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Un terrateniente al frente del Canal de Isabel II. ¡Y qué terrateniente!

Ignacio González, vicepresidente de la Comunidad de Madrid, presidente del Canal de Isabel II y que casi consigue ser presidente de Cajamadrid, es el perfecto resumen de la política madrileña: un personaje turbio que sirve de nodo entre grandes intereses en numerosos chanchullos que no le han impedido acumular más y más poder político, mejor situación económica y más y más lazos clientelares mediáticos, políticos y económicos. Los más antiguos lectores de este blog recordaréis el campo de golf de Chamberí: una obra ilegal hecha por el Canal de Isabel II (presidido por Ignacio González) y de la que fue beneficiaria entre otras una compleja trama de cuñados ligada también a la adjudicaciones de licencias de ese paraíso de la pluralidad que es la TDT madrileña. No es la única trama que rodea al hombre que se movía en Colombia con bolsas llenas de algo mientras en Johanesburgo pagaba a contratistas del Canal de Isabel II con 8.000 euros en metálico que es como paga la gente elegante.

Ayer El Mundo nos contaba una nueva trama y pocas horas después aparecía otra más. La primera tiene su miga: Ignacio González se alquila un modesto ático dúplex de 500 metros cuadrados en Marbella, encima, por cierto, de la hija de Franco (que no paga en metálico sino en sangriento, que es el origen de su enorme fortuna). Digamos quepresuntamente lo alquila: en el mejor de los casos González paga a una empresa (Coast Inverstors) en un paraíso fiscal (Delaware) un dinerito en concepto de alquiler por elmodesto apartamento. En el caso de confirmarse lo que publica El Mundo la empresa radicada en el paraíso fiscal es en realidad propiedad de Ignacio González y el ático marbellí un pago de la Gurtel por los favores hechos a la trama en Arganda del Rey, pueblo madrileño prolijamente señalado por la corrupción. El pago de alquiler sería sólo una farsa curiosamente parecida a lo que haría alguien para, además, blanquear dinero.

Por la tarde nos enterábamos de una trama en el propio Canal de Isabel II para desviar 4.5 millones de euros a la constructora Sacyr inflando el precio de obras públicas (que pagamos todos para que una vez privatizado el Canal se queden unos pocos) y del que una persona habría dado detalles en su momento a Ignacio González.

En uno de sus asuntillos, Ignacio González declaró que “siempre hay rumores de dossieres“. No sabemos qué origen tendrán los que se publicaron ayer en medios tan cercanos al PP madrileño: ¿poderes económicos en pugna por quedarse el botín del Canal de Isabel II? ¿algún antiguo socio político hoy despechado y que en su día también hizo chanchullos inmobiliarios en Marbella? Tenga el origen que tenga es cercano a ese hombre que, según Arturo Fernández (el dicharachero vicepresidente de la CEOE, presidente de los empresarios madrileños, azote del 15-M y cobrador del catering de la JMJ de Ratzinger) habría sido un magnífico presidente de Cajamadrid.

La pregunta trasciende al ático (siendo muy grave tal generosidad por parte de la Gurtel a cambio de consentir la ilegalidad en Arganda): ¿está Ignacio González detrás de una empresa fantasma en un paraíso fiscal llamada Coast Inverstors? El dedo señala a un punto demasiado concreto como para responder con evasivas.

Ignacio González es el vértice de la política madrileña, el punto en el que se juntan todas las complicidades, la podredumbre, la puesta de Madrid a disposición de negociazos que generan grandiosos beneficios económicos. Si para ello se sacrifica todo lo público (sean zonas verdes, empresas públicas o el espacio radioeléctrico) el precio es pequeño a cambio de la red caciquil tejida en la Comunidad de Madrid. Fruto de esa red hace unas semanas la prensa clientelar (también El Mundo, he aquí el asunto) señalaba a un activista contra la privatización del Canal de Isabel II como terratenienteuna gigantesca manipulación mafiosa que explotó el PP y sus consejeros madrileños sin escrúpulo (¿?) alguno.

A alguien no le ha llegado el sobre. O alguien ha sido más desplazado de lo que estaba dispuesto a tolerar. Y ha contado más de lo que se esperaba que se contara. Bienvenido sea, como siempre, el ventilador.

Fuente: http://blogs.tercerainformacion.es/iiirepublica/2012/03/21/un-terrateniente-al-frente-del-canal-de-isabel-ii-y-que-terrateniente/?utm_source=feedburner&utm_medium=email&utm_campaign=Feed%3A+tercerainformacion%2FoYYk+%28Quien+mucho+abarca%29

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