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La solidaridad es la ternura de los pueblos

Ana Delgado. 16.4.2012.

La solidaridad es la ternura de los pueblos. Esta frase de la poeta nicaragüense Gioconda Belli, pronunciada ayer en Castuera (Badajoz) por Tania Sánchez-Tembleque, miembro de la ONG Psicología Sin Fronteras, sirvió para recordarnos una vez más que la sociedad civil sigue teniéndose que hacer cargo de determinadas tareas que el Estado debiera haber afrontado desde que terminó la dictadura hace ya 36 años. La Asociación Memorial Campo de Concentración de Castuera (AMECADEC), es uno de los grupos que dedica su actividad a una de estas tareas, la de indagar el paradero de los numerosos desaparecidos que generó la represión franquista durante la guerra y la posguerra.

La asociación lleva ya ocho años celebrando homenajes a las víctimas del campo de concentración de Castuera. Ocho años de actos en los que vienen participando numerosos voluntarios y familiares de las personas represaliadas que conservan la memoria de lo acaecido entre abril de 1939 y febrero de 1940, periodo en el que estuvo en funcionamiento este campo de prisioneros en la comarca de La Serena. Cada año, y siempre en torno al 14 de abril, se programan una serie de actos en los que intervienen especialistas en el tema y que culminan con una marcha al campo de concentración, siguiendo el recorrido que hacían las cuerdas de presos republicanos desde la prisión. Al final de la marcha, la bandera republicana es colocada en la peana donde estaba situada  la cruz que presidía el campo y frente a la que formaban los presos, lugar donde los familiares de las víctimas depositan flores mientras recitan sus nombres.  Se hace duro ver a mujeres y hombres octogenarios que se acercan al micrófono para recordarnos que su padre o sus hermanos siguen desaparecidos, pero es esperanzador también escuchar a los nietos agarrando el testigo de la lucha pidiendo verdad, justicia y reparación.

Pero este año, el del VIII Homenaje,  no han sido solo recuerdos y esperanzas: por primera vez se ofrecían resultados. El pasado año se inició la búsqueda de las fosas comunes y costó muy poco dar con ellas gracias a los testimonios orales. Detectadas durante el mes de enero de 2011 por Laura Muñoz Encinar, arqueóloga y antropóloga forense contratada por la Asociación, durante los meses de agosto y septiembre, procedió junto a un numeroso grupo de voluntarios, a exhumar los restos de dos de las fosas encontradas en el cementerio de Castuera. Los resultados de la investigación realizada sobre los restos encontrados fueron mostrados  al público durante una conferencia pronunciada por la propia arqueóloga en la Casa de Cultura de Castuera, durante dos horas en las que todos los allí presentes asistimos impresionados al revelado de una fotografía de la historia oculta durante más de 70 años.

Los cadáveres habían sido sepultados en fosas comunes en un lugar próximo a la tapia del cementerio, pero las sucesivas ampliaciones realizadas durante las décadas siguientes hicieron que quedaran incluidas en el propio cementerio y que incluso se hayan construido nichos sobre algunas de ellas. Los restos de 21 personas (18 en una fosa y 3 en la otra) fueron apareciendo uno a uno, atados con alambre en parejas por las muñecas e incluso por el cuello. Y junto a ellos sus enseres: monedas, cucharas, peines, espejos, lápices, un relicario, el silbato del que fue ferroviario, la jeringuilla del sanitario, la cartera con la carta de algún familiar y hasta con  el mechón de pelo de aquella esposa o de aquella novia que se resiste a ser olvidada a pesar del paso del tiempo. Objetos que a medida que la investigación avance nos irán desvelando datos de su propietario y, quién sabe, puede que hasta su identidad. Durante la conferencia, Laura fue mostrando las fotos de los objetos, por si las familias eran capaces de reconocer una medalla, un anillo o una hebilla que puedan ayudar a identificar a su propietario.

En una intervención posterior, Silvia María Álvarez y Tania Sánchez-Tembleque, miembros de Psicología Sin Fronteras Andalucía, nos ilustraron sobre el acompañamiento que hacen a las familias que se enfrentan a este tipo de situaciones de duelo diferido y la necesidad de rescatar del olvido a todos los arrinconados a la fuerza. Y lo dijeron alto y claro: ni las investigaciones ni la experiencia recomiendan el olvido como terapia.

Delante de mí estaba sentado Ángel Sayabera. Se llevaron a su padre, a su madre, a sus tres hermanos y a su cuñado. «A mi hermana y mí no, porque nos escondieron». Tenía 8 años cuando desaparecieron. Ahora tiene 84. Los sigue buscando. Nos es abrir heridas; es cerrar las que siguen abiertas.

Verdad, justicia, reparación

Gracias a Antonio López por la documentación y las fotos, a Ángel Sayabera por su memoria y a Bego por lo demás.

7 Comments

  1. Ricardo
    Ricardo Abril 17, 2012

    Leeré el artículo con atención.

    Efectivamente, la frase del título no es en absoluto de Gioconda Belli. Probablemente sea del Che, pero en Nicaragua se ha utilizado mucho. Muchísimo antes que Gioconda, la empleó el comandante Tomás Borge, cofundador del FSLN.

    • Ana Delgado
      Ana Delgado Abril 17, 2012

      Yo no se si al Che le dio tiempo en su corta vida de decir y hacer todas las cosas que nos gusta atribuirle. En cualquier caso, da igual quién lo dijera porque sigue vigente y, en este caso, no es más que un titular. Lo importante es el trabajo que están llevando a cabo un grupo de personas convencidas de que el olvido no es la solución

  2. Nadir
    Nadir Abril 17, 2012

    Estupendo artículo Ana, un placer leerlo y recomendarlo. Hay mucho por aquí que necesitan muchos de estos para empezar a entender algo de lo que pasó… en fin. Gracias por escribirlo para los que no estuvimos en Castuera este sábado. ¡Un beso!

  3. Dioscórides
    Dioscórides Abril 17, 2012

    Un amplio sector de la población, están convencidos de que afrontar la Memoria Histórica supondría un enfrentamiento violento entre los españoles sembrando el odio y la venganza. Los mensajes enviados, de que la Ley 25/2007 es irreconciliadora, que guía a los ciudadanos al odio y la revancha, que los muertos hay que dejarlos donde están y siguen los voceros con su mensaje: “para qué remover la historia, mejor dejar las cosas como están”, son muy claros: De lo que no se habla, es porque no existe o nunca existió.
    Esta es una Ley que reconoce y amplía derechos a favor de quienes ( no hay exclusiones) padecieron persecución o violencia durante la guerra civil y la dictadura. Es el inicio de un camino hacia la paz personal de muchos ciudadanos, que no les guía el odio o la revancha, sino el conocimiento y el reconocimiento.
    Mis respetos y mi solidaridad a todos aquellos, que luchan por encontrar a sus seres queridos para darles la digna sepultura que se merecen, y puedan sentir una dulce ataraxia hasta el resto de sus vidas. De verdad que se lo merecen.

  4. Indignado
    Indignado Abril 18, 2012

    Cuando todos en este país comprendan que las heridas se curan primero abriendo luego limpiando y una vez curadas es cuando ya se pueden cerrar, que la desgracia de la guerra civil fue la causa del beneficio de unos pocos, utilizando el enfrentamiento entre los ciudadanos de la misma y así dividirlos.
    Que de los errores se debe aprender sino estaremos condenados a repetirlos. Ya es hora de hacer auto crítica, curar esas heridas, y unirnos como un todo en la defensa de nuestros intereses que son para todos los mismo, y que no hay que caer en las trampas puestas por los que desde su puestos ocultos, son los que se benefician de las desgracias de todos y una de las, digo, la forma de conseguirlo es dividiendo.
    Al final si seguimos el camino marcado por los poderosos, lo que conseguimos es enfrentarnos, dividirnos y así perdemos todos.
    Tenemos mucho camino por delante pero el principal es el de recorrerlo todos juntos de una vez, aunque nos pongan las trampas que nos pongas, si logramos no caer en ellas y estar atentos, podemos lograr que seamos una nación ejemplo a seguir, por que somos trabajadores, y nos esforzamos como los que más, aunque digan en estos tiempos de debilidad, debilidad no nuestra sino de los que deberían guiar este país por la senda de la justicia, igualdad, y fraternidad; somos un país con una gran diversidad de culturas, y hay quien hace bandera de esa diversidad para dividir en vez de unir, pues yo como valenciano, siento orgullo por los Vascos, Asturianos, Andaluces y todo el territorio que nos hace diferentes a otros países que lo único que tienen es uniformidad. Juntos podremos.

  5. maría
    maría Abril 18, 2012

    “Se llevaron a su padre, a su madre, a sus tres hermanos y a su cuñado. «A mi hermana y mí no, porque nos escondieron». Tenía 8 años cuando desaparecieron”

    Creo que todos hemos oido relatos estremecedores de aquella guerra.Que llevamos en la piel.Hemos heredado las consecuencias de aquel dolor.También aprendido lecciones.

    “La solidaridad es la ternura de los pueblos” , nos hace menos vulnerables,mucho menos indefensos.Por eso había y hay que debilitarla.Por aquellos que ,pasando muy por encima de las banderas ,sacaron y sacan partido de la destrucción de una sociedad comunitaria.

    Por algo que el siglo XX se definió como “el siglo del individualismo”.Casi con petulacia.Más propaganda…siempre al servicio de la misma oligarquía.

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