Se acabó el miedo

Editorial de LA REPÚBLICA
@larepublica_es

Se suele decir que lo que más miedo provoca a los opresores es que los oprimidos pierdan el miedo. Y eso es precisamente lo que está sucediendo en este país, donde se ha llegado a un punto en que  hasta los niños y niñas de 14 años hacen frente a la imposición por la fuerza de unos recortes en Educación que en un país culto y democrático podrían ser calificados hasta de “criminales”.

Las calles de cada vez más ciudades y pueblos de España empiezan a convertirse en un verdadero hervidero de quienes empiezan a sufrir en carne propia las consecuencias de una crisis creada y sostenida de manera deliberada para justificar el desmantelamiento total y absoluto de lo poco que queda de propiedad pública en nuestro país.

Ver a cientos de adolescentes cogidos de los brazos, unidos, sosteniéndose y apoyándose unos a otros mientras a unos metros un desproporcionado número de antidisturbios armados hasta los dientes y protegidos por decenas de furgonetas blindadas se disponían a machacarlos dice mucho de la situación de un país, de la miseria de un régimen y de la valía de una generación que está floreciendo en las condiciones más difíciles, y que aún sufrirá la más brutal represión que ha conocido este país desde la dictadura.

Ver como las calles de toda España empiezan a convertirse en un auténtico hervidero de reivindicaciones por lo público – por lo de todos aunque haya quien aún no lo quiera entender –  parece ser la luz al final del túnel que la sociedad española viene atravesando desde hace décadas, y a la que aún le queda un buen trecho por recorrer antes de abandonar la oscuridad que nos han impuesto y nos siguen imponiendo políticos miserables, banqueros criminales e instituciones financieras internacionales despreciables.

Y esa luz al final del túnel no es otra que la del fin del miedo. El miedo,  ese monstruo implacable que nos encierra en casa, que nos cierra la boca y nos atenaza los músculos. Pero el fin del miedo empieza a apoderarse de jóvenes y viejos; de hombres y mujeres, de estudiantes, profesores, médicos, ingenieros, escritores, poetas,  y se contagia más rápido incluso que el propio miedo.

Se acabó el callar, se acabó el esconderse, se acabó el miedo.

Fuente: http://www.larepublica.es/?p=11426

4 comentarios sobre “Se acabó el miedo

  1. Cuando se ha pasado el ecuador de la vida se tiene vivencias, difícilmente le van a influir lo que digan los monopolizadores del poder. Tras las protestas las masas se van a mirar en el espejo y se dirán éramos decenas de miles pero el día pasa y el poder usurpador lo sabe. En su momento confeccionó unas reglas del juego tramposas las masas podrán ser influenciadas por expertos medios de intoxicación que harán, digo están haciendo que no reaccionen ante la Honduras de Lobo, Libia, Sudán, Costa de Marfil, Siria, derechos laborales europeos, ¿Ecuador? ¿Venezuela? ¿Irán? ¿Pakistán? La reforma laboral parecerá calderilla en unos meses, el apetito del mercado, digo el fascismo, no tiene límites y al no haber salida asumible para ellos llevan a las masas al precipicio. El sistema no se diluye como la URSS, antes prefiere el suicidio. Evitarlo cuando disponen del poder de la fuerza es muy difícil.

  2. El miedo es una ilusión, es una elección que hacemos,tenerlo siempre presente. Pero también podemos decidir no tener miedo así que os invito a lo segundo. Os hará sentir genial. ADELANTE!!!

  3. A lo único que hay que temer es al miedo. La cantidad de gente que ha salido a la calle ha demostrado que hay mucha más gente concienciada de las repercusiones que pueden tener sus votos. Se han dado cuenta que nos mienten, que lo que quieren los partidos mayoritarios es perpetuarse en el poder, y que nos hemos dado cuenta de ello. Que hay alternativas a está barbaridad tamizada por los medios de comunicación vasallos del poder, que mintiendo u ocultado las salvajes medidas políticas que se están llevando acabo para pisotear y dejar sin derechos a los más débiles de la sociedad.
    Se acaba el miedo y empieza la acción, no vamos a dejar que nos humillen y nos roben utilizando el nombre de los millones de parados, atacar a la sociedad como escusa de los parados es la mayor hipocresía que se ha oído en este país. Todas las medidas en contra de los trabajadores y los más débiles se están tomando en “nombre de los parados”, medidas que pretendes esclavizar cada vez más a las personas, medidas que benefician a los empresarios españoles que precisamente no destacan por su iniciativa, ni por invertir en investigación y desarrollo, todo lo contrario, son empresas que viven de las subenciones y las trampas legales, que les permiten no pagar impuestos y evadirlos impunemente, empresarios del pelotazo y del puterío, herencia de la derecha más rancia, herederos del expolio del franquismo, perdonados por la traición de la transición, empresarios que corrompen a los políticos para que hagan las leyes como trajes a medida.
    Llaman reforma a quitar los sueldos y derechos de los trabajadores.
    Hoy les hemos dicho por las buenas que ya está bien, de los que no nos representan depende ahora la forma de que recuperemos lo que nos han ido quitando en todos estos años pasados.

  4. Lo que es inconcebible es que en el siglo XXI sigan actuando “bestias salvajes” como polocia de seguridad ciudadana. A quien van a proteger? ¿ a los chorizos de guante blanco, pero sucio, que nos han estado robando, nos roban y nos seguirán robando a manos llenas y con total impunidad por ser personajes protegidos?. Sin contar lo del Franquismo podríamos hacer una lista que no cabría en un rollo de papel higiénico. Que verguenza.

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