Los 3.500 millones que secaron Pajares

Los túneles del AVE León-Asturias, un desastre económico y medioambiental.

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Entrada a los túneles de Pajares desde el lado asturiano. / LAVAGONETA

Pablo Rivas | Diagonal | 13/07/16

La inauguración estaba inicialmente prevista para 2009, pero el pasado 9 de junio la consejera asturiana de Infraestructuras, Belén Fernández, aseguraba que el Ministerio de Fomento “no maneja plazos ni soluciones para las numerosas deficiencias y errores que tienen prácticamente paralizadas las obras de la variante ferroviaria de Pajares”. Las previsiones más positivas hablan de 2017, aunque la fecha es más que dudosa. Ni siquiera está claro que uno de los dos túneles gemelos vaya a estar operativo alguna vez.

La larga historia de desastres en la llegada del AVE a Asturias tiene de todo, y los continuos retrasos no son lo más preocupante: sobrecostes camino de triplicarse, empresarios en los papeles de Bárcenas, adjudicaciones en tiempo récord, destrucción de todo un ecosistema en el corazón de la cordillera cantábrica, túneles inundados, ríos desecados, acuíferos drenados, pueblos sin agua en la España húmeda, corrimientos de tierra, grietas en viviendas… El listado de calamidades es amplio y el relato va para largo.

El coste inicial previsto en 2004 fue de 1.410 millones de euros. Ya se han gastado más de 3.500

La variante de Pajares es el acceso de la alta velocidad a Asturias desde Castilla, entre La Robla (León) y Pola de Lena (Asturias). Está compuesta por un tramo de 49,7 kilómetros que contiene una serie de túneles entre los que se encuentran dos gemelos de 24,6 km, los séptimos más largos del mundo.

El coste inicial previsto en 2004 fue de 1.410 millones de euros. Doce años después se han gastado más de 3.500 millones del erario público y todo apunta a que la cuantía aumentará, ya que los problemas técnicos distan de controlarse. Y quien dice problemas técnicos dice una veintena de acuíferos, además de varios arroyos, vertiendo sus aguas en los túneles, y una ladera en la zona del Argayón (‘argayu’ en asturiano significa corrimiento de tierras), entre Sotiello y Campomanes, que se desliza y que aún no se ha conseguido contener.

Cascos, Bárcenas y obras

Cuando comienza esta historia, Francisco Álvarez-Cascos era el ministro de Fomento. “Llegaba el final del ciclo electoral y parecía que iban a perder las elecciones. Cascos lo que hizo fue una licitación rápida y chapucera para llegar antes de las elecciones y conceder la obra en packs para que todas las empresas que luego aparecen en los papeles de Bárcenas como donantes ilegales del PP tengan un pedazo”, indica Héctor Piernavieja, secretario general de Podemos en Mieres y diputado autonómico.

La práctica totalidad de las grandes constructoras del país ha participado en las obras, subdivididas en cuatro lotes. Entre la docena de ellas que se relacionan con los papeles de Bárcenas y su ‘contabilidad b’, que dieron lugar a la investigación sobre las donaciones ilegales a la formación, se encuentran adjudicatarias de los trabajos en Pajares como Constructora Hispánica (Grupo Essentium), FCC, Sacyr u OHL.

“Huele muy mal, por eso una de las primeras cosas que vamos a hacer en el Congreso es abrir una comisión de investigación que permita identificar y conseguir la información que nos falta y, sobre todo, depurar responsabilidades”, apunta este diputado asturiano. “Si esta obra la hizo el PP para beneficiar su propia financiación, habría un escándalo que debería tener consecuencias graves”.

“Es de locos que un pueblo en la España húmeda tenga que ser suministrado con cisternas de agua”

El expresidente de FCC Construcción, José María Mayor Oreja –hermano del exministro Jaime Mayor Oreja– reconocía en 2013 ante el juez que filiales del grupo entregaron 60.000 euros en 2011, aunque negaba los donativos reflejados en los ‘papeles de Bárcenas’. Sí admitía pagos a cambio de adjudicaciones públicas el antiguo dueño de Hispánica, Alfonso García-Pozuelo, pero en el marco de otro de los grandes casos de corrupción estatal: Gürtel.

Sin estudio previo

Tal como afirma Piernavieja, en la declaración de impacto ambiental inicial se omitió el estudio hidrogeológico de la zona, “algo elemental cuando haces un túnel, porque lo lógico es que se drenen los acuíferos de la zona”, apunta por su parte Beatriz González, geóloga e integrante de Ecologistas en Acción Asturias.

El colectivo en el que esta activista militaba a principios de los 2000, Aedenat, realizó entonces una alegación exigiendo dicho estudio cuando el proyecto estuvo en exposición pública. “¿Cuándo se hizo?, cuando se empezó a perforar y de repente un día llegó un caudal de agua impresionante”, denuncia González. Y es que la sabiduría popular a veces es superior a la ingeniería: entre las nevadas cumbres bajo las que pasan los túneles está la peña conocida como Sobrelagua.

Así, el túnel del AVE ‘pinchó’ una veintena de acuíferos, principalmente de la vertiente leonesa, que todas las fuentes consultadas para este reportaje dan ya perdidos para siempre. Pero aún quedan los ríos. “Lo que están haciendo ahora es intentar impermeabilizar de nuevo algunos arroyos, algo que, de hecho, ya hicieron previamente, aunque toda la impermeabilización colapsó”, explica esta geóloga. Para ella, esto es “una solución que no es solución, porque los ríos no son canales de agua. Están conectados, tienen una serie de ecosistemas asociados, y lo que se está haciendo ahora es una auténtica chapuza”.

Magnitud desconocida

Mientras está por ver que la nueva impermeabilización funcione y rebaje el nivel de agua drenada, la magnitud de las consecuencias de este desastre también se desconoce. Las filtraciones constantes que llegaban a los túneles –principalmente al oeste– llegaron a superar los 600 litros por segundo, cifra que se ha rebajado a unos 300. Para más inri, el caudal drenado no acaba en la cuenca del Duero, sino que fluye hacia Asturias, secando la vertiente leonesa de la cordillera, lo que afecta al caudal que llega a Portugal.

Varias poblaciones de la zona de Villamanín (León) tienen problemas de abastecimiento de agua. “En Rodiezmo han tenido que traerla de un pueblo a 10 kilómetros”, remarca Carlos González-Antón, abogado de la Federación Leonesa de Entidades Locales Menores, la asociación Lacerta, pedanías del valle de La Tercia y Arbás (León) y la asociación de vecinos de Campomanes (Asturias), colectivos que han presentado una denuncia ante la Comisión Europea por los daños causados por las obras y por incumplimiento del derecho comunitario. Exigen reparar la zona y compensaciones. Este letrado, experto en derecho ambiental, destaca que en la ejecución de los trabajos ha habido “un flagrante incumplimiento” de tres normativas comunitarias.

Llegada a Pola de Lena de las vías del AVE. /Lavagoneta

En primer lugar, “las declaraciones de impacto ambiental deberían haber prevenido y poner medidas correctoras a las obras en el tema de los acuíferos, afectación a las poblaciones y a la red Natura 2000, a la que pertenece la zona”. Además, recuerda que la Directiva Marco del Agua obliga a proteger y mejorar el estado hidrológico de todas las masas de agua. “Aquí directamente se las han cargado”. Por último, denuncia que las obras incumplen la directiva Hábitats, que crea la red Natura 2000 y protege los espacios integrados en ella. “Los proyectos que afectan a esta red exigen medidas compensatorias además de las correctoras, lo que significa que si hago una mina a cielo abierto y afecto a 85 hectáreas, además de recuperar las 85, tendría que, por ejemplo, reforestar 45”.

El procedimiento, admitido ya por la Comisión, podría acarrear a España una multa de “40 o 50 millones de euros, como ha sido en casos similares”, valora González-Antón. Este letrado ha presentado también quejas ante diferentes instancias estatales. “Vamos a recopilar todo lo hecho y, en caso de que haya inactividad de las administraciones, iremos a los tribunales españoles para que condenen a las administraciones a actuar”.

Las denuncias vecinales recopilan toda una serie de problemáticas que no han tenido respuesta. Plataformas como El Mesqueiru llevan años denunciándolas, y a las derivadas del drenaje de acuíferos y ríos (secado de fuentes y abrevaderos en una zona ganadera, pérdidas para las casas rurales, abastecimiento de agua…) se unen las grietas en las viviendas, el deslizamiento de tierras, la aparición de material de obra en el agua corriente por la inyección de materiales para sellar las grietas en la montaña o el ruido generado por las máquinas durante años.

Para González-Antón, “esto es un problema económico esencialmente, si te cargas el agua en una zona de montaña, como tengas dos años de poca nieve o sequía tienes el corazón de la cordillera cantábrica sin agua. Es de locos que un pueblo en la España húmeda tenga que ser suministrado con cisternas de agua como en los Monegros”.

Siete minutos a Oviedo, mil millones

El tramo Pola de Lena-Oviedo hoy sólo es una idea. Un estudio valora su coste entre 968 y 1.117 millones y la obra plantea tres nuevos túneles, uno de ellos de 12 km, “por una zona afectada por minería de carbón y mercurio, con bolsas de gas grisú y una hidrología muy similar a la de Pajares”, apunta Piernavieja, “todo para ahorrar siete minutos”. Por ello, Podemos apuesta por dejar el AVE en Lena y mejorar la red FEVE y Cercanías, una opinión que comparte Beatriz González: “Lo que necesitamos es que ese dinero se invierta en Cercanías”. La asociación Asturias en Tren cifra en 20 millones al año los pasajeros de AVE en el Principado frente a los 400 de Cercanías.

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