Como era previsible, Rita Barberá se ríe de propios y extraños. Deja el PP pero mantiene su escaño

1572

Era de cajón, ni el PP puede obligar a Rita, con todo lo que sabe y todo lo que puede largar por esa boquita la del carné número tres del partido, ni Rita iba a estar dispuesta a tentar a la suerte (si no encontraban forma de garantizarle impunidad absoluta) de topar con un juez parcialmente independiente en un juzgado ordinario. Y las matemáticas del régimen no fallan, dos más dos han sido desvergüenza.

Con suerte algún día una buena parte de ese pueblo que permanece idiotizado o dormido –y que es cómplice de la corrupción– despertará. Aunque es mucho suponer, porque hoy le están tocando el tambor y las cornetas a un centímetro de la oreja y no reacciona.

Pues nada, una afrenta más, un insulto más. El que hace potrocientosmil

Rita, eres la mejor. ¿Verdad, Mariano?

Comentar con Facebook ()

Comentar (6)

6 Comentarios

  1. Ja ja ja ja, esto es demasiado, el poema y la aforrada está que ni pintado. Lo de Rita ya se sabe, se queda con el escaño; santa Rita Rita, lo que se da no se quita. Nos ha jodío, si tonta no es.

  2. Ay, Angelito, de suerte que me has pillado en el digital, tecleando. Es que…cuando me viene la inspiración, no me puedo ni aguantar, ji ji.

  3. Ha sido terminar de leer el artículo, e irrumpir rápidamente en mi mente un verso, que voy a plasmar, dedicado a la Sra. Barberá (antes de que se me vaya de la cabeza). Y es que…sale solo:

    Cuántos años de alegrías/
    Cuántos años de esplendor/
    Que si obras por aquí/
    Que si eventos por allá/

    Elección tras elección/
    Tú ganabas ¡cómo no!/
    Tus amigos te aclamaban/
    ¡Rita, eres la mejor!/
    Con regalos compensabas/
    De naranjas a Vuitton/

    Y era tanto el alborozo/
    A la par que el peloteo/
    Que de ejemplo te pusieron/
    Gestionando los dineros/

    Con el caloret pa’ acá/
    Con el caloret pa’ allá/
    Te arrancabas a bailar/
    Pa’ a la plebe contentar/

    Y entre tanto cante y baile/
    Dinero despilfarraban/
    Sin que a nadie le importara/
    De dónde caía el maná/

    Pero hete aquí que un buen día/
    Entre tanta algarabía/
    El mal fario se cruzó/
    Y tu destino truncó/

    La Justicia investigando/
    Y los ladrones… largando/
    El dinero que ha volado/
    En contratos amañados/
    Y eventos muy cuestionados/

    ¿Un garbanzo? No, ni dos/
    Una trama organizada/
    Yates, lujos a gogó/
    Con dinero ciudadano/
    Que no devuelve ni ”dios”/

    ¿Quién controló el dinero?/
    Preguntaban magistrados/
    Intentando atar los cabos/
    ¡Qui lo sá!/
    Pues, la jefa lo sabrá/

    Y la trama se complica/
    Procesando ahora a Camps/
    Y tú rezando preguntas:
    ¿Y yo qué tengo que ver/
    Con lo que hizo?, oh, la la /
    Entre el caso Nóos y Taula/
    Me la tienen sentenciá/

    Claman en el Congreso/
    Claman en el Senado/
    ¡Que se vaya la Alcaldesa!/
    Y que devuelva el escaño/

    Y es que cuando se roba/
    O en su defecto, se ignora/
    Los ladrones te traicionan/
    Y los amigos te odian/

    El Presidente en Funciones/
    No saliendo de su asombro/
    Tampoco tiene muy claro/
    Por qué se te culpa tanto/
    Pues como ya es norma en él/
    No sabe lo que ha pasado.

DEJA UNA RESPUESTA