Las filtraciones de Antoine Deltour destaparon un entramado de favores fiscales en Luxemburgo con más de 350 empresas.

Al otro informador, Raphaël Halet, le condenan a nueve meses de prisión y una multa de 1.000 euros. El periodista que los publicó ha sido absuelto de todos los cargos.

eldiarioes cultura | 29/06/2016

Luxemburgo ha dictado sentencia sobre el escándalo LuxLeaks: Antoine Deltour y Raphaël Halet, los dos extrabajadores de la consultora PwC, son culpables de robar documentos, revelando secretos empresariales y de violación de secretos comerciales. Deltour ha sido condenado a 12 meses de prisión y una multa de 1.500 euros; Halet recibió una condena de 9 meses y 1.000 euros. Édouard Perrin, el reportero de la televisión pública France 2 que destapó los documentos, ha sido absuelto de todos los cargos.

De momento, ninguno irá a prisión. Se trata de una sentencia suspendida, aunque ya han sufrido las consecuencias de su filtración: han perdido su empleo y les costará encontrar otro con sus antecedentes penales. Deltrour ya ha anunciado que piensa recurrir, y es probable que Halet haga lo mismo.

Los documentos robados por los dos exempleados demostraban que PwC había ayudado a más de 350 compañías a evadir impuestos, entre 2002 y 2010, con ayuda del gobierno de Luxemburgo y del Gran Ducado. Un fraude de miles de millones que fue el primer gran proyecto del ICIJ, el consorcio internacional de periodistas de investigación que trabajó en la exclusiva con el Süddeutsche Zeitung , The Guardian, Le Monde y otros medios europeos.

La filtración de los exauditores ha generado cambios en la legislación europea. Se han abierto investigaciones en el Parlamento y otras instituciones, y la Comisión Europea ha propuesto, aprobado y puesto en marcha varias propuestas legislativas. Sin embargo, el fiscal David Lentz argumentó que “si esto no se condenara, los empleadores estarían sometidos a los peores chantajes. Aquí estamos hablando de traición, ni más ni menos”. La sentencia le da la razón.

Sobre el veredicto, el diputado del grupo Verdes/ALE y miembro del comité de investigación de los Papeles de Panamá, Ernest Urtasun (ICV), ha afirmado: “Este escandaloso veredicto debería ser una llamada de atención clara sobre la necesidad de reconocer y proteger legalmente el papel de las personas que denuncian la corrupción política o empresarial. La información filtrada por Deltour y Halet fue básica para entender las prácticas de evasión fiscal de las empresas multinacionales en la UE. Este juicio ha evidenciado la situación precaria de los denunciantes e informadores, incluso en los Estados democráticos modernos. La Comisión Europea no puede seguir escondiéndose. El presidente de la Comisión, Jean-Claude Juncker, es el responsable político de que haya habido fraude fiscal masivo en la UE, ya que el diseñó este complejo sistema de evasión fiscal. Y ahora vemos como en el país que él presidió se persigue a los que denuncian”.

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