Crisis de percepción y valores

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Paco Bello Iniciativa Debate 23/6/2012

Ya lo he dicho en alguna ocasión: no es cierto que exista algún tipo de problema económico real, aunque es evidente que estamos sufriendo el resultado de una estafa de dimensiones desconocidas. Pero aunque nos cueste creerlo, no es una crisis tal como nos la quieren vender, fruto de los ciclos de la economía y de las prácticas insensatas del sector financiero (que sí las hubo, pero es un error calificarlas de insensatas) o del estallido de la burbuja inmobiliaria (que sí existió como tal). Esta denominada “crisis”, no deja de ser la mejor excusa para fortalecer la posición de ciertos grupos de poder al tiempo que se acaba con la posibilidad de evolucionar hacia otro tipo de estructuras sociales más justas, lógicas, solidarias y equitativas.

Estamos ya (aunque se intuía desde hace mucho) en el punto de no retorno. La red de instituciones y mecanismos de control social de la élite se ha mostrado infranqueable y precisa, hasta el punto de lograr que los damnificados no sean capaces de pensar, y con esto ya ni hablamos de actuar o rebelarse.

Cuando sostengo que ya no es posible enderezar el curso de esta carrera hacia la pesadilla, no es porque crea que no es técnica o materialmente posible, porque sí que lo es, y además de forma casi inmediata si hubiera voluntad de hacerlo. No es eso. Lo que me hace saber que no será posible es sondear la opinión de mis conciudadanos, leer sus comentarios en los medios tradicionales, y escuchar sus pareceres cuando tengo ocasión.

Los gobiernos son capaces, por medio de sus portavoces y sin esbozar una sonrisa (hay que reconocerles el mérito), de pedir sacrificios a la población, y que encima esta población asuma el reto como algo sensato, o que incluso lo justifique (algo que puede conducir a la depresión). Esto es para echarse a temblar. Uno no sabe si salir a la calle a gritarles lo imbéciles que son, cortarse las venas o dejárselas largas.

¿Cómo que nos piden sacrificios? Primera mentira; no los piden, los imponen, porque para pedirlos habría que haber hecho uso de una herramienta tan democrática y sencilla como el referéndum, máxime si esos sacrificios se imponen incumpliendo programas electorales. Pero no queda aquí la cosa… imponen sacrificios, sí, pero solo a una capa de la población: la más vulnerable.

Lo han tocado todo: pensiones, educación, sanidad, impuestos directos e indirectos, derechos civiles y laborales… y todo para rescatar bancos privados propiedad de capitales y accionariado de las grandes fortunas. De esas mismas fortunas que poseen el 80% de la riqueza del país, y que lo mismo participan en entidades de las denominadas “españolas” (hay que joderse con los patriotismos de escaparate), que en aquellas denominadas “alemanas”, cuestión de multiculturalismo ¿no? Pero como jamás nos documentamos, y ellos lo saben, utilizan la repugnante (por todo el fondo que implica) excusa de que se hace para salvaguardar los intereses de los pequeños ahorradores.

Supongamos que esto es cierto en parte (que no lo es). En cualquier caso, si la situación exigiera hacer sacrificios, ¿dónde están los sacrificios de los poderosos? Ni están ni se les espera. Tanto es así que el mercado de artículos de lujo ha crecido un 20% los últimos dos años.

Pero es que este es un problema histórico. Nos han hecho adictos al derecho de los ricos, probablemente aprovechando un inconsciente colectivo que alberga la esperanza velada (e impulsada) de que algún día podemos estar a ese lado de la trinchera, o por la defensa de un extraño concepto de libertad absolutamente infundado e insensato, y somos así nosotros mismos los que defendemos sus derechos. Asumimos que se pueda dejar a cientos de miles de familias en la calle, que no se proteja a quien se ha quedado sin empleo, que se reduzca la ya exigua pensión de millones de personas, que no se ponga remedio a la sangría que está suponiendo el cierre de pequeñas y medianas empresas, y tantas otras barbaridades, y sin embargo no exigimos, y en ocasiones ni nos planteamos que quien más tiene y menos sufre esta situación, aporte proporcionalmente ese tan “necesario” sacrificio, no ya en la medida de sus posibilidades, sino siquiera mínimamente.

A todo esto, qué entrañables son aquellos “ilustrados” que valoran el riesgo de “molestar” a las grandes fortunas y emporios, no vaya a ser que les dé por irse del país… es tragicómico lo poco que conocen a esta gente y lo menos que son conscientes del mínimo impacto que estas grandes empresas tienen en la economía real del país (sí en el PIB, pero eso no tiene nada que ver con el bienestar, o con las economías domésticas). Su volumen económico es inmenso, y pese a ello no aportan prácticamente nada a las arcas y solo ofrecen menos de un 20% del mercado laboral. Una mínima digresión, aunque relacionada: nuestro Príncipe, Felipe VI “el abnegado”, se ha felicitado en una conferencia en Harvard, denominada “España: una nación americana”, de lo próximos que estamos a ser salarialmente competitivos ¿Qué simpático nuestro caro y Real efebo, verdad?

En medio de este panorama, España sigue siendo el país de la UE con el mayor esfuerzo fiscal sobre las clases trabajadoras, y el más amigable, casi auténtico paraíso, para las rentas de capital ¿cómo es que aceptamos esto? ¿Cómo es que hemos aceptado la destrucción del Estado del Medioestar que nos habíamos dado sin forzar el sacrificio equitativo de todas las capas sociales?

Hay cosas que uno no logra entender por mayor esfuerzo que haga. ¿En una sociedad en la que hay ricos y pobres por el propio hecho de ser sociedad, y de haber aceptado tácitamente como válido un contrato social, debemos aceptar que haya quien pasa hambre y quien derrocha o acumula riqueza sin sentido? Pues yo ¡no lo acepto! Para mí esto es demencial, como es demencial que haya quien se crea lo de las tasas “verdes” en los carburantes y energía (recaudación que acabará en los bolsillos de los de siempre), o celebre la imposición del conocido como “céntimo sanitario” (que nunca es un céntimo), o como que exista quien se felicite por las subidas de impuestos al tabaco o alcohol (por mala prensa que tengan ambos productos), porque esos incrementos van unidos a otros que nunca se comentan. Es demencial que aceptemos incrementos impositivos que afectan al pobre y que repercutan en productos y servicios de primera necesidad y no exijamos tasas también para otros sectores que ofrecen mucho menos empleo: perfumes exclusivos, joyas, confección textil de lujo, delicatessen’s varias, vehículos de alta gama, vivienda de alto standing, y todo aquello que solo está al alcance de unos pocos. ¿No nos parece injusto que se grave igual un vehículo utilitario de esos de necesidad, que un monstruo devora-gasolina de lujo?

Hablemos de los impuestos indirectos y especiales y de la diferente repercusión que tienen en diferentes rentas, y de cómo nos retrata esa “asunción sin conmoción” como sociedad.

En este país hay algo menos de un 10% de la población activa con ingresos laborales brutos superiores a los 38.000 € anuales, y menos de un 0,2% con ingresos superiores a los 100.000 euros. Pero el salario más habitual (el que más personas perciben, o lo que se conoce como salario mediano), es de 15.500€, poco más de 1.000€ netos mensuales (y aún habrá quien diga que esos son afortunados). La pensión media ronda los 700 euros. En cualquier caso, como se dice comúnmente, tener un salario es cosa de pobres, porque los verdaderos ricos no tienen salario, o si lo cobran es algo testimonial dentro del grueso de sus ingresos.

Dicho esto, y teniendo claro que los principales causantes (que no los responsables) de la crisis son aquellos que no necesitan cobrar un salario, resulta que la presión fiscal recae precisamente en aquellos que no han participado en la orgía del capital. Cuando se aplica un aumento del porcentaje del IVA, o en el impuesto a la energía, el agua, el IBI, etc. el damnificado es siempre el mismo. Porque no es igual pagar un poco más para una economía personal que ya hace aguas sin incrementos impositivos, que para una en la que el dinero es un mero apunte contable que hacer aumentar.

Pues bien, existe una parte de la población a la que cuando se le anuncian estas subidas, las acepta y “comprende” (mejor no califico y me callo), bien porque se las disfracen de necesidad, o bien porque se las vistan de ecologismo u otra excusa parecida. Muy poca gente dice: “primero a por el que más tenga”, porque somos muy comprensivos; tanto, que nos da igual que haya quien pase hambre y/o necesidades, mientras otros viven en su burbuja de glamour y erótica del poder, estando en el mismo lugar, y quizá hasta ocasionalmente en la misma sala que el desgraciado que malvive.

Lo peor y más preocupante (porque si hay un responsable no es el que se aprovecha, sino el que dicta la Ley y regula la posibilidad de las desigualdades) es que es todo el arco político actual el que calla y/o se suma a este tipo de iniciativas de recortes e impuestos para pobres: desde IU hasta la ultraderecha económica del PPSOE, cada cual en su medida y guardando un discurso conveniente.

Repito lo que tantas veces he dicho: encontrar un político decente (3ª acepción) y honrado, es casi tan complicado como encontrar un ciudadano con luces.

Los primeros por no predicar con el ejemplo, y ponerse al nivel de precariedad general de los administrados a los que exigen sacrificios (me enferma que esto haya que mencionarlo). Y conste que esto no es ir de Vicente Ferrer por la vida, ni mucho menos. Debiera ser lo natural, no solo por estética sino por convicción, pues al margen de la hipocresía que supone ir de izquierdistas por la vida cobrando 6.000 euros al mes del erario público mientras tus votantes las pasan putas, es que es muy complicado entender la situación ajena entre mármol, lujo y desahogo.

Los segundos por no haberles arrinconado y por vivir cerca de un satélite de Saturno. Por ser tan “comprensivos”, y por haber perdido el espíritu crítico en alguna alcantarilla próxima a un estadio de fútbol o a la sede de un partido, frente a un comercio chic, o mientras sentados hacen cuentas sobre la mesa de la cocina para obrar el milagro de llegar a fin de mes.

Podría seguir desgranando el estado de este estercolero, pero se haría insufrible tanto por el contenido como por la extensión. Así que resumiré.

¿Está todo perdido? Probablemente. ¿Debemos dejarnos llevar por las circunstancias? En absoluto.

Una cosa es lo que dicta el análisis y otra muy diferente el resultado de incógnitas imposibles de despejar con precisión absoluta, y sin duda, entre estas está el impredecible comportamiento humano cuando se le lleva al límite, y el cálculo de la masa crítica que hasta en física nuclear es solo aproximable.

Se nos presenta una oportunidad única. Julio Anguita ha propuesto crear un frente común, con un objetivo sencillo y definido. Y aunque quizá lo razonable no sea esperar que alguien impulse algo que debiera ser obvio, así funciona nuestro mundo actual.

No será fácil, porque somos pocas las personas conscientes de la gravedad del momento, y porque esta iniciativa sufrirá el ataque incluso de presuntos afines (ya he leído a alguno, y les debería dar vergüenza). Pero debemos tener algo claro: todos los partidos políticos están prostituidos, y por buenas que sean las bases, el funcionamiento estatutario, informativo y de convivencia en los órganos directivos, impiden el normal desarrollo de alternativas internas. Por tanto, olvidémonos de ellos. La lucha está fuera de la institucionalidad mientras exista una mínima oportunidad. Si de aquí a tres años, la única opción sigue siendo apostar por el menos malo, habrá que hacerlo. Pero intentemos con todas nuestras fuerzas cambiar el rumbo de colisión, porque lo que ya tenemos asegurado es el choque, y de nosotros dependerá la gravedad del mismo. ¿Os sumáis a una revolución de las conciencias?

Nos vemos en la trinchera.

Imagen de portada: google images

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20 Comentarios

  1. Quería decirle que puede enlazar desde aquí mismo IDebate, en la portada tienes la propuesta de Anguita. Es muy ilusionante.

  2. No comentaré nada porque todo está dicho, aunque los de la raza política no nos escuchen, pero os adjunto un comunicado del Infierno que seguro os deleitará:

    Se encuentran, Rajoy, Merkel y la reina de Inglaterra en el infierno…

    Merkel pide al diablo permiso para hacer una llamada a Alemania, para saber cómo estaba el país después de su partida.

    El diablo le concedió la llamada y habló durante 2 minutos. Al colgar, el diablo le dijo que el coste de la llamada eran 3 millones de euros, y Merkel le pagó.

    Al enterarse de esto, la reina de Inglaterra quiso hacer lo mismo y llamó a Inglaterra durante 5 minutos. El diablo le pasó una cuenta de 10 millones de libras.

    Rajoy también sintió ganas de llamar a España para ver cómo estaba el país, y habló durante 3 horas. Cuando colgó, el diablo le dijo que eran 25 céntimos de Euro.

    Marianico se quedó atónito, pues había visto el coste de las llamadas de los demás, así que le preguntó por qué era tan barato llamar a España…

    Y el diablo le respondió:

    – Mira, barbas, con la cantidad de parados, las huelgas, los recortes en los hospitales públicos, los problemas educativos, la prima de riesgo, la Gurtel, la ETA, la inmigración, la falta de justicia, la impunidad y corrupción política, la inseguridad ciudadana, el desgobierno, Camps, las manipulaciones, las mentiras, los incendios, la Bolsa , Bankia, los – chascarrillos de Esperanza Aguirre, los problemas de vivienda, las Sorayas, Gallardón, Aznar desde las FAES, las aventuras del Rey y el “listo” de Urdangarín,
    España es un infierno…

    …¡Y de infierno a infierno la llamada es LOCAL!

    PD: Tu obligación moral es difundir éste mensaje al menos a 10 personas, si no lo haces en los próximos 5 minutos, en algún momento del resto del día una cigüeña enviada por Rouco Varela y Martínez Sistach te cagará en la cabeza.

  3. Es curioso: llevaba unos días sin entrar en el blog, y precisamente hoy me rondaba por la cabeza de forma insistente el concepto de “crisis” y la mentira global (debe de ser lo de la globalización) en que estamos sumergidos. Porque si es cierto que nos han inundado hasta ahogarnos, no lo es menos nuestra pasividad al no intentar siquiera dar unas brazadas para salir a flote.
    Y es que Paco, tan solo con el primer párrafo, define la situación con una precisión y contundencia brillantes. Tras esto, el resto del artículo son ya solo adornos para tratar de explicar lo que se explica por sí mismo.
    Extraigo del diccionario un par de definiciones de la palabra “crisis”:
    1) “Período de manifestación aguda de una afección”. Y es que, en efecto, nuestra Sociedad está enferma terminal, de enfermedad provocada por otros enfermos sin escrúpulos ni conciencia, con el parabién de una masa sufriente y masoquista que con su pasividad alimentan esas células cancerígenas que se nutren de ella engordando sin límite. Os recomiendo aquella espléndida metáfora de “HOM”, escrita y dibujada por el gran Carlos Giménez.
    2) “Momento decisivo y peligroso en la evolución de las cosas”. En efecto, parece que es el momento decisivo en que los poderes fácticos han decidido cosechar apropiándose de todo lo que la Sociedad ha ido creando con esfuerzo durante tantos años.
    Comparto totalmente el análisis y la indignación de Paco. Hay salida, pero con un cambio radical del paradigma en que nos encontramos inmersos. Y utilizo el término “radical” muy consciente de lo denostado que ha sido desde el Poder, precisamente por la preocupación que el mismo le provoca. Porque “radical” no significa solo “intransigente” -que a estas alturas debiéramos serlo en determinados aspectos- sino “lo relativo a la raíz”.
    Es tiempo pues de ir a la raíz de las cosas, incluso a pesar nuestro -porque debemos admitir que nos hemos acostumbrado a este bienestar relativo y temporal, como los cerdo que son engordados hasta el momento de ser llevados al matadero- y conscientes de que dejaremos muchas ramas secas en el camino.
    Nuestro maestro Anguita nos aporta lo mejor de sí: las ideas que parecen faltarnos, y su ejemplo de vida. Y otra vez a vueltas con frases célebres: “Hay hombres que luchan un día, y son buenos… etc.”. Don Julio es de los que luchan toda la vida y por ello, muy a su pesar, imprescindible.

    • Ya sabes, Jomanel, que a nosotros nos toca explicarlo todo. Un presidente del gobierno se puede permitir decir que los recortes son “necesarios” sin dar más explicaciones. En los telediarios pueden hablar de “nuestros” bancos, sin argumentar el porqué de esa propiedad. Pero ¡ay, amigo! como se nos ocurra a nosotros dejar de documentar o justificar aquello que afirmamos…

      Es lo de siempre.

      Un abrazo, y gracias.

  4. Querido Paco: Todo lo que dices es cierto, sin discusión de ninguna clase. No voy a Repetir, lo que hemos dicho tantas y tantas veces. Nada más que sepas, que estoy con vosotros, y si no puedo por edad, participar en Marchas, ni pacíficas ni agresivas, desde aquí, mi palabra es vuestra, Todo lo que haya que decir, yo, no me abstendré de decirlo.Confío en tí, y en tu buen juicio, cómo en otro tiempo, confié, en mi hijo,al que te comparo muchas veces. Esto que nos pasa no es nuevo; siempre fue así, solo que ahora, a fuerza de mentiras abusos y robos, esto se agranda, hasta la asfixia, sobre todo para los que no contamos con bienes materiales propios, para enfrentarnos a esta masacre colectiva, que están efectuando, sin ningún dolor de corazón. Pero si sabes la canción de CAMBALACHE, la situación es la misma, sólo que dicha en tango.A mi no me cabe en la cabeza, que unos señores (O lo que sean) se han empeñado en reducirnos a la nada, mientras ellos roban, estafan, no se aprietan el cinturón, cómo nos exigen a los que no tenemos nada, no se quitan un buen pellizco de sus innumerables pagas, y viven a lo grande, Hay que decir algo, y hacer algo, antes de que bajo sus botas, seamos una pulpa irreconocible, y el mundo, un basurero sin posibilidad de arreglo.Ójala paguen al 3000 por 100, todo el daño que estan haciendo, a todas las etnias, y a la Humanidad entera.¡¡Bravo por tí, Paco, y por todos los amigos de veras, de la página. Besos. Aurora.

  5. La verdad es que quiero creerme que si podremos, aunque con dificultades y a medio/largo plazo, pero yo también sé como piensa la población, me és difícil encontrar gente, que aunque poca sepa que és una farsa lo que están haciendo, pero lo aceptan porque “¿y qué podemos hacer nosostros?. Ya pasará”. Hay muy poca gente implicada y costará moverlos.

    Pero como mínimo lo hemos de intentar, claro que si lo intentamos sin creernos que podremos mal vamos. Si cuesta mover a la población ya no digo totalmente inconsciente del porqué esta situación, sino a los que ya son conscientes, éste estado de inseguridad no ayudará. Pero claro, tampoco podemos mentirnos a nosotros mismos.

    A ver como se va desarrollando el proyecto.

    • Querida Asun, ¿tú crees que si yo realmente pensara que está todo definitivamente perdido seguiría dedicando mi tiempo a esto?

      Es un estirón de orejas, no a los que ya sabemos cómo está todo y además estamos dispuestos a movernos, no. Es a muchos que aunque lo saben, se creen demasiado importantes como para sumar su cuerpo a una manifestación, donde no brillarán, o demasiado egoístas (y otra vez importantes), tanto, que creen que son los demás los que deben hacer el esfuerzo por ellos y sus hijos y nietos. “Ya irán los que tengan que ir”.

      Te digo la verdad. No sé si estoy esperanzado o no, pero creo que si hay una oportunidad es esta junto a Julio.

      Pero dejar de pelear por la justicia, ¡jamás! Y esto lo compartirá todo el que se quiera un poco.

      Un abrazo, Asun. Y ya sabes… leas lo que leas que escribo, no es porque me rinda. A veces es por soltar lastre, y otras por ponérselo a otros.

      • Gracias Paco. Algo intuia yo en tu discurso de lo que dices, pero ya lo tengo aclarado. Gracias

        Necesito saber que tú Paco estás entusiasmado. Aunque en couching tendria que decir si yo estoy los que te rodean estarán, pero yo digo si tú Paco estás entusiasmado, yo estoy.

      • Pues, Asun.. tanto como entusiasmado; de momento no. Pero este movimiento tiene posibilidades de hacerlo, de entusiasmarme.

        No es importante que yo me entusiasme, porque es obvio que yo soy uno más. A mí me importa que lo hagan los demás, y también quiero saber si tú lo estás.

        En cualquier caso, cuando de verdad lo esté, no lo ocultaré. Creo que es muy importante que no nos callemos nada, y que no tengamos miedo a equivocarnos. En esta amalgama de muchos “yoes”, tenemos que aprender a serlo de verdad, sin vergüenza y sin esperar la aprobación de nadie, pero valorando todo lo posible.

        Gracias por la confianza que depositas en mí. Yo solo soy un “protestón”, pero si eso te vale, me siento más que satisfecho.

        Un fuerte abrazo.

  6. Hace un tiempo hubo un anuncio de “Vertis” que quitaron rápido, con una canción que decía más o menos:

    “Miralos que guapos y que tiernos,
    no saben que han estado muertos,
    van, siempre por detras,
    siempre en el redil,
    almas de cordero lechal…”

  7. Jo, Paco Bello, que resumen magnifico de la situación.
    Como bien dices puede que esté todo perdido porque ya no sé que más tienen que hacernos para que la gente GRITE.
    La población, a las votaciones me remito, somos un rebaño de cordero lechal. ¿Que hace falta para traernos al redil?,
    ¿a quíén sigue el rebaño?
    Lo que pondré a continuación te va a parecer muy heavy pero yo lo veo ansi.

    Necesitamos a:
    Belen Esteban, que diga en su programa que hasta aquí hemos llegao, que es hora de parar.
    Pablo Motos que diga a los crios que hasta aqui hemos llegado y es hora de parar.
    El Gran Wuayoming, Punset activaneuronas,Casillas,Messi
    la roja, Jorge Javier Vazquez, y todos y cada uno de esos artistas de la ceja o no, que son los que influyen directamente en la opinión del personal.
    Mientras por la caja tonta no nos convoquen a hacer, lo que hace años deberíamos haber hecho, SUBLEVARNOS, estaremos perdidos. No esperes que en las hurnas sin más, la gente vaya a cambiar nada, ese sistema lo manejan ellos.
    Sigue ahí, a ver si alguíen te oye. y gracias.

    • Ja ja ja, no me parece nada heavy. Estas figuras mediáticas tienen el poder de alienación que los medios les han concedido, y es inmenso.

      No importa que la tal Belén no sepa hacer la “o” con un canuto, porque mañana te puede concentrar a 100.000 personas en Madrid, claro que sí. Pero no cuentes con ellos, sin sus medios no son nada, y sus medios son propiedad de aquellos que no quieren que nada cambie.

      Ya veremos si al propio Anguita le dan un espacio en TV ahora que ya tiene un plan, un proyecto. ¿Apostamos a que si lo hacen será en horario de mínima audiencia o tan breve que será confuso?

      Pero no tenemos que contar con ellos. Contemos con nosotros, que nuestro potencial es equivalente a la seguridad que tengamos en cada uno de nosotros.

      Un abrazo.

      • Pero cual es el plan o el proyecto, del que es “referente” Julio Anguita, yo lo más que he podido saber es que hay algo que denominan “Colectivo Prometeo” pero aunque lo he intentado por activa y por pasivo, no me entero.
        Podéis indicarme a donde me puedo dirigir, Página, Web, o periódico digital. Aunque no sea visible con mi mensaje va mi dirección electrónica, pues yo autoriza a quien me quiera informar que usa esa dirección.

      • Quiero contestar a Serafín. En la Radio Nacional de ayer, en la sección de Juan Ramón Lucas “En días como hoy”, éste le hace una entrevista a Julio Anguita sobre ese tema. Puedes encontrarla en Radio a la Carta. Te la recomiendo.

        Un saludo.

        POR UNA NUEVA CONSTITUCIÓN, YA

  8. Amigo, es bueno saber con quién se cuenta, y también con quién no se cuenta. A estos últimos hay que dejarlos al margen, prescindir de ellos y seguir adelante sin vacilaciones.
    Bien clara está la “hoja de ruta”, que se dice ahora, trazada por Julio Anguita. Si, además, tenemos su compromiso de colaboración, creemos que deben empezar a temblar esos parásitos cuya única ocupación ha sido dedicarse a fabricar estructuras para proteger sus chiringuitos.
    El pueblo ya está harto de las pretensiones de los sinvergüenzas y, más aún, de la protección que reciben de quienes se supone que están para mirar por los intereses de los más débiles.
    Si aceptamos el trazado hecho por el Sr. Anguita, lo apoyamos y nos preparamos a colaborar con la gran mayoría unida, el tsunami no habrá resistencia que lo frene.
    Se empezará de cero; y será el pueblo soberano quien decida las reglas en lo sucesivo.
    Hemos de tener esto muy claro; empezando a sumar apoyos y trabajo. No podemos permanecer estáticos y resignados a sufrir de impotencia. Tenemos toda la fuerza del mundo; nada ni nadie es más fuerte que un país que se empeña, unido, en conseguir sus objetivos. La Historia está llena de ejemplos grandiosos que colman de orgullo a los pueblos.

    UNIDOS Y ADELANTE, PUES!!!!

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