Los economistas ortodoxos no tienen ni puta idea de lo que está pasando

723

No os perdáis este resumen de la intervención de Antoni Domènech en la presentación del libro de Juan Hernández Vigueras “El casino que nos gobierna”.

[iframe]<iframe width=”540″ height=”315″ src=”http://www.youtube.com/embed/sb6-AwkEsJ0″ frameborder=”0″ allowfullscreen></iframe>[/iframe]

Imagen de portada: google images

Comentar con Facebook ()

Comentar (8)

8 Comentarios

  1. El poder hipnótico del capitalismo es tal, que lleva a personas a viajar miles de Kms. y gastar todo lo que tienen en vanir al supuesto primer mundo a autoesclavizarse.
    Ya no es necesario ponerles grilletes ni darles de latigazos, vendrán solos y en tal cantidad que incluso habrá que pararles y no dejar que vengan tanto, que lo dejan todo perdido.
    Los empresarios pueden tener esclavos baratos y los nacionales tendrán que bajar sus espectativas,”Ya os lo dije viviais por encima de vuestras posibilidades”
    Sólo unos pocos un 2% o quizas un 3% lo conseguirán, bueno esa hipnosis lo han llamado “efecto llamada”. La remota posibilidad sigue ahí.

  2. No me quiero extender pero el asunto es el siguiente, el capitalismo hipnotiza a la gente haciendola creer que es muy bueno basándose en un quimera realizable pero dificilísima y que se acrecenta con el egoismo personal de cada individuo.
    En definitiva es el cuento de la lechera.
    El ejemplo más gráfico y comprensible es el de la lotería.
    Todos y cuando digo todos es todos, jugamos a la loteria de vez en cuando, sabemos que no nos va a tocar la estádictica dice que a lo mejor tenemos una posbilidad entre un millón de que nos toque a lo largo de nuestra vida jugando todos los días, pero puede tocar y la posibilidad está ahí.Pero soñar es libre y todos soñamos que jugando nos vamos a hacer ricos, pero el único que gana es el Estado.
    El capitalismo en esencia es eso, un espejismo con una remotísima posibilidad de que seamos poderosos, pero ¿y si llega?, nosotros mandando con coches de lujo, puteando a otras personas, todo para nosotros solos.
    Esto explica que la gente no se subleve, están esperando a que ese momento llegue, saben en lo más profundo que nunca llegará, pero la posibilidad existe “el sueño americano” y es sólo eso un sueño. Con el sistema sólo pueden ser ricos unos pocos pero eso es lo atractivo.
    Hay personas que mateaian para tener esa posibilidad incluso mueren en el intento. Pero eso es en esencia el capitalismo y el poder lo usa para callar a los pobres ¿ignorantes? no soñadores. La culpa es vuestra viviais por encima de vuestra posibilidades y nosotros necesitamos que la gente tenga cada vez menos posibilidades.

  3. Estimados Pinheiro y Paco, reconozco que mi entrada ha sido medio destemplada. Pido disculpas si he ofendido a alguien. Pero como justificación puedo decir que me impulsa quizás la frustración que me provoca escuchar día sí y otro tambien a gente, “de nuestro lado”, con visiones ideológicas globales similares, que hablan muchas veces por hablar o por extremismo provocando con ello resultados peores a los buscados, quizás sea por que soy más anarquista y para nada comunista, ya que creo que este es la misma trampa que el capitalismo, y que ambos son la cara de la misma moneda, para que discutamos sin sentido entre ambas visiones.

    Un filósofo y abogado, que obre de buena fe y con sentido común, no puede largar lo siguiente (y copio)

    Un Estado puede endeudarse ilimitadamente

    Esa sóla afirmación, más allá de las teorías de Lerner y de Keynes, lo considero una temeridad, además de una falsedad.

    Pone como condición la soberanía monetaria y que esté de acuerdo con los objetivos políticos que se proponga el Estado.

    Si analizamos cada parte del discurso creo, que más allá de opiniones personales y visiones ideológicas, compartireis mis afirmaciones.

    Nadie, ni un Estado, ni una persona puede endeudarse ilimitadamente. Inclusive en una economía donde no exista el interés, cosa que Lerner no planteaba.

    El truco que quieren dejar entrever es que el Estado tiene dos herramientas. Aumenta los impuestos y emite dinero. Que es lo que dice el panelista que no puede hacer un pater familia. En definitiva, ambas estrategias son similares, sacarle el dinero del bolsillo a la gente, a los ciudadanos, a nosotros, a todos nosotros. (bien por impuesto, por inflación o señoraje)

    Esto tiene mucho que ver con una visión marxista del estado donde se pierde la identidad y el sentido de pertenencia. Donde el estado es un ente suprahumano. Es el estado y nosotros, sin darse cuenta de que el estado somos nosotros y si lo separamos quedamos en manos de algunos de nosotros que se adueñan del estado.

    Mi visión es que me da lo mismo que me domine y controle los mercados o un politburó, estamos jodidos igual.

    Pero el caso tiene más miga, ya que esa visión desconoce la verdad del negocio monetario o la ignora, como siempre ha hecho marx.

    Ya lo dijo uno de los rothschild, si me dejan emitir dinero, no me importa quien haga las leyes.

    En el link http://es.wikipedia.org/wiki/Finanza_funcional se pone;

    el que un gobierno practique el laissez-faire es equivalente a conducir un auto sin volante

    el problema no es el laissez-faire, el problema es el laissez-passer.

    Esa es la falta de volante, dejar pasar cualquier cosa, donde la libertad y el libre albedrío se convierte en libertinaje.

    Y así nos tienen, saltando del sartén al fuego. Si hay libertinaje, viene la oleada de control estatal de todo. Cuando nos cansan de los abusos del poder, pasamos al libertinaje. Y mientras tanto cada vez más esclavos y súbditos de 4 vivos.

    No dudo de que este hombre tenga buenas intenciones, sólo digo que está diciendo algo que no se pensó verdaderamente y que ha comprado ideológicamente.

    Yo pregunto, Pinheiro y Paco; a uds les gustaría vivir en una sociedad donde un grupo de personas que se constituyen en el estado provocan que cada día mi dinero valga menos, las cosas cada vez valgan más y cada día deba pagar más impuestos? (cualquier parecido con la realidad no es ficción)

    Y si opinan diferente, hablamos de que ese escenario no sea el resultado de la premisa de este buen señor.

    El verdadero problema es el sistema monetario, y uno de sus mayores problemas es el monopolio en la emisión.
    Se las disputan entre el estado y los bancos. Los marxistas quieren que el estado tenga todo el monopolio, y los bancos lo quieren tener ellos.

    Prregunto; y nosotros donde entramos?

    el que domine la emisión tendrá el poder. Yo quiero la libertad en la emisión, es la verdadera libertad y la verdadera democracia. Pero eso no entra en estos breves comentarios.

    Saludos

    • No es necesario que te disculpes, Óscar. Pero sabes que entre estas paredes virtuales siempre esperamos lo que no encontramos fuera: argumentos.

      ¿Por qué no puede un Estado endeudarse ilimitadamente, si es él mismo el emisor de su moneda? Siempre contando (eso es cierto) con la dependencia exterior particular, pero cuestiones coyunturales y de fronteras al margen, la afirmación es (siendo una exageración) válida. En cualquier caso Antoni quería mostrar la diferencia entre un Estado y una familia, y lo hace con hechos incontestables.

      Yo no creo que ambas estrategias sean comparables, e incluso no veo la necesidad de aumentar impuestos a las mayorías (quizá al revés, y de hecho Antoni no especifica). Pero sin duda los impuestos me parecen el único medio sensato de regular una economía siempre que su aplicación sea efectivamente progresiva.

      Ni mercados ni politburó, ¿qué tal gobierno? sin más. ¿Por qué deben ser una cosa o la otra?. Existe algo llamado democracia, que en esencia y bien regulada cumpliría con las expectativas de casi toda la población. Pero aunque hay sistemas de positiva adopción, no hace falta poner nombre y etiquetas: protección social, equidad, igualdad de oportunidades, control de las instituciones por parte del pueblo (porque son nuestras), separación real de poderes, cauces de participación democráticos sencillos y bien definidos, economía sostenible, y libertad (aquella que acaba donde empieza la de otro).

      Marx era un teórico científico, y por tanto no tenía que incluir en la ecuación las variables que competían a la población (las de carácter humano). En cualquier caso, sí lo hizo a nivel filosófico.

      No es que nos tengan pasando de la sartén al fuego, es que cuando nos libramos de unos lo sustituyen otros portando banderas de conveniencia. Regulación, hay que regular la convivencia, y habría que establecer límites muy claros para que no se volviera a repetir. Es tan sencillo como limitar por Ley la ambición tanto de dinero como de poder. No podremos librarnos de los egoístas, pero podemos evitar que puedan afectar al resto.

      Y amigo Óscar, entre las dos opciones que dejas, nosotros sin duda entramos en la del Estado, que no tiene el porqué convertirse en un coto privado para familiares y amigos. El Estado somos todos, o debiéramos serlo.

      Para que lo veas más claro: si el emisor es el Estado existen posibilidades de que también tú decidas. Si el emisor es un particular, jamás podrás ejercer derecho alguno sobre esa emisión, que por otro lado no tiene ningún sentido ceder al sector privado.

      Hablando de sartenes, si no la cogemos nosotros por el mango, todo lo que discutamos y propongamos es en balde.

      Un abrazo.

  4. Oscar… ¿en qué te basas para decir que las afirmaciones vertidas por Antoni Domenech son falsas? Mientras no argumentes tum con razonamientos creíbles va a resultar que lo ´ñunico faltso que ha aparecido por aqui eres tu… Esas formas de despreciar a quien busca de una manera inequivocamente clara expresar su ideas son propias de la intolerancia… Así que espero leerte y sino, pues ya sabemos de parte de quien vienes…

  5. Los economistas ortodoxos no tienen ni puta idea, pero este hombre parece que tampoco.

    Sus afirmaciones además de falsas, provocan más daño que si no las dijera.

DEJA UNA RESPUESTA

Please enter your comment!
Please enter your name here