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Absolutamente repugnante y condenable. El criminal Videla y la Iglesia Católica

Preguntas sin respuesta

Videla le confesó a la Iglesia Católica en 1978 lo que recién hizo público 34 años después: que los detenidos-desaparecidos habían sido asesinados. La Comisión Ejecutiva le transmitió el pedido de Massera de informar sobre el tema. Videla respondió que era imposible, por las inevitables preguntas sobre cada asesinato, el responsable y el destino de los restos. Un diálogo sobrecogedor, contenido en una minuta para el Vaticano que se conserva en el archivo secreto del Episcopado.

El documento de 1978 que el Episcopado aún mantiene en secreto. Videla admite ante la Iglesia que los detenidos-desaparecidos han sido asesinados.

La política de desaparición forzada de personas que el ex dictador Jorge Videla acaba de admitir en varios reportajes y ante la justicia fue reconocida en 1978 ante la Comisión Ejecutiva de la Iglesia Católica. Videla dijo que le gustaría brindar la información pero que en cuanto se comunicara que los detenidos-de-saparecidos habían sido asesinados comenzarían las preguntas acerca de quién mató a cada uno, cuándo, dónde y en qué circunstancias y qué destino se dio a sus restos. La respuesta a esas preguntas sigue pendiente 34 años después. En el diálogo con el periodista Ceferino Reato, quien anuncia que no importa “tomar partido a favor o en contra del entrevistado”, Videla dice que la desaparición de personas no se debió a excesos o errores sino a una decisión de la pirámide castrense que culminaba en él. Pero también da a entender que la imposibilidad de informar sobre los desaparecidos obedece a que la información nunca estuvo centralizada, que cada jefe de zona sólo sabía lo sucedido en su jurisdicción y que muchos han muerto. “Los listados eran la puerta a un debate que conducía a la pregunta final: ¿Dónde están los restos de cada uno?, y no teníamos respuestas para ese interrogante, con lo que el problema, al dilatarse, se agravaba día a día y aún persiste.” Pero en su reunión con la Iglesia Católica Videla habló con mayor franqueza, como se hace ente amigos: dijo que “el gobierno no puede responder sinceramente, por las consecuencias sobre personas”, un eufemismo para referirse a quienes realizaron la tarea sucia de matar a quienes habían sido secuestrados y torturados y se encargaron de que de-saparecieran sus restos. Al elegir esa política que Videla calificó de cómoda, porque eludía las explicaciones, la Junta Militar puso bajo sospecha a la totalidad de los cuadros de las Fuerzas Armadas y de Seguridad, algo que recién comenzó a disiparse con la reapertura de los juicios, donde con las garantías del debido proceso se establecen las responsabilidades que la Junta ocultó. Hasta hoy se han pronunciado 253 condenas y veinte absoluciones, lo cual muestra que en democracia nadie está condenado de antemano y que puede ejercer su derecho a defensa. En el documento secreto sobre este diálogo, que el Episcopado conserva en su archivo, la afirmación de Videla sobre la protección a quienes cumplieron sus órdenes criminales está agregada a mano por el cardenal Raúl Primatesta, que presidía la Conferencia Episcopal y que fue acompañado en la reunión por sus dos vicepresidentes, Vicente Zazpe y Juan Aramburu. En abril de este año la jueza Martina Forns, titular del juzgado federal Nº 2 en lo Civil y Comercial y Contencioso Administrativo de San Martín interrogó a Videla en forma exhaustiva, a solicitud del abogado Pablo Llonto, quien representa a Blanca Santucho, hermana del jefe del ERP abatido en julio de 1976 por un pelotón del Ejército, y cuyos restos nunca fueron entregados a la familia. Un paso previsible en la investigación es solicitar a la Iglesia Católica acceso a los documentos que atesora sobre el tema. El que contiene las explicaciones de Videla lleva el número 10.949, lo que da una idea del volumen de la información que el Episcopado sigue manteniendo en secreto. Está guardado en la carpeta 24-II del Archivo de la Conferencia Episcopal. La Iglesia Católica eligió silenciar el contenido de la conversación en la que Videla les reveló que todos los desaparecidos habían sido asesinados. A continuación, la historia de ese encuentro público pero de contenido secreto.

Carta al cardenal

El 10 de abril de 1978, el diario Clarín tituló su página 3 “El presidente de la Nación almorzará hoy con la cúpula del Episcopado”. Emilio Fermín Mignone, cuya hija Mónica Candelaria había sido secuestrada en mayo de 1976, redactó sin pausa tres densas carillas a un solo espacio y las envió con un mensajero a la sede de la Conferencia Episcopal. También esa carta se conserva en el archivo secreto que el Episcopado guarda en su sede de la calle Suipacha, en la carpeta titulada “Personas detenidas y de-saparecidas, 1976-1983”. Mignone escribió que a dos años y medio del golpe, era indudable que la desaparición forzada de personas constituía “un sistema y no excesos aislados”. El fundador del CELS describió ese sistema: el secuestro, el robo, la tortura y el asesinato, “agravado con la negativa a entregar los cadáveres a los deudos, su eliminación por medio de la cremación o arrojándolos al mar o a los ríos o su sepultura anónima en fosas comunes”. Y se realizaba en nombre de “la salvación de la ‘civilización cristiana’, la salvaguardia de la Iglesia Católica”, colocando “como valor supremo la denominada ‘seguridad colectiva’ sobre cualquier otro principio o valor, incluso los más sagrados”. Añadió que “sobre la mentira nada perdurable puede fundarse”. Mignone insistió en la necesidad de que el gobierno informara “cuál ha sido la suerte de cada ‘desaparecido’, la inmensa mayoría de los cuales, todos lo sabemos y también los obispos, han sido arrestados por organismos de las Fuerzas Armadas o de Seguridad. Y esto, monseñor, es lo que le pedimos que ruegue, exija, obtenga del Presidente de la República esta mañana”.

La desesperación y el odio

Mignone decía que la desesperación y el odio iban ganando muchos corazones y que las exigencias de justicia impedirían cualquier intento de evolución democrática pese a que muchos dirigentes políticos, ansiosos por subirse al barco oficial, querrían echar un manto de olvido sobre lo ocurrido. También le informó a Primatesta que en marzo Emilio Massera le había dicho que la Armada exigía que se diera a conocer la suerte de cada desaparecido y preso no declarados, pero que el Ejército se oponía. “Nos pidió que solicitáramos a usted, al señor nuncio, a monseñor Tortolo, que insistieran ante el Presidente y comandante en Jefe del Ejército en el mismo sentido.” Mignone no ignoraba las tensiones internas en la Junta Militar y no experimentaba la menor simpatía por ninguno de sus integrantes. Pero trataba de explotar esas contradicciones para abrir una brecha en el muro de silencio sobre el destino de su hija y de miles como ella. También advirtió a Primatesta que la táctica del silencio, de la que el Episcopado participaba por sus propias razones, no era admisible. “El Pueblo de Dios necesita participar y ser informado. Necesitamos conocer lo que el Episcopado expresa al gobierno en sus comunicaciones. De lo contrario de nada sirven.”

Un diálogo franco

Al día siguiente, Zazpe le informó a Mignone que la Comisión Ejecutiva le había transmitido a Videla “todo lo que dice su carta”. Dijo que habían sido “tremendamente sinceros y no recurrimos a un lenguaje aproximativo” pero le advirtió, como si se tratara de una accesoria cuestión técnica, que había una “divergencia con su carta” acerca de la publicidad o reserva de esta entrevista. “En esta ocasión volvió a recurrirse a la reserva.” Primatesta informó luego a la Asamblea Plenaria que los obispos le plantearon a Videla los casos señalados en su carta por Mignone, de presos que en apariencia recuperaban su libertad pero en realidad eran asesinados; que se interesaron por sacerdotes desaparecidos, como Pablo Gazzarri, Carlos Bustos y Mauricio Silva, y por otros detenidos de los que pidieron la libertad y/o el envío al exterior. Pero el desarrollo completo de la reunión sólo está contenido en una minuta preparada por la propia conducción episcopal para informar al Vaticano y que nunca fue publicada. Primatesta, Zazpe y Aramburu la redactaron en la sede de la Conferencia Episcopal al terminar el almuerzo antes de que los detalles se desvanecieran en su memoria. El gobierno negaba que hubiera presos políticos porque todos los detenidos eran “delincuentes subversivos y económicos”, incluso los sacerdotes arrestados. Las desapariciones de personas eran obra del terrorismo para desprestigiar al gobierno, que compartía las inquietudes de los obispos. Los tres agradecieron a Videla por haber reconocido la existencia de excesos en la represión pero dijeron que no conocían que se hubiera castigado a los responsables, que era otra de las reflexiones de Mignone. En un clima que Aramburu describió como cordial, Primatesta lamentó que Videla no pudiera tomar “todas las medidas que quisiera”, con lo cual lo exculpaba de los hechos por los que le reclamaban. En un tono lastimero, Videla dijo que no era fácil admitir que los de-saparecidos estaban muertos, porque eso daría lugar a preguntas sobre dónde estaban y quién los había matado. Primatesta hizo referencia a las últimas desapariciones producidas durante la Pascua, en San Justo, “en un procedimiento muy similar al utilizado cuando secuestraron a las dos religiosas francesas”. La minuta redactada al concluir el almuerzo reconstruye la réplica textual de Videla ante la solicitud: “El presidente respondió que aparentemente parecía que sería lo más obvio decir que éstos ya están muertos, se trataría de pasar una línea divisoria y éstos han desaparecido y no están. Pero aunque eso parezca lo más claro sin embargo da pie a una serie de preguntas sobre dónde están sepultados: ¿en una fosa común? En ese caso, ¿quién los puso en esa fosa? Una serie de preguntas que la autoridad del gobierno no puede responder sinceramente por las consecuencias sobre personas”, es decir los secuestradores y asesinos. Primatesta insistió en la necesidad de encontrar alguna solución, porque preveía que el método de la desaparición de personas produciría a la larga “malos efectos”, dada “la amargura que deja en muchas familias”. Videla asintió. También él lo advertía, pero no encontraba la solución. Este diálogo de extraordinaria franqueza muestra el conocimiento compartido sobre los hechos y la confianza con que se analizaban tácticas de respuesta a las denuncias que ambas partes sentían como una amenaza. Primatesta también habló “sobre la actitud de alguna Fuerza Armada que urgía la publicación de las listas de presos, v.g. el almirante Massera”. En realidad, Mignone le había escrito que la lista de presos no tenía valor alguno, porque los familiares la conocían, y lo que Massera reclamó fue una lista de detenidos-desaparecidos. Videla se alzó de hombros. Aunque presidía la Junta y el gobierno, no tenía todo el poder y había fuerzas que no controlaba, dijo. Las actitudes de los eclesiásticos tenían sutiles matices. Zazpe preguntó: “¿Qué le contestamos a la gente, porque en el fondo hay una verdad?”. Según el entonces arzobispo de Santa Fe, Videla “lo admitió”. Aramburu explicó que “el problema es qué contestar para que la gente no siga arguyendo”, lo cual parece una fiel interpretación del propósito de Massera. Los jefes del Ejército y de la Armada descargaban su responsabilidad, cada uno en el otro, y la Iglesia les seguía el juego. Según Aramburu, cuando Videla repitió que “no encontraba solución, una respuesta satisfactoria, le sugerí que, por lo menos, dijeran que no estaban en condiciones de informar, que dijeran que estaban de-saparecidos, fuera de los nombres que han dado a publicidad”. Primatesta explicó que “la Iglesia quiere comprender, cooperar, que es consciente del estado caótico en que estaba el país” y que medía cada palabra porque conocía muy bien “el daño que se le puede hacer al gobierno con referencia al bien común si no se guarda la debida altura”. Tal como le dijo Videla al primer periodista que lo entrevistó, el español Ricardo Angoso, “mi relación con la Iglesia Católica fue excelente, muy cordial, sincera y abierta”, porque “fue prudente”, no creó problemas ni siguió la “tendencia izquierdista y tercermundista”. Condenaba “algunos excesos”, pero “sin romper relaciones”. Con Primatesta, hasta “llegamos a ser amigos”. Sobre el conflicto interno, que Videla llama guerra, “también tuvimos grandes coincidencias”. Zazpe murió en 1984, Aramburu en 2004 y Primatesta en 2006. Pero los documentos sobre ese diálogo entre amigos siguen hasta hoy en el archivo secreto del Episcopado.

Fuente: http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/1-193425-2012-05-06.html

15 Comments

  1. boatandil
    boatandil 6 mayo, 2012

    LO REPUGNANTE es el SILENCIO de la IGLESIA,COMPLICE DE LOS SECUESTROS,TORTURAS ASESINATOS Y DESAPARICIONES de personas que defendían sus derechos de libertad y una vida digna.COMO REPUGNANTE que todos los gobiernos “elegidos” posteriores fueron incapaces(por intereses personales,económicos,de poder,de sumisión a la iglesia)de juzgar y llevar a la cárcel inmediatamente a los responsables,religiosos,militares,autoridades o civiles implicados en esa masacre del pueblo.QUIZAS,la emigración profesional importante que se tuvo que ir,hoy estaría en el país y el mismo sería desarrollado y no en vías de desarrollo y con gobiernos populistas,peronistas(murió hace rato)de izquierda,del centro y de derecha?).Gobiernos qeu se mueven en base al sentimentalismo que crean, “juro por EL”,(¿?), EN VES DE PROMETER Y HACER LO QUE LES CORRESPONDE COMO PROFESIONALES DE UN PUESTO DE TRABAJO QUE LES DIO EL PUEBLO CON SUS VOTOS.

  2. norma echarte
    norma echarte 6 mayo, 2012

    Les agradesco que se hayan hecho eco de esta noticia para que a los que les quedan dudas de que es la iglesia sepan lo que es y lo mismo para las dictaduras militares. A mi me toco estar detenida 8 años y medio o sea todo el tiempo que duro el golpe militar hasta la llegada de la democracia, esta experiencia esta plasmada en un libro que escribimos mas de 100 ex detenidas y setitula “Nosotras Presas Politicas” es un documento historico y el que consideramos que eramos nosotras las que teniamos la obligacion historica de hacerlo. Estoy suscripta a esta web desde el principio pero nunca he dado mi opinion ,si leo todo y comparto en mi facebook lo que considero necesario. Gracias por esta movida, en estos momentos , de crisis tan profunda y donde esta todo lo nuevo por hacer les pido que no desfallezcan que tengan siempre la confianza puesta en todos los hijos de este pueblo, con el cual convivo desde hace 22 años.Nos seguimos viendo .

    • Paco Bello
      Paco Bello 6 mayo, 2012

      Amiga Norma, el agradecimiento es nuestro. Estas auténticas aberraciones merecen todo el eco y difusión posible, para intentar que gracias a la información no se vuelvan a producir.

      No puedo ni imaginar lo que significa pasar por un calvario como el tuyo y el de aquell@s que lo sufrieron.

      Sabes seguro que esta página está abierta a todo el que quiera opinar, pero sin duda, especialmente para los que como tú tienen tanto que denunciar.

      Gracias de nuevo, amiga, y un abrazo.

  3. norma echarte
    norma echarte 6 mayo, 2012

    Gracias Paco has llegado a emocionarme como lo logran tu y todas las personas coherentes y luchadores por sus convicciones. Si es verdad , mas que denunciar tengo mucho para decir sobre todo lo que estamos viviendo, pero te soy sincera, esto de ponerme a opinar ya ha llegado el momento que me tira un poco para atras, porque no convierten esta herramienta tan participativa en un tome y daca, y eso es lo que tu me has demostrado que sois capaces de contestar y darle a cada participante la importancia que tiene dando un poquito de su tiempo en decir lo que piensa, creo que ha esta herramienta no se le ha llegado a encontrar ese termino medio que tienen todas las cosas, estan los que tienen un blog en su mayoria por la busqueda de un prestigio puramente personal y los otros los que piensan que van a hacer la revolucion via internet. Un saludo y la seguimos cuando quieras.

    • Paco Bello
      Paco Bello 6 mayo, 2012

      La seguiremos, Norma. Y si tienes ánimos, dedicamos una tertulia para que digas todo aquello que tengas ganas de decir.

      No entraré en lo que otros hagan, porque también hay mucha gente que está trabajando mucho y bien. Pero para los que buscan otros fines, decirles el prestigio no se come ni se lo arroga uno mismo. El día que comprendamos que hay que pelear por los demás –incluso de forma egoísta– para que su bienestar revierta en nosotros, todo cambiará. Porque nosotros somos los demás para los otros.

      Un abrazo.

      • montejb
        montejb 6 mayo, 2012

        Suscribo tu comentario certero Paco y el de Norma también. Un mundo es mejor sí es posible, colaborando solidariamente todos juntos.
        Un abrazo para todos.

  4. judith
    judith 6 mayo, 2012

    Gracias por seguir sacando a la luz la connivencia entre poderes, todos terrenales, todos corruptos y corruptores, todos ávidos de sangre y dueños cuando no se les vigila de cerca del terror sobre la gente. Quisiera aprovechar para pasarles una carta escrita desde el 2más allá” si es que existe, por un guerrillero que todavía busca la paz de los muertos y la dignidad de una sepultura, leánla y haganla correr, su madre y su hermana se lo agradeceran
    6 de mayo del 2012
    Aleteando desde algún rincón del Universo.
    A la señora presidenta de la República Argentina.
    Compañera Cristina Fernández de Kirchner
    Hoy sería mi cumpleaños. ¡Felicidades Iván! Por supuesto, eternamente mi nombre fue y será Iván Ruiz Sánchez. Eso, jamás lo podrán matar. Soy argentino por nacimiento y ejecutado extrajudicialmente a manos de las fuerzas de seguridad argentinas. Hace veinte y cuatro años fui arrestado, torturado, quemado con napalm (adjunto fotografía ante cualquier duda), asesinado y desaparecido un 23 de enero de 1989, en el regimiento militar de La Tablada.
    Eso fue durante el “democrático” gobierno de Alfonsín, que si no hubiera dado la orden de masacre total y se hubieran respetado la Convención de Ginebra, y la Convención Americana de los Derechos Humanos, hoy estaría cumpliendo cuarenta y cuatro pirulos. Tantas cosas quedaron en el tintero por mi futuro truncado: como estudiar, trabajar, amar, disfrutar de amaneceres y atardeceres, del canto de las aves, de la caricia del mar, y tal vez, retozar en la arena con un negado hijo o hija, que disfrutara la paz latinoamericana sin tener que luchar, como nosotros, por un mundo mejor, sin hambre, ni desempleo, ni corrupción, ni miedo.
    Terror y miedo. Pese al tiempo transcurrido, aún recuerdo con pánico el fuego sobre mi cabeza y la salvadora ventana, por la cual salté y me topé con el mortífero fusil del oficial Naselli, quien ni corto ni perezoso, me entregó al cabo Stegmann y… de la tortura, mejor ni hablar. Aunque, ¡basta ya! de seguir torturando moralmente a mi hermana Maira, a mi “vieja” Aurora y a mi “viejo” Manolo. Seguimos siendo rehenes de una injusta justicia.
    Estimada Cristina, por favor haga algo, eso llamado Justicia, en su país no funciona, sigue tan ciega y negra como siempre. Resulta que ahora, dos décadas después, no soy aquel reconocido esqueleto exhumado en una fosa común de La Chacarita, el tan reconocido cementerio de Buenos Aires. Saben, ahí, en esa fosa común no estaba solo, estaba cerca del Zorzal Criollo,
    el muy querido Carlos Gardel, de la gran poetisa Alfonsina Storni, entre tantas tumbas que se borraron de esta sideral memoria. Pese a no saber con quién estaba, ni donde, mis jóvenes y calcinados huesos se sentían protegidos por la Madre Tierra, la misma que aprisionaba la bolsa de plástico negro en donde yo me acurruqué de forma fetal como en el útero de mi madre. Lo que no sabía era el lema impreso en la mencionada y fría bolsa: “Municipalidad de Buenos Aires, mantenga la ciudad limpia”.
    No sólo nos masacraron y desaparecieron, nos trataron como a basura. Esto es increíble y macabro. No acabó ahí la historia, dentro de la elegante y pulcra bolsita, años después descubrieron unos “huesos sueltos”, dicen que de mi tío Roberto, también asesinado y desaparecido en la ya mencionada Tablada. Esta siniestra historia semeja el cuento de la buena pipa; ahora resulta que ya no soy el reconocido como se informó en su momento con el 99,9 % de seguridad, no, hoy en día, el reconocido es el Che Gordo, mi tío. Y eso que había veinte años de diferencia entre los dos… ¡Chupate esa!
    Yo, sigo siendo un guerrillero sin tumba, desaparecido en el limbo. Esto es el resultado de los que antes dijeron que ese era yo y ahora ya no soy yo. ¡Pónganse de acuerdo señores especialistas en sangre (a lo draculita), en ADN, en huesitos calcinados y otras baratijas que ni vale la pena mencionar! Por favor, no podemos seguir asistiendo de alas cruzadas desde algún lugar de esta Galaxia, viendo sufrir a nuestras hermanas por nosotros. Ya es hora que usted, estimada y muy votada Cristina, ordene averiguar de una vez qué está pasando en su país, tome cartas en el asunto y exija que nos entreguen a quienes nos amaron, y siguen amando. Ya no sigan jugando con nuestros huesos, como el gaucho a la taba o como niños a la payana.
    Me despido de usted con un fuerte abrazo revolucionario esperando su pronta intervención y como se dice: ¡Ya es hora que nos dejen descansar en paz…. y con dignidad!
    Siempre suyo, Iván, el Chele.
    Con mi hermana Maira
    Mi última foto busquenla en facebook Judith Cobeña-

  5. norma echarte
    norma echarte 6 mayo, 2012

    Bueno Paco , tanto como una tertuuuuliaaa!!!!!! jajja
    Cuando gusteis, solo falta que aviceis, Un abrazo.

  6. Aurora Figuero Yustas.
    Aurora Figuero Yustas. 6 mayo, 2012

    Yo, ya no tengo palabras, que definan, lo que me produce enterarme cada día de otra noticia más de estos monstruos, disfrazados de personas, que son los esbirros, puestos en el Poder, por otros monstruos iguales, que los ponen ahí, para los trabajos sucios, que ellos les ordenan, sin mancharse las manos, porque el alma, ya la tienen más negra que el carbón.Pero cómo soy el gran jefe VACA SENTADA,sigo juzgando sin piedad, a estos monstruos, los cuales, algunos tienen la osadía, hasta de ostentar, El PREMIO NOBEL DE LA PAZ, cómo Henry Kissiger, por poner un ejemplo, que fue el artífice del caso Allende, y del canal de Panamá.Sin importarle un bledo, lo que organizó su cerebro, mandado por los estamentos estadounidenses. No existe parangón, para estos absurdos de los premios, pues antae todo, debería haber un Abogado del Diablo, que investigase muy bien, en sus actos pasadoa y presentes, antes de conceder un premio de tanta envergadura. Creo, que si Alfredo Nobel, lo ha visto desde la dimensión en que se encuentra, los hubiese corrido a gorrazos de aqui a el Antártico. Y que la Iglesia, sea compinche de tanto crímen, me parece lo más normal del mundo, ya que ellos, fueron los asesinos más refinados, con torturas incluídas, que ha tenido la Humanidad, aunque la gente, no se quiera enterar, o padezca amnesia total, pues ya, su antecesor, Pío XII, estuvo en connivencia, con Hitler, cuando el Holocausto. Así, que nadie se extrañe de, nada de esto, que es, digamos, un caso más, entre todos los crímenes de la Historia, de los que ha sido artífice, la SANTA MADRE IGLESIA, y que seguirán, mientras no desaparezca, junto a los militares , cómo Pinochet, Videla, Franco, Napoleón, y un largo etcétera, de militares asesinos, que han pululado y pululan, por toda la tierra.Acompañados de la Iglesia, y de los millones de Sicópatas que les sirven , por miedo……o por gusto. Por eso, los ruídos de sables, me aterrorizan. Y las idas y venidas del PAPA, también. Y hay que verlo, para creerlo. Lo juro.Y de los Políticos, embusteros donde los haya, tampoco. Y aún más, de los que corren cómo locos, de todas partes del mundo, para ver al PAPA de turno. Un abrazo fuerte.

  7. Aurora Figuero Yustas
    Aurora Figuero Yustas 6 mayo, 2012

    Os tengo que decir, que suscribo todo lo dicho por todos los que me habeis precedido, y que la historia de Judith, me ha puesto los pelos de punta, y me afirma en lo dicho. Y que por eso mismo, no han dejado al juez Garzón husmear en nuestra memoria Histórica, que se le parece mucho e iba a haber, muchas personas implicadas, en los fusilamientos, y los asesinados, aún siguen en sus tumbas, mejor dicho: FOSAS COMUNES.

  8. Carlos
    Carlos 7 mayo, 2012

    Pregunta obvia: si el jefe de los genocidas reconoce que la Iglesia está al corriente, ¿a qué esperan para actuar legalmente contra la cúpula eclesiástica por complicidad en el genocidio?

  9. norma echarte
    norma echarte 7 mayo, 2012

    Hola Carlos esta muy bien lo que dices y yo la verdad que desconozco que hara la justicia con todo esto que esta saliendo a la luz. Lo que si se, es que se esta apuntando porque hay cantidad de datos, de juzgar a las empresas y empresarios que en connivencia con la Junta marcan a los trabajadores que desaparecian mas tarde en manos de las fuerzas de in-seguridad.Como ves la tarea es mucha cuando un gobierno decide poner las cosas en su justo lugar, que es el del pueblo. Un saludo.

    • Iniciativa
      Iniciativa 7 mayo, 2012

      Norma, necesito tu usuario Skype o que me envíes una invitación a paco.bello2

      Un abrazo.

    • Carlos
      Carlos 7 mayo, 2012

      Como español, siento vergüenza de ver que somos el único de los países democráticos del eje occidental que aún no ha dado ningún paso para juzgar los crímenes de nuestra historia reciente.

      A pesar de todos los fallos y omisiones, los países de Hispanoamérica nos estáis dando una lección de auténtica democracia a la hora de afrontar el pasado. Enhorabuena, y a seguir por esa línea. Ni un paso atrás.

      Un saludo, Norma

  10. Lo que no comprendo es que ningún español se asombre y rasgue las vestiduras por la complicidad de la Iglesias Católica con Videla. En nuestro país hay innumerables documentos gráficos de Franco con Gerifaltes de la Iglesia en La mayor armonía, yo poseo fotos de esos Gerifaltes y Monjas católicas saludando todos entusiasmados con el brazo en alto mientras que el “Carnicero” era conducido bajo palio.

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