Absuelto, archivado y otras palabras

Daniel Nuevo. 30.01.12

Ayer leí el siguiente titular “Absueltos dos de los tres policías expedientados por agresión tras la marcha laica“. Para poder absolver antes ha debido haber una acusación, es la premisa necesaria para que se pueda hablar de absolución. Sin embargo, tras leer la noticia veo que sencillamente se ha “archivado el expediente disciplinario….” (quizá habría sido más descriptivo…). Nadie ha sido absuelto porque no se ha celebrado juicio. De hecho el Juzgado prácticamente no ha podido comenzar su trabajo debido a la inestimable colaboración de la Delegación del Gobierno de Madrid dirigida por Dolores Carrión y su silencio.

Se trata de una de las últimas decisiones de Francisco Javier Velázquez ex director de la Policía y la Guardia Civil, antes de abandonar su cargo. Además es una de las escasas implicaciones de la anterior Administración en este caso ya que la Delegación del Gobierno de Madrid no respondió en ningún momento al requerimiento hecho a través del Juzgado para la identificación de los implicados (ni por el momento lo ha hecho la nueva administración). Una actitud abiertamente irresponsable, sin ninguna intención de camuflarlo o maquillarlo. Cinismo en estado puro, oiga.

Teniendo en cuenta todo esto, me parece totalmente coherente la decisión del ex director de la Policía y la Guardia Civil. Me explico. Abrieron un expediente el día 24 a estos tres policías; eran aquellas épocas precampaña en la que todo era comprensión y buenas palabras hacia el 15M, había que dar una respuesta que saliera en las teles, en los periódicos, pero siempre reversible y sin consecuencias; sólo porque era un caso en el que había un video irrefutable, en las demás agresiones, retenciones e infracciones ni se plantea una investigación. A partir de ahí silencio y dejar pasar el tiempo hasta que el árbitro pitara (votara) el final del partido (legislatura). Eso sí, con esta última jugada, que ocurrió hace tiempo y de la que hemos sabido ahora a través de diversos medios.

Lo que menos acierto a comprender de toda esta situación es el corporativismo mal entendido. En cualquier profesión hay personas que infringen reglas, leyes, conceptos éticos…es una realidad y de ella no se salva ninguna. Que haya algunos miembros de la UIP a los que les guste ir dando palizas no significa que sea algo extensivo al Cuerpo Nacional de Policía. Me merecen una consideración muy diferente ,por ejemplo, personas como los agentes que perdieron la vida el domingo en A Coruña intentando salvar a dos jóvenes del mar. Entendían su profesión como un servicio público, lo que es.

Sin embargo, si cuando se advierten comportamientos como los de ciertos miembros de la UIP la solución es meter la porquería debajo de la alfombra…mal vamos. Defender, justificar y acallar ciertos comportamientos no es más que un paso en falso al intentar salvaguardar una imagen pública que la dan agentes totalmente al margen de este tipo de comportamientos.

Fuente: danielnuevo.com

Deja un comentario