubiera nadie en el edificio para acceder. Una vez dentro proceden a la ‘vandalización’ de tabiques y mobiliario de las estancias principales, aseos y cocina. Grupos de apoyo y una veintena de vecinas se movilizan rápidamente y se personan ante la finca para impedir el derribo. Lo consiguen, en parte. El grupo de hombres sale de la finca y se planta en la puerta del edificio hasta que llegan cuatro furgonetas de la ARRO de los Mossos, dos patrullas de la Guardia Urbana y dos más de Mossos, así como los bomberos. Estos últimos, entran a comprobar el estado del edificio, en el que “desaconsejan” acceder. Los miembros de la guerrilla son identificados por los Mossos, con los que dialogan tranquilamente y los que les entregan una tarjeta “de empresa” con teléfono y dirección web: Desokupa.

Tarjeta de visita repartida durante el desalojo de Can Dimoni.

Según se publicó desde la cuenta de Twitter de Gracia Viva aquella tarde, “la complicidad de la policía con los matones ha sido constante. Sonrisas y secretos al oído”. Los hombres esperan en la esquina y las okupantes son autorizadas a retirar del interior sus pertenencias. Poco después, unos operarios tapian la puerta a la espera de que comiencen las obras de rehabilitación del edificio, promovidas por la inmobiliaria Norvet Property, propietaria del inmueble que al día siguiente de los hechos anunció el futuro proyecto en su web.

A raíz de estos hechos se pone en marcha la campaña Stopdesokupa, impulsada por vecinas y activistas, y con el objetivo de “visibilizar y combatir la contratación de matones por parte de propietarios especuladores”, así como “hacer un seguimiento de estas prácticas y frenarlas de forma colectiva “. Mediante el blog, otro de los objetivos que plantean es el de generar un espacio de denuncia de estas actuaciones y sus responsables.

La propiedad inmobiliaria

“En Norvet nos tomamos al pie de la letra el dicho: ‘Querer es poder’. Cuando creemos en un proyecto lo hacemos realidad. Y le animamos a que haga lo mismo. Busque la vivienda que más le convenga y hágala suya; nosotros haremos todo lo posible para ayudarle a conseguirlo “. Así se presenta en su sitio web la inmobiliaria Norvet SL, administrada por el ejecutivo Alon Younger, una empresa especializada en la rehabilitación “de edificios singulares” desde el año 2013. “Como nos gusta Barcelona queremos preservar los sitios que le dan carácter. Aportamos al mercado el cariño y la delicadeza que necesita un edificio con encanto “, manifiestan desde la web.

Trabajadores de Desokupa durante el desalojo del 14 de abril.

Según la leyenda que planea en el barrio, el edificio de Can Dimoni fue bautizado así por el vecindario después de que Agustín Atze, propietario de la finca en 1900, se arruinara en medio de la remodelación del edificio e hiciera un pacto con el demonio para conseguir dinero y terminar la obra. A Atze le tocó la lotería y decidió –en contra de la opinión del vecindario– llenar la fachada con fines de diablos que aún perduran intactos.

En manos de la Sareb, el edificio fue adquirido por el fondo de inversión Roof Capital S.L. con el objetivo de hacer pisos de lujo. La empresa, dedicada a la compraventa de edificios y abanderada por su administrador, Simón Castellano Högbom, también directivo del Banco Sabadell, traspasó su propiedad en Norvet S.L. a principios de año.

Es en el mes de diciembre cuando las residentes del edificio denunciaron el ofrecimiento de dinero, las intimidaciones, amenazas y vigilancias a las que estaban siendo sometidas por parte de individuos presuntamente enviados por la propiedad. Estas prácticas, iniciadas por Roof Capital cuando ostentaba la titularidad, continuaron cuando la finca pasó a manos de Norvet SL. Uno de los habitantes afirma que el mismo Alon Younger visitó un día los alrededores de la casa para intentar hablar con las okupantes. Estas prácticas “intimidatorias y agresivas” se mantuvieron hasta la ejecución del sorpresivo desalojo el pasado 14 de abril. Algunos integrantes de ‘la empresa’ Desokupa, que no consta en el registro mercantil, han residido temporalmente en un módulo prefabricado en el interior del edificio, velando desde el desalojo hasta el comienzo de las obras.

El pelotón de Desokupa

Este pelotón formado por ocho hombres corpulentos entregó una tarjeta de empresa –con un número de móvil y una dirección web– a los Mossos que se personaron el día del desalojo. En la página, así como en el portal digital milanuncios.com, se puede leer: “Desokupa. Empresa especializada en desempleos de pisos ocupados a la fuerza y sin contrato de alquiler, métodos legales, en menos de 72 h recuperamos la vivienda, a toda la península. Eficacia en más del 90 por ciento de los casos “.

Un anuncio con un estilo y reminiscencias que recuerdan a lo que se podía leer en el año 2009 en el mismo portal: “Morosos Bcn. Grupo de profesionales con más de 20 años de experiencia en el sector. Somos especialistas en la gestión de cobros impagados, deudas y fraudes. utilizamos métodos rápidos y expeditivos y contamos con una asesoría jurídica especializada en impagos. Cobros expeditivos, incluso sin factura y en dinero B, no importa la antigüedad, utilizamos técnicas propias de garantizada eficacia, con ética y dentro de la legalidad “.

Ambos negocios tienen en común el nombre de Daniel Esteve. Por un lado, su número de teléfono aparece como contacto en la web de Desokupa. De otro, Esteve fue detenido en una operación policial en Castelldefels contra Morosos Bcn en 2008. Entre los círculos policiales era conocido como “el segurata”, por su labor profesional en el mundo de la seguridad privada en salas de fiesta de Barcelona e Ibiza, según informó El Periódico.

A raíz de la denuncia que interpusieron varias personas “coaccionadas brutalmente” –desde Figueres hasta Valencia– por miembros de Morososbcn, la unidad de secuestros y extorsiones de los Mossos inició una investigación dirigida por el Juzgado de Instrucción 3 de Gavà . El 4 de noviembre de 2008, el Grupo Especial de Intervención (GEI) de los Mossos llevó a cabo la operación para detener a Esteve, acusándolo de los cargos de detención ilegal, vejaciones, amenazas y asociación ilícita. Más allá de las detenciones, esta actuación policial trascendió por la condena de un año de prisión y uno de inhabilitación que recibió uno de los agentes que participaron en el operativo. La sentencia condenaba el agente para destrozarle con una granada aturdidora el testículo derecho y parte del otro a Antonio Coscolín, compañero de Daniel Esteve aquella noche.

Gimnasios, artes marciales y extrema derecha

Años después, este luchador de Mixed Martial Arts (MMA) y ex seguridad privada de discotecas ha constituido la empresa de eventos La Isla Fighting Championship S.L., organizadora del International Fighting Championship. La quinta edición de esta velada de combates, celebrada en el pabellón de la Vall d’Hebron el pasado 15 de mayo, reunió luchadores internacionales de disciplinas como las MMA, K-1, Muay Thai y boxeo.

Pocas semanas antes de la cita deportiva, varios testigos presenciales sitúan a Esteve dirigiendo al resto de miembros de la guerrilla que participaron en el desalojo de Can Dimoni, asignándoles posiciones y funciones. Sin embargo, los testigos aseguran que Estevele recomendó a un miembro de la empresa propietaria de Can Dimoni, presente en las inmediaciones de la finca, que contratara “a otro comando, ya que con los hombres que tiene disponibles no sabe si podrá defender el edificio durante la noche “.

Ernesto Navas, en el programa Entre Líneas, el gimnasio y el desalojo de Can Dimoni.

Algunos de los integrantes del grupo aparecen en fotografías publicadas en Facebook durante sus entrenamientos en gimnasios de artes marciales de Barcelona y Castelldefels. Uno de ellos, Ernesto Navas, ha sido reconocido por varios testigos presentes en el desalojo de Gracia, tras visionar un antiguo capítulo del programa Entrelínies de TV3, en un monográfico emitido en febrero de 2008 llamado Violencia controlada. En este documento audiovisual TV3 lo definía como un “experto en peleas”.

Navas reconocía su implicación en peleas y afirmaba que “en las peleas te lo pasas bien”, aunque añadió que después de casarse y tener una criatura decidió “cambiar de vida”. Navas fue condenado por intento de homicidio en una causa abierta a raíz de la paliza a tres jóvenes redskins y el apuñalamiento a uno de ellos en el metro de Camp del Arpa, en octubre de 2006, cuando aún era menor de edad. Es por ello que, según testimonia en el mismo documental, cumplió dos años y dos meses en libertad vigilada. Posteriormente viviría una “reinserción social” gracias al programa de luchadores marginales impulsado por el excampeón mundial de Muay Thai, Chinto Mordillo, a su gimnasio Meguro Roquetes de Nou Barris.

En algunas de las fotografías de este gimnasio, Navas –también conocido como “Perro de pelea”– presenta un gran tatuaje con una esvástica nazi a modo de brazalete y otro con un prominente “Rudolph Hess” en el pecho, en honor a el histórico dirigente de la Alemania nazi. En el mismo gimnasio, cerrado desde hace dos años, coincidieron miembros del actual pelotón Desokupa. Entre ellos, Daniel Esteve y su compañero de entrenamientos, “el Comandante” Jivko Ivanov.

El triángulo Chetnik

Ivanov, presente el día del desalojo de Can Dimoni, recibe un apodo militar como consecuencia de su implicación en los conflictos armados de Kosovo, luchando contra la independencia del país, o en la reciente guerra civil en Ucrania, vinculándose a batallones en apoyo del bando prorruso favorable a la escisión de Crimea. Ivanov es simpatizante del movimiento anti-islámico europeo Stop Islamisation of Europe (SIOE), así como militante de la organización armada búlgara Alba Ortodoxa.

Jivko Ivanov (izquierda) y Bratislav Živković (derecha) posan fuertemente armados.

Alba Ortodoxa se inspira e identifica con los chetniks, un grupo paramilitar nacionalista serbio que luchó en la primera y segunda guerra mundial contra croatas y musulmanes, alemanes nazis y comunistas partisanos. Años más tarde, los chetniks participó en la guerra de los Balcanes defendiendo “la pureza étnica de la gran Serbia”. Actualmente, esta organización está liderada por Bratislav Živković, con quien Ivanov mantiene una estrecha relación de camaradería, tal como se desprende de una serie de fotografías donde posan como compañeros de armas.

Živković también se vanagloria de haber participado en las guerras de Kosovo y Bosnia y combatido, desde el inicio del conflicto, en el este de Ucrania y Sebastopol (Crimea) con otra facción Chetnik armada, el batallón Jovan Shevich, formado por unos 200 voluntarios que apoyan el bando prorruso. En agosto de 2014, este batallón se atribuyó la muerte de 23 soldados ucranianos, así como “la apropiación de numerosos vehículos armados del ejército ucraniano”. Živković, personaje que aparece con frecuencia en la prensa búlgara y serbia, alega que “devolvemos los favores a los rusos que lucharon con los serbios en la guerra de Yugoslavia. Tenemos sangre eslava común y la fe ortodoxa”, afirmó en una entrevista.

Bratislav Zivkovic pone a cara descubierta con todo el pelotón paramilitar “Jovan Sevich’.

Finalmente, junto a este líder ortodoxo, un tercer personaje cierra el triángulo con el que Ivanov también compartía afinidad y espacio político. El candidato a la presidencia de Bulgaria Pavel Chernev. Entre otros, Chernev fue miembro del movimiento SIOE y de Attack, partido nacionalista, xenófobo y tradicionalista búlgaro, a la vez que miembro de Alba Ortodoxa. Ivanov, Zivkovic y Chernev aparecen en varias instantáneas colgadas en la red en 2013.

En esencia, esta constelación de partidos y organizaciones mantienen posiciones en política económica cercanas al comunismo, mientras que en la esfera social y nacional defienden un modelo tradicionalista, de culto ortodoxa cristiano, así como el antieuropeísmo y el odio contra los pueblos rumano, judío y musulmán. Chernev murió de un ataque cardíaco en 2014, cuando lideraba el Partido de la Libertad en Bulgaria (Svoboda).

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