No poder dormir tiene graves consecuencias (te puedes romper la cadera)

Nuestro siempre campechano y cercano monarca ha sufrido un grave accidente, con toda probabilidad por causa de las muchas preocupaciones que sin duda aquejan a su real conciencia. Son tantos los problemas que se le están acumulando…

Ya nos dijo hace pocos días en un acto en el que comparecía junto a su graciosa consorte, que el paro juvenil le quitaba el sueño. No es de extrañar que al Jefe del Estado le preocupe mucho la situación, y no solo el paro juvenil, sino la realidad económico-social en general, con más de un millón de familias comiendo de la caridad, un paro desbocado camino de los 6 millones de almas, un enorme aumento en la cifra de suicidios y unas perspectivas que no invitan precisamente al optimismo.

Por si fuera poco, su nieto sigue hospitalizado por un “accidente” que puede tener consecuencias legales para su progenitor por irresponsabilidad, y todo esto coleando como está el caso de su yerno, imputado judicialmente y con pocas posibilidades de salir indemne.

Seguro que fue por eso, seguro, por lo que D. Juan Carlos de Borbón decidió escapar en secreto de España y organizarse un safari de caza en Botsuana (probablemente con su amigo Seretse Khama Ian Khama, Presidente del país y jefe de la tribu africana Bamangwato). Hay que eliminar presiones y recuperar el sueño abandonándose a una pasión, y nada mejor que cazar algunos leones o elefantes (porque no hay “mitrofanes” en la zona). No es bueno andar todo el día de comida en almuerzo oficial con esa carga.

Lo malo es que cuando uno está preocupado, no pone la debida atención a lo necesario, y en este tipo de actividades es imprescindible tener todos los sentidos alerta. A nuestra real majestad le ha costado el preocuparse por nosotros una fractura múltiple de cadera, y justamente nos hemos enterado el día del 81 aniversario de la II República ¿casualidad o serendipia?

Dejémoslo en casualidad, porque el historial de accidentes del rey es muy amplio y siempre puede coincidir con alguna efeméride.

No le demos más disgustos. Porque cada vez que intenta abstraerse como terapia, acaba accidentado:

1981: Heridas múltiples tras golpearse con una puerta de cristal en un partido de Squash

1983: Fisura pelvis tras accidente de esquí en Gstaad (Suiza)

1989: Magulladuras y contusiones tras accidente de esquí en Courchevel (Francia)

1991: Fractura por caída esquiando en Baqueira Beret

1995: Fisuras tras accidente de esquí en Candanchú

1997: Contusión en la espalda en el yate Fortuna

1998: Golpe en el ojo en una cacería en Suecia

Y ahora esto.

Es duro el oficio de ser rey sin ser un dios. Soportar el peso del mundo solo es posible para seres mitológicos como el Atlas, y pecamos de soberbia, majestad, al intentar emular su capacidad.

Le deseamos pronta recuperación, Señor.

Paco Bello 

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