Se marchitaron mis flores

Paco Bello. Iniciativa Debate. 23.02.2012

No puedo saber lo que ven los demás, ojalá pudiera. Hay veces en que dadas las circunstancias, no puedo saber ni lo que veo yo mismo. Solo sé que más allá de percepciones y pálpitos, hoy, en cada esquina se vive una realidad a la que es muy difícil ser ajeno.

Nos afecte directamente o no, la vivimos. Ahí está el informe de Cáritas, diciéndonos que somos el país en el que a mayor velocidad crecen las desigualdades. Ahí están las cifras del desempleo, los ayuntamientos endeudados después de haber recaudado verdaderas fortunas, los colegios sin calefacción, las deficiencias en la sanidad pública, las presiones sobre los trabajadores, el desamparo del que ya no sabe qué hacer. Y también está ahí la otra realidad; la de las cifras boyantes de los mercaderes de artículos de lujo, los balances de los bancos, la desafección de la casta política, y la senectud de un sistema a un paso del purgatorio, pero con una mala salud de hierro.

La gente se levanta por la mañana para cumplir con su rutina; unos para llegar a tiempo a su puesto de trabajo, y otros para intentar conseguirlo; otros muchos, casi legión, ni lo uno ni lo otro.

Hoy, según con quien hables, la conversación deriva hacia el recordatorio del hambre de la posguerra, y la rememorativa de batallas cotidianas contra la angustia de una época. Recordamos la represión, la dictadura, las jornadas de sol a sol, la ropa vieja y el arroz con aceite crudo. Pero no es más que la justificación de nuestra pasividad, de una situación que alimentamos a base de miedo y de su nihilismo aparejado.

No, y mil veces no. Hoy no es necesario estar así. Para empezar no arrastramos las consecuencias de una guerra, y tampoco precisamos de una fuerza laboral inmensa para cultivar la tierra y generar recursos. No es complicado obtener energía, y disponemos de infraestructuras y medios para abastecer las necesidades de muchas veces nuestra población en aquello que es imprescindible. No hagamos el avestruz.

Lo que hay es lo que vemos. Un sistema de clases despótico y doctrinal que está acabando con todo por la ambición enferma de unos pocos. Lo sabemos, pero preferimos mirar hacia otro lado. Nos habíamos conformado con vivir una vida de catálogo en la que a veces por casualidad tocábamos el mundo real y aquello importante después de jornadas maratonianas dedicadas a lo que “debíamos” hacer para tener lo necesario y lo que no lo era. Pero nos estábamos acercando demasiado a ellos, en todos los sentidos, y eso nos podía convertir en insumisos, así que le han puesto freno. Nunca estuvieron dispuestos a compartir nada, y casi habría que agradecérselo.

Por querer no sufrir un poco rebelándonos contra nuestro condicionamiento, vamos a sufrir un mucho. Por miedo a lo desconocido vamos a vivir una pesadilla. Por querer aferrarnos a un modelo artificial repleto de superficialidad, no vamos a disfrutar jamás de una vida de verdad. Quizá para muchos sea muy difícil aceptarlo, pero la felicidad no tiene nada que ver con comprarse un vehículo o un modelito, ni con consumir, ni con tener más que los demás, ni con ser servido o agasajado, por mucho que la deformación conductual provocada por el condicionamiento social haga que eso estimule la generación de endorfinas. La felicidad en una persona sana y común tiene mucho más que ver con saber que mañana, si la salud nos lo permite, el día será igual que el de hoy. Y como hoy, otra vez dormiremos bajo nuestro techo, comeremos, disfrutaremos de los nuestros y de libertad, de seguridad, y dispondremos de tiempo para crecer como personas para acabar siendo lo que debemos ser. Y hoy, es muy difícil estar seguro de todo esto. Primero porque casi nadie lo vive, y segundo, porque el que tiene la suerte de hacerlo, sabe que peligra su posición. No hace falta profundizar en ello, pues todos sabemos por qué narices esto es así, y por qué está ocurriendo.

El sistema y nuestros recursos.

La democracia, decimos, es el menos malo de los sistemas. Muy cierto, pero ¿alguien lo sabe por experiencia? Quizá lo sepa un ciudadano suizo, danés, o actualmente aunque por desarrollar, si es que les dejan; los venezolanos, ecuatorianos, o bolivianos. Pero ¿con qué criterio lo podemos decir el resto si no lo hemos probado jamás?

Denominar democracia a este engendro liberal, es como llamar carne a las hamburguesas de seitán o tofu.

Todo regresa en esta cíclica aventura social.

Como el invento de la “democracia liberal” no les salió bien a la primera, han elegido otro camino para imponerla sin que nos enteremos.

El drama que vivimos está basado en la incapacidad de la civilización para practicar el recuerdo, para difundir la historia, y para reforzar la memoria de lo que somos.

Esto que está ocurriendo ya lo vivimos a mediados del S. XIX, y entonces se solucionó con la unión de la clase obrera, el nacimiento de los sindicatos, y las revoluciones proletarias.

Hoy no servirán los mismos métodos, las circunstancias han cambiado radicalmente, y ellos sí recuerdan lo que puso en peligro su supremacía. La economía real ha sido sustituida por una economía financiera que opera al margen del mundo material. Los avances en los medios de producción hacen que la masa laboral no tenga sentido, excepto a nivel residual y con valor marginal.

Esto no quiere decir que no exista un punto en común con aquellas movilizaciones; esa coincidencia deberá ser la unión, y por más que amargue a alguno que se ha tragado el cuento de la lechera: la lucha de clases.

Pero esto no será posible si nos empeñamos en descartar no solo ya la ideología, sino incluso las definiciones. ¿Quién fue el listo que dijo que ni izquierda ni derecha y contagió a tanta gente con semejante absurdo?

¿Cómo que ni izquierda ni derecha? ¿Pero saben todos los que defienden esa neutralidad lo que significan esos conceptos?

Izquierda significa solidaridad, derechos, igualdad, unión, reflexión, ecología, libertad. Derecha significa todo lo contrario: individualismo, diferencia, división, egoísmo, plutocracia, represión. Pero hay quien se empeña en ponerlo todo en el mismo saco porque hay quien dice representar a la izquierda sin cumplir ninguno de sus principios (o sea, sin ser de izquierda). Yo soy de izquierdas, y creo que la mayoría de la población también lo es. Sí hay que posicionarse, porque intentar ser neutro es tan absurdo como contraproducente. La equidistancia ideológica es imposible, porque no hay tonos entre antagonistas.

Dicho esto, izquierda no significa sumisión. No significa eludir alguna opción de lucha, y no tiene mucho que ver con las flores y las manos blancas. Eso es un invento del propio modelo social para desactivarnos como amenaza a su hegemonía.

Nos manifestamos, salimos a la calle a recibir palos a diestra y siniestra, y amenazamos con seguir haciéndolo (recibir) hasta que dimitan responsables de la barbarie ¿y qué? ¿dimite alguien? Hacemos incluso panfletos orientando a los manifestantes sobre la mejor posición para defender nuestro hígado de los porrazos ¿pero esto qué es?

Hay quien dirá que en Grecia no han habido manos al aire ni flores, y aún así no han logrado nada. Pero allí aún no han dicho la última palabra, y de partida ya empezaron con ventaja respecto a nosotros. Puede que estén cerca de ser conscientes de que para dar un paso adelante hace falta organización y medios. Quizá el día que logren entrar en el Parlamento tras haber roto los cordones policiales, puedan solucionar una situación creada por no más de 300 responsables. Esos mismos que han traicionado a la población por vivir una vida que no les corresponde.

Tanto hemos asumido ese cándido papel de ciudadanía inofensiva, que ya confundimos violencia con firmeza. No debemos golpear a nadie que no nos golpee, pero sí debemos cargarnos de determinación. Estos déspotas disfrazados de demócratas que se sientan en la gran mayoría de escaños saben perfectamente lo que están haciendo, y el día que vean una marea rodeándoles sabrán lo que reivindican los que hoy gritan aunque nadie se lo explique. Y no lo sabrán por ciencia infusa; lo sabrán porque ya lo saben, porque lo que ocurre no es casual, sino causal, y los únicos que parece que no nos hemos enterado somos nosotros.

Esto tiene que cambiar. Las manos al aire, las flores y la inocencia tuvieron su momento, y han sido muy útiles; pero ese momento está marchito. Ahora parece hasta ridículo seguir permitiendo que se rían de nosotros. Parece absurdo seguir padeciendo en un mundo que ofrece todas las posibilidades para dotar de una vida digna a sus más de 6.000 millones de habitantes.

Por mi parte, no volveré a secundar ni una manifestación más, que no tenga como objetivo los estudios centrales de los medios de comunicación, o el propio Parlamento. Y tampoco lo haré si no son para exigir abrir cauces completos para la participación popular en los asuntos de Estado, o directamente para el empoderamiento social. No se puede agotar a la población con reiterativas movilizaciones sin fruto. ¿Dónde están los resultados de tanto esfuerzo? Cada día que pasa nos recortan más derechos y nos hacen la vida más difícil.

No es una crítica, yo he participado. Y sí, hemos concienciado a algunas personas, y sí, la desprogramación de décadas de manipulación no es sencilla, pero… ¿de verdad creemos que la ciudadanía es tan torpe como para necesitar una guía? ¿O no participan porque creen que esa no es la solución?

La paz y las buenas palabras son el medio adecuado cuando el interlocutor al que nos dirigimos entiende nuestro lenguaje, o quiere entenderlo… pero no es el caso. Y es que cuanto más lo pienso menos imagino a Ernesto Guevara empuñando una flor.

Puede que me equivoque, y puede que ni esta sea la solución, pero, no sé las vuestras, pero mis flores ya están marchitas. 

41 comentarios sobre “Se marchitaron mis flores

  1. He querido esperar, amigo Paco, hasta reunir un buen tocho de comentarios sobre tu escrito. Nos has tenido preocupados a todos, y se me ocurre pensar:

    Si alguien escribiera aquí algo contra ti, por ejemplo: “Paco Bello es una mala persona”… todos esas personas (incluido yo) que hemos estado inquietos, saltaríamos y le sacaríamos los ojos a semejante truhán…

    Lo curioso es que creo que te conocen personalmente muy pocos, puede que ninguno… y sólo dispones de lenguaje verbal ESCRITO (el 10% de la credibilidad en un diálogo presencial, el otro 90% de credibilidad es lenguaje no verbal). Eres capaz de comunicar calidez y empatía mediante palabras escritas… O sea: pensamos lo que pensamos de ti (te queremos) por las palabras que escribes…

    ¡Te compro el teclado, Paco!

    Un abrazo, amigo. Jero.

    1. La verdad querido Jero, es que este hombre se hace querer, por su bondad y por su capacidad pedagógica, pero sobre todo, por su humildad.
      Si conocerle personalmente, muchos, yo diría que tod@s, nos sentimos honrados de ser sus amigos, ¡Y no es coba querido Paco! son palabras que salen directamente del corazón.

      1. Joan, entre tú y yo y ahora que nos escucha nadie… éste tié que ser de la CIA…

        Abrazos de oso a ambos, Jero.

      2. No fastidies Jero, a ver si van a publicar mis documentos secretos los de güisquileaks, y me fastidian el invento.

        Un fuerte abrazo.

    2. Decía un buen amigo, que hay en los textos mucho más que las palabras que se escriben, o el tipo de mensaje que se quiera hacer llegar. Siempre va añadido un trocito del alma.

      Creo que nos ocurre a todos. Digamos que casi al principio por obligación, y más tarde por devoción, yo he leído los 20.000 mensajes que habéis escrito, y por tanto os conozco un poco a todos. Hay (como a todo el mundo) quien me llega más y quien me llega menos. Y muchas veces no es por lo que dice, sino por ese “algo más” que no depende de las palabras.

      Pero exceptuando un caso, no hay nadie que me haya producido rechazo. Hay quien se abre más y quien se abre menos. Quien es más serio, más divertido, más luchador, más conservador, más firme, más protocolario, o entrañable, o sorprendente o… un crisol, como no podía ser de otra forma.

      Lo que quiero decir es que esa estima es recíproca. Porque más allá de esa carencia de información no verbal, yo sí tengo una imagen vuestra, y es muy positiva. Lo he dicho muchas veces; en pocos lugares de intennet se respira el ambiente del que aquí disfrutamos.

      Me llega muy hondo tanto aprecio, Jero, Joan, y a todos l@s que me dedicáis esas palabras. Pero me ponéis en una posición poco cómoda. Siempre hablo en primera persona para denunciar, pero nunca hablo de mí, porque no hay nada especial que contar.

      Pero vuelvo a decir que el artículo no es un mensaje de derrota (todos tenemos momentos mejores y peores). En todo caso es un mensaje de desencuentro. Veo que se nos escapa la oportunidad de construir un lugar mejor (absolutamente posible, y más que necesario). Probablemente solo quede un año (a lo sumo dos) de recortes, para tras la siega mantener una nueva sociedad precaria y sometida como modelo estable. ¿Si no se aprovecha ahora en caliente para movernos de forma decidida? ¿Cómo vamos a esperar que cuando todo se estabilice lo vayamos a hacer?

      Me he dejado hoy pendiente algo que quería escribir, pero las musas no estaban por la labor, será mañana, y quizá sirva para que me entendáis mejor.

      Es para mí un privilegio teneros como compañeros de viaje. Gracias de corazón.

  2. Hacía unos días que no “pasaba por aquí” y al leer tu artículo me he alarmado un tanto. Tú que siempre has sido tan sensato, tan comedido, tan sabio, tú que siempre nos has consolado, animado y dirigido, también a mí cuando he tenido mi momento de desánimo o mejor, impaciencia. Te noto así como me sentía yo aquellos días y puedo asegurarte que tus palabras me ayudaron. Por eso, no puedo dejar de escribir algo, aunque después de leer todo lo que te dicen est@s formidables compañer@s que tenemos, no queda nada que no se haya ya dicho, además la forma y el cariño que demuestran son insuperables.

    Dices que no vas a participar en estas o en otras acciones y yo, sincéramente no te creo. Eres demasiado inteligente y estás demasiado entregado a la lucha como para no comprender que cada batalla es necesario llevarla a cabo. No existe la batalla pequeña. Todas son necesarias. Desde la manifestacción pacífica, la recogida de firmas, el letrero en la solapa o en el coche, hasta el asalto al “Palacio de Invierno”. Pero esto ya lo haremos cuando el Pueblo nos lo mande. Tendremos que saber adivinar cuando ha llegado el momento.

    Palabras de nuestro admirado Che “La paciencia es una virtud revolucionaria”

    De momento cuenta con un colaborador y un AMIGO con mayúsculas.

    POR UNA NUEVA CONSTITUCIÓN, YA

    Fernando 2º

  3. Yo…yo no he leído todo lo que aquí se ha dicho, me he limitado a “guardármelo” como he podido (sabido) para una posterior lectura. Solo quiero deciros gracias, muchas gracias a todos los que habéis comentado, me habéis “puesto” una inyección (sobredosis, sería más exacta)de esperanza de que un mundo mejor es posible, y no por mi, sino por nuestra descendencia, que cuando menos se merecen que lo intentemos…..¡A galopar…a galopar…hasta “enterrarlos” en la mar…..!

  4. Querido Paco, Hoy mi “discurso” será muy breve, por que nada puedo añadir a lo dicho por tí, que refleje mejor mi estado de ánimo que tus palabras, a las que calificaría de sabias si ni fuera por no violentar tu modestia. has descrito de forma magistral, tanto la situación actual, como el ánimo de quienes creemos que un mundo mejor es posible. Como tú, estoy más cerca del “ché”, que de gandhi y como tú, estoy harto, cabreado, indignado, rabioso, con ganas de morder… ¡Cualquier cosa menos resignado!
    ¡Gracias por existir y por ser como eres querido amigo! Sé que nada está más lejos de tu intención que ser un “lider”, pero si eres una antorcha, que ha iluminado y despertado muchas consciencias ¡Y eso es un regalo impagable!

  5. Paco, gracias. Pones palabras a nuestros sentimientos. Es fantástico.
    Quiero tener esperanza y creer que esto tiene solución. Cada vez son más las personas que no se conforman con esta situación y pronto tendrá que pasar algo. Pero yo no quiero violencia, sí contundencia. Tengo hijos adolescentes y quiero enseñarles a tener espíritu crítico y a luchar por lo que consideran justo, pero con las armas de la verdadera democracia. Ayudemos a la gente a tomar consciencia de que la derecha es todo lo que dices en tu artículo y echemos a estos gobernantes nefastos cuanto antes. Pueden ser cuatro años muy largos pero no dejaremos que sean 40. Mientras tanto, no dejemos de alzar la voz donde sea y si la consciencia colectiva es cada vez mayor, quizá consigamos echarlos antes.

  6. Bien dicho Paco, ya no es época de flores, llegará, pero no es ahora.

    Todos los procesos llevan diferentes fases, y eso se llama aprendizaje. No veo desánimo en tus palabras, sino inteligencia y sentido de la “realidad real”.

    Desear que las cosas se arreglen, es deseo, querer que las cosas se arreglen sin lucha, es fantasía. A mi también me gustaría pero no es así. Considero la mayoría de los conflictos subrproducto de inteligencias poco desarrolladas, lo sigo considerando así, pero algunos hay que lucharlos.

    No hay desánimo en tus palabras, hay aprendizaje, adelante con la inteligencia.

  7. Es fantástico ver que se tienen tantos amigos y amigas, lo digo de corazón. Si IDP me ha dado algo (nos ha dado algo) es conoceros, y disfrutar de vuestra compañía. Os daría un abrazo físico a cada uno de vosotros, ya habrá ocasión. Muchas gracias.

    Pero quería aclarar algo. No estoy bajo de moral, no es eso; estoy irritado, tenso, enfadado, cabreado. Y me siento mejor así. El escrito no es un “me rindo”, sino un “se acabó la paz”, porque esta inacción y esta calma tensa se basa en la sumisión, y yo no soy sumiso. Me gustan más el Che y Rosa Luxemburgo que Gandhi. Ha estado bien probar ese sistema, pero para que me haga eco a partir de ahora de una noticia sobre movilizaciones, tendrá que ser como mínimo como la de los chavales de Lluis Vives, que se atrevieron a molestar a esos ciudadanos que solo piensan en su ombligo, haciéndoles perder 10 minutos. Aunque mejor será retrasar la entrada al centro de trabajo de esos estómagos agradecidos que se autodenominan periodistas, o de esos otros que se autodenominan políticos.

    Gracias de nuevo por estar ahí, y hasta por existir, compañer@s.

    1. Gracias, gracias y gracias otra vez. Gracias porque sin siquiera habernos visto te siento como si fueses un viejo amigo. Gracias por despertar cada día un poco más mi consciencia. Gracias por tus bellísimas palabras que me llegan tan adentro. Gracias por tener este espacio para compartirlas. Gracias por todo lo que no se me ocurre en en este momento (je, je) , MIL GRACIAS AMIGO.

  8. Este es el Paco Bello que yo quiero, no el de la huelga de hambre.Eso sería lo último, o quemarse a lo Bonzo.A ellos les importa un rábano las huelgas de hambre, o el encadenarse a una puerta. O te desencadenan para que no des ningún espectáculo, o te dejan morir de inanición, diciendo que tienes mal tus facultades mentales No es bello el artículo que has escrito, es bellísimo.pero no creas que eres el único al que se le han marchitado las flores. Muchos estamos cansados de luchar contra los Molinos, y éstos siguen girando sin parar, Yo he sufrido lo indecible, viendo luchar a mi hijo. Estuvo, con un teatro Independiente, donde nadie se callaba, diciendo las cosas cómo podían; todos sabían quienes eran los del Grupo, y todos los días tenían a dos Censores en el Patio de butacas; uno a la derecha y otro a la izquierda, y a la policía merodeando por allí. Y yo, sin vivir, pero de huelgas de hambre, mientras éllos hacían lo que les venía en gana, de eso nada. Sé, que eso es desesperante, y agota a cualquiera, pero hay que mirar antes que todo el mundo esté de acuerdo con tu idea, Fíjate en los pocos meses que llevan en el Poder, y las cosas que han hecho ya, para dejar al pueblo en la estacada, y poco a poco, han ido entrando personal del Opus, haciéndose cargo de distintos puestos estratégicos, para ir frenando a la gente, y dejándolos sin un duro, que es cómo maniatarlos. Eso pàsó en la Guerra, que los que tenían el dinero, cómo la banca March, pusieron el dinero, y los pobres obreros, no tenían nada. Y luego el ejército estaba bien adiestrado, y provisto, y la ayuda de Italia y Alemania.A los republicanos, les faltaba adiestramiento, y disciplina, no valor, y no resistieron porque no tenían medios. No sé que deciorte Paco, sólo que te admiro,y que estoy de acuerdo en todo lo que dices.Un beso fuerte.Por eso, no quieren que salga a la luz, la Memoria Histórica.

  9. Sobre el título del artículo. A mí me pasa todo lo contrario y todo gracias a Miguel Hernández, me explico, hace ya un año que un grupo de amigos y amigas tuvimos la feliz idea de crear un colectivo de teatro, la mitad estamos ya jubilados y la otra mitad, casi, casi y además aficioados. La primera obra que hemos representado se títula: “Juicio y homenaje a Miguel Hernández”, ahora llevamos otra titulada “Romance del Aguaucho”, que trata de un hecho que ocurrió en el pueblo sevillano de Fuentes de Andalucía en el verano del 36. Cuando se produce el golpe de estado capitaneado por el general traidor Queipo de Llano, en esta localidad los falangistas del pueblo, se llevaron a veintitantas muchachas a las cuales violaron y asesinaron tirándolas después a un pozo. Perdonad que me haya extendido un poco pero con esto quiero deciros que esta es la razón de mi nueva actitud de lucha contra la sin razón y el fascismo. Ya termino pero no sin deciros que el culpable de mi nueva actitud de lucha es Miguel Hernández que hasta me ha inspirado para escribir poesía.
    Lo dicho, perdonarme si me he desahogado para expresar mi alegría y de paso animaros a todos y a todas.

    Un abrazo a todos los comentaristas y como no, a Paco Bello.

  10. Estimado compañero Paco: Tu artículo lo suscribo casi en su totalidad, admiro tu sinceridad pero como te dice Jero en esas frases últimas: “no nos moverán, ni el desaliento ni los golpes” y que también comparto con Jero. Dichas frases están de total vigencia.
    Reconozco que yo también he tenido mis horas bajas pero afortunadamente estoy de nuevo en pié y no quiero vivir de rodillas (¡Que frase más contundente.
    No nos conocemos personalmente pero por tus escritos, ya te considero amigo mío.
    Me da alegría leer los comentarios y saber que prácticamente todos y todas quieren que sigas, sobre todo me gusta el comentario de María Dinamita por que anima muchísimo y también el comentario de Jero cuando dice: “no podemos dejarlo”, en fín todos los comentarios van encaminados a lo mismo, en que no podemos dejar a este país en manos de estos timoneles piratas que como dice otro compañero, sobre todo, pòr nuestros hijos y nietos.

    Un fuerte abrazo y ánimo, la batalla es larga pero como dice el refrán: “Hace más el que quiere que el que puede”.

  11. Tengo grabada a fuego la frase que dijo el president Mas el día de la redada que hizo el 15M en el Parlament…
    “En democracia las instituciones tienen el monopolio de la violencia”
    Y tanto si lo tienen. Usan la violencia explícita, con sus cuerpos de seguridad, y la implícita, con sus leyes, BOEs e indultos injustos, que es si cabe, peor que la primera.
    Como luchamos contra ellos? Estoy de acuerdo que ya se ha acabdo tanta tontería de manos limpias, hay que sacudirse para quitarse de encima esta casta déspota y violenta.
    La solución no es la violencia, pero tampoco la pasividad. Es hora de empezar a hacer que sientan la realidad de la calle. Cómo? Ésa es la cuestión. Pero hay que empezar a actuar antes de que nos despojen del último derecho que habíamos adquirido como sociedad.

    Salud!

  12. Saludos, el nombre del autor del artículo es Paco y el artículo no se si denominarlo Bello, un término que en determinados contextos puede resultar hasta cursi, pero de lo que si no hay ninguna duda es de que es galvanizador y energético, pletórico de vitaminas y a mi modesto entender cargado de razón.
    P.S: Por cierto, a riesgo de parecer cursi también me ha parecido Bello.

  13. Buenos días, amigo Paco. Te prometí ayer tarde que hoy te hablaría de cosas que ayer no conocía, ahí va. Se trata de un fragmento de un correo que envié anoche a un amigo, cámbiale el título y llámalo: “Para que tus flores no se marchiten”:

    “Rala, mi perro guía:

    Lo que te cuento ocurrió hace unas semanas cuando volvíamos de su paseo nocturno por el parque, un parque muy bonito que está a la espalda del edificio donde vivo, algunas mañanas encuentro ruiseñores en Primavera y petirrojos en estos días, procedentes del Norte de Europa que vienen huyendo del frío. Al pasar junto a un contenedor de basura, de regreso a casa, Rala se quedó parada olisqueando curiosa. Cuando Rala se para con terquedad no tengo más remedio que atender y ver qué pasa porque nunca lo hace sin una razón concreta, se puede parar un segundo pero nunca tercamente. Me incliné en la oscuridad para conocer su interés… su interés lo causaba una serie de libros que habían tirado junto al contenedor y la razón era: “ésto no estaba antes aquí cuando veníamos”. Se trataba de siete volúmenes (curioso número) perfectamente encuadernados en azul marino, letras doradas y tapas rìgidas, sus títulos: “La rebelión de las masas” (J. Ortega y Gasset), “Defensa del sentido común y otros ensayos” (G. E. Moore), “¿Qué es la propiedad?” (P. J. Proudhon), “El banquete, Fedón, Fedro” (Platón), “Discurso del método, Reglas para la dirección de la mente” (Descartes), “Más allá del bien y del mal” (F. Nietzshe) y “El conocimiento humano” (Bertrand Rusell)…

    Aunque los libros estaban en perfecto estado, el color del papel de sus páginas es deliciosamente amarillo.

    A veces, sentado al Sol en la terraza y mientras paso lentamente las hojas amarillas, no puedo evitar preguntarme… “¿Acaso mi ceguera era tal que he necesitado un perro guía para encontrar a estos autores…?” Nos hubiéramos reído a carcajadas si alguna vez hubiera tenido la oportunidad de contárselo a José Saramago.

    La vida está llena de sorpresas, se mueve como a meandros y uno no sabe nunca qué puede encontrar en qué lugar, siempre es un enigma lo que aparece y el camino que te lleva a ese encuentro.”
    ———————————————————–
    Pregunta: ¿Quién pudo tirar esos libros a la basura?
    Respuesta: Los mismo que marchitan tus flores, amigo.

    Un fuerte abrazo, Jero.

    Un abrazo, Jero.

      1. Estoy de acuerdo Paco. A ver si se anima y nos hace un bello regalo. De momento si te parece bien, desde aquí le podemos enviar un muack bien intencionado y mil @}–}–}– quizás así surja la incitación ;););)

      2. ¿Te has parado a pensar, amigo Paco que sólo las flores marchitas dan semillas, y que unos libros tirados a la basura pueden haber sido leídos por mucha gente… hasta hoy?

        Creo que es importante comprender que sirvamos de vehículo, que sepamos aguardar a los que vengan a retomar el testigo. Sería triste que llegaran esos jóvenes y no encontraran nada… y tuvieran que empezar el trabajo desde el principio… ¿Te acuerdas?

        No nos moverán, Paco, no nos moverán ni el desaliento ni los golpes:

        Un abrazo, Jero.

      3. Me gusta, amigo. Pero me identifico más con mi tocayo Ibañez. “… cuidado con estos que son traidores”

        Un fuerte abrazo, compañero.

    1. Mi querida señorita Jero, este es un buen regalo añadido a los muchos que ya nos has obsequiado. Gracias y recomiendo bebas el veneno de los libros que el azar ha puesto en tu camino, antes recordarte por sino lo sabes ya, que no hay vuelta posible al estado inicial de inocencia, una vez vez se prueba el veneno que es para siempre.

      Un muack y mil @}–}–}—

      1. Don Juan, Don Juan… se te agradece tus comentarios. Efectivamente, una vez probada la pócima es imposible regresar a la inocencia, afortunadamente, y si lo intentas te dejas los dientes en el suelo… vamos, te quedas sin piños. No hay vuelta atrás.

        Por cierto, ya sé que el género no es importante para muchas cosas, pero… tengo bigote y barba, amigo. Riámonos juntos, porfa.

        Un abrazo, Jero.

      2. jajaja ya sé lo del bigote, la barba y demás, el caso es que tengo una buena amiga de nombre Jero. En todo caso, las flores siempre son bien recibidas como regalo ;)))

        Un abrazo para ti también

  14. Estimado compañero. No es tiempo para el desánimo. Como tantas veces que escribes me veo reflejada en tus pensamientos/sentimientos y los comparto plenamente. En esta ocasión no ha sido menos, pero no podemos rendirnos tan fácilmente. Sin duda las cosas están yendo demasiado deprisa pero hay que tener paciencia. No es lo mismo que se organicen 300 personas que 40 millones. Sin duda, esto último es muy complicado pero no imposible. Tenemos que dejar que vaya fluyendo el efecto mariposa. Llegará el día en que seamos la mayoría que hoy no somos. Cada uno de los que compartimos opiniones aquí hacemos llegar estas reflexiones a otros compañeros y así sucesivamente.
    No me gustaría que hiciera mella en ti el desánimo compañero, eres un referente para muchos de nosotros. No esperemos a que sean nuestros hijos y nietos quienes luchen por algo que pudimos haber luchado nosotros. Un abrazo.

  15. Bueno Paco, ya hemos visto lo que sucede en el día a día en este país y que cada vez la cosa esta peor, pero sabes que hay un proyecto que se empezó con mucho ahínco, no me gustaría que se quedara ahí ya que es la única manera en la que podemos luchar, lo hemos hablado en multitud de ocasiones y sabemos que es la mejor opción que tenemos.
    Hay que seguir con el trabajo ya empezado, muchas personas tienen la ilusión puesta en ello, se nos incluye ahí a nosotros, pero sabes también que hay familias enteras que han puesto su granito de arena.
    Utilicemos las mismas armas que usan ellos y no hablo de la violencia si no de la palabra y el derecho que dan los ciudadanos.
    ILC no puede quedarse dormido, llámame iluso pero creo que ahí tenemos una manera de luchar y darle donde más les duele en sus derechos supuestamente otorgados, por una mayoría que aunque no nos incluya, hay que tragársela.
    Lo único que puedo decirte es que sabes que hay días malos para todos y me conoces puedo decirte mucho de ello pero también hemos hecho un trabajo duro para tener algo importante con lo que seguir adelante y hacer de este país algo mejor, no podemos dejarlo.
    Unidos se pueden hacer cosas pero sabes que solos es mucho más difícil, aquí tienes un hombro donde apoyarte que para eso estamos.

    Saludos y suerte en la lucha.

  16. Sí Paco, seguro que tienes toda la razón, pero es que las cosas van tan deprisa que me cuesta asumir la realidad de lo que expresas en el artículo.

    Pero así y todo, gracias por tu sinceridad. Realmente debe ser así, pero ayer al leer y firmar la propuesta de Montjeb de la Iniciativa del Bien Común por medio de Actuable y aunque ya sé que es difícil que estos desalmaos del Gobierno acepten ni que sea la 4ª parte, pero me ha dado un poco de ánimo, no sólo por la propuesta en sí misma, sino también porque empiezan a darse pasos reclamando de forma “oficial” los derechos que nos han robado impunemente.

    Pero bueno, todo se andará, según se vayan desenvolviendo los acontecimientos, que seguro que será a peor y deprisa ya sacaremos energia para otras estrategias.

    1. Efectivamente Asun y demás compañeros de viaje, como bien dice Michelle Bachelet “Los derechos humanos se consiguen con la lucha, no se regalan”. Así pues hay que recuperar consciente y responsablemente la dignidad como seres humanos inteligentes y persuadir insistentemente con energía a quién corresponda, de que rectifiquen en sus decisiones y actuaciones que benefician a unos pocos en perjuicio de la inmensa mayoría de los ciudadanos, de modo que se insten las leyes éticas que correspondan sin ventajas y privilegios para nadie.

  17. Paco, las manos abiertas se acabarán cerrando en un puño, tendrá que llegar. Ellos lo saben, nosotros parecemos ignorarlo, como si la espera pudiera cambiar algo pero llegará.
    Te siento desgranado… y hoy me siento desgranado también yo, es sólo una coincidencia de ciclos: mañana, cuando me levante y mire al Sol te contaré cosas que aún no sé y mañana (cuando ya no te haga falta) te contestaré a este artículo que te has arrancado del alma como si tu alma fuera sólo tuya y no la necesitáramos todos. El camino será largo y habrá que hacerlo hombro con hombro, y necesitaremos tu hombro o nos faltará un eslavón.

    Un abrazo (de lo más cálido que seas capaz de imaginar), descansa y mañana seguimos. Jero.

  18. Gracias Paco,lo que dices creo que es lo que llevamos pensando muchos, o por lo menos yo. Creo que las manifestaciones ya cansan a mucha gente que va convencida que le van a escuchar. Los veteranos ya sabemos que no es así. Pero creo que tendremos que seguir luchando por ese pensamiento libre, y solidario.Mis flores estan marchitas, y mis manos cansadas. Pero si de algo me alegro es de que está generación tiene unos vastagos que no son tan ni-ni, como nos querian hacer creer. Debemos apoyarles. Repito Gracias Paco.

  19. Querido y apreciado Paco, todo cuanto pueda decir sería insignificante comparado con la inmensa alegría que alienta mi corazón por haberte encontrado ya avanzado el camino. Ojalá tu espíritu reviva la semilla de tu flor marchita al igual que la mía. Gracias por tu preciado regalo que conservaré para siempre, pues no se puede ser más sincero y honesto con uno mismo y con los demás. Lo publicaré como si fuera propio, pues es un sentir de muchos que hay que alimentar.

      1. Hola Paco, siempre es un placer leerte, busco tus opiniones que ayudan a esclarecer lo que pasa. Te mando un abrazo y no dejes de participar.

      2. Por cierto…yo creo que ya nos han dado suficiente en las calles, ya solo nos queda quemarnos a los bonzo.

      3. Sí querido Paco, afortunadamente estamos hechos de agua y nadie queda inmune a cualquier acción, inclusive de las nefastas, pues cómo sino podemos comparar y libremente elegir.

        Un gran abrazo y gracias pata ti Paco.

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