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El vuelo de España

Nota preliminar de I.D.:

El artículo que proponemos hoy desgrana una opinión singularmente distinta a la línea que venimos ofreciendo en Iniciativa Debate. Se trata de la visión que tiene The Economist sobre la mal llamada crisis en la que estamos inmersos. Como es habitual en el semanario británico, la opinión no tiene firma; es el consejo de redacción el que respalda cada interpretación particular. El fondo, a tono con el corte abiertamente neoliberal de esta revista, no tiene desperdicio. Leer de la pluma de los hagiógrafos del tardocapitalismo que las medidas de austeridad son «contraproducentes» es todo un hallazgo. Esperemos que el texto resulte esclarecedor.

El juego de palabras de la imagen de portada (tomada del mismo artículo de The Economist) requiere una aclaración para los no angloparlantes: en inglés, ‘pain’ significa ‘dolor’.

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The Economist. 28.7.2012.

España se sostiene de momento, pero sus desgracias contienen una alarmante lección para el conjunto de la zona Euro.

Las peores pesadillas son aquellas de las que no se puede despertar. Que se lo pregunten a España. Hace un año, el coste de financiación del Gobierno español se disparó, al extenderse el eurocontagio desde Grecia, Irlanda y Portugal. El pánico pareció amainar con la intervención del Banco Central y la promesa de un nuevo gobierno reformista en Madrid. Desde entonces, España ha cumplido, en líneas generales, su palabra, y el Gobierno de Mariano Rajoy ha recortado presupuestos, ha liberalizado el mercado de trabajo, ha hecho su parte en las incontables cumbres decisivas de Bruselas y se ha asegurado hasta 100.000 millones de euros para ayudar a sus bancos. Aun a pesar de todo ese esfuerzo y dolor, España no consigue librarse de esa sensación de oscuro destino. El 25 de julio, el rendimiento del bono a diez años alcanzó el 7,75%, un récord en la era euro. El bono a dos años escaló por encima del 7%. Los inversores temen que España deba pedir un rescate total o ir a la quiebra.

La pesadilla de España es un síntoma del mal que afecta a toda la Eurozona. Según avanzan los meses, la crisis se hace más profunda. Los líderes europeos han pedido al mundo que confíe en que harán lo que haga falta para salvar al euro. También han pedido más tiempo para poner en orden el caos. Verdaderamente, la tarea es inmensa, pero mientras desaparecen en sus chateaux o en sus residencias de verano, la confianza se agota, y el tiempo no es aliado suyo.

El toro y los cuernos

La situación de España hoy es de lo más espeluznante, porque este mes acaba de anunciar unos recortes y unas subidas de impuestos de 65.000 millones de euros y ha conseguido fondos para su rescate bancario. Eso se supone que persuadirá a los inversores de que el conjunto de la Eurozona se toma en serio la permanencia de España. Pero el mensaje ha sido arruinado por las noticias de que el Gobierno espera ahora que la recesión se prolongue durante 2013 y, lo que es peor, que tendrá que encontrar dinero para rescatar a las autonomías que han confesado de repente estar arruinadas.

El pronóstico para España es sombrío. La economía está en recesión, el sector público está recortando gastos, y el sector privado es reacio a invertir. Esta falta de demanda interna prácticamente garantiza que el señor Rajoy fracasará en su intento de alcanzar los objetivos de déficit. Si eso ocurre, a España se le pedirá que imponga aún más austeridad. Eso socavará su credibilidad, que ya ha caído vertiginosamente desde que resultó elegido. La firmeza de España se dañará aún más con las discusiones sobre los recortes presupuestarios entre Madrid y los gobiernos regionales, que controlan el 40% del gasto público y que –a pesar de ser del partido del señor Rajoy– guardan celosamente su autonomía. La incertidumbre política retroalimentará a la economía, que se deteriorará más todavía. Y el círculo vicioso continua.

España no puede escapar de esta trampa por sí sola. El Gobierno ha admitido que no tiene dinero, y los prestamistas están empezando a dudar de su solvencia. Se puede improvisar una especie de rescate conteniendo la cotización del bono mediante alguna combinación entre el Banco Central Europeo y distintos fondos de rescate (a pesar de que el fondo principal continúa pendiente del Tribunal Constitucional de Alemania, cuyos jueces son escandalosamente lentos).

Pero eso sólo permitirá comprar tiempo. Tal vez, no demasiado. Rescata a España, e inmediatamente los inversores empezarán a preocuparse, con razón, por Italia y por saber si los fondos de rescate son lo suficientemente grandes. Existen complicaciones técnicas: el nuevo dinero procedente de los fondos de rescate podría contar como deuda prioritaria [senior], perjudicando potencialmente al resto de acreedores sin preferencia. Y políticas: el BCE no puede apoyar una gran intervención si Alemania, su socio principal, se opone. Salvar a España seguirá siendo una solución a corto plazo, a menos que la Eurozona construya una unión genuina en torno a un plan económicamente suficiente y políticamente viable.

Unirse o morir

Al final, como hemos expuesto, la solución pasa por que los miembros del euro aprovechen su fuerza combinada, asumiendo conjuntamente parte de la deuda y amparándose en sus grandes bancos. Pero junto a un mayor federalismo, Europa necesita también preocuparse por el crecimiento. Moderar los programas de austeridad es una prioridad (España  es un ejemplo de lo contraproducentes que pueden llegar a ser), pero también lo es llevar a cabo las reformas estructurales para animar a los empresarios. Desde 1975, en los países que hoy pertenecen a la zona Euro solo se ha creado una empresa (irónicamente, española: Inditex) que figure entre las 500 mayores del mundo; en contraste, solo en California se han creado 26. Bastaría con deshacerse de las locas reglas que mantienen los negocios europeos en un tamaño raquítico, y todavía podría sorprender a todo el mundo.

El proyecto –mayor federalismo, rescate y políticas que fomenten el crecimiento– podría funcionar, pero llevaría tiempo. Incluso si los gobiernos se pusieran de acuerdo hoy sobre qué hacer, negociar detalles, convocar referendos y modificar las constituciones podría llevar fácilmente tres años. El retraso en comenzar siquiera ese proceso sólo hace más difícil la tarea.

El problema es que los 17 miembros de la Eurozona, más o menos 333 millones de ciudadanos, pueden no estar de acuerdo sobre quién se debe sacrificar para permitir que surja esa nueva Europa. Alemania, que ha sido advertida esta semana de una posible rebaja en su calificación, tiene miedo de que ya le hayan pedido demasiado. Holandeses y finlandeses también se están mosqueando. Francia y Alemania discrepan sobre qué cambios son necesarios en el modelo de funcionamiento de la Unión. En cuanto a los deudores, en Grecia los votantes se están desplazando del centro político a los extremos. En Italia, Mario Monti es el mejor primer ministro en décadas, pero no ha sido elegido, es cada vez más impopular, y no puede llevar acometer las reformas que su país necesita. Silvio Berlusconi, en cambio, está considerando su regreso, eclipsado por un comediante (deliberado), que acapara un  20% de intención de voto en las encuestas.

La zona Euro se estanca (y está arrastrando a Gran Bretaña con ella). La crisis está engendrando una mezcla de austeridad en el sector público e incertidumbre en el sector privado. Los inversores se contienen porque perciben un riesgo de pérdidas gigantescas. Los consumidores guardan para las vacas flacas. Mientras el riesgo de un colapso catastrófico en la zona Euro siga siendo una posibilidad real, será difícil que eso cambie.

Tal vez los políticos se vean obligados a actuar ante un fuerte shock, como el pánico bancario en la Eurozona, una salida caótica de grecia o que la deuda del Gobierno italiano se dispare. Pero los líderes europeos lo van a tener cada vez más difícil para arrastrar con ellos a sus pueblos. Esta es la lección más grave de la pesadilla española: el retraso está empeorando las posibilidades de supervivencia del euro.

Fuente (texto e imagen): The Economist

Traducción: Iniciativa Debate

4 Comments

  1. Indignado
    Indignado 4 agosto, 2012

    Rajaoy todo menos perder el trono, está jugando con los lideres mundiales como lo hacía en la oposición y todavía no se ha enterado de que es él el que tiene que decidir, eso cara a la galería.
    Pero la verdad es que el BCE ha dicho claramente que si España pide el Rescate se lo dará, con condiciones, esas condiciones pasarían por decidir los prestamistas como y donde se pone el dinero, deslegitimando a todo el gobierno, que no quiere soltar el power.
    Rajaoy cree que puede estar esperando al milagro el tiempo que haga falta, como le paso en la oposición que lo único que hizo fue esperar, con los casos de corrupción también decidió esperar, es un hombre espera, está en off>on menudo peligro, pues el tiempo es dinero y más intereses que pagar, ¿estará loco?, o realmente es un imbecil que se sabe ignorante, así mientras ni hable ni haga nada los demás no lo sabrán…. o se quedo colgado con Forest Gun, y piensa estube sentado en la oposición, como los demás chillaban yo chillaba y como estaba bien y me pagaban… luego me eligieron presidente, la ente decía que había crisis, pero yo no veía nada, pasee en Barca con la Canciller alemana, como no nos entendíamos yo sonreía y miraba las olas… decían que tenía que hablar en el parlamento, pero yo solo sabía chillar por eso no iba, y si los de los micrófonos me preguntaban yo me iba corriendo para que no me pillaran…

  2. Aurora Figuero Yustas.
    Aurora Figuero Yustas. 4 agosto, 2012

    Es que no es lo mismo, Indignado, comulgar, que IR EN LA PROCESIÖN, sobre todo si vas de Costalero. Ya os he dicho, que hay poco que añadir, a lo que se está pasando y viendo. Nos han destrozado, y siguen en la misma postura. Dar dinereo a los bancos, con nuestro dinero, pues a fin de cuentas, lo pagamos todos en nuestra medida, (Y con los otros recortes que anuncian) que dicho de paso, no sé de donde se va a sacar, ni a quien, pues si aumenta el paro, vendrá el hambre, y si ya, sin hambre, se roba y se malversa, cómo un deporte de Clases Altas, cómo la Caza del Zorro, o el Polo a Caballo, o las cacerías de Botswana,cuando aprieten las enfermedades y con el estómago vacío, porque los últimos céntimos, se los haya llevado la subida de la luz o del transporte, entonces, si no nacen niños, los mayores se hacen más, no se pueden pagar Asilos o Residencias, y tras el robo manifiesto de los ricos por vicio, se unen los robos por necesidad, esto, se va a parecer más a la Revolución francesa o rusa, que otra cosa.A nosotros, ya no nos convence , ni Goebels, aunque se reencarnara, aunque Rajoy tuviese, la voz más potente que la de Hitler. Ya no cuela. Y parece, que vamos para atrás, pues este hombre y sus secuaces, ya no nos pueden hacer más daño. Estamos pisoteados, y si son andaluces, zapateados, cómo decía Jarcha o Aguaviva. Y los americanos, no van a ayudarnos, porque son un mundo aparte. Están bien pertrechados, y no dejarán a un conjunto de naciones, cómo la CE, que se les insubordinen, y puedan ser una amenaza para su supremacía, no lo olvideis, pues Obama, intentó, arreglar la Seguridad Social, y se ha quedado en el intento. Nunca renunciará a su potencial armamentístico, porque unos pobres se mueran sin médicos. Así funciona. Lo tomas o lo dejas. Así, que lo que no se haga por los medios de que se dispongan aquí, no saldremos de este pozo jamás, porque ayudas, no vamos a tener. Esto es un hecho. Y os estoy diciendo lo que siento, por lo que he visto leído y vivido. Un abrazo amigos.Yo, pensaré siempre igual.

  3. Aurora Figuero Yustas
    Aurora Figuero Yustas 4 agosto, 2012

    ¡¡¡AH!!! Y no sé lo que quiere decir el título del artículo, porque EL VUELO DE ESPAÑA, presumo, que España, no podrá volar cómo no sea por un milagro, pues las alas las tiene completamente partidas a pedazos. Explicarmelo, hacia donde será ese vuelo, si hacia arriba, o en picado. Gracias.

    • Indignado
      Indignado 4 agosto, 2012

      Se de que va, pero hay veces que el humor pasa a primer plano, siempre sintiendo esa punzada interior que tristemente siempre me acompaña como el peso de una montaña, viendo lo que nos están haciendo, pero he sido escalador y nunca me he tomado los muros por imposibles, esa sensación de salir por arriba es indescriptible, y me ha ensañado a tomar por desafíos las calamidades, siempre hay una grieta donde poner las manos, si se hace necesario un entrenamiento y una preparación, lo haces, la pared vertical ocupa tu mente, el desafío te atrapa, buscas obstáculos parecidos y los resuelves en partes, para enfrentarte a la realidad y atacar la pared en un todo, salir por arriba o no salir, te plantas bajo de la pared y miras hacia arriba, das el primer paso y ya no hay vuelta atrás, nadie te ha obligado, te juegas la vida, y si sales por arriba, no hay dinero que pague esa sensación de libertad.
      Luego de la soledad de la montaña, bajas a la ciudad, y piensas «joder ya vuelvo al mercado, los sonidos de los coches, la falsedad de algunas personas, el puto trabajo, ¿te gusta Placido Domingo?, me pregunta un pelota de la empresa, más que el jodido lunes le contesto.
      Veo la realidad, nadie me ha enseñado, nunca he llegado a mi meta, que ostias no hay meta, solo camino, un siempre ir, no puedes cargar con todas las injusticias en tus hombros, pero siempre se puede hacer algo, siempre en la medida de tus fuerzas.
      Un abrazo Aurora, aprendo muchas cosas de ti.

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