CCOO y UGT vuelven a vender a la clase trabajadora

501

De nuevo, CCOO y UGT, han vuelto a jugar con los derechos de todos. La nueva reforma laboral supone una mayor flexibilidad horaria, la moderación salarial y la negociación colectiva y de los convenios. Se vuelve a demostrar cual es la calaña sindical que dirige estos sindicatos, vendidos al mejor postor por interés propios y privados que en nada interesan a los trabajadores.

Información extraída de CNT-AIT Salamanca:

Y es peor de lo que se había dicho. Los acuerdos en flexibilidad, negociación colectiva o materia salarial son de mayor calado del que habían anunciado los medios de comunicación en los últimos días.

Patronal (CEOE y CEPYME) y sindicatos (CCOO y UGT) han hecho público el acuerdo firmado hoy mismo, 25 de Enero, por el que se marca el camino a seguir para las negociaciones de los tres próximos años (2012, 2013 y 2014). Si bien en los últimos días habíamos publicado algunas notas sobre la dirección de esos acuerdos; no ha sido hasta el momento que hemos revisado el propio documento, cuando hemos podido comprobar el importante alcance de los mismos:

1.- Flexibilidad interna

Este es un apartado muy duro. Como ya decíamos, el empresario podrá disponer, si así se acuerda en Convenio, de hasta un 10% de la jornada semanal a su libre criterio. Si por ejemplo, trabajas 40 horas semanales, de 7 a 15, tienes que tener en cuenta que 4 horas te las puede poner el empresario fuera de ese horario. Así que un día puede que estés currando hasta las 19 y el otro “sólo” hasta las 11 porque al empresario le viene bien. A nivel anual, podrá hacer lo mismo con un máximo de 5 días.

Se va a producir un importante cambio en el sistema de categorías profesionales; prácticamente este concepto va a desaparecer. Se va a tender a crear a potenciar la figura de los grupos profesionales, una especie de macrocategoría. Es decir, y tomando como ejemplo el Convenio de Comercio, si antes te contrataban para la categoría de ayudante de limpieza, ahora te contratarán para el grupo profesional V; y un día harás de ayudante de limpieza, limpiador, otro de telefonista, al siguiente empaquetador y terminarás la semana haciendo de ayudante de montaje de escaparates.

2.- Negociación Colectiva

Las futuras negociaciones sectoriales tenderán a ir perdiendo valor frente a la negociación en la empresa, sobre todo en los campos de jornada, salario y funciones. Hasta el momento, los Convenios de ámbito inferior (empresa o provincial) no podían empeorar las condiciones pactadas en los de ámbito superior (autonómico o nacional), tras la reforma de la negociación colectiva, esto deja de ser así. Ahora la empresa puede abonar salarios por debajo de lo establecido en el Convenio nacional, alegando, por ejemplo, un descenso en los beneficios.

3.- Materia salarial

Uno de los principales acuerdos en este sentido era, como ya decíamos, una importante pérdida del poder adquisito, que podría ser de hasta el 3,5% en los tres próximos años. Pues se podrían producir subidas del 0,5%, 0,5% y 0,6% para 2012, 2013 y 2014 respectivamente, en función de una subida máxima del IPC del 2%, 2% y 1,5% en cada uno de los años.

También hemos conocido el intento de equiparar el salario a la productividad. Se quieren potenciar, por ello, los pluses de productividad y retribuciones en la empresa en defecto de lo que los “agentes sociales” llaman “conceptos retributivos obsoletos e improductivos”. Si bien la no aclaración de estos conceptos deja este acuerdo en un campo de ambigüedad, porque dada la magnitud del acuerdo en, por ejemplo, flexibilidad de las empresas, un plus “obsoleto e improductivo” sería el de nocturnidad o el de transporte. Porque según ellos, hay que estar flexible para las empresas…

4.- Contratación

En este apartado han quedado fuera los asuntos más “espinosos”, como la creación de un “contrato de crisis” o la potenciación de dos modelos de contratación frente al resto. Se potencia, sin embargo, el modelo de contratación en formación como “vía de inserción laboral”. No hay que olvidar que esta modalidad de contratación es enormemente precaria. Se fomenta también la contratación a tiempo parcial, el contrato fijo discontinuo, la contratación a través de ETTs y la prejubilación.

5.- Cláusulas de descuelgue

Se recomienda a los negociadores que incluyan cláusulas de descuelgue en los Convenios Colectivos, es decir acuerdos de desvinculación por parte del empresario de los acuerdos recogidos en Convenio, en los siguientes conceptos: horario y distribución de la jornada de trabajo, régimen de trabajo a turnos, sistema de remuneración, sistema de trabajo y rendimiento, y movilidad funcional. Todo ello siempre que exista, al menos, una “disminución persistente del nivel de ingresos”. Es decir que si el empresario venía ganando diez millones al mes y ahora sólo gana ocho, puede bajar los salarios. Si bien este acuerdo de descuelgue ha de ser adoptado entre la empresa y el Comité de Empresa; o los sindicatos más representativos sino hubiera Comité.

Para descargar el acuerdo completo, aquí.

Fuente: La Haine


Comentar con Facebook ()

Comentar (8)

8 Comentarios

  1. Me parece que quién ha escrito esto vive anclado en un modelo de negociación colectiva a la medida de la aristocracia obrera, de grandes fabricas i centros de producción. Me parece que quien escribe no tiene ni idea que la democracia se quedó a las puertas de las medianas y de las pequeñas empresas y que en muchas de estas empresas (que son la mayoria de las empresas que existen en este país)ni tan siquiera es posible que se aplique la norma básica del Esatuto de los Trabajadores.
    Creo qeu cualquier regualción que intente limitar la total discrecioalidad de ls empresarios en las empresas puede ser positiva.

  2. Luis y Carlos, me sumo a vuestros comentarios, pues encuentro que no son contradictorios, si no complementarios. Yo tambien he sido durante 17 años, miembro del comité de empresa y pude “sufrir” en própia carne, lo que afirma Luis, la desidia (cuando no el desprecio, o el ataque), de los própios trabajadores Y tiene razón Luis, cuando afirma lo fruastrante que puede llegar a ser, dedicar parte (cuando no todo) tu tiempo libre a tratar de defender los derechos de los trabajadores y recibir a cambio de esso, solo incomprensión y desprecio, pero tambien tengo que darle la razón a Carlos, por que los sindicatos, por mor de la corrupción de sus dirigentes, se han convertido en simples instrumentos de la patronal, para representar una pantomima y después vender el “producto” de sus “negociaciones” como un triunfo. El papel de los sindicatos, es evidentemente el de negociar MEJORAS para los trabajadores, pero tambien el se educar y en ese sentido es ínfimo el papel que estos han representado, eso si, no se han cortado núnca ni un pelo, en dar “cursos de formación” subvencionados que les aportasen unos ingresos nada despreciables, cuando los verdaderos cursos de formación que deberían impartir los sindicatos, son aquellos que sirvieran mejorar su conciencia de clase (que mal suena actualmente esta frase en el seno de los sindicatos ¿Verdad?). Contrariamente, a lo único que se han dedicado sus dirigentes, es a consolidar sus poltronas y si no, Que alguien me diga, por que individuos como Cándido méndez, o Pepe Alvarez, se perpetúan en el cargo, cuando lo normal, es que este se renovara en cada congreso, aún que solo fuera por própia dignidad y para salud de la organización, pero claro… ¿Quien se resigna a volver al “tajo” despues de haber sido “jefe”?

  3. Carlos, yo también estoy de acuerdo contigo. Y seguramente hay que replantearse el papel que jugaron y asumieron tanto las fuerzas sindicales como los partidos atudenominadamente domocráticos. Habría que estar poco menos que loco para negar tales afirmaciones. Simplemente quería sugerir que, como poco, el papel de los sindicatos -la política del pacto y de sentarse en la mesa de los señoritos- se retroalimenta con una clase trabajadora eminentemente conservadora. Quizá esté equivocado, y me interesaría conocer tu opinión al respecto. No obstante, mi vivencia diaria me reafirma en lo dicho. Ya no me refiero únicamente a los típicos comentarios racistas y todos eso que son tan frecuentes. Es la sensación de que cualquier cosa que tenga que ver con la defensa de los derechos laborales, por lo menos a cierto nivel, no va con el personal-a excepción evidentemente de una minoría más concienciada-. En ocasiones, con discursos más que moderados, uno se siente en la soledad absoluta. No puedo ni siquiera imaginar el efecto que causaría un discurso algo más duro y quizá más sensato. Uno podría ser considerado poco menos que como un extraterrestre. Pero ya te digo que es simplemente una sensación personal. Segura y lamentablemente tampoco puedo argumentar todo esto de un modo más racional y coherente.

  4. Tú mismo estás diciendo que ya nos sobran los delegados sindicales, los sindicatos, la putrefacción sindical y la aberrante caducidad de que los trabajadores necesitan de esto y mucho menos de la entronización estatal de una patulea de carcamales inútiles y descerebrados…

  5. Pues Merkel ha bendecido la reforma…
    Así que los tragajadores apañoles pueden ir dándose por perfectamente jodidos again…
    Los hay en este país que solo contemplamos hasta donde puede llegar la resignación.
    — INSUMISION FISCAL —

  6. No estoy de acuerdo con la afirmación de que UGT y CC.OO han vendido a la clase obrera. No seré yo quien los defienda, pero me parece que usted y yo no vivimos la misma realidad en nuestros respectivos centros de trabajo. Sin duda, muchos de estos pactos que resultan tan perjudiciales, se deben a la ausencia de una verdadera fuerza sindical. Me cosnta, corríjame si me equivoco, que en el Estado español el nivel de afiliación sindical no supera el 15% de entre la clase obrera. ¿Me quiere uste decir que esto ha sido causado por las sucesivas reformas laborales en las que han colaborado los sindicatos mayoritarios? Al menos concédame: la cosa debe de ser algo más compleja… No simplifiquemos, por favor. Yo también conozco la historia de los desaguisados pactados por UGT y CCOO. Pero la realidad que yo vivo cada día en mi centro de trabajo me lleva a cuestionarme este tipo de interpretaciones. Yo he sido delegado sindical durante muchos años, y le puedo asegurar que en más de una ocasión son los mismos trabajadores-cooptados por la empresa, claro- quienes hacen retroceder las incitiavas más de izquierdas, revolucinarias y progesistas. En nada me he beneficiado, ni he vendido, ni he comprado a nadie. Lo único que me ha comportado mi labor como delegado sindical es-aunque lo he hecho por propio placer- dolor de cabeza y enfrentamientos en ocasiones con los propios trabajadores. Esto le lleva a uno a la desesperanza. Yo he trabajado en el campo muchos años. Y siempre que se ha hablado de intentar eliminar el trabajo a destajo, y eso se planteó no hace mucho tiempo, nos hemos encontrado con la confrontación directa y firme de la empresa y de la mayoría de los trabajadores. Sí señor mío, no existe una clase obrera inmaculada y revolucionaria de “per se”. Existe una clase obreta desideologizada y que ha interiorizado los valores más reaccionarios en muchas ocasiones…

    • Estamos de acuerdo, Luis, en que aquí no hay una clase obrera con conciencia de tal, y mucho menos, revolucionaria. El personal está aletargado en general, y no es algo que venga de ahora. Sin embargo, en ese adormecimiento de los trabajadores como clase, los sindicatos han tenido un papel decisivo desde la Transición. Han aceptado la política del pesebre, asumiéndola y ayudando a institucionalizarla. Desde las cúpulas, por supuesto. A ellas es a quienes se dirige el titular, supongo. Sería ridículo pretender que en CCOO y UGT no hay gente de izquierdas. Pero de poco servirá mientras los dirigentes se sumen a la mesa de los señoritos.

DEJA UNA RESPUESTA

Please enter your comment!
Please enter your name here