El poder del sentido común

Paco Bello Iniciativa Debate 26/5/2012

En este mundo con minorías cada vez más despiertas, admiro a muchas personas que trabajan, que luchan, que difunden, que exponen; que se exponen. Pero tengo un rinconcito del corazón guardado para tres contemporáneos. Y no sé bien el porqué, porque seguramente cabrían algunos más con el mismo compromiso infinito que ellos demuestran desde siempre. Pero el hecho es ese, y ellos son estos: Santiago Alba, Eduardo Galeano y Julio Anguita.

Seguro que me condiciona el egoísmo. Siempre es eso, intuyo, lo que hace que alguien merezca ser especial, destacable al resto.  Pero como decía Publio Terencio: “Homo sum, humani nihil a me alienum puto(Hombre soy; nada humano me es ajeno), o dicho en Román Paladino: vuestros defectos son los míos, porque somos la misma cosa. Así que no me preocupo demasiado por no ser siempre ecuánime (o quizá ni muchas veces).

En cualquier caso, me siento afortunado por admirar a aquellos que buscan el bien común, y con ello la felicidad de todos, la igualdad y la justicia.

No es tan complicado (o es que algunos somos, quizá tristemente, inmunes al condicionamiento), coincidir con el análisis de ciertos individuos, cuando lo que se hace es tomar distancia para observar con perspectiva qué nos rodea, y cuáles son los defectos generados por una dinámica descontrolada, sin gestión por parte de los verdaderos interesados (siempre que tomemos la cantidad como baremo).

Con estos señores, ya digo, coincido siempre que se tratan asuntos de carácter general. Y hoy quisiera saber cuántos más coincidís con las afirmaciones y apreciaciones que nos ofrece Julio Anguita en estos cortísimos 14 minutos vacíos de deudas y compromisos, y llenos de una integridad reconvertida en valor extinguible.

*Aprovecho para agradecer el INCONMENSURABLE trabajo que desde ATTAC se está haciendo en la difusión de lo verdaderamente importante.

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4 comentarios sobre “El poder del sentido común

  1. Creo que estamos en un mundo loco en el que nos vemos forzados a defender lo indefendible con tal de ser “coherentes” (yo diría “esclavos”) de nuestro partido, de nuestro escalafón social o laboral, de nuestra religión, o de nuestras siglas. ¡Sí a los principios y al sentido común! ¡No a las ideologías o creencias esclavizantes!
    Por eso es una auténtica gozada encontrar personas tan libres como esta monja: http://bit.ly/L8zgEc
    http://bit.ly/GEPZOf

  2. Magnífico, como siempre, Anguita. Incluso más claro y didáctico que nunca. Haría un perfecto Alexis Tsipras español si no fuera por su salud(?).

    Un pequeño detalle. Dice que no comprende cómo la gente sigue votando a los chorizos a pesar de conocerlos. Yo estoy seguro de que él si que sabe porqué. El poder de alienación de los medios de comunicación, casi todos en manos de la extrema derecha (me refiero al PP, no a los 4 idiotas que se manifiestan provocatívamente el día de fiesta futbolística de vascos y catalanes para ver si cae algo) es enorme. Seguro que él utilizó la frase como forma de expresión.

    (Joer, que quisquilloso que soy, ché)(Lo siento).

    ¡Qué bueno Anguita!, ¡Que viva Anguita!

    POR UNA NUEVA CONSTITUCIÓN, YA

  3. Siempre es un placer escuchar a Julio Anguita y no diré por obbio, que nos hacen falta muchos como el, o tantos otros que podríamos añadir, que sin ser tan conocidos, nos honran con su ejemplo, su constancia y a veces hasta con su paciencia, pero si que lo que es absolutamente necesario, es que su mensaje, llegue a ser conocido por la inmensa mayoría del pueblo; conocido y entendido claro, por que no basta con oir y asentir, es necesário ESCUCHAR y asimilar lo que dicen, interiorizar el mensaje, hacerlo nuestro, no por quien lo dice, si no por “QUE” dice, por que es de una trascendencia vital.

    Para mi lo importante, es cuando nos exhorta a no centrar nuestra atención, en las palabras o en los simbolos, si no en lo que significan. Si creemos que algo es bueno y está bien, no basta con decirlo, hay que asimilarlo, interiorizarlo, hacerlo NUESTRO, hacerlo parte de nuestra forma de ser, de nuestro comportamiento. Solo de esta forma, cambiando comportamientos, le damos verdadero valor a sus palabras y contribuiremos a hacer que la humanidad sea mejor. Una flor, no es solo bella por su aspecto, si no por que en su interior alberga una semilla.

    Gracias Paco, por traernos esos retazos de sabiduría, que nos hacen cada día un poco mejores seres humanos.

  4. Todo el que no dobla las rodillas es digno de admiración, lo comparto, y ya lo he dejado patente desde la primera línea del texto. Pero tan necesarios como ellos están aquellos que ponen una voz ordenada a tanto grito de desesperación, y ahí están los “ilustrados”, para eso tiene valor su cultura, que además tiene que ir acompañada de un indestructible y perseverante compromiso con la sociedad.

    Te agradezco que me incluyas, amigo (supongo que no puedes ser imparcial), pero si el mío fuera el caso, te diré que sí espero algo para mí, y creo que todo el que se ha comprometido con alguna causa lo espera. Si bien no siento satisfacción por dedicar mi tiempo a denunciar lo injusto, sí sentiría insatisfacción si no lo hiciera. Por tanto estoy logrando un efecto deseado; mitigar la sensación de impotencia.

    Podríamos entrar en cuestiones más complejas como la existencia del libre albedrío o la influencia del carácter, pero seguro que no era tu intención, así que te ahorraré el “tostón”.

    Un abrazo, Don Camilo.

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