Así contó la prensa la sublevación militar contra la democracia y la II República

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80 AÑOS DE LA GUERRA CIVIL *

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Portada de ‘El Liberal’, el domingo 19 de julio de 1936.

LUIS DÍEZ | Cuartopoder | 

La sublevación militar del 18 de julio de 1936 contra las instituciones democráticas de la II República, de la que se cumplen 80 años, sumió a España en la Guerra Civil y la larga noche de una dictadura que se caracterizó por el exterminio y la persecución de los demócratas, el atraso intelectual y material del país, el miedo y la corrupción. ¿Cómo reflejó la prensa la rebelión de los principales elementos de la cúpula castrense, fervorosamente deseada por el alto clero católico y auspiciada por los monárquicos y las derechas extremas, vinculadas y favorecidas por el fascio italiano de Benito Mussolini y el nazismo alemán de Adolfo Hitler?

Fue Indalecio Prieto, un periodista al fin y al cabo, quien, el viernes, 17 de julio, confirmó a los periodistas que cubrían la información de la Diputación Permanente del Congreso la noticia de la sublevación de las guarniciones en el protectorado español del norte de África. El dirigente del PSOE había regresado precipitadamente a Madrid desde Bilbao al ser informado por Julián Zugazagoitia, director de El Socialista, del secuestro y asesinato del líder monárquico José Calvo Sotelo. El jefe del Gobierno y ministro de Guerra, Santiago Casares Quiroga, un hombre unido políticamente al presidente de la República, Manuel Azaña, hacia el que rayaba en la idolatría, restó importancia a las primeras informaciones que, carentes de más detalle, hablaban de una insurrección protagonizada por un comandante y unos capitanes.

La noticia, veraz en todos los casos, fue ocultada por los periódicos reaccionarios. El monárquicoABC de Madrid y de Sevilla, la ocultó descaradamente en sus ediciones del sábado, 18 de julio. La Vanguardia, de la alta burquesía y la aristocracia catalana, tampoco la ofreció a sus lectores. La política del avestruz de los dos rotativos conservadores más importantes rayó la complicidad con los golpistas. Sólo el domingo, 19, cuando ya no tuvieron más remedio que informar de la sublevación, se limitaron a insertar las notas del Consejo de Ministros. Y el ABC de Sevilla se alineó directamente con el golpista y gobernador militar de la plaza, Gonzalo Queipo de Llano.

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Portada del ‘ABC’ de Sevilla el lunes 20 de julio de 1936.

Para los periodistas que hacían guardia en el Congreso, Zugazagoitia entre ellos, la confirmación de Prieto, que poseía siempre una información exacta, era una garantía de veracidad. “Prieto no nos ocultó su inquietud –recordaba Zuga en su apasionante libro Guerra y vicisitudes de los españoles–; temía lo peor, estaba persuadido de que la insurrección no tardaría en extenderse rápidamente a la Península y reputaba difícil descoyuntar o yugular el movimiento, como entonces se decía, si no se procedía sin demora y con gran energía”.

Las dudas de Prieto sobre una reacción inmediata y enérgica del Gobierno se vieron confirmadas. Azaña estaba convencido de que los generales mantendrían la fidelidad a su juramento. Los de más dudosa lealtad habían sido alejados de los puestos clave. Francisco Franco estaba alejado en Canarias. Era un tipo resentido desde que el propio Azaña clausuró la Academia de Zaragoza, siendo él director. Como otros africanistas, aquel militar que apenas daba la talla para ser soldado, no alcanzó el generalato por su intelecto, sino matando moros en Marruecos. Por eso mismo conocía bien el terreno y las posibilidades de reclutar y armar como mercenarios a miles de aborígenes.

Pero ¿quién podía suponer que, vigilado como estaba, aquel general se iba a trasladar desde Canarias al Protectorado y sublevar las guarniciones de regulares y reclutar y armar a los musulmanes para enviarlos a matar cristianos en la Península? En más de una ocasión, el presidente de la República había mostrado su desagrado ante las informaciones sobre la conspiración de los oficiales golpistas, agrupados en la clandestina Unión Militar Española (UME) que lideraba Emilio Mola, al que llamaban “el director” y era discípulo aventajado del impaciente José Sanjurjo, marqués del Rif por la gracia de su amigo Alfonso XIII.

“Otra vez –escribía Azaña en su diario– viene a verme Balbontín con el cuento de la conspiración en los cuartos de bandera. Ese Balbontín es un botarate”. La incredulidad de Azaña ante la alarma del portavoz de la minoría comunista era pareja a la del bien intencionado Casares. Prieto ya no se molestaba en hablar con él. Cuenta Zuga que en un encuentro casual con Azaña en Casa Lhardy, el presidente le reprochó alarmismo por una información sobre los movimientos de los golpistas. Y eso que el propio Zugazagoitia había instalado “una aduana” en el periódico para cortar el paso a los infundios y las exageraciones.

Ahora el alzamiento en armas de los más peligrosos golpistas (Franco, Mola, Varela, Queipo, Yagüe, Aranda, Kindelán, Orgaz y otros) era un hecho a punto de confirmarse. El asesinato del líder monárquico José Calvo Sotelo, en respuesta al perpetrado unos días antes, el 12 de julio, por los pistoleros de derechas contra el teniente José del Castillo Sáenz de Tejada, jefe de los Guardias de Asalto de Madrid y miembro destacado de la Unión Militar Republicana Antifascista (UMRA), brindó a los cabecillas políticos y militares la coartada que necesitaban para justificar en la esfera internacional la sublevación contra el orden constitucional democrático de la II República.

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Portada del diario madrileño ‘La Libertad’ el 19 de julio de 1936.

La mayor parte de los periódicos madrileños, con circulación en las principales ciudades españolas, se alinearon inequívocamente con las autoridades democráticas. La Libertad titulaba el 19 de julio a toda plana: “¡¡El Frente Popular, al lado de los Poderes públicos!!” (En referencia al Gobierno). Y debajo: “¡La vida por la República democrática!” La primera plana de El Liberal no le iba a la zaga: “¡Nunca más tiranías! ¡Democracia! ¡Libertad! El Pueblo es soberano”.

Unas horas antes, el sábado, 18, La Voz había dado la noticia de la sublevación, asegurando que “el Gobierno de la República domina la situación”. En un comunicado gubernamental emitido a las 15:45 horas del sábado, 18 de julio, se advertía de que los sublevados se habían apoderado de Radio Ceuta y estaban transmitiendo mentiras, haciéndose pasar por Radio Sevilla. “Comprendiendo que su movimiento ha quedado aislado y fracasado, se esfuerzan en divulgar que quedan en poder de los sublevados los ministerios de la Guerra y la Gobernación y otras falsedades como éstas”.

Los periódicos demócratas insertaban también en sus primeras planas el llamamiento de la UGT, el poderoso sindicato que dirigía Francisco Largo Caballero, a la huelga general indefinida para hacer frente a los sublevados en cuantas poblaciones los militares declarasen el estado de guerra y secundasen a los rebeldes. Los dirigentes del sindicato obrero no se esforzaban lo más mínimo en prevenir al Gobierno de las asechanzas golpistas. “Si quieren levantarse, que lo intenten; nos tendrán en frente”, afirmaban, convencidos de su fortaleza. Sin embargo, ante los hechos consumados necesitaban armas para enfrentarse a las guarniciones sublevadas. De ahí que inmediatamente la prensa recogiera las grandes concentraciones de trabajadores reclamando al Gobierno el reparto de fusiles y munición. En Madrid, el principal objetivo era el Cuartel de la Montaña, sublevado por el general Joaquín Fanjul, un viejo zorro, miembro de la UME, que había perdido el acta de diputado por Cuenca y se introdujo en el cuartel vestido de paisano para asumir el mando con el coronel Serra Bartolomé y esperar la llegada de las tropas de Mola, que mandaba en Navarra, a la capital.

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Portada de ‘La Voz’ el 18 de julio de 1936.

El jefe del Gobierno y ministro de Guerra, Casares Quiroga, se vio desbordado por los acontecimientos y puso el cargo a disposición de Azaña, quien, de inmediato designó a Diego Martínez Barrio como sustituto.

El domingo, 19 de julio, El Sol traía a toda plana los cambios en el Gobierno, en el que el general José Miaja, era designado ministro de Guerra. El gran rotativo madrileño concedía prioridad a la sublevación de “núcleos del Ejército en Marruecos y Sevilla” y destacaba asimismo la destitución de los generales Queipo de Llano, Cabanellas (D. Virgilio), Franco, González Lara y Goded, así como el licenciamiento de las tropas al mando de jefes y oficiales sublevados.

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Portada del diario ‘El Sol’ el 19 de julio de 1936

La información quedó vieja rápidamente. En la formación del nuevo Gobierno se empleó media hora. Y el nuevo Ejecutivo apenas duró una noche, el tiempo necesario para que Martínez Barrio, que siendo jefe accidental del Gobierno en 1933 había permitido la fundación de la Falange a imagen y semejanza del partido nazi y, supuestamente, era respetado por todo el arco político, descubriera que ni el general Mola ni otros golpistas con los que habló aceptaban una salida negociada de la situación. Martínez Barrios dimitió y Azaña encargó formar gobierno a José Giral, exrector de la Universidad Central de Madrid y en ese momento ministro de Marina, cuya primera decisión consistió entregar armas al pueblo para defender la democracia.

(*) cuartopoder.es inicia hoy la publicación de una serie de artículos e infografías, que se prolongará hasta el próximo 18 de julio, con motivo del 80 aniversario de la Guerra Civil.

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80 AÑOS DE LA GUERRA CIVIL

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5 Comentarios

  1. Creo que estás siendo excesivamente drástica. Por supuesto, es tu punto de vista y muy respetable, ciertamente. El PSOE de los barones no es el PESOE socialdemácrata que nos han vendido hasta ahora; es el PSOE componente del bipartidismo, salpicado de los mismos fangos, y con el temor de que, con la llegada de PODEMOS, se comience a levantar alfombras que les deje con el culo a aire (es lo que les empuja a estos supersabios a pedir al menos una abstención a la investidura de Rajoy). Pedro Sánchez y su equipo no están bajo esas sospechas, imagino, por lo que puede estar en disposición de conseguir una regeneración política junto a PODEMOS y las Confluencias. Por otro lado, España necesita un gobierno cuanto antes donde no esté presente el PP, por mucha mayoría que haya conseguido. Es mi punto de vista, igualmente respetable, supongo.
    Puede que el experimento no salga bien y el acuerdo de gobierno sea un fracaso; siempre tienes la posibilidad de corregir e intentarlo de otra manera. Lo que hay que impedir a toda costa es el acceso al gobierno de un PP nefasto, tan corrupto y vendido al Poder.

  2. Estoy en contra de la Guerra Civil y de los fachas pero no está de más recordar que la República tampoco llegó democráticamente

  3. Está claro que la derecha lo cuenta arrimando el ascua a su sardina y de los que vivieron en los dos bandos muchos han muerto. Cotilleja, creo que voy comprendiendo lo que dices ja ja ja ja, porque un primo mío en esta Comunidad valenciana está también hace mucho tiempo metido en esos ajos del gremio y dice tan serio que por el interés del país funcionan en toda España casi como una secta, ja ja ja ja. Joer, es lo que nos faltaba ya; en cualquier momento lo mismo se aparece el Supremo por tocarle los webs y se van a ver los destellos en toda la geografía, vais a ver qué susto! lo digo de coña ja ja ja.

  4. Cada uno cuenta la Historia como le da la gana. Pero bueno, a lo que voy, porque como no veo ningún titular sobre UNIDOS PODEMOS, plasmaré mi comentario aquí mismo (con permiso).

    Yo sigo manteniendo lo de siempre, y no me refiero al fraude electoral del 26-J, que, evidentemente sostengo, pese a que en UNIDOS PODEMOS han preferido atribuir la pérdida de votos a causas más comunes, como corresponde a un Régimen tan… ¿impoluto? como el que tenemos (allá ellos), sino que pretender el Sr. Iglesias atraerse al PSOE para formar un gobierno de izquierdas y evitar que gobierne el PP por temer a quedar como un partido residual, tiene todavía menos sentido que tras los resultados del 20-D, porque, si en aquel entonces existía esa posibilidad como experimento, aun siendo sus adversarios políticos, tenían algunas coincidencias entre sí, y hoy ha quedado demostrado por parte del PSOE su firme intención de no acceder a la petición de los podemistas, pues para dicho partido su rival no es el PP, con el que han demostrado durante años evidente simbiosis (y en ello sigue actualmente la vieja guardia socialista). No hay más que escuchar las declaraciones de sus barones para deducir que éstos -por su beligerancia contra el Sr. Sánchez- han votado al PP el 26-J, lo que demuestra hasta qué punto llega la guerra interna del PSOE como partido dividido. Pero, como digo, el rival del PSOE, lejos de ser el PP, es PODEMOS, salvo que éstos opten por ‘descafeinarse’ renunciando a sus ideales que les diferenciaban del PSOE y se conviertan en un partido clonado.

    Independientemente, por el Sr. Verstrynge sabemos que para el Sr. Iglesias ‘es un drama’ estar en política. Y aquí debo decir que, en mi opinión, la política se ejerce por vocación de servicio al ciudadano, no para lamentarse, abandonando, cuando las cosas no salen como se pretende, sino que los males sobrevenidos se combaten con espíritu luchador, lo que reafirma la vocación aludida. Y es por ello que viene a colación mi comentario del pasado día 4 bajo el titular “PODEMOS ESTÁ HACIENDO EL RECUENTO GENERAL DE ACTAS…” en el que indicaba (punto 8°) que “en caso de que el Sr. Iglesias dimitiese, como señalaban sus próximos, el fracaso de la Formación morada estaría asegurado al decir la mayoría de sus votantes bye bye'”, pero he de matizar que me refería a la división que esta hipotética decisión, signo de guerra interna en el partido, conllevaría en los votantes y no por la marcha del Sr. Iglesias -que sería respetable, si él así lo decidiese- pues nadie es imprescindible, como ha reconocido. Cierto es que cuando se vota, no sólo nos centramos en las promesas y programa de un determinado partido, sino también en el ‘carisma’ del dirigente (traducido éste en su ‘convicción’… oratoria… gestualidad…) para llevarlo a cabo, pero cuando el proyecto, más que ‘nuevo’ implica contradecir en su totalidad el del 15-M, la decepción es mayúscula. Y ello al margen de liderazgos, pues no hay cosa peor que provocar desde un partido el desánimo de sus votantes, desánimo, que ni las insidias de los rivales han conseguido.

    Yo entiendo que sea difícil para el Sr. Iglesias decantarse entre las opciones aconsejadas por sus círculos y allegados o hacerlo por las de una parte ‘considerable’ de sus votantes, ya que no siempre son coincidentes y complacer a todos es imposible. Pero cuando digo una parte ‘considerable’ estoy hablando de trescientos y pico mil (no dispongo ahora mismo del dato exacto) que hemos recabado estos días y han votado a UNIDOS PODEMOS, tal y como habíamos convenido también para las europeas y el 20-D (con la particularidad de que estos trescientos y pico mil, al comentarlo con sus familiares y amigos, la cantidad asciende (de todos modos, el número de contactos al que llegamos, en más o menos en cada elección, depende de la disponibilidad, o no, por causas ajenas a nuestra voluntad). Y entre dichos votantes no existe engaño alguno PORQUE NOS CONOCEMOS. Y digo más, en el año 2011 nos coordinamos casi medio millón de ciudadanos para quitarle votos al PP. Pues, sí, que nadie dude que puestos en acción, debidamente coordinados, somos peor que la ‘Marabunta rugiendo’, pero con ‘muuucha’ discreción. Y a qué viene esto? Pues viene al caso de lo que estoy argumentando acerca de que para los dirigentes de PODEMOS es imposible contentar a todos (sus círculos y el resto de votantes), pero parece ser que tienen preferencia sus círculos.
    Ejemplos: vengo reiterando hasta la saciedad el tono tan soso adoptado en sus discursos por el Sr. Iglesias, así como la incoherencia de tender tanto la mano al PSOE, pese a sus desaires y, por supuesto, el desacierto al no mentar públicamente la posibilidad de un fraude el 26-J. Pero, ¡¿con qué intención de aclararlo se puede firmar en plataformas, cuando en UNIDOS PODEMOS lo han desmentido?! ¿Y qué respuesta hemos obtenido mediante los medios, por parte de los dirigentes de PODEMOS, salvo pasarse todas las sugerencias por donde las gitanas los corales? ¡NINGUNA! Pues no, Sr. Iglesias, le diré (si me lee) y utilizando el casticismo, que para ‘chula’, yo. Quizás no sea la expresión correcta y pido disculpas, pero como estoy hasta las narices, he decidido abstenerme en el futuro de opinar en el digital sobre PODEMOS, ya sea en un sentido u otro. Es que… ¡NI MÚ!, aunque seguiré haciéndolo aquí sobre otros temas, si se me permite (y lo concerniente a PODEMOS, lo mantendremos en privado sus votantes).

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