Antonio M. Vélez | El Diario | 26/08/2016

El Grupo Correos, la mayor empresa pública de España por número de empleados, sufrió el año pasado unas pérdidas consolidadas de 34,098 millones de euros. Son los mayores números rojos tanto para el grupo como para la matriz (33,7 millones) desde la constitución de Correos y Telégrafos como sociedad anónima estatal en junio de 2001.

Las cuentas depositadas en la Intervención General de la Administración del Estado (IGAE) reflejan que el grupo, que todavía no ha anunciado sus resultados de 2015, aumentó la facturación (por aumento de la paquetería e ingresos electorales) un 1,9%, hasta 1.765,7 millones. En el resultado influyó el drástico descenso de las subvenciones recibidas con cargo al ejercicio 2015 por la prestación del Servicio Público Universal (SPU), esto es, las compensaciones del Estado por los costes que le supone garantizar un servicio postal de calidad, con accesibilidad, regularidad y a precio asequible.

En 2015, Correos recibió del Ministerio de Fomento 430 millones en compensaciones de costes derivados de la prestación del SPU de ejercicios anteriores, pero ya tenía contabilizado ese importe como ingresos en sus cuentas de ejercicios precedentes. Las subvenciones con cargo a 2015 se quedaron en 180 millones, frente a los 518,171 millones que contabilizó en 2014.

En el grupo creen que “una vez que se calcule el coste real del SPU y se abone la diferencia respecto al anticipo a cuenta de 180 millones consignado en los presupuestos de 2015, es probable que se enjuguen esas pérdidas”. Fuentes de la empresa señalan que, pese al aumento de la facturación y “las medidas de eficiencia implementadas, los gastos han aumentado en mayor porcentaje”.

Las mismas fuentes recuerdan los altos costes fijos que soporta Correos, “porque a pesar de que disminuya la actividad postal tradicional, es obligatorio mantener la estructura que permite prestar el SPU”.

En 2014, Correos recibió los atrasos por el SPU del periodo 2011-2013 y, con ello, la empresa pública pudo anotarse un beneficio consolidado de 193,8 millones en 2014, el mayor desde la creación de la Correos actual en 2001. En sus cuentas de 2015, la sociedad todavía contabiliza 267,9 millones pendientes de cobrar por el SPU. Esos importes están pendientes de validación por parte de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC).

El grupo, que el pasado julio, coincidiendo con la celebración de su 300 aniversario, puso en marcha una oferta de empleo fijo de 1.606 plazas para personal laboral (no funcionario) repartidas en las 52 provincias del territorio nacional, redujo el año pasado su plantilla por octavo año consecutivo.

La plantilla media, según sus cuentas anuales, bajó otro 2,15% (1.131 personas), hasta 51.383 empleados, y acumula un recorte de 9.300 efectivos bajo el mandato del actual presidente, Javier Cuesta Nuin, nombrado por el Gobierno de Mariano Rajoy en 2012. El recorte de plantilla acumulado desde 2008 es de 16.278 personas.

En 2015, el número de funcionarios en la empresa estatal se redujo otro 10,1%, hasta 15.936. Los funcionarios, 16.200 menos desde 2007, primer año en el que el colectivo de laborales pesó más en el total de trabajadores, ya solo suponen el 31% de la plantilla total del grupo. Los gastos de personal fueron en 2015 de 1.442,5 millones, frente a 1.412,9 millones en 2014. El aumento se explica por la devolución de la paga extra de 2012.

Una de las consecuencias de las millonarias pérdidas de Correos el pasado ejercicio es que la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI), el hólding público del que depende desde 2012, se va a quedar este año sin dividendos del grupo postal, frente a los 100,823 millones que recibió el año pasado. La SEPI anunció el pasado 26 de junio (fecha de las últimas elecciones) unas pérdidas de 151 millones, derivadas en buena medida de las pérdidas de Navantia (166,6 millones), Hunosa (33,4 millones) y la propia Correos.

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