Radiografía de la situación (5 en 1)

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Es la primera vez que lo hacemos, pero es que la actualidad da para esto y para más. Cada uno de los siguientes artículos, de hoy, daría para una entrada propia e interesante, pero extractando lo fundamental (en la entrevista todo es fundamental, por eso la dejamos completa), y relacionándolos creemos que queda un documento mucho más valioso. Como dice Éric Toussaint: ¿Nosotros cuantos años vamos a tardar en liberarnos de estas políticas neoliberales?

Esperemos no esperar al difuso final para hacerlo, porque corremos el riesgo de que no se llegue a él por parte de los políticos al servicio del dinero, y nos quedemos, eso sí, con la situación por ellos alcanzada esperando una debacle que en realidad ya será.

Los enlaces a los artículos están en el número tras cada titular.

El Congreso veta a Amaiur la información sobre los acreedores del Estado español [1]

Alberto PRADILLA | MADRID
La mesa del Congreso español ha rechazado en dos ocasiones tramitar una pregunta formulada por Sabino Cuadra, diputado de Amaiur, en la que se interesaba por las 50 entidades que poseen un mayor nivel de deuda pública del Estado. La Cámara se escuda en el «carácter reservado» de la información solicitada y apela a la ley 44/2002 de Fomento de la Eficacia en el Sistema Financiero. Paradójicamente, los artículos que van desde el 59 al 63 de la citada normativa, que son los utilizados por el órgano rector del Congreso para vetar el requerimiento, están referidos a la Central de Información de Riesgos, un registro en el que bancos y entidades de crédito comparten información sobre sus clientes con mayor peligro de impagos. «No tiene nada que ver a no ser que el propio Estado sea quien esté emitiendo una deuda de riesgo», señaló a GARA el propio Cuadra. Tras la primera negativa, Amaiur presentó un recurso que ha sido nuevamente rechazado bajo los mismos argumentos de protección de datos.
«El objetivo es simple: continuamente escuchamos hablar sobre los mercados. Pero queremos ver quiénes son, pasar de la abstracción a lo concreto», explicó el diputado abertzale, que señaló que son estas entidades financieras quienes, por una parte «reciben ayudas del propio Estado», mientras que, por la otra, «aprietan cada vez más». En definitiva, Amaiur trata de lograr transparencia sobre una opaca cuestión que marca la agenda económica, tanto en el Estado español como en Euskal Herria. «Sabiendo quiénes son sus deudores podemos comprender las bases de la política económica», insistió.

Moncloa acelera las reformas en Sanidad y Educación para ahorrar 10.000 millones [2]

El Gobierno quiere cerrar cuanto antes las reformas sanitaria y educativa y ha anunciado que prevé un ahorro superior a los 10.000 millones de euros en estas áreas con una mayor racionalización, eliminación de duplicidades y mejora de la eficiencia en la gestión.

El jefe del Ejecutivo, Mariano Rajoy, se ha reunido con sus ministros económicos y con los titulares de Sanidad y Educación para definir su Programa Nacional de Reformas. Éste contempla, además, privatizaciones, la venta de entidades financieras intervenidas y otras medidas orientadas a racionalizar costes.

Rajoy se ha reunido con la ministra de Sanidad, Ana Mato, y el titular de Educación, José Ignacio Wert, con el fin de definir el “Programa Nacional de Reformas”, de “determinar las reformas encaminadas a lograr una mayor racionalización, eliminación de duplicidades y eficiencia en la gestión de los grandes servicios públicos que se pondrán en marcha en este mes”. El ahorro previsto superará los 10.000 millones de euros, según el comunicado emitido por el Gobierno.

El Gobierno prepara otros 50.000 millones en ayudas para la banca [3]

El Gobierno prepara más ayudas al sector financiero por un importe aproximado de 50.000 millones. Según fuentes del sector, éste será el dinero que tendrá que dispensar a los grupos que se queden con Novagalicia, CatalunyaCaixa y Banco de Valencia -las dos últimas inician el proceso este jueves-.

De esta manera, el coste del saneamiento casi duplicará las estimaciones realizadas por el Ministerio de Economía en su reforma para limpiar los balances de activos tóxicos del sistema, con el objetivo de recuperar la confianza de los mercados.

Las exigencias de los fondos extranjeros para entrar en Novagalicia han confirmado las peores expectativas de los expertos y adelantan un coste muy superior del previsto para el proceso de fusiones. Distintas firmas de capital han exigido un Esquema de Protección de Activos (EPA) que cubra pérdidas por importe de unos 27.000 millones de euros. La cifra es superior a la de la CAM, pero marca el camino para las peticiones que se realicen en las dos subastas que se avecinan para antes del verano.

Fuentes del mercado sostienen que CatalunyaCaixa, con un tamaño similar al de Novagalicia, cuenta con un agujero parecido. Si bien, estiman que las ayudas que pidan los postores se situarán por debajo, pero no demasiado. Entre los candidatos a hacerse con la antigua caja catalana se encuentran el Santander y Kutxabank, además de BBVA. La adjudicación de Banco de Valencia también supondrá la entrega de ayudas, pero muy inferiores. Éstas podrían alcanzar unos 5.000 millones como mucho.

Opciones sobre la mesa
¿De dónde saldrá el dinero? Esta es la gran cuestión que el Ejecutivo está analizando para resolver cuanto antes el cierre de la reestructuración del sector. Sobre la mesa hay distintas opciones después del rechazo frontal realizado por los bancos para que éstos hagan derramas o aportaciones adelantadas al Fondo de Garantía de Depósitos (FGD).

Rajoy cumplirá los objetivos de Bruselas «aunque le cueste el cargo» [4]

«Lo único descartable es que España no cumpla el déficit; todo lo demás está sobre la mesa». Con estas palabras resume un miembro del Gobierno la intención del jefe del Ejecutivo, Mariano Rajoy, de hacer todo lo que sea necesario para alcanzar este año el objetivo de déficit pactado con la Comisión Europea. El equipo económico del presidente está convencido de que los Presupuesto Generales recién presentados permitirán dejar el desajuste presupuestario en el 5,3% pero si, como temen algunos inversoresinternacionales, no es así, el Gobierno tomará medidas adicionales. ¿Cuáles? Las que requiera la situación por impopulares que sean, incluyendo nuevos ajustes y subidas impositivas, como el Impuesto sobre el Valor Añadido. «España tiene un IVA dos o tres puntos por debajo que la media de la Unión Europea. Si no hubiera otro remedio, por ahí hay margen», explican fuentes del Ejecutivo. Rajoy «está decidido a cumplir los objetivos europeos por responsabilidad. Aunque le cueste el cargo», subrayan. La situación en los mercados es crítica y el presidente del Gobierno está convencido de que una de las claves para superarlo es convertir a España en un país con credibilidad. Lograrlo requiere fijarse como «objetivo imprescindib» el cumplimiento de los compromisos de déficit y convencer a los mercados de que así ha sido. No va a importar el estado de la economía, tampoco del mercado de trabajo.

Pero cumplir los objetivos es un medio para alcanzar un fin: estabilizar a España en la senda de la recuperación económica y el empleo. Y, a estas alturas, eso ya sólo se puede conseguir con fuertes sacrificios. No hacerlos, llevaría a España a los pies de una situación, según Rajoy, «imposible»: la del rescate.

“O hay una movilización ciudadana o a España le esperan 10 o 15 años de crisis” [5]

SUSANA REGUEIRA – PONTEVEDRA

Entrevista a Éric Toussaint

“Una gran parte de la deuda de países como España es ilegítima, dado que procede de una política que favoreció a una ínfima minoría de la población en detrimento de una aplastante mayoría de ciudadanos, así que tenemos que auditar esas deudas con participación ciudadana y anular todo lo ilegítimo; de lo contrario, las víctimas de la crisis seguirán sufriendo una doble condena en beneficio de los culpables, los banqueros”, señala Éric Toussaint. Es uno de los expertos convocados a la Semana Galega de Filosofía para debatir sobre las posibles salidas para una Europa en plena asfixia financiera.

¿Se están aplicando en la Unión Europea las recetas que ya se utilizaron en América Latina en los años ochenta?

—Si, por supuesto es posible esa comparación: en Europa claramente estamos en una situación tipo finales de los años ochenta, comparable también a la década de los noventa en América Latina, es decir las deudas públicas han aumentado de modo importante y constituyen el pretexto para una nueva ofensiva neoliberal de austeridad totalidad, es decir represión del gasto pública y represión salarial, congelación al menos pero en varios países reducciones fuertes. En Grecia se acaba de reducir en un 22% el salario mínimo legal y para los jóvenes en un 35%, una austeridad brutal. Y la situación también es comparable porque a la población latinoamericana le costó diez años sacar la conclusión de que este tipo de políticas son totalmente nefastas, que no se puede seguir con el neoliberalismo. Y a partir del inicio de los 2000 hubo cambios políticos muy importantes en Venezuela, Brasil, Argentina con la sublevación popular de 2001… También Bolivia, Ecuador y Uruguay, así que mi pregunta es ahora: ¿Nosotros cuantos años vamos a tardar en liberarnos de estas políticas neoliberales?

—¿Ningún ajuste hará que se salga de la crisis?

—No, se profundiza en ella, con la reducción del gasto público y una reducción del poder de compra de las mayorías sociales por supuesto no hay una salida a nivel económico, no hay posibilidad de tener crecimiento porque no hay mercados de exportación.

—Pero la lógica es: reducción del gasto público para buscar equilibrio fiscal y reducción del poder de compra de los trabajadores para ser competitivos en los mercados externos.

—Pero resulta que no funciona porque todos lo hacen, en Estados Unidos también hay crisis y no hay mercado, así es que las exportaciones de los países europeos son limitadas, incluso para el campeón de las exportaciones que es Alemania, porque Alemania se va a empezar a encontrar problemas en mercados de exportación.

—¿Qué opinión le merecen las medidas adoptadas en España?

—España está siguiendo el camino de Grecia, Portugal e Irlanda, a su ritmo pero es el mismo camino, ya con la política de Zapatero y ahora empeorada o radicalizada todavía más hacia el neoliberalismo por el gobierno del PP, está claro que el camino elegido es más austeridad en los dos o tres años que quedan, más paro y seguramente más reacciones o explosiones sociales. Ya el 29 de marzo hubo algo de esa participación popular pero veremos en los meses y años que vienen, de todos modos si seguimos con este tipo de políticas no lo dude, tenemos crisis para diez o quince años.

—¿Es optimista sobre si es posible huir de estos nuevos órdenes o el FMI, el Banco Mundial o la Organización Mundial del Comercio nunca lo permitirían?

—No les va a gustar, pero no se plantee que no lo van a permitir porque es que no tienen el poder de impedir o de prohibir un cambio, en realidad la fuerza de estas instituciones viene de la docilidad de los gobiernos, cuando un gobierno decide romper con la lógica impuesta por el FMI en realidad el FMI no tiene realmente poder de represalia. En esto también el ejemplo de América Latina también es interesante: por supuesto hay diferencia entre España y Argentina, pero tampoco Argentina es un país de los más pobres de América Latina, es un país de unos 40 millones, con industria, condiciones de vida que eran de un cierto nivel medio, y se implementaron políticas neoliberales muy duras en los 90 con Carlos Menem, privatizadoras, vino después un gobierno de centro de De la Rúa, que profundizó en esa política, hubo una rebelión popular, cinco presidentes en tres semanas y luego el gobierno anunció la suspensión del pago de la deuda por cien mil millones de dólares, la más alta suspensión de pagos de deuda de la historia. Y sin pedir permiso al FMI y a los acreedores.

—¿Y el resultado?

—La situación en Argentina continuó siendo difícil en 2002 porque ya llevaba 33 meses en recesión pero gracias al no pago de la deuda y a políticas sociales de aumento del gasto público, de aumento de las ayudas a los desempleados y a su movimiento, el movimiento piquetero, hubo una situación de relanzamiento de la actividad económica, de modo que Argentina desde 2003 hasta hoy en día registra un 8% anual de crecimiento económico, sin emitir deudas en los mercados financieros… Es una política diferente, no voy a decir revolucionaria ni para mi es un modelo, pero demuestra al menos que un país puede romper con esa lógica dominante y tener éxito económico y social.

—¿Deberían seguir países como Grecia, Portugal o España esos ejemplos?

—Para mi si, España tendría que evitar a toda costa las condiciones impuestas por la troika (en alusión a la UE, el FMI y al Banco Central Europeo), implementar otras políticas, lo que implica negarse a asumir deudas privadas. España tenía una deuda pública que llegaba al 60% del Producto Interior Bruto, de las deudas públicas más bajas de la UE cuando Alemania supera el 80%, España estaba con una deuda pública controlada, bastante pequeña, y ahora ya asciende al 82% del PIB por haber llevado a cabo una política neoliberal y haber empezado a asumir el costo del rescate de las grandes empresas inmobiliarias, de bancos y cajas de ahorros. Claro que era necesario proteger los depósitos de los ahorradores, pero no socializando deudas privadas. A su pregunta de antes de si soy optimista le diría que no es ser optimista o pesimista, sino que la única solución es una movilización ciudadana, prolongando el movimiento de los indignados del pasado año, tomando las plazas y exigiendo una política que proteja los derechos económicos y sociales de la población. Y si esa solución tarda tendremos una profundización de la crisis: o una solución que venga de la movilización ciudadana o a España le esperan diez o quince años de crisis.

Imagen de portada: Enlace

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