RTVE informa de que será derruida la casa natal de Hitler en «Australia»

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Como todo el mundo sabe, tras los canguros y la Ópera de Sídney, no hay nada más emblemático en Australia que la casa natal del austriaco Adolf Hitler y el rancho de Cocodrilo Dundee. O al menos eso es lo que debe creer la presentadora estrella del telediario de las 21h en RTVE.

Pese a que no sea demasiado fácil que ocurra, dado que la presentadora es una periodista con experiencia y que la noticia estaba centrada en la casa ‘natal’ del que sea probablemente el personaje más conocido del mundo, lo lógico es que se haya tratado de un simple error humano. Lo que ya no es tan normal es que no se haya hecho, como suele ser habitual, una rectificación de esas que suelen sonar así: “Por error hemos situado la casa natal de Adolf Hitler en Australia cuando queríamos decir Austria. Les pedimos disculpas”. Habrá sido otro despiste.

Seguramente no tenga que ver con agravios comparativos en esta Europa con la que a algunos se les llena la boca, con la diferencia de ética o con la vergüenza mundial que supone que en Austria se derruya la casa natal del dictador nazi mientras que aquí sigue suponiendo un problema incluso algo tan básico y esencial como cambiar los nombres a las calles que todavía homenajean a asquerosos fascistas. Y por ir un poco más allá, que no solo (e incomprensiblemente) los herederos de Francisco Franco conserven toda la fortuna heredada de un dictador, sino que hasta para programar visitas públicas a uno de los muchos inmuebles de los que se apropiaron los Franco durante el régimen franquista, como el Pazo de Meirás, haya habido que llegar a los tribunales para que ni aún así los familiares herederos del asesino cumplan con el ridículamente condescendiente dictamen del Tribunal Supremo.

Pero el fallo casual de RTVEPP no será por eso, aunque en este país, a una parte de los habitantes, los deslices de ese tipo nos hagan muy poca gracia. Por no decir que ni puta gracia.


 
 

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