¿Qué le parece la inhabilitación del juez Garzón?

Julio Anguita. Granadahoy. 10.2.2012

“La Constitución es un pingajo que no cumple absolutamente nadie”

“En España manda una cleptocracia”. Es la manera que tiene Julio Anguita de decir que los ladrones de medio pelo se han adueñado del país. Podría decirlo más llanamente, pero el ex coordinador de Izquierda Unida vive un continuo combate contra “la pereza mental”. Esta tarde presenta en el Paraninfo de la Facultad de DerechoCombates de este tiempo (El páramo), donde recupera antiguos discursos y artículos que cobran ahora plena actualidad. 

-¿Qué le parece la inhabilitación del juez Garzón? 

-Me acuerdo de una obra de Ugo Betti, Corrupción en el Palacio de Justicia. Esto es una auténtica vergüenza, en nuestro país no existe la Justicia, es sólo una tapadera para mil y una prevaricaciones. Es la imagen de lo peor que ha dado España desde Fernando VII. Lo que hoy está gobernando, lo que hoy está instalado en la Justicia, lo que hoy está instalado en los entresijos del poder es la mayor miseria que uno puede encontrar a cualquier nivel. 

-Respecto a ‘Combates de este tiempo’, ¿qué le ha sorprendido más al revisar sus discursos de los últimos 30 años? ¿No ha cambiado nada o todo ha cambiado para peor? 

-Los editores me dijeron que había una serie de escritos en los que se adelantaba la actual situación que estamos pasando, en concreto los que se refieren al Tratado de Maastricht. En el fondo era verificar cómo los problemas de hoy hunden sus raíces en un tiempo inmediato. 

-¿Un visionario, si me permite la expresión? 

-No tengo ningún problema, el visionario siempre se ha visto como alguien que está fuera de la realidad, pero muchas veces ser visionario significa estar más dentro de la realidad que los demás, es el que ve más que los demás, no porque tenga ninguna capacidad especial, sólo es que no se deja engañar. 

-¿En qué medida se engaña al ciudadano y en qué medida se deja manipular? 

-El ser humano tiene una condición de pereza mental. Culturalmente, el pueblo español, sobre todo a partir del siglo XIX con Fernando VII y el predominio de la Iglesia, es un pueblo que tiene miedo a pensar, lo que se trasluce en una sensación de comodidad, de pereza, aceptar cualquier cosa aunque ellos mismos duden de que sea cierta. Yo voy por la calle y la gente se cree que la reforma laboral nos va a sacar de la crisis, una mentira más que la gente acepta para no tener que enfrentarse a la realidad. Siempre he dicho que todo el mundo se equivoca, incluso los pueblos, pero hay que obedecer lo que diga el pueblo aunque se equivoque. 

-¿El pueblo ha tenido más errores que aciertos? 

-Los hombres y mujeres que prefieren enfrentarse a la realidad y debatir deberían tener más influencia, pero es una lucha que tiene el ser humano contra la propia inteligencia. Existe la tendencia a la pereza, a satisfacer las necesidades inmediatas sin pensar a qué precio se pagan… Pero esta es la gran tragedia humana. 

-Uno de los discursos más curiosos del libro es el que pronunció en 1985, siendo alcalde de Córdoba, denunciando el proceso de ‘mitificación’ que los políticos y los medios estaban haciendo de su persona… ¿Sentía que le estaban ‘santificando’? 

-Sabían que no iba a repetir mandato y se estaban preparando para las próximas elecciones con una técnica muy sencilla: este hombre es excepcional pero el partido que le sustenta no tiene cualificación. 

-Pero también puede pasar que un líder inapropiado opaque a una militancia activa… 

-El problema de fondo siempre es el colectivo porque le sigue soportando y se aliena en él, bien por prebendas bien por eso de no pensar. 

-¿Ha pasado algo así en Izquierda Unida? 

-En Izquierda Unida hubo una época, alrededor de 1996, donde el esfuerzo fue despreciado. La evidencia de un discurso que fue elaborado muy colectivamente chocó con un entorno hostil de medios de comunicación y fuerzas políticas, de tendencias que hablaban del europeísmo que en el fondo es lo que nos ha llevado a la moneda única y a todo lo que tenemos aquí. Yo sentí aquel choque porque era un discurso muy justificado y meditado que iba a contracorriente y también en Izquierda Unida se sintió ese miedo escénico. 

-De aquellos tiempos quedó su famosa coletilla de “Constitución, Constitución”. Y eso que no era usted un ferviente defensor de la Carta Magna… 

-Yo soy lector de Peter Stucka, un escritor soviético que hablaba del uso alternativo del Derecho. Cuando me acusaban de que yo proponía cosas de la Unión Soviética yo les decía a los poderes establecidos que lo que yo quería era que cumplieran con esa Constitución que decían que era tan magnífica, porque el sistema vive a costa de prostituir sus propias leyes. La Constitución es un pingajo que no cumple absolutamente nadie y los primeros que la incumplen son los poderes públicos. 

-A lo largo del libro hay también una defensa del político lúcido, mesurado, que sabe explicar sus proyectos y sus ideas. ¿Entra Rubalcaba en esta categoría? 

-Eso son imágenes. En el fondo, tanto el señor Rubalcaba como el señor Rajoy defienden la misma política, el proyecto de Europa que salió de Maastricht. Lo demás es pura anécdota. 

-Desde el primer momento saludó con entusiasmo al movimiento 15-M. ¿Cree que por cierto ‘puritanismo’ perdieron la oportunidad de intervenir en la escena política? 

-No, están bien como están, no hay prisas. Les sigo apoyando aunque creo que deben organizarse mejor y que deben abrirse a esas capas de la sociedad que se quedan confortablemente en sus casas pero que necesitan que vaya alguien a moverlas. El 15-M es una fuerza extraordinaria que necesita quitarse de encima cierto narcisismo, no considerarse tan estupendos… Deben buscar la manera de participar políticamente, lo que no quiere decir que se tienen que transformar en un partido político. Tienen que asumir que inciden en la política, que inciden en el mundo porque lo quieren transformar. Estamos en una civilización del uso y tiro y las cosas se plantean con unas prisas tremendas. Pero no hay prisa. 

-¿Nota en la calle que la gente quiere que vuelva a la política? 

-Es una moda. Por favor, no me pida que vuelva, no me venga con milongas ahora… En el fondo, no todos, están pidiendo siempre la última novedad, el último juguete que me evite pensar y afrontar mi destino. Hay un trasfondo de pereza mental. 

-En una carta dirigida a Felipe González anticipa con 20 años de antelación la crisis del ladrillo. ¿Tan claro se veía venir? 

-Era el discurso que proponía Felipe González de que hay que quitar las normas, liberar parcelas para que todo el mundo construya, lo mismo que ahora propone Rajoy en las playas. Es el discurso de un ejército de ocupación sobre su propio país, es el discurso de Atila que en vez de arrasar Roma arrasa su propio país. Es propio de un país que ha llamado empresario a cualquier desalmado y fuerzas de progreso a cualquier ladrón que se ha enriquecido de manera desmesurada. 

-Con tantos vaticinios cumplidos años después, ¿qué futuro le espera a este país? 

-Lo veo muy mal. El problema de los que nos situamos en la izquierda es cómo evitar que la gente desorientada caiga en las garras del fascismo, porque van camino de ello. El fascismo persigue la inteligencia y la cultura y la sustituye por el taconazo, por el rito, por las cosas que galvanizan las tensiones de la gente. 

-¿Entiende que un obrero en paro o un mileurista vote a la derecha? 

-Claro que sí, es lo más normal. Eso de que los dominados son rebeldes es una mentira piadosa. Cuando la gente está dominada y, no lo olvidemos, tiene que comer, no se puede permitir ser rebelde.

Fuentehttp://www.granadahoy.com/article/ocio/1181107/la/constitucion/es/pingajo/no/cumple/absolutamente/nadie.html

12 comentarios sobre “¿Qué le parece la inhabilitación del juez Garzón?

  1. Lo justicia no es un cachondeo, es una mierda. Se juzga a Garzón para condenarlo. Aún no se ha juzgado a nadie, fiscal, jefe de la AN, jefe de gobierno por la connivencia con los estadosunidenses para dejar impune el crimen de Couso.
    Quemar el Estado, derrumbarlo, tirarlo, destruirlo y construir sobre sus cimientos un sistema para los trabajadores. O lo hace el pueblo o lo obliga lo militares, no hay otra salida.

  2. CREO que la justicia española esta en entredicho nacional e internacional.Desde que no se puede constituir un T. Constitucional¿?, por causa de la izq. o la derecha.Porque su imparcialidad es la que está en entredicho.Porque,aunque “reine” pero no gobierne y diga “todos somos iguales ante la ley”, y es sistema judicial diga o deje hacer lo contrario.
    El Sr. Garzon,con sus aciertos y desaciertos,en su actuación, quedan pocas dudas que no busca o va tras la verdad.Resulta que en una trama de delincuentes,corruptos,(hay políticos incluidos), se le juzga a él, antes que a nadie, y encima lo penalizan.¿En que país vivimos?.
    “que podemos esperar los ciudadanos de pie”. Ya vemos como actúa la justicia (policía,su mano de acción),en las manifestaciones.No se quien defiende a quién.O quien defenderá a quién.

  3. ¿Qué le parece la inhabilitación del juez Garzón a Carlos Tena?

    “He seguido desde la distancia la peripecia judicial del juez de instrucción Baltasar Garzón. Desde que ordenó la clausura del diario “Egin” y la emisora “Egin Irratia”, allá por julio de 1998, no es santo de mi devocion, por razones obvias.

    Para quien no lo sepa, fui uno de los periodistas damnificados por aquel cierre y varios compañeros de trabajo y amigos permanecen hoy en la cárcel con motivo de aquella operación made in Garzón.

    La sentencia que se ha conocido hoy, por la que se inhabilita y separa de la carrera judicial a este hombre, supone un gran alivio.

    Ya no ordenará el cierre de más periódicos. Ya no ordenará más escuchas a abogados de presos. Ya no seguirá haciendo lo que le venga en gana, como ha hecho hasta ahora. Incluida su cínica postura ante las innumerables denuncias de tortura realizadas cara a cara por presos vascos.

    No soy ingenuo. Sé perfectamente que quienes lo han denunciado son una cuadrilla de sinvergüenzas relacionados con tramas de corrupción, pero si el axioma de que el fin no justifica los medios debe prevalecer, Garzón también debe cumplirlo.

    En el caso de los abogados de presos vascos siempre se ha saltado ese principio. Se han grabado las conversaciones de los abogados con sus defendidos como norma habitual. Garzón, y otros jueces de instrucción como él, han actuado a su antojo, amparados en la razón de Estado.
    El paradigma ha cambiado cuando esa práctica ilegal y antidemocrática les ha sido aplicada a abogados de detenidos de alto estanding, implicados en la trama Gürtel. Garzón se pasó de listo y pinchó en hueso.

    Se creía, como el Borbón, intocable, cuando se había labrado una interminable lista de enemigos. Y se ha quedado fuera de su querida Audiencia Nacional, para siempre.

    En el caso de las víctimas de la Guerra Civil, guiado por su megalomanía enfermiza, ha intentado abrir una Causa General contra el franquismo. Un loable afán, si no fuera porque se ha acordado tarde de las víctimas y se ha saltado a la torera los pactos que los antecesores de quienes ahora le jalean -léase el PCE y el PSOE- suscribieron a escondidas con los franquistas reciclados, encabezados por Suárez y Fraga.

    Esa Causa General debió ser abierta a instancias de un primer gobierno democrático tras la muerte de Franco, incluyendo entre los acusados a su sucesor en la Jefatura del Estado, pero nunca se hizo, y de aquellos polvos estos lodos.

    Por otra parte, da lástima esa “izquierda garzoniana”, que olvida todos los atropellos protagonizados por este juez estrella, y se agarra como clavo ardiendo a su paripé contra Pinochet y su guiño judicial a los que reclaman, con dignidad, la memoria histórica de los derrotados.
    Una “izquierda” patética, incapaz de plantar cara a una Constitución monárquica infumable, verdadero obstáculo para una verdadera regeneración democrática del Estado español. Siempre les quedará la opción de auparlo de líder carismático cara a las próximas contiendas electorales.
    Pero más allá de esas miserias políticas, lo significativo, lo que tiene verdadero relieve, es que un juez de instrucción que ha protagonizado a lo largo de su carrera en la Audiencia Nacional incontables irregularidades, ha sido, por fin, puesto en su sitio por sus compañeros del Tribunal Supremo y además por unanimidad. Seguro que en la sentencia han podido influir prejuicios personales y políticos contra él, pero esa circunstancia es el pan nuestro de cada día en esas instancias.

    Retirado de la primera linea de combate en defensa del Estado, por su propia prepotencia, el juez que elaboró la teoría del “todo es ETA” acaba su carrera profesional, saliendo por la puerta de atrás. Ahora lo único que deseo es que su reciclaje profesional no tenga nada que ver con Euskal Herria y sus gentes. Viviremos más tranquilos.
    http://tenacarlos.wordpress.com/2012/02/11/garzon-no-cerrara-mas-periodicos/

    Politicamente incorrecto….

  4. Me gusta mucho y veo que acierta en su punto de vista, aún que no se le puede pedir que vuelva a la política, si que es un valor a tener en cuenta por la experiencia y saber, del que no podemos prescindir, es de agradecer que nos siga dando sus consejos con su sinceridad. Es un lujo tener sus referencias, más si cabe con los tiempos que corren.

  5. Distingamos una verdad cierta -nuestra Constitución ya no vale ni para limpiarnos el trasero porque abrasa- de otras medias verdades -hay una parte importante del mundo más informado que está luchando contra el nazi-capitalismo, mientras la oprobiosa gran mayoría ignorante no sabe y solo ve futbol o tomate y que perpetúa el sistema votando atrapado en las garras de la asquerosa sociedad consumista-…

  6. No es pereza. En las dos o tres úitima décadas la mayoría se ha aburguesado, la otra, ha aprovechado y se ha corrompido dando lugar en lo fácil que era ser corrupto. Sólo el paciente y pobre pueblo ha sufrido las consecuencias; la clase media sufre la crisis acrecentando la indigencia.

  7. Por una vez, me permitiré discrepar –sólo ligeramente– con el siempre lúcido Anguita: no es la pereza lo que nos atenaza. Al menos, no solo la pereza. No hay por qué andar con paños calientes. Pereza, en este caso, es un eufemismo de holgazanería, de falta de compromiso y de irresponsabilidad. Es una inercia ancestral que nos lleva siempre a esperar que venga otro a sacarnos las castañas del fuego.

    Pero es que, además, ese no es el factor fundamental. Lo que de verdad nos convierte en dominados es el miedo. Y no el miedo a pensar, sino el miedo a perder. A perder el trabajo, la prestación, el subsidio, el estatus, las propiedades… Ese es el chantaje que aceptamos, y no es nuevo. Es el nefando discurso del “virgencita, que me quede como estoy”. En España no solo somos holgazanes. Somos, sobre todo, cobardes e ignorantes.

    En una cosa tiene razón: ese miedo y esa ignorancia están abonando el camino al fascismo. Se ve venir. Cuando caiga Mariano –y caerá, a buen seguro, y no tardando mucho–, a todos nos llegará una difícil decisión. Deberíamos ir preparándonos para elegir bando.

  8. Como siempre Julio Anguita, nos da una lección de lucidez. La primera a mi modo de ver, es que hay que huir del tantas veces escuchado “¡Ojalá se presentara para presidente!”.
    El mismo señala, lo que se esconde tras este tipo de exclemación/deseo. ¡Pereza mental! Ganas de tener un “líder impoluto”, que nos guie, que nos marque el camino, que nos de la comodidad de no tener que pensar y sobre todo, al que podamos despellejar (lo cual ocurre indefectiblemente) cuando las cosas no salgan como nosotros queremos, cuando de lo que se trata, es precisamente de lo contrario, de ser nosotros, el pueblo organizado, quienes marquemos el camino, a nuestros representantes.
    Solo de esta forma, asumiendo cada uno su parte de responsabilidad, en el funcionamiento de nuestra sociedad, “descargaríamos” a nuestros representantes de la “responsabilidad” de pensar por nosotros, haciendoles únicmente ejecutores de la voluntad popular, pero esto, solo es posible IMPLICANDOSE, lo que lleva aparejado, desprenderse de la pereza mental.
    Todo lo demás, son consecuencias de nuestra própia (con honrosas, pero minoritarias excepciones), dejadez mental.

    1. Tú crees Joan Antoni que (hipotéticamente hablando) si los ciudadanos nos hacemos responsables inplicándonos en política y nos manifestamos, que és la única herramienta que tenemos en este momento hasta que no consigamos participar con un partido político, crees de verdad que podríamos conseguir algo?. Ya sé, puede que de momento no, pero las cosas irian cambiando…..

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