Burocraciadas universitarias y hacedores de papeles: Denuncias de “año nuevo” académico

Cuánto tiempo más tendremos que esperar hasta que para solicitar una plaza sea suficiente con enviar un e-mail adjuntando (1) la instancia currículo de la persona solicitante, (2) una declaración jurada de veracidad y (3) un permiso para colgar toda la información enviada (salvo NIF, teléfono, dirección postal y fecha de nacimiento) en una web de acceso abierto a la ciudadanía.

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Empieza el curso académico

Fernando García QueroECONOMISTAS SIN FRONTERAS | El Salmón Contracorriente | 1 septiembre 2016

A quien corresponda,

Por desgracia si en algo he cogido experiencia en los últimos 24 meses ha sido en preparar papeles y hacer “burocraciadas” [1] absurdas. Mi currículum como investigador no ha mejorado todo lo que me habría gustado, ni tampoco lo han hecho mis destrezas con la econometría o mi capacidad para expresarme en lengua inglesa. No he cumplido mis propósitos de año nuevo 2015 y 2016 de bailar, potenciar mis habilidades artísticas, en caso de que descubra que tengo alguna, y tener un ocio no vinculado a cuestiones relacionadas con mis quehaceres académicos. Dicho lo dicho, no se vayan ustedes a creer que este año ha sido baldío. Para nada, soy un experto, un profesional y me atrevería a decir que una eminencia en leer Boletines Oficiales, preparar fotocopias, compulsar títulos, escanear documentos, rellenar formularios, enumerar méritos, adecuar formatos de estilo y hacer portadas para encuadernar cientos de páginas con el fin de concursar a plazas de personal docente e/o investigador en universidades públicas españolas.

En cuestión de aproximadamente un año he solicitado 3 contratos de investigación postdoctoral, 5 plazas de Ayudante Doctor/a, 1 plaza de Contratado Doctor/a Interino/a, 2 plazas de Sustituto/a Interino/a, 1 plaza de tutor/a de la UNED y un par de becas competitivas para financiar estancias de investigación. Ah, también un par de premios de investigación. No les exagero si les digo que habré empleado unas 600 horas de trabajo directo en estas solicitudes (15 semanas a jornada completa) e incuantificables horas de tiempo derivado de tener la cabeza distraída pensando en si solicitar o no la plaza, reclamar o no, mirar en “google scholar” las personas que están conmigo en la lista de admitidos, preguntar por qué me piden en la subsanación un documento que ya he presentado, telefonear a personas que no tienen culpa alguna del incumplimiento de los plazos para pedir información, ser cansino hasta la médula con colegas, amistades y familiares “monotemizando” conversaciones sobre las vergüenzas de estos procesos, pensar en qué hacer en situaciones hipotéticas en las que gano una plaza, varias, quedo segundo, suplente…En fin que le voy a contar que no sepa toda persona que ha pasado alguna vez por un proceso de este tipo.

¿Hasta cuándo tendré que presentar el título de Licenciado y el de Doctor para una plaza en la que también me solicitan mi acreditación de Ayudante Doctor/? Si alguna vez me presento para una plaza de cátedra, suponiendo que sigan existiendo, ¿también me pedirán el título de Doctor, el de Licenciado y las acreditaciones de Ayudante, Contratado y Titular? ¿Hasta cuándo tendré que ir a un seminario en el extranjero y hacer el ridículo pidiéndole al comité organizador un certificado para acreditar mi asistencia? ¿Cuántas veces más me volverán a decir “pero si estás aquí, pero si apareces en el programa, pero si sales mañana en la crónica de prensa del encuentro…pero si, ah sí Spanish” [2]? Perdón por las ironías varias pero a veces incluso un Licenciado-Doctor-Acreditado pierde los papeles por estas cosas. Espero que me entiendan y me disculpen pero cuesta creerse que en pleno 2016 los gestores y las gestoras de la política universitaria aún no se hayan percatado del enorme despilfarro de dinero y tiempo que suponen la mayoría de estos procesos, y de lo que es peor, de lo dañinos que son para las personas que los sufren.

¿Hasta cuándo tendré que ir a un seminario en el extranjero y hacer el ridículo pidiéndole al comité organizador un certificado para acreditar mi asistencia?

Cuánto tiempo más tendremos que esperar hasta que para solicitar una plaza sea suficiente con enviar un e-mail adjuntando (1) la instancia currículo de la persona solicitante, (2) una declaración jurada de veracidad y (3) un permiso para colgar toda la información enviada (salvo NIF, teléfono, dirección postal y fecha de nacimiento) en una web de acceso abierto a la ciudadanía. No olvidemos que competimos por plazas al servicio de la sociedad y que todos nuestros currículums deben estar disponibles fácilmente y con total transparencia. De no ser así, se seguirán gastando recursos públicos ingentes sin ninguna utilidad y se facilitarán irregularidades y tejemanejes en los concursos de acceso. De sobra son conocidos casos sobre convocatorias que quedan desiertas porque no ha ganado la persona que se esperaba, plazas de sustitución donde una persona sin doctorado gana a otras que sí lo tienen y son afines, exclusión arbitraria de candidatos/as, aplicación de coeficientes de no afinidad sin objetivar las razones, bloqueo de plazas hasta que personas “afines” pueden competirlas, duplicidad de méritos, etc. etc. etc. Con este tipo de sucesos no es de extrañar que cientos de concursos de acceso a las universidades públicas sean recurridos.

Por favor, y esto es un ruego de “año nuevo” académico, por sentido común (del bueno), por coherencia y sobre todo por humanidad hacia investigadores/as, administrativos/as y evaluadores/as de plazas: ¡tienen que mejorarse los procesos de contratación en las Universidades Públicas! Por desgracia ya nadie me devolverá las horas que he perdido en estos últimos años, horas que podría haber dedicado a preparar mejores clases, corregir más prácticas, investigar más y por qué no, a mi vida más allá de la academia, que a veces dudo que recaigan en que la tengo-amos. Quién sabe, quizás a día de hoy en lugar de ser un pseudo-científico hacedor de papeles, o en su defecto de “papers”, sería bailarín profesional.

Notas

[1Utilizo el término “burocraciada” para referirme a un trámite sin sentido, innecesario e inútil que supone una pérdida de tiempo para la persona que lo realiza y para la que se dedica a comprobar la adecuada realización del mismo. Estoy seguro de que muchos y muchas de los lectores de este artículo sabrán a la perfección a qué me refiero y podrán poner muchos ejemplos al respecto.

[2Las preguntas expuestas forman parte de una broma recurrente que me hace un buen amigo mientras compartimos estas penurias con vino de por medio para dotarlas de humor y que no me cuesten la salud. Hablo en singular porque sí, lo reconozco, él lleva este circo mucho mejor que yo.

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1 Comentario

  1. Pues supongo que para personas como yo no optemos ya por ninguna plaza en Espanha, dado que en una hora u hora y media rellenas a través de internet una solicitud para cualquier otra universidad del mundo.

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