Movimientos extraños

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Paco Bello Iniciativa Debate 24/7/2012

No sé si será porque cuentan con un potente aparato propagandístico, porque están muy bien coordinados, o si su éxito se debe a que ése es el mensaje que mucha gente quiere recibir, pero no dejan de llegarme soflamas, arengas y “reflexiones” que antes parecen salidas de un culo que de una cabeza. Lo malo es que para alguien poco acostumbrado a analizar con una mínima base crítica (que es el deporte nacional), pueden resultar más que libelos (que es lo que son), auténticos axiomas o conclusiones incontestables.

Es empezar a leerlos y percibir olor a naftalina y descomposición orgánica. En otros, incluso el hedor se simultanea con un magenta-out muy desagradable. Y es que ya se sabe que:, donde no se piensa, salta el fascista y el oportunista (Cervantes casi dixit).

Ayer recibí una convocatoria de manifestación para el día 25 de septiembre (aclarar que entre varias sí hay una buena) y otra para el 27 de julio. Una empieza despreciando la II República y a los comunistas, y la otra pidiendo el desmantelamiento de las autonomías. Es obvio que no saben a quién o quiénes envían estos mensajes. La primera me hizo reír, porque es muy vulgar, y tiene el sello inconfundible de los melancólicos. La segunda no me hace puñetera gracia, porque esto que proponen parece ser compartido por una gran parte de la población.

Aclaro antes de continuar que grosso modo y vocacionalmente, como ideal, no creo en algo tan abstracto y sociológicamente ambiguo como los nacionalismos: en ninguno, empezando por el español. Pero sí creo y con más seguridad que en cualquier otra cosa, en el derecho a decidir. Creo también en la colaboración y en la solidaridad, y en los acuerdos; pero no creo en las banderas, excepto que puntualmente signifiquen mucho más que delimitar unas fronteras que beneficien a una minoría como siempre ha ocurrido. Fronteras que deberían dejar de existir el día en que nos hagamos adultos como especie. Dicho esto, y bajando al planeta Tierra, hay quienes tienen todo el derecho del mundo a sentirse parte de algo común, sin imponerlo a los demás. Y hoy más que nunca, por conveniencia, sería deseable vivir en un mundo de pequeñas soberanías donde sea más sencillo controlar (por proximidad física) al poder político, que es siempre el responsable de lo que acontezca, pues a ellos se les encomienda regular, determinar y legislar para evitar abusos y armonizar así el modelo de convivencia.

El asunto es que hay por ahí quien representa la antítesis de aquel absurdo “café para todos”, y pretende volver al “ni café ni hostias”. Intransigentes populistas disfrazados de demócratas que apuestan por recentralizar con la excusa de la crisis, obviando no solo el derecho de autodeterminación de los pueblos, sino queriéndoles despojar de la poca autonomía que lograron, y que fue impuesta incluso a quien no la quería. Solo nos falta que pidan clonar al bombero torero. También se está moviendo mucho aquello de reducir el número de representantes políticos. Y esto estaría bien si fuera porque nos dotáramos de herramientas democráticas para que el ciudadano asumiera el papel que se le ha negado como parte del engranaje sociopolítico. Pero la intención no es esa, sino restar poder a los grupos minoritarios, y fortalecer a los de siempre, otra vez con la excusa de la crisis. Y hay que decir que, si bien es cierto que el coste de nuestros representantes (hoy es a lo único que podemos aspirar), es muy alto; existen fórmulas muy sencillas, básicas, para no reducir la presunta pluralidad pero sí el importe para mantenerla: adecuar sus salarios (complementos incluidos) a la situación de recesión.

Lo peor no es esto. Es paradójico, o quizá no tanto porque los grandes medios de comunicación pertenecen a sus popes. Pero se está extendiendo el sentimiento liberal entre los que ya están sufriendo sus consecuencias. Existen por un lado algunos obtusos idealistas (tontidarwinistas sociales llamados a ser lumpen) que no se han dado cuenta de que la inexorable deriva natural de ese “sistema” que defienden es lo que vivimos actualmente, y que por decirlo de alguna manera ya se han “cubierto aguas” en lo que a él respecta. Pero lo que es peor: existe entre gran parte de la población, que no sabe ni lo que es el liberalismo, un convencimiento de que es el Estado (entendiéndolo como lo público) el causante de todos los males.

Mucho mantra bien (por repetido) inculcado. Como aquel de que “lo privado es más eficiente que lo público” (los bancos son un buen ejemplo). Si en algún caso llega a serlo ¿se han preguntado el porqué? Es muy fácil: primero porque no se ha querido explicar al contingente público qué significa ser parte del motor del Estado, tanto en satisfacción como en responsabilidad, y porque hace mucho que lo que se quiere es desprestigiarlo. Pero sobre todo por la ausencia de derechos de los trabajadores de este actual sector privado, que deben aceptar condiciones y presiones que jamás aceptarían los que sí tienen derechos protegidos. Antes se incentivaba con comisiones, pluses o la posibilidad de promocionar, y hoy, tras cerrar otras posibilidades, con echarte a la calle si no cumples cualquier barbaridad que te exijan. No es eficiencia, es esclavitud.

Otro mantra: “hay demasiado sector público, demasiado funcionario”. Cuando le dices a alguien que el sector público español es de los más escuálidos del mundo, no te creen, porque llevan muchos años mamando manipulaciones mediáticas. Si les dices que los países con mayor IDH son precisamente los que tienen un mayor sector público, entonces ya les sacas de sus casillas. Y si encima les aportas pruebas documentales, entonces les provocas un shock. Habría que decirles también que sin el sector público y sin el Estado, ahora estarían sin cobrar una prestación social o una pensión, siempre que no se hubieran pagado ellos una privada (el que pudiera), y… ¿qué pasa cuando quiebra una empresa de ese tipo si no hay Estado que la rescate? Efectivamente: que te quedas sin pensión. Se les puede decir también, que en este mismo momento no hay gente mendigando o robando masivamente comida por las calles porque los jubilados están manteniendo a más de un millón de familias sin ingresos.

Un país sin un Estado fuerte se convierte en lo que ahora somos, una oligarquía que va a más. El sector privado cuando no tiene competencia pública, exterioriza lo que siempre ha sido: una máquina sin corazón pensada para obtener en competencia constante el máximo beneficio. Esto es paralelo a lo ocurrido con el sistema capitalista tras la desaparición de la Unión Soviética. O lo que ocurre con los bancos privados sin una banca pública que haga de contrapeso. Lo que hay que pedir es más Estado, mucho más Estado, pero accesible, controlado, regulado y colaborado por la totalidad del pueblo.

En cualquier caso no me extraña que esté cuajando ese convencimiento degenerativo, porque tras tantos años de corrupción, clientelismo, nepotismo y sin política o ideología real, es lógico que se produzca tal desafección y ese sentimiento negativo sobre un modelo que solo ha tenido de social el nombre, pero que si no ha llegado a madurar es precisamente porque nosotros no nos hemos preocupado de cuidarlo.

Ojo por tanto con este río revuelto, porque a cualquiera le puede atrapar un remolino y acabar como mínimo (si no se lo traga) mareado. Y más si creemos que lo que salió de la transición se ha parecido alguna vez a una democracia.

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10 Comentarios

  1. Dicen, que es mejor prevanir que curar. Y eso, es lo que está haciendo Paco, Señor Paco, Paquito, Frank, o Frankie aunque estos últimos, presumo que no le hacen gracia. A mí, tampoco. Es broma. Me quedo con Paco. Pues sí. es verdad, que el, ve muy claro siempre, por eso, sus artículos son tan buenos, y lógicos, ya que hay que procurar, tener vista de águila, y adelantarse a los acontecimientos. Yo, nunca he querido meterme en eso de las Comunidades,ni con las de Vecinos. Acato lo que es justo, y cuando me ha tocado a mí, he ido, casa por casa, diciéndoles, lo que iba a hacer, porque era necesario, pues las reuiniones, con tanto grito, y poderío, yo no comulgo, todos quieren hablar a la vez, pero en cuanto pueden, se escaquean.Y yo no entiendo muy bien, lo que dicen los habitantes de las otras, con respecto del resto. Madrid, por ejemplo, es la Comunidad Monstruo, pues está el Desgobierno Central, y todo el mundo critica el Centralismo. A mí, no me va ni me viene, sólo sé, que aquí todos los descontentos (Que son a mantas) vienen a pedir cuentas, al Desgobierno Central, con muchísima razón. Pero los ladrones están en todas ellas, y tan pronto se acusa a Baleares, cómo a Aragón, o Andalucía, o Extremadura, de robos, prevaricaciones, amiguismos, Y tal y tal y tal, cómo decía Gil. Yo entiendo por Comunidad, repartir equitativamente las cosas, del que tiene, al que no tiene y compartir: Hoy por ti mañana por mí. Eso es Comunidad, tanto gastos cómo beneficios. Si no, hacer la nación Federal, y que se rija cada uno por si mismo: En unos Estados, pena de muerte, en otros no. Y luego, todos,. con la misma banderita, apretada contra su regazo, cuando hay algo, que celebrar, defender, o atacar.Ahí, si hay que morir, se muere, cómo diría José Mota.Pereo si tú, tienes agua, y otros no, ni se te ocurra hablar, de trasvases para tu vecino, porque ya, hay otros intereses. Yo, en esto soy profana, y lo digo. Los que sabeis de estas cosas explicármelas, pues quiero aprender. Luego está La Constitución del Pueblo Soberano. que dice Serafín. ¿Que Constitución, y que pueblo Soberano? No te referiras al nuestro, porque, yo veo que cualquier mindundi,. lo cambia todo de un día para otro, sin dar explicaciones a ese Pueblo Soberano, le quita todos sus derechos, le amenaza, por hablar en público,cómo a un terrorista, y pedir que no le roben más, que aquí, los únicos que han vivido viven y vivirán, si alguien no lo remedia, por encima de sus posibilidades, y poniendo trampas al pueblo, cómo los Cazadores Furtivos,son éllos, los Gobernantes de turno (Eso de las Cacerías ha sido desde hace muchos años, motivo de relax, para los Gobernantes, y ahí, se han fraguado muchas cosas)y seguirán con su propio beneplácito, viviendo, por encima de todos los mandamientos religiosos, que son una patraña más. Uno de éllos, es NO CODICIARÄS LOS BIENES AJENOS. ¿Que me dcis? Y no sigo, porque de los otros, no se respeta, ni uno.Perdón por la perorata.Me han dicho, que Felipe González, tiene una mansión de ensueño. Yo no lo sé. Pero eso no se gana liderando un Partido Socialista. El artículo, Paco., genial, cómo todos. Y además, razonado. Felicidades por ello, y abrazos a todos.

  2. Como dijo el Gran Wyoming “España es el único país en el que ha triunfado el fascismo”.
    Y ahí están, vivitos y coleando, y soltando esporas.
    Y es verdad, huelen.

    Muy bueno lo tuyo, Paco.

  3. Se aprovechan los frutos del poso subliminal, lo que se intenta inducir, pero más preocupante que lo que nos llega es descubrir en espacios de opinión, a cargo de presuntas estrellas del medio, escritos como el siguiente:

    Cien líneas
    Deseo

    Cuando la sanidad sea privada la ciudadanía estará mucho mejor atendida, y a mitad de precio
    07:39

    Deseo

    JAVIER NEIRA Los hospitales y los centros de salud asturianos funcionarán también por la tarde, ha dicho el nuevo consejero del ramo, Faustino Blanco. Pero ¿es que no lo hacían ya?

    Como cada cual habla desde los términos de su gremio -y contagia a todo el mundo: la gente dice «ya está en planta» y asunto concluido- supongo que se refiere a pasar consulta. Bueno, también a intervenciones más complejas en el caso de los hospitales. ¿Qué fue de las famosas peonadas?

    Usted, amigo lector, entra en un bar y al instante le ponen un café; accede a un concesionario y sale con un coche puesto; va a una inmobiliaria y en cinco minutos le colocan un piso, y no digamos lo que ocurre en un supermercado o en una tienda de ropa.

    Pero para el médico hay que pedir cita previa y esperar. Si se trata de un especialista -curioso nombre, ¿la medicina no es una especialidad de los humanos en si misma?-, semanas y para asuntos mayores, meses. Lo mismo ocurre con la justicia. Un abogado te recibe sobre la marcha, un magistrado te atiende, con suerte, para las Navidades.

    ¿Cuál es la diferencia? Pues que inmobiliarias, supermercados, bares y demás son privados. La sanidad de la que hablamos y la justicia, públicas. En la enseñanza, mixta y comparable, se obtienen los mismos resultados, pero la pública cuesta el doble.

    Conclusión, amigo consejero, cuando se privatice la sanidad los ciudadanos estarán infinitamente mejor atendidos, ¡y a mitad de precio!

    No le dé más vueltas al sudoku. Es física y metafísicamente imposible que un servicio público funcione no ya bien, sino simplemente que funcione. Como usted no quiere ni puede emprender la revolución propuesta, lo harán los tipos de negro, que deben estar ya subiendo al avión en Frankfurt rumbo Barajas. Y Santiago del Monte.

    (Para la terapia de esta semana se recomienda vivamente la romanza «No puede ser», de la zarzuela «La tabernera del puerto», de Sorozábal.

    Fuente: http://www.lne.es/opinion/2012/07/23/deseo/1274450.html

    Es el mismo que cuando una ópera o concierto acaba en desastre… descubres que ya lo había escrito, y no puede rectificar. Toda una joya de la caradura, pero con su derecho de pernada garantizado.

    Si alguien accede a la fuente, que considere que lo de comentar la noticia es mentira en La Nueva España de Oviedo, y, cuando se equivocan y se comentan noticias, las de opinión no lo permiten, no tienen problemas en borrar lo que sea a cualquier hora.

    Y el problema es que sin lo público, tan denostado, la cuestión no es si funcionaría o no, es casi seguro que el servicio no existiría.

  4. Fino artículo el tuyo, Paco. Y saliendo al paso de algo que, es cierto, viene ronroneando por ahí; hay demasiados políticos, hay demasiados cargos…de que haya demasiados chorizos y que falten controladores no se quejan.

    Quizá falte algo de control en cuanto a asesores. Quizá por ahí se cuela el nepotismo, no sé, en todo caso el control nunca sobra y, como tu dices, siempre será mas facil controlar una pequeña nación o autonomía que, por ejemplo, una Parlamento Europeo o Mundial.

    Quizá algo que se debería estudiar es la necesidad de las Diputaciones Provinciales. Igual por la existencia de las Autonomías se podría prescindir de ellas. Esto será algo de lo que tendremos que discutir cuando empecemos a construir nuestra nueva Constitución.

    (Hoy, así me ahorro -os libero de- mi grito de guerra). (Me imagino que estáis de él hasta el gorro)

    Un abrazo a todos.

  5. SR.PACO BELLO,conozco tus ideas por IDP,y te dire que las cosas que he leido , me identifico en gran medida con ellas, sigue opinando,te leo y se me ordenan muchas de mis ideas,…….sigue opinando.

    • Así lo haré mientras el cuerpo aguante. Gracias, Jose.

      * Y si te sientes cómodo, quítame el título, que me haces muy mayor. Con Paco me vale, que aquí somos todos amigos.

      Un abrazo.

  6. A mi entender y basándonos en el Titulo preliminar de la constitución, es el pueblo soberano el que tiene que decidir (al menos en las cosas que puedan repercutir gravemente sobre el mismo) si quiere seguir con las autonomías, si se pueden costear, si seria más rentable la devolución de competencias al gobierno central, etc. Pero claro el problema radica en que los votantes estén bien informados y que se use el cerebro y no las vísceras para decidir. La información es una cosa bastante peliaguda, pues los que tiene la mayoría de los medios, van ha informar como a ellos les conviene, pero al final el que debiera decidir es el pueblo y si vota con el apasionamiento de la tradición, que a la postre no es garantía de mejoría, cuando sufran las consecuencias todo será volver a votar con la experiencia de las anteriores votaciones. Lo que no acepto de ninguna manera, es que ningún político autonómico o nacional decida que es lo que me conviene con respecto a los estados autonómicos y soy solo yo el que tengo que decidirlo.

  7. Chaopó! Es el mejor artículo que é visto en los últimos meses. Leo siempre esta WEB (la mayoría de las veces no firman los artículos y YO no se quien los escribe, aunque parece que los habituales si lo saben. Dejemos de escribir para los amigos, puesto que aquí se ve todo). Comparto con vosotros la mayoría de opiniones pero, en la práctica (aquí fallamos todos) no HACEMOS soluciones. Aquellos que estén realmente a buscarlas, estamos AQUÏ.

    • ¿Te refieres a este artículo que comentas, o a otro?
      En este al menos aparece el nombre de PACO BELLO. Este hombre que está atento a todos los acontecimientos, a lo que se cuece, a lo que se dice. Me parece muy importante. Nos da un toque de atención para que estemos prevenidos, por si las moscas.

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