The Climate Reality Project | Rebelión | 22/09/2016

Traducción del inglés para Rebelión de Carlos Riba García

Una guía para responder a los argumentos más comunes contra la realidad del cambio climático producido por la actividad humana y mostrar su total equivocación 

A todos nos ha pasado. Tal vez fuera en una fiesta. Alguien ha servido ponche de huevo y empiezan las preguntas del negacionista del cambio climático. O quizás fuera en la visita a unos parientes algo mayores que te preguntaron en qué andabas en esos días. O incluso puede ser que te hayas encontrado en Facebook con un comentario cómico de un tipo que habías conocido en la fiesta de cumpleaños de tu primo. 

La situación es lo de menos, las preguntas son siempre las mismas. He aquí lo qué es probable que te pregunten y qué debes responderles.

* * *

 

1. ¿Cómo puede haber un calentamiento global si hay tormentas de nieve?

La cuestión es que el cambio climático trastoca todos los sistemas naturales. ¿Qué significa esto? Los fenómenos que antes eran poco comunes, como los vórtices polares, se hacen más probables y frecuentes.

Solo porque haya una tormenta de nieve –en un lugar donde es normal que sucedan, recuerda– no se anulan los años de calentamiento que los científicos han medido en todo el mundo.

Desde 1950, los días cálidos son cada vez más comunes en todo el mundo mientras que los días fríos lo son cada vez menos. En el ámbito global, los días extremadamente calurosos son ahora 100 veces más probables que entre 1951-1980. En Estados Unidos los récords de altas temperaturas son ahora más del doble de probables que los de bajas temperaturas. De hecho, 2014 –el año en que fastidiosos vórtices polares azotaron el este de Estados Unidos– fue el año más caluroso de los registrados en el mundo.

La cuestión es que “menos frío” no quiere decir “nunca frío”. Los días fríos –y las tormentas de nieve que llegan con ellos– ocurrirán con menor frecuencia a medida que el planeta continúe calentándose, pero no desaparecerán.

2. Pero durante, digamos, todos los últimos 15 años no ha habido calentamiento, ¿no es cierto?

Catorce de los 15 años más calurosos registrados en el planeta se han dado desde 2000. Los datos globales muestran que 2014 ha sido el más caluroso –de momento–; es probable que en 2015 vuelva a romperse el récord*.

Según cambie el clima, algunos años serán más cálidos que otros. Así es, 1998 fue particularmente caluroso (en parte porque en ese año el fenómeno de El Niño tuvo mucha fuerza). Pero en conjunto, 2014, 2010 y 2005 –los tres años más cálidos registrados en el mundo– fueron los más calientes. Los científicos han observado un incremento global de las temperaturas, un aumento del nivel del mar, del derretimiento de glaciares y del hielo del Ártico y cada vez más humedad en las últimas décadas. La gran variedad de datos disponibles desde 1880 muestra concluyentemente que el planeta se está calentando. Es esperable que esa tendencia se mantenga en tanto los seres humanos continúen enviando dióxido de carbono y otros gases de efecto invernadero a la atmósfera.

3. Pero ni siquiera los científicos se ponen de acuerdo, ¿no es así?

No es cierto. Más del 97 de cada 100 científicos que estudian el clima están de acuerdo en que está cambiando debido a la actividad humana.

Piénsalo así: si tienes un dolor insoportable, un dolor que te deja incapacitado para hacer o pensar algo, es natural que quieras conseguir el tratamiento adecuado. Digamos que consultas a un médico y que él te dice que necesitas una operación quirúrgica, Entonces, para estar seguro antes de ir a un quirófano, consigues una segunda opinión de otro médico. Ahora bien, repites esto 98 veces; si hasta ahora hay 97 facultativos que te han dicho que debes operarte y otros tres te dicen que no debes hacer nada, ¿ qué decidirías tú?

En la comunidad científica hay un abrumador consenso de que está aconteciendo un calentamiento global debido a la acción del ser humano. Según un estudio reciente, el 99,99 por ciento de los autores de artículos científicos sobre el cambio climático revisados por sus pares escritos entre 2013 y 2014 está de acuerdo con esa hipótesis. Y las academias nacionales de ciencia más importantes del mundo coinciden en que el cambio climático de origen antropogénico está teniendo lugar y plantea una auténtica amenaza.

Si el 97 por ciento de los médicos diagnostica que tienes una seria enfermedad, ¿escucharías solo al 3 por ciento restante para evitar cualquier tratamiento? Por supuesto que no.

4. Si esos científicos ni siquiera pueden predecir el tiempo, mucho menos el clima, ¿cómo pueden saber qué temperaturas había hace 500 años o las que habrá dentro de 100 años?

Los negacionistas del cambio climático nunca se cansan de este argumento ni de su queja gemela: “Bueno, en los setenta, esos científicos decían que ¡habría otra Era Glacial!”. La formulación puede que sea diferente pero la implicación es la misma: según ellos, algunos científicos ‘locos’ están en su laboratorio jugando con los datos para hacer predicciones irracionales, ninguna de las cuales se verificará aquí, en el mundo real

La realidad es que nadie puede predecir exactamente qué tiempo habrá un día determinado dentro de 100 años, pero los científicos confían en que el mundo como un todo será mucho más cálido.

Míralo de este modo: ¿acaso que una motocicleta se accidente en una calle hace menos seguro tu coche (eléctrico)? De ninguna manera. De la misma forma, los pronósticos meteorológicos “incorrectos” no nos dicen nada sobre la fiabilidad de las proyecciones climáticas.

Los pronosticadores del tiempo y los científicos miran el futuro con miradas distintas. En New Jersey, por ejemplo, un meteorólogo está interesado en la posibilidad de que llueva de aquí tres días, cuando habrá un importante partido de baseball; en lugar de eso, a un científico del clima le interesa saber si dentro de 50 años el estado de New Jersey será, en promedio, más húmedo o más seco.

En gran parte, como pasa con las motocicletas y los coches eléctricos, los modelos meteorológicos y climáticos incluyen aspectos similares, pero además utilizan datos distintos y para llegar a sus respectivos resultados operan de manera diferente. Los científicos del clima no pueden decir con total certeza en qué medida se calentará el planeta en los próximos 100 años (la Tierra tiene algunos sistemas muy complejos; cada año que pasa se sabe un poco más sobre su funcionamiento). Pero lo que sí pueden decir con certeza es que el mundo continuará calentándose, sobre todo si seguimos como hasta ahora quemando cada vez más combustibles fósiles…

Cuanto más polucionemos la atmósfera con dióxido de carbono, tanto peores serán las cosas.

5. Si el planeta se está calentando, ¿cómo es que se publican notas sobre el aumento del hielo en los polos?

A algunos medios les encanta vender este tipo de desinformación, presentada de la forma más acientífica posible, para sesgar la historia en que se apoya su negacionismo climático. Incluso aunque el hielo antártico se retira hacia el sur y el hielo ártico se contrae aún más hacia el norte, los negacionistas climáticos están vendiendo la vastedad del hielo antártico y utilizándolo para sostener que el cambio climático no está sucediendo. “¡Récord de hielo en los polos!” o “¡Científicos del calentamiento global entrampados por el aumento del hielo polar!”, vociferan los titulares de la prensa. Naturalmente, esto confunde al público.

¿Has visto que no especifican el tipo de hielo ni en cuál de los polos está pasando lo que cuentan? He aquí el porqué: no es lo mismo el hielo marino que el hielo en tierra.

El hielo marino es agua de mar congelada que flota. El hielo en tierra (llamado glaciar o capa de hielo) es hielo que ha ido acumulándose sobre la tierra.

En su totalidad, el hielo marino de la Antártida se ha mantenido estable (hasta ahora), pero esto no contradice la evidencia de que el clima está calentándose.

La capa de hielo que cubre la mayor parte de la Antártida ha estado derritiéndose a razón de unos 159.000 millones de toneladas anuales en los últimos años. Cuando se derrite este hielo, el agua resultante se vierte en el océano y contribuye al aumento del nivel medio del mar. La capa de hielo antártico en proceso de derretimiento plantea una amenaza directa a los cientos de millones de personas que viven en islas y cerca de las costas.

En las últimas décadas, el mar Ártico ha estado calentándose al doble de la velocidad media, con el resultado de la licuación del hielo marino. (¡Sorpresa!) De hecho, 2015 puede haber sido el segundo nivel más bajo de hielo marino en la historia. Pero incluso en el Ártico, el nivel de hielo marino puede variar significativamente en un solo año a medida que el hielo se funde en los meses cálidos del verano y se congela cuando llegan los fríos del invierno. Cuando se oye a los negacionistas del cambio climático diciendo que el hielo marino está aumentando, en general están comparando la cantidad de hielo en el verano de un año con el nivel máximo en el invierno de otro año. Las manzanas se comparan con las manzanas.

6. Está bien, puede ser que la Tierra se esté calentando, pero ¿cómo sabemos que la culpa es nuestra? ¿Somos tan poderosos que podemos afectar a la atmósfera? Tal vez sea el Sol o los volcanes o algún ciclo natural…

Se llama “efecto invernadero”. Más dióxido de carbono retiene más calor en la atmósfera. Comoquiera que sea, desde el comienzo de la Era Industrial hemos liberado en la atmósfera cada vez más dióxido de carbono y otros gases de efecto invernadero.

Los científicos saben que el clima del planeta está cambiando ante todo por la polución de carbono producido por la quema de combustibles ‘sucios’ como el petróleo y la hulla. Es verdad que hay otros factores que afectan al clima, entre ellos otros gases de efecto invernadero como el metano. La variación solar, los volcanes y las nubes también afectan al clima.

Sin embargo, los seres humanos liberamos por lo menos 100 veces más dióxido de carbono que los volcanes. Las emisiones del monte Pinatubo, Filipinas, producidas durante la más fuerte erupción volcánica de los últimos 50 años, significaron apenas el 0,2 por ciento de las emisiones producidas por la actividad humana en 1991. Solo el 0,2 por ciento. Por otra parte, nosotros estamos arrojando a la atmósfera 55.000 millones de toneladas de dióxido de carbono cada año. Si esto parece demasiado, es lo que es… y nos convierte en los principales responsables del cambio climático.

En cuanto al Sol, es nuestra principal fuente energía y, sí, nos mantiene en un entorno templado. Y su poder nos permite la generación de energía mediante la tecnología solar. ¡Amamos el Sol! Después de todo, si no fuera por el Sol no estaríamos aquí.

Pero he aquí la cuestión: sin los gases de efecto invernadero como el dióxido de carbono en la atmósfera, la Tierra sería mucho más fría debido a que buena parte del calor del Sol desaparecería rápidamente en el espacio (¿necesitas un ejemplo?; mide la temperatura en la Luna).

Hoy en día estamos arrojando cada vez más carbono y otros gases de efecto invernadero en la atmósfera con la quema de los combustibles fósiles como el petróleo y la hulla. Durante los últimos 35 años, el Sol ha mostrado una ligera tendencia hacia el enfriamiento mientras que la temperatura media global ha estado aumentando.

¿Ha cambiado antes el clima en la Tierra? ¡Por supuesto! Nadie discute esto. Pero discutir que los seres humanos seamos la causa del cambio climático de este momento es como discutir que los seres humanos puedan provocar incendios forestales porque alguna vez se han iniciado por la caída de un rayo. La física elemental nos dice algo importante: el cambio climático ocurre por alguna razón. Algunos cambios climáticos en el pasado fueron debidos que el Sol calentaba más o por un incremento de la actividad volcánica.

No es el caso en este momento.

Los científicos del clima tienen en cuenta todos estos factores (y otros más) y sopesan la contribución de cada uno de ellos en el clima de la Tierra. Cuando lo hacen, aparece con toda claridad la enorme responsabilidad del dióxido de carbono en el calentamiento global que estamos viviendo. Cuando algunas personas sostienen lo contrario, sus argumentos no están basados en la ciencia reconocida sino en alguna otra cosa.

7. Para producir más alimentos vegetales es bueno que haya más dióxido de carbono, ¿no es cierto?

¿Has escuchado la frase “Es bueno que haya mucho de cualquier cosa”? Dado que a medida que el nivel de carbono en la atmósfera aumenta y el clima cambia hay cada vez más inundaciones, prueba entonces cultivar trigo o maíz en un campo inundado.

Para crecer, las plantas necesitan sobre todo tres cosas: luz solar, agua y dióxido de carbono. Pero eso no significa que podemos llegar a la conclusión de que más dióxido de carbono será bueno para los vegetales. No siempre más es lo mejor. Un vaso de vino en la comida puede ser algo muy bueno. Beberse una botella entera acabará en resaca (o algo peor). Por lo mismo, una inundación es la peor manera de regar las plantas.

Así como se ha comprobado experimentalmente que algunas plantas responden bien a un alto nivel de dióxido de carbono, otras han mostrado que esto puede producirles daño.

Es necesario tener en cuenta que mientras aumenta el dióxido de carbono también aumentan las temperaturas, cambian las pautas pluviales y aumenta la frecuencia y la gravedad de algunos fenómenos climáticos. Esto, ciertamente, es una mala noticia para la vegetación… y para quienes dependemos de los cultivos para la alimentación y una vida saludable.

¿No te has convencido? Pregunta a los cultivadores de cacahete en Texas, tan castigada por las sequías. Averigua qué ha pasado con los viñedos de Australia y California, o en África con los árboles que producen las semillas de cacao con las que hace el chocolate. Hasta ahora, el cambio climático se ha portado bastante mal con esos cultivos.

8. Todo el mundo sabe que cuando respiramos inhalamos oxígeno y exhalamos dióxido de carbono, ¿deberíamos entonces dejar de respirar?

Paremos un segundo y tomemos una profunda aspiración.

No nos preocupemos; esto no tiene nada que ver con el cambio climático.

Un ser humano exhala más o menos un kilo de dióxido de carbono por día. Si pensamos que en el mundo somos alo más de 7.000 millones de personas, da la impresión de que es mucho carbono. Pero el carbono que espiramos tiene un origen: viene del carbono presente en nuestra alimentación. Recordemos que los vegetales recogen el dióxido de carbono atmosférico para elaborar su propio alimento mediante la fotosíntesis. De esta manera se crea un ciclo cerrado: el carbono atmosférico tomado por las plantas se convierte en alimento que nosotros consumimos (directa o indirectamente) y después nosotros lo exhalamos… para que una vez más sea recogido por las plantas.

Cuando quemamos combustibles sucios, estamos incorporando en el aire un carbono que durante millones de años estuvo fuera del ciclo cerrado que mencionamos antes, almacenado bajo tierra en los yacimientos de hulla, petróleo y gas. Una vez que extraemos ese carbono de la tierra, se quedará en la atmósfera durante cientos de años.

9. De cualquier modo, qué tiene de malo unos pocos grados más?

Incluso un aumento de la temperatura global de 2ºC (grados centígrados) afecta a nuestra vida y desafía nuestra capacidad de arreglárnosla en el futuro.

Pongámoslo de esta forma: ¿qué diferencia hay entre 0 y 1ºC? Bueno, esa es la diferencia entre el hielo y el agua. Un grado puede hacer una enorme diferencia en la naturaleza, y nosotros estamos avanzando en la senda hacia el calentamiento del planeta en 2 a 4ºC para 2100, hacia el derretimiento de los glaciares, el aumento del nivel del mar y otros cambios.

Desde 1880, la temperatura media del planeta ha subido más o menos 0,8ºC. Esto no parece ser demasiado, pero ya estamos empezando a observar qué nos espera con una Tierra más caliente. Las lluvias intensas, las sequías graves y las olas de calor son cada vez más frecuentes. La elevación del nivel del mar está destruyendo las casas que están cerca del agua. Algunas poblaciones animales están comenzando a desaparecer. ¡Y esto se da ya con apenas 0,8ºC! Pensemos en qué podría pasar si no hacemos nada para poner un límite a la emisión de dióxido de carbono que está en el origen del calentamiento global.

10. Si redujéramos las emisiones de dióxido de carbono, ¿acaso no interrumpiríamos el crecimiento, bajaríamos el PBI, destruiríamos empleos y dañaríamos la economía?

Una vez más, a algunos medios les encanta repetir esto; como pasa con otras lamentaciones, la ausencia de pruebas que las sustenten no parece detenerles.

Oímos sin parar el clamor de que no podemos permitirnos el giro hacia el uso de las energías limpias y el manejo del cambio climático. La verdad es esta: lo que no podemos permitirnos es no hacerlo. Según un estudio de 2012 realizado por la ONG europea DARA y el Foro Vulnerabilidad Climática, el cambio climático ya está produciendo más de 400.000 muertes y costando al mundo más de 1,2 billones (sí, un 12 seguido de 11 ceros) de dólares cada año.

¿Cómo es esto? Solo basta echar una mirada a la devastación producida por el huracán Sandy (noviembre de 2012) en la costa de New Jersey. O ver las casas de Filipinas convertidas en astillas por el tifón Haiyan (noviembre de 2013). En cada caso la espantosa lista de heridos y muertos no era más que el comienzo; las comunidades y los negocios basados en ellas tuvieron que luchar mucho para recuperarse después de que se marcharan los equipos de salvamento y las cámaras de la televisión. Lo mismo ha pasado con los granjeros de California obligados a presenciar cómo se morían sus cultivos por una seguidilla de años de sequía extrema. Y más, y más…

Pero he aquí la otra cara de la moneda para darte un poco de #EsperanzaClimática: descarbonizar el sistema eléctrico ahorrará unos 1,8 billones de dólares en los próximos 30 años. ¿Perder 1,2 billones de dólares y ahorrar 1,8 billones? No es una pregunta con trampa.

Si nos limitamos a mirar solo Estados Unidos, la reducción de la contaminación con dióxido de carbono haría crecer el PBI en más de 155.000 millones de dólares por año. A medida que decline la demanda de los sucios combustibles fósiles se disparará la de las energías limpias, por lo que se crearán buenos empleos para la clase media y nuevas oportunidades de negocios y emprendimientos en un sector que crecerá rápidamente.

De hecho, esta tendencia ya la estamos viendo en la medida que la industria relacionada con la energía solar emplea a más personas que la industria de la hulla. Y este es solo un ejemplo entre muchos otros.

Más aun, mientras la utilización de las tecnologías solar y eólica sigan creciendo y los costos correspondientes continúen cayendo, pagaremos menos por la energía que consumamos y menos por el impacto del cambio climático debido a los combustibles fósiles. Lo que hará que dispongamos de más dinero para gastar en otras cosas. ¿No es algo atractivo?

11. Incluso si llegáramos al 100 por ciento de energías limpias el mundo seguiría calentándose. En el punto en que estamos, ¿no es demasiado tarde para hacer algo?

El cambio climático es algo que ya está ocurriendo. Cuánto se calentará el clima depende de nosotros.

Es verdad, incluso si hoy mismo dejáramos completamente de liberar dióxido de carbono, continuaríamos viviendo en un planeta caliente durante un tiempo considerable. Esto se debe a que el carbono que está detrás del cambio del clima permanecerá en la atmósfera durante cientos de años y a que el clima de la Tierra es como un enorme buque tanque con una formidable inercia. Una vez que el clima cambia en cierta dirección continúa en ella y ese proceso es muy difícil detenerlo de un día para otro. Hay una gran demora entre el momento en que se libera el gas de efecto invernadero y el que nosotros percibimos las consecuencias.

Pero la utilización de este factor para discutir si deberíamos o no hacer algo respecto del cambio climático se parece mucho a decirle a una amiga cargada de deudas que no debería importarle lo que debe y continuar gastando alegremente en el centro comercial.

En realidad, a la amiga debería decírsele que mirara sus gastos e hiciera los pagos en tiempo y forma. Lo cierto es que esto puede significar la diferencia entre vivir sin problemas y la quiebra total.

Lo mismo vale para el clima. Si actuamos ahora en pro de una resuelta transición de los sucios combustibles fósiles a las energías limpias, hay una posibilidad de limitar el calentamiento global a los 2ºC. Si no hacemos nada y continuamos en el camino que transitamos, la temperatura media podría elevarse hasta los 6ºC en el comienzo del siglo próximo. La diferencia entre los dos escenarios es radical. Como ha explicado el presidente del Banco Mundial Jim Yong Kim, “La inacción ante el cambio climático asegura que el mundo que heredarán nuestros hijos será completamente distinto del que habitamos hoy”.

Ya estamos percibiendo las consecuencias del cambio climático. Es precisamente por eso que necesitamos prepararnos tanto para los impactos del cambio climático como para actuar con rapidez para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero que provocan el problema, y aun pueden empeorarlo. No es cuestión de una cosa u otra; ambas cosas son necesarias. Cuanto más nos demoremos en la transición a las energías limpias, tanto peor será el problema para nuestros hijos y las generaciones futuras.

12. Muy bien. Me parece que lo he entendido. ¿Qué puedo hacer para echar una mano, y qué impacto tendrá lo que yo haga?

No existe una lista exhaustiva de cosas que hoy podamos hacer para reducir el calentamiento global que avizoramos en el futuro. En el nivel más elemental, deberíamos tomar medidas para disminuir el total de los combustibles que quemamos. Si fuésemos más inteligentes en el uso de la energía y en el diseño de nuestras ciudades, edificios y aparatos seríamos capaces de hacer tanto o más de lo que hacemos ahora, solo utilizando menos energía.

Después, por supuesto, necesitamos hacer todo lo que podamos para dejar de quemar combustibles sucios –petróleo, carbón y gas– y en lugar de eso recurrir a las energías limpias –eólica y solar–. Algo que ayudaría sería la aprobación de leyes que corrijan el hecho de que haya empresas que se benefician con la utilización de los combustibles fósiles sin hacerse cargo del daño que hacen (lo que nosotros llamamos “poner un precio a la emisión de dióxido de carbono”.

También podríamos fijar límites para la polución, es decir, cuánto dióxido de carbono podemos arrojar. Y podríamos apoyar la investigación en energías limpias y los proyectos que las utilicen.

Mientras tanto, deberíamos seguir dialogando con nuestros líderes y el público en general sobre el costo real de la contaminación con dióxido de carbono y qué podemos hacer respecto de ella. Además os invitamos a apoyar y difundir el trabajo que Climate Reality Project –organización fundada por Al Gore en 2006– hace en el mundo y a comprometeros en los debates sobre el cambio climático y sus soluciones.

Tenemos muchas opciones; no hacer nada no está entre ellas.

* * *

Algunos recursos adicionales (en inglés)

¿Ganas de saber algo más? Para tener una mirada más abarcativa de los temas tratados en esta nota de otros para los cuales no se disponía aquí del espacio necesario, visitad estos sitios web.

Skeptical Science

Este sitio proporciona los aspectos básicos del cambio climático; también las refutaciones a algunos de los mitos más comunes perpetuados por lo negacionistas del cambio climático.

https://www.skepticalscience.com

Climate Central

Este sitio es una fuente fiable de noticias y análisis acerca del clima; también se encuentran vídeos, gráficos y mapas en los que se puede ver algunos impactos locales como olas de calor, fenómenos climáticos extremos y aumento del nivel del mar.

https://www.climatecentral.org

US Environmental Protection Agency

El sitio de la EPA (Estados Unidos) incluye una exhaustiva sección dedicada a la ciencia del clima y proporciona a los usuarios información sobre su impacto en distintas regiones y estrategias de mitigación y adaptación.

https://www.epa.gov/climatechange/

Yale Project on Climate Change Communication

Este sitio brinda recursos de comunicación en una variedad de temas a elección de los usuarios

https://www.environmen.yale.edu/climate-communication

The US National Oceanic and Atmospheric Administration

Este sitio compila tendencias climáticas, datos y noticias referidas al cambio climático en Estados Unidos; también ofrece instructivos y herramientas de ayuda adecuados para explicar los temas con claridad y eficacia.

https://www.climate.gov

NASA

Esta es la página de la NASA dedicada al cambio climático en el planeta; aquí está reunida no solo la información sobre el cambio climático sino también una variedad de información multimedia y mapas.

https://climate.nasa.gov

Intergovernamental Panel on Climate Change

El IPCC agrupa a cientos de científicos y asesores que representan a 195 países y realizan investigaciones relacionadas con el cambio climático en todo el mundo. Condensa la opinión de los principales científicos del clima del planeta en una serie de autorizados informes utilizados por quienes elaboran decisiones políticas. Los informes están disponibles en el portal de la organización.

https://www.ipcc.ch

Climate Adapt Eurpean Climate Adaptation Platform

Este sitio ofrece a los usuarios no solo información sobre vulnerabilidad climática sino también posibles estrategias de adaptación, casos de estudio y otras herramientas útiles.

https://climate-adapt.eea.europa.eu

* El original de esta nota se escribió en 2015. (N. del T.)

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