¿Cuántos asesores necesita un presidente?

Virginia Pérez Alonso

Imagine que a su compañero de despacho la empresa le ofrece un cargo de responsabilidad. Su compañero acepta (la responsabilidad y el sueldo asociado a esta) porque en líneas generales se considera capacitado para el desempeño de esa función. Pero aunque aparentemente es un tipo cualificado, su compañero comete faltas de ortografía, no sabe trabajar con documentos de excel, las cuentas no son lo suyo… En un entorno razonable, no durará ni tres meses en ese nuevo cargo.

Imagine ahora que viviéramos en el mundo al revés y que ese compañero al que le han ofrecido un puesto de responsabilidad fuera plenamente consciente de sus carencias y de que, por tanto, estas lo inhabilitan para el ejercicio de ese cargo. En tal caso, su compañero aceptaría el puesto ofertado (y el sueldo correspondiente), pero pondría a su jefe una condición sine qua non: contratar simultáneamente a tantos asesores como lagunas presentara para garantizarse la excelencia en el desempeño de sus tareas. La empresa aceptaría encantada dichas condiciones en aras de esa excelencia.

Suena a chiste, ¿verdad? ¿A qué le sonaría si supiera que es usted quien con su sueldo tiene que pagar a esa cohorte de asesores? Posiblemente la cosa perdería parte de la gracia.

Pues créanme, está ocurriendo. En concreto, los ciudadanos de este país pagamos con nuestros impuestos a los 82 asesores directos (sí, 82) de nuestro presidente del Gobierno, Mariano Rajoy. También pagábamos a los 56 (sí, 56) de José Luis Rodríguez Zapatero.

Tras mucho devanarme los sesos no sabría decirles cuál es el número de asesores necesario para que un presidente del Gobierno español salga airoso del trance. A juzgar por la brillantez de nuestra política en los últimos años, es probable que incluso se hayan quedado cortos. Desconozco también si el número de asesores es directamente proporcional a la capacidad de toma de decisiones de cada uno (¿o tal vez sea inversamente proporcional?). Me pregunto sobre qué asuntos reciben asesoramiento ‘directo’ nuestros jefes de Gobierno aunque, por el número de mentores, es de suponer que incluso la ubicación de la raya del cabello adquiera la dimensión de cuestión de Estado. Y, sí, también me pregunto por el número de asesores que tendrá cada ministro, cada secretario de Estado, cada director general…

La buena noticia es que con mimbres como estos -y quien dice mimbres dice asesores- usted (y yo) podríamos ser mañana presidentes del Gobierno. Aunque pensándolo bien, si esta es la buena noticia, ¿dónde están las malas?

Fuente: http://blogs.20minutos.es/con-reservas/2012/05/07/cuantos-asesores-necesita-un-presidente/

Imagen de portada tomada de google images

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6 comentarios sobre “¿Cuántos asesores necesita un presidente?

  1. yo trabajo en una Institución Pública donde hay tres centros de Enseñanza, pues el gerente tiene 3 asesores q. no se sabe lo q. hacen. Además de los tres directores de cada centro, de los tres jefes de secciones (la Económica,RRHH Técnica)cada jefe de estos tienen sus asesores. Para gestionar un Centro q. dispone de unos 400 alumnos, hay toda esa serie de chuposteros.

  2. Eso María, es cómo si a uno le eligen para trabajar en una fábrica, pongamos de Chocolate, y nada más empezar a trabajar, tiene que tener al lado, uno, que le dice cómo se hace la urdimbre, otro, donde estan las bobinas de hilo, otro, quien se ocupa de poner el hilo en las bobinas, otro, cómo se utiliza la máquina , otro, si hay algún peligro , y donde se le pede romper el hilo, otro, en que recipientes hay que ir dejando las bobinas, y otro dopnde está el labavo, por si se le ensucian las manos, y el último, donde coger la toalla para secarse, y el último, donde está la puerta, para irse a su casa. Y eso, todos los días. Entonces, que se meta a bombero, porque se supone, que a todo el que le ofrecen un trabajo de lo que sea, ya habrá hecho su aprendizaje, o un master, si es algo más complicado, aunque de vez en cxuando salga algo nuevo, y se lo tengan que explicar. Y un presidente de gobierno, tiene que tener, aprendida su obligación, y lo que sabe de todo lo concerniente alñ trabajo que va a desempeñar, aunque tenga que consultar de vez en cuando, con algún asesor”Agresor”cómo dice una persona a la que estimo Fiscal. Pero vi una película americana, de unas Elecciones, todos los “Agresores”, que le decían , hasta como tenía que peinarse. ¡¡Así, cualquiera!! Aunque los asesores de Aznar, y los de Rajoy y Aguirre, no son muy inteligentes, que digamos. Un abrazo.

  3. Esta es la fiel imagen del funcionamiento del gobierno y administración de este país. Incompetentes con asesores incompetentes tomando decisiones de propias incompetentes. El nepotismo elevado a su máxima expresión. Es la manera de repartirse la tarta de un dinero inexistente para el resto de los ciudadanos. Cuantos más recortes, más dinero para ellos. Lo digo de buenas tintas.

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