Disculpad que pasemos un poco (mucho) de la investidura

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Sería lógico dedicar espacio a este paripé si tuviéramos que llenar páginas por obligación. Pero afortunadamente, si no hay algo que nos parezca digno de mención, aún podemos permitirnos estar todo el tiempo necesario sin publicar nada. Y ahora mismo no hay nada digno de esa mención, siquiera como crítica o como información general.

El circo mejor se lo dejamos a los payasos profesionales, porque aunque los del Parlamento y los de los grandes medios de alienación no tienen la más mínima gracia, sí cobran por ejercer. Así que, que se lo curren ellos. Porque, en cualquier caso, de lo que surja después de toda esta insufrible función esperpéntica, va a resultar igualmente que el ala neoliberal de la Cámara Baja siga contando con más de 260 escaños de un total de 350. Así que ¿para qué perder el tiempo si cuando hable Bruselas o se ponga en cuestión al poder económico todos van a doblar la cerviz?

Y no se trata de que si el escenario fuera otro no pudiera suceder algo de interés general. Está claro que en algunos detalles no iba a ser lo mismo un gobierno de pacto ‘progresista’ que lo que pueda resultar de un gobierno de la derechona declarada. Con suerte se daría alguna limosna selectiva a algunos parados sin prestación, o a los dependientes, quizá no se recortase tanto en sanidad o pensiones por un tiempo limitado o, de momento, no se nos machacaría mucho más con nuevos incrementos de los impuestos indirectos (algo es algo). Pero no debemos contar con ello. El PsoE, más allá de sus inveteradas cuitas internas por las cuotas de poder, responde a la voluntad de sus mecenas los banqueros y grandes empresarios, y antes veremos algún chanchullo para permitir gobernar al PP (con o sin Rajoy) que cualquier otra componenda posible. Lo usáramos bien o mal, en esta democracia ½/1460, el día 26 de junio se acabó nuestro momento hasta 2020. Y la verdad es que –y permitidme la digresión–, obviando a los votantes del síndrome de Estocolmo, si en este momento te paras a pensar qué hostias tienen en la cabeza algunos abstencionistas, puede que te acabe explotando la propia. Porque, por más que no exista ninguna opción potente de ruptura en este país, de esas que no juegan al Risk, y que dejando siempre la decisión en el pueblo, cuestionan el Euro y la UE, la OTAN, la monarquía, el capitalismo en general y todas esas otras cuestiones que se le suponen intrínsecas a la izquierda… y por más que alguna otra gente esté esperando un mesías salvador que estampe guitarras en lugar de tocarlas, y que muerda más y sonría menos, lo cierto es que en ausencia de algo mejor o de la iniciativa propia suficiente para facilitarlo o incentivarlo (propia, sin esperar salvadores), entre susto o muerte, que me perdonen, pero hay que ser muy poco práctico para elegir muerte por pasiva. Queda muy digno y aparente si no hay más remedio, es verdad; pero no tanto como absurdo y egoísta si como mínimo hay una opción transitoria. Porque con todo lo que se quiera decir: timorata, vertical, elitista y microreformista, la que había también era suficiente para mantenerse mientras se trata de abrir camino.

Tampoco vale la pena calentarse más los cascos por ahora. El día que en estos dos próximos meses los plutócratas toquen a retreta, y sus títeres pongan en marcha un Gobierno, casi de inmediato, tras la adopción de las primeras medidas de ‘ajuste’, desde diferentes ámbitos se nos llamará a salir a la calle para ‘hacer pueblo’. Será entonces cuando sí se hará necesario plantearnos hacia dónde queremos ir –si es que queremos ir a algún lugar–, y quién sobra y quién falta en él. Pero eso ya llegará.

Por lo pronto queda hecha la aclaración. El que quiera farándula, tiene mucho donde elegir en internet, quioscos o televisiones. Pero aquí, si no hay nada de verdad destacable, no nos dedicaremos a ‘rellenar’.

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3 Comentarios

  1. Desde luego es preferible reír, porque, ojiplática me quedé ante la pedantería sin parangón proyectada ayer por el Sr. Rajoy, al postularse para la presidencia del Gobierno, narrando una retahíla de buenaventuras futuribles y jactándose de sus éxitos logrados…haber sido el más votado…haber obtenido 170 escaños…arrogándose único abanderado de la unidad de España… En fin, ante tanta presunción, ¡Ay, vanidad de vanidades!, hubo momentos en los que parecía haber sido abducido por el Sr. Rivera. Tan es así, que éste no pudo reprimir el cabreo (a través del Sr. Girauta) al ver usurpado su ego, atribuyéndose el Sr. Rajoy -por su porte tan garboso y su gracia singular- tal suerte de prosperidad. Y todo ello, con el regocijo disimulado del Sr. Sánchez, deshojando la margarita: ¿rompen? no rompen.
    Continuará el culebrón.

  2. mmm….cuanto adjetivo….y juegos de palabras cultos(retas)…….y tb vaya merder mental…jurrlll…

    P.d.: cuestionar el Euro y la UE, la OTAN, la monarquía, el capitalismo en general y todas esas otras cuestiones se le suponen intrínsecas a la izquierda?????…
    #memeo

  3. O sea, si he sabido descifrar tus palabras (a estas horas, uno ya no se fía mucho de sus neuronas-entendimiento), la investidura nos la pone dura.
    A mí sí, te lo aseguro.
    Y me voy a dormir, porque si no las plumas pierden brillo. Y un guacamayo que se precie estima en mucho su plumaje.
    Bona nit.

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