¿Por qué la prohibición del incesto es absurda?

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Helmut Kerscher. Süddeutsche Zeitung. 13.4.2012.

¿O alguien quiere prohibir la procreación a otros grupos de riesgo penalizándolos, como a mujeres mayores de 40 o a hombres con enfermedades hereditaria?

¿Sentencia con moralina o defensa de un bien? (2)

Con la ratificación de la prohibición alemana del incesto el Tribunal Europeo de los Derechos Humanos no ha llevado a cabo una acción gloriosa. La decisión no ayuda a nadie: ni a quienes abogaban por ello, ni a los contrarios y ni que decir al demandante. Sigue quedando en la política el último tabú que se necesita sacarlo del ámbito criminal, libarlo de la penalidad, como antes ocurrió con  el adulterio, el lenocinio o la homosexualidad.

Ciertamente la sentencia de Estrasburgo sobre el “incesto” no es una sentencia infamante pero tampoco una página gloriosa para el Tribunal Europeo de Derechos Humanos. La decisión no ayuda ni a quienes criminalizan y penalizan el “amor prohibido” entre hermanos mayores de edad, ni a quienes lo defienden y mucho menos en este caso al demandante.

Su abogado: “A nadie se le puede prohibir la procreación”. En sustancia, el tribunal se contenta con una descripción de las distintas situaciones jurídicas en los 47 países del Consejo Europeo y, por otra, del papel propio marcado crecientemente por la moderación y el recato frente a los tribunales nacionales y ordenamientos jurídicos, a lo que ha contribuido fundamentalmente la crítica hecha desde Alemania y Gran Bretaña y de la que, en último término, se han aprovechado estos países.

Estrasburgo aceptó una decisión muy discutible del Tribunal Constitucional Alemán de marzo de 2008 en pro de la penalidad del incesto entre hermanos. Todo lo que se puede objetar en contra de esta decisión, basándose para ello en razones de peso, han expuesto ya no sólo los críticos en la materia sino también ha sido analizado por el entonces vicepresidente del Tribunal Constitucional Alemán, Winfried Hassemer.

Quien en su voto particular describió de manera precisa el desvarío de un castigo o pena por coito realizado de conformidad entre hermanos carnales. Sostiene que: La sanción penal sería poco clara y contradictoria, no estaría concebida ni iría destinada a la protección del matrimonio y la familia, no protegería la autodecisión sexual ni podría apoyarse en el peligro de daños en la herencia procreada. Hassemer rebatía el argumento de que la ley debiera proteger a una persona más débil en la unión familiar (en este caso a la hermana Susan). La mayoría de la sala atribuiría esta finalidad a la ley supletoriamente, no sería intención del legislador.

Estrasburgo sólo  presenta el argumento central no expresado tanto del tabú social como de la consiguiente prohibición penal del incesto –los posibles daños en la descendencia-. Pero tras la fundamentación eugenésica se esconde una intención, que no sólo es éticamente insostenible en Alemania por su terrible historia nazi, pero el alto riesgo de los daños en la procreación no justifica ninguna prohibición penal.

¿O alguien quiere prohibir la procreación a otros grupos de riesgo penalizándolos, como a mujeres mayores de 40 o a hombres con enfermedades hereditarias? ¿Acaso quiere alguien impedir en el año 2012 supuestas disminuciones o incapacidades mediante castigo y cárcel y así negar el derecho a la vida a niños discapacitados? Es absurdo. Ese miedo ante los daños genéticos es lo que determina y marca la criminalidad y penalidad del coito entre hermanos carnales mayores de edad.

El parágrafo 173 no va en contra de los hermanos en las familias –hoy con frecuencia mosaico de retazos-, ni en contra de las familias adoptivas, ni contra familias emparentadas, ni contra primo y prima. Y esta ley penal tampoco va en general contra actos sexuales entre hermanos carnales –las posibilidades se “reducen sólo puntualmente” se dice de manera cínica en la sentencia del Constitucional de Karlsruhe, ratificada ahora por los jueces de Estrasburgo-. La prohibición va, según sentencia, dirigida exclusivamente a la prohibición del coito que pudiera originar fecundación. El objetivo de la prohibición es, en la consecuencia, aquello que los nazis calificaron como “prevención de descendencia hereditariamente enfermiza”.

Pero porque no se deduce o infiere una tal justificación del parágrafo del incesto los legisladores y los jueces aplican argumentos complementarios para penalizar un comportamiento tabú. Karlsruhe se remitió a una “convicción social que sigue siendo efectista basada  en la historia cultural”. Estrasburgo se conformó con remitirse a la penalidad del incesto en la mayoría de los Estados miembros del Consejo de Europa.

Resulta hasta entendible esta posición de un tribunal internacional, que lucha por su reconocimiento y está sobrecargado de asuntos y temas. Para el Tribunal de Estrasburgo hubiera resultado delicado y peliagudo asumir la percepción francesa, que eliminó de su código penal el incesto hace más de 200 años, bajo Napoleón. También hubiera sido problemático entremeterse en la larga historia de la legislación alemana  sobre la penalidad del “incesto”.

Pero el Tribunal Europeo de Derechos Humanos hubiera podido prestar ayuda a un hombre que recurrió a él y cuya vida dura han destruido los tribunales alemanes mediante penas carcelarias forzadas, quebrantando la relación con su hermana y los hijos bajo la presión del aparato penal del Estado.

Estrasburgo debiera haber calificado su privación de libertad como vulneración, en concreto, debiera haber  certificado su derecho a que se respete su vida privada y sexual. Una sentencia así, junto con una indemnización, no hubiera causado gran daño a Alemania y sí un gran bien al condenado.

Por lo que vuelve a ser una cuestión política es el liberar del código penal, de la criminalidad, al último tabú, al último “crimen sin víctima”, igual que antes lo fue la homosexualidad, el adulterio o el lenocinio. Ni en el peor de los casos podría temerse hoy día un incesto masivo, entre otras cosas porque la madre naturaleza es sabia y sabe impedirlo. 

Fuente (en alemán): Süddeutsche Zeitung, vía Kaosenlared

Traducción: Mikel Arizaleta

Imagen de portada: Google Images

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Comentar (8)

8 Comentarios

  1. @MaríaDinamita ¿y si hubieron infintos Adanes y Evas en universos paralelos?
    ¿Quien no se ha sentido atraído por prim@s?
    La animalidad sigue presentes en nosotros.

  2. Los tribunales son los que están jugando a ser dioses, por arrogarse la moralidad de la sociedad. Son las leyes las que deben acomodarse a la sociedad en su libre evolución y no poner armaduras legales a la libertad de las personas, las leyes que en última instancia, son propuestas por personas, deben proteger los cambios en los modos de entender la forma de vivir de los ciudadanos que la forman.
    Y no restringir la libertad de las personas en vivir la vida como crean conveniente, no se entienden los abusos de poder para imponer como deben entender la vida las personas, siempre debe prevalecer el derecho de libertad, que a otras personas por ocupar puestos o gozar de la simpatía o el interés de unos determinados grupos, ya sean por las afinidades que sean.
    Ya puestos en el tema de la libertad de escoger la forma de vivir con arreglo a las apetencias o creencias de las personas o grupos de ellas, nadie se puede arrogar el poder de juzgar las formas tan variadas de entender la vida, e intentar prohibirlas por no ser del agrado de otros tipos de entender su forma de vivir, pues la libertad exige el respeto a los demás, entendiendo que la libertad de uno termina donde empieza la del otro ser humano.
    Si unos quieren vivir con su hermano o hermano, lo mismo que si uno o una quiere vivir fumando adormideras, o vivir y tener relaciones con personas del mismo sexo, tener los hijos que uno/as quieran o no tenerlos, o vivir adictos a las drogas de cualquier tipo y un sin fin de eceteras.
    Las prohibiciones vemos que no conducen a nada, prohibir es una forma, siempre que no perjudique a otras, de atentar contra la libertad de vivir con arreglo a las convicciones de cada uno, sin que eso quiera decir que unos son menos o más que otros/as.
    ¿Quien se beneficia de la prohibición del consumo de drogas?, cuando sabemos que se lleva un montón de años y el coste de la ilegalidad que tiene para las cuentas publicas, además del peligro de los propios consumidores que deben ir a para a la mafias para conseguir un producto sin ninguna garantía de calidad.
    NO soy consumidor de drogas a mi no me gustan pero si algunas personas deciden en momentos de sus vidas tomar esa decisión, no sería mejor dentro de la legalidad y con las garantías de calidad,¿cuantas personas hay en la cárcel por culpa de la ilegalidad?, que camino hubieran tomado si en vez de acudir a un camello delincuente, lo hubieran hecho con la mediación de médicos o personal cualificado, cuantos impuestos se podrían obtener para bien de todos, en vez de que ese dinero acabe en manos de bandas que lo utilicen para compra de armas o incluso de personas. El ejemplo más claro fue con la ley seca y las consecuencias que tubo.
    Y la prostitución legalizada, pero como siempre va por delante el interés de los políticos que no tienen el valor, por la posibles consecuencias para sus carrera no se atreven a tomar la medidas correctas, y así nos va, todo el mundo se ríe de España por la cobardía de los dirigentes que antepones su interés personal al bien comun.

  3. Sin embargo, en otros tiempos el incesto sí fue utilizado ampliamente. No sabría decir en la antigüedad, pero en la edad media era un recurso habitual, y no sólo entre reyes y nobles. El concepto, cuando existe un patrimonio, es aglutinar la mayor cantidad de patrimonio posible en la misma familia, así que los enlaces entre primos eran cosa normal, y me juego lo que quieras a que en zonas rurales, lo hubo incluso entre hermanos.

    Por regla general, cuando las élites legislan en contra de algo, es porque ese algo tiende a ocurrir. Y no les beneficia. Si quieres, en las dispensas papales, puedes ver una tedencia a proteger la acumulación de patrimonio en las familias más aristocráticas, al tiempo que los (pocos) pequeños propietarios deberían comerse la legislación tal cual (y, por tanto, perder más y más oportunidades de competir).

    Vamos, lo mismo que ahora con la justicia.

    Por lo demás, estoy de acuerdo con el artículo. Aunque no estuviera legislado, un incesto masivo en la población es impensable. Quien sienta esos afectos, pues que haga lo que le salga de los cojones, y ya está.

    Ante el problema de las discapacidades, la solución a esto no pasaría tanto por la prohibición de “descendencia de riesgo” (que, efectivamente, se amplia a muchos otros campos que, por fortuna, la ley no toca) como por invertir y lanzarse de una puta vez a la terapia genénita.

    Nos aterroriza la posibilidad de tocar los genes, porque eso permitiría crear una casta de gente super fuerte, sana, guapa y lista, y eso partiría a la humanidad en dos especies diferentes. Y, por supuesto, ya sabemos los que saldrán ganando: los que se lo puedan pagar.

    En este sentido, bendigo la mojigatería de los católicos. La manipulación genética no debería desarrollarse bajo un sistema capitalista, porque nos conduciría a una crisis de especie. Al menos, el freno de esta gente sirve para algo, aunque sea por motivos morales.

    Ahora, el bien que se puede lograr con esta tecnología sería impagable. Y nadie debería volver a preocuparse por incestos, maternidad tardía o enfermedades hereditarias de cualquier tipo. Que cada uno haga lo que quiera con quien quiera y sean tan felices como puedan.

  4. Querida María, hay una explicación tremendamente sencilla para explicar la propagación de los seres humanos sobre el planeta 1º Adan y Eva, núnca existieron, no son más que una fábula, para tratar de justificar al Dios de los católicos, y una 2ª, es que el ser humano, como todos los seres que pueblan este planeta, es producto de la evolución; como prueba el registro fósil y la investigación científica, ni siquiera es planteable en este caso, la posibilidad del incesto como explicación.

    • Lo entiendo así y lo he puesto con mi típica retranca. ¿Qué es una fábula? Seguro!!!. Pero creo que han llegado a creérselo y lo propagan a todo chiflado que quiera escucharles: “Y Eva cogió el fruto prohibido, se lo dio a probar a Adán y el muy tonto lo cogió y lo probó”. Uyyyy…esto me resulta familiar, muy mundano!!!.
      En definitiva, que lo dice el Génesis (lo he visto en la Wikipedia) y si creen que realmente fue así pues que achanten con las consecuencias: los hijos de Adán y Eva cometieron incesto, je,je. Ayyy… la Iglesia… siempre jodiendo al prójimo!!!

  5. Hay una cosa que ni la iglesia, esa que todo lo sabe, todo lo entiende, incluso si una persona es homosexual con una terapia se le arregla todo. En fin… que me expliquen de una vez por todos si, cuando Adán y Eva comieron la manzana y fueron desterrados del paraíso y eran los únicos humanos sobre la tierra. ¿Cómo surgio el resto de la población? ¿Bajó algún espíritu santo a concebir a sus hijas?
    Como soy agnóstica, disculparme si lo que estoy poniendo es fruto de una total incultura pero, de no ser así, ahí hubo incesto seguro. Y aquí estamos todos. Sin ellos no hubiera sido posible.

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