Sobre el impago y la condonación de todas las deudas.

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SEÑOR (O SEÑORA MERKEL), PERDÓNANOS NUESTRAS DEUDAS QUE NOSOTROS PERDONAREMOS A NUESTROS DEUDORES.

Hace tiempo, antes de que el tema de la deuda, los riesgos y la prima se hicieran tan actuales,  una amiga me hizo el siguiente comentario “si todos nos debemos a todos, pues nos perdonamos las deudas y empezamos desde cero”. Al principio lo que no pasó de ser un comentario espontáneo en una conversación improvisada,  fue tomando con el tiempo una perspectiva más profunda dentro de mis reflexiones, sobretodo al empezar a debatirse en público el pago de la deuda o la existencia en si de una deuda legítima y otra ilegítima. ¿Sería posible una solución tan sencilla como negarse a pagar y empezar de cero? ¿Algo tan bienintencionado que es destacado hasta en las plegarias del catecismo católico? Desde luego que sencillo no, lamentablemente, ¿pero posible?, eso depende sobretodo del modelo económico que queramos construir para el futuro de todos.

Si ese modelo sigue basado en los pilares capitalistas de emisión de deuda soberana por parte de los estados, en el sistema bancario de creación de dinero y en las leyes especulativas del mercado, debe pasar algo muy gordo y muy serio a nivel global, planetario, para que la humanidad en su conjunto, los gobiernos, los países y los banqueros en particular, nos perdonáramos todas las deudas contraídas. Pero si apostamos por otro modelo opuesto, post y anticapitalista, donde lo humano vuelva a prevalecer sobre lo económico, tal vez si seria posible. Personalmente soy partidario, y creo fervientemente, (y eso que yo de creer poco o nada) de que se avecina un Neo-Renacimiento de la humanidad, una época que nos permita pasar la negra página escrita en la historia por la dictadura neoliberal. Y sinceramente, el impago o la condonación de todas las deudas de los hombres sería un bello final para esta Segunda Edad Oscura protagonizada por el dogmatismo capitalista.

Pero volviendo al tema del pago de la deuda española, me llamó poderosamente la atención no haber visto o leído en ningún comentario o reflexión, por supuesto de izquierdas, donde al mismo tiempo que se pide no pagar nuestra deuda se haga referencia alguna a perdonar la deuda que otros países tienen con nosotros, generalmente países en vías de desarrollo  o directamente pertenecientes al llamado tercer mundo. Me parece bastante alarmante que ninguna sensibilidad de izquierdas se haya percatado de esta controversia. Es lógico pedir desde nuestras diversas ideologías anticapitalistas, antifascistas, antineoliberales, antiimperialistas, el rechazo al pago de la deuda, legitima o ilegitima que ya veremos, lo que no es tan lógico es olvidarnos de aquellos que a su vez tienen deudas contraídas con la sociedad española, o es que pretendemos pedir que nos perdonen las deudas sin perdonar las nuestras. No, supongo que no.

Como estamos hablando de números  he intentado conocer cuanto debe España realmente y cuanto le deben, partiendo de que ni la economía ni los números son mi fuerte. Sorprendentemente las cifras bailan [14] (parece que la economía tiene el baile de San Vito) en función de las fuentes que se consulten y no he logrado encontrar unas cifras concretas sobre el tema, solamente aproximaciones más o menos reales que varían en función de los informes que se usan como referencia, que muchas veces corresponden a estimaciones o datos de ejercicios anteriores o debido a la opacidad de las cuentas bancarias internacionales. En cualquier caso las cifras son alarmantes [ref. 1 a 8] podemos estipular que España debe en total a día de hoy entre 1,74 billones de euros, cifra de 2011 tirando por lo bajo y sin tener en cuenta la deuda privada bancaria, que podría suponer otro billón de euros, (http://www.elblogsalmon.com/economia/la-deuda-espanola-como-se-llego-hasta-aqui-y-que-se-puede-hacer-ahora) y 4,25 billones a día de hoy entre la deuda pública del estado, la de las familias, la de los bancos y la de las empresas privadas (http://www.quiendebeaquien.org/spip.php?article2177) . Y si las cifras son sorprendentes aun lo son más a nivel mundial, se estima que 44,2 billones de dólares deben los sectores públicos del mundo. Esta cantidad se ha duplicado en 10 años y no tiene en cuenta al sector privado. En relación con el PIB mundial la deuda pública acumulada por el conjunto del planeta supone un porcentaje del 59,3% [11]. Si alguien cree que este nivel de deuda se puede pagar mediante las recetas neoliberales de crecimiento infinito en un mundo con recursos finitos “o esta loco o es un economista” como bien decía Kenneth Boulding.

Quería poner unos gráficos que he encontrado porque siempre quedan bien, dan color  y hacen bonito en los informes económicos pero como esto no pretende ser otro informe más sobre la deuda, he decidido poner al final del artículo los links que he usado como referencia para su consulta por quien esté interesado. La cuestión que nos incumbe no es tanto cuanto se debe o se nos debe como si debemos o no debemos proceder al impago y al mismo tiempo condonar la deuda, es decir dejar de cobrar y pagar todas las deudas pendientes.[ref. 1 a 8].

Y si difícil es saber cuanto debemos realmente, no lo es menos intentar saber cuanto nos deben, es decir cual es la posición acreedora de España en relación al resto del mundo[9]. Según parece la Subdirección General de Gestión de deuda externa y Evaluación de Proyectos del Ministerio de Economía no ofrece los datos pormenorizados sobre la deuda porque, y cito textualmente “dicha información es extremadamente delicada y se compone de factores que dan lugar habitualmente a interpretaciones incorrectas, lo que puede afectar negativamente la situación crediticia de los países deudores”. – ¿Quien debe a quien? Deuda ecológica y deuda externa, Pág. 23. Joan Martínez Alier y Arcadi Oliveras, ediciones Icaria, 2003 –La última cifra conocida del año 2000 es aproximadamente de dos billones de pesetas, o 12.000 millones de euros si no me equivoco (ya avisé que los números no son mi fuerte) en prestamos a países en vías de desarrollo o como ayudas al desarrollo del tercer mundo. A los que habría que sumar entre 600.000 millones y 1 billón de euros (cifra no confirmada) de la posición acreedora de España con los países industrializados, ya sea por la compra de deuda soberana de esos países o por los desequilibrios de la balanza de pagos [10]. En definitiva que si dejáramos de pagar todas nuestras deudas como país y perdonáramos todo lo que nos deben saldríamos ganando con mucha diferencia a nuestro favor. Esto que parecería injusto a primera vista tiene una lectura diferente que veremos más adelante, según sea la reflexión de partida.

De un tiempo a esta parte venimos oyendo calificativos sobre la deuda para argumentar la conveniencia o no de un posible impago, expresiones como deuda soberana, deuda legítima o ilegitima, o deuda odiosa. La doctrina teórica de la deuda odiosa [12]  la formalizó Alexander Nahum Sack, un jurista ruso profesor de derecho internacional especializado en finanzas públicas en su tratado –Les effets des transformations des Etats sur leurs dettes publiques et autres obligations financières (Efectos de las transformaciones de los Estados sobre sus deudas públicas y otras obligaciones financieras)-, publicado en París en 1927 cuando Sack era profesor de derecho en el Instituto de Estudios Políticos de esa ciudad. Basándose en los precedentes del siglo XIX -entre los que incluía el rechazo por parte del Estado mexicano de las deudas contraídas por el Emperador Maximiliano I de México, y el rechazo por Estados Unidos, una vez que se anexionó la isla, de las deudas contraídas por Cuba siendo colonia española- definió en estos términos la deuda odiosa o deuda execrable:

Si un poder despótico incurre en una deuda no por las necesidades o los intereses del Estado sino para otorgar mayor fuerza a su régimen despótico, para reprimir a la población que se le enfrenta, etc., esta deuda es odiosa para la población de todo el Estado. Esta deuda no es una obligación para la nación; es una deuda del régimen, una deuda personal del poder que la ha tomado, por lo tanto ésta cae con la caída del poder que la tomó. La razón por la que no se puede considerar que estas deudas odiosas graven el territorio del Estado es que dichas deudas no cumplen con una de las condiciones que determinan la legalidad de las deudas del Estado, que dice: las deudas del Estado deben ser tomadas y los fondos deben ser empleados para satisfacer la necesidades y los intereses del Estado. Las deudas odiosas tomadas y usadas con fines que, con el conocimiento de los acreedores, son contrarios a los intereses de la nación, no comprometen a esta última -en el caso que la nación tenga éxito en liberarse del gobierno que incurrió en ellas- excepto por la cantidad con la que obtuvo beneficios de esas deudas. Los acreedores han cometido un acto hostil para con la población; ellos, por lo tanto, no pueden esperar que la nación liberada de un poder despótico asuma las deudas odiosas, que son deudas personales de ese poder.”

Impresionante ¿no? Si trasladáramos esta definición a nuestra situación actual, donde el régimen imperante de la dictadura capitalista, en su más despótica representación neo-liberal,  maneja a su antojo cual títere al poder político, el cual a su vez recurre a los mecanismos del Todopoderoso Mercado para financiarse,  manteniendo de facto el statu quo dominante de la oligarquía financiera mundial,  perpetuando así al propio régimen capitalista del que se nutre, mientras al mismo tiempo se reprime al 80% de la humanidad confinándola en la pobreza, la miseria, la injusticia y la esclavitud. ¿Acaso no sería licito entonces acabar con esa deuda odiosa nacida por y para perpetuar el capitalismo, la oligarquía, y el despotismo financiero? ¿Acaso no está más que justificado? Si la intención final es superar el actual modelo económico neoliberal no se puede hacer, no se puede empezar nada nuevo, sin antes romper la cadena de la deuda. Veámoslo desde otro punto de vista.

Hasta la crisis de la deuda europea, o deuda del Norte que sufrimos hoy en día, los males de la deuda externa solo afectaban a países del Sur en vías de desarrollo o del tercer mundo;  África desde su descolonización, America Latina desde los años 50, Sudeste Asiático desde los 70…El nivel de deuda fue tan asfixiante que en muchos casos todo el PNB de un país no era suficiente ni para pagar los intereses de la misma. Consecuencia, el aumento de la pobreza, la miseria y las injusticias que todos tenemos impresas como imágenes en nuestra memoria. Mientras tanto, los países ricos del Norte (y todos sus ciudadanos) con EEUU y Europa a la cabeza, se aprovechaban sin descaro de esta situación, pues de facto eran los dueños de esos países a través del FMI y el BM y mediante la imposición de gobiernos dictatoriales amigos,  lo que les permitía esquilmar a su antojo los recursos naturales, la biodiversidad, y hasta la mano de obra, utilizada muchas veces en un sistema, digámoslo suavemente pseudo-esclavista. Y a su vez utilizándolos con un descaro inaudito, como sumideros de nuestra propia contaminación y como vertederos de nuestros residuos materiales y ambientales, los desechos de nuestra decadencia ética y moral. [17]

http://www.rtve.es/television/20110531/noche-tematica-vertederos-mar/435916.shtml

Frente a esta situación nació en la década de los 90 y dentro del movimiento antiglobalización el CADTM (Comité para la anulación de la deuda en el Tercer Mundo)[16] que bajo el concepto de deuda ecológica pretende cuantificar las consecuencias del sobre consumo de los países ricos del mundo  producido por “un intercambio ecológicamente desigual” con  los países pobres. Denunciando el uso y abuso de los derechos de propiedad, que se ha arrogado unilateralmente el Norte, sobre los océanos, la vegetación y la atmosfera de todo el planeta, sin pagar un euro por ellos ni responsabilizarse de su destrucción. Cuando hablamos de deuda ecológica estamos hablando de “justicia ecológica” por un lado y también de “seguridad ecológica”, pues la destrucción medioambiental y el cambio climático nos afectan a todos vivamos donde vivamos. Si los países ricos del Norte, capitalistas y acreedores, quieren cobrar la deuda de los países del Sur, estos primero deberían estipular y exigir el pago de esa deuda ecológica, pues “no cabe pagar una deuda que crece a interés compuesto con sacrificios humanos y con sacrificios de la naturaleza que deben crecer continuamente a interés compuesto” – ¿Quien debe a quien? Deuda ecológica y deuda externa, Ibíd. – . ¿No es acaso esta deuda que arrastran indefinidamente los países del Sur también odiosa, execrable e ilegal? ¿Y de nuevo no sería lícito que rompieran la cadena de la deuda que históricamente les mantiene explotados negándose a pagarla?

Sin entrar en la cuestión de quien se ha beneficiado más de esta situación de intercambio comercial de recursos contra deuda, que merecería un estudio aparte (aunque para mi esta claro), la diferencia entre ambos escenarios es que ahora somos los perjudicados y antes éramos los explotadores o al menos los cómplices de ese proceso de asfixia económica del Norte hacia el Sur. Curiosamente la similitud es que hoy son también los países del Norte de Europa los que están manteniendo la asfixia económica a los países mediterráneos del Sur más Irlanda, que aunque situada geográficamente al norte puede considerarse culturalmente al sur del mundo anglosajón [15]. En este escenario, ¿sería lícito argumentar también la existencia de una deuda ecológica producida por ejemplo y entre otras cosas, por la destrucción urbanística del litoral mediterráneo? la pregunta al menos tiene miga y abre nuevas controversias siendo como ha sido el propio sistema capitalista bancario internacional, con la complicidad necesaria de constructores insaciables y políticos corruptos, parte interesada en ofrecer todas las facilidades en conceder los créditos necesarios para tanta barbarie medioambiental. Pero hay más, si como todos los indicios apuntan, las grandes corporaciones financieras manipularon en su propio beneficio los índices de referencia interbancarios, (libor, euribor…)[18] según los cuales se estipula el interés que debemos pagar por un crédito, ¿no podremos cada ciudadano afectado por ese fraude considerar todas nuestras deudas odiosas, o en cierta medida ilegítimas?, de nuevo una pregunta que al menos necesita plantearse.

Pero volviendo al tema que nos ocupa ¿que pasaría si España, dentro de un nuevo contexto político y económico nacido del poder ciudadano y refrendado en las urnas democráticamente, dijera que toda deuda contraída por el régimen anterior puede considerarse odiosa y se negara a pagarla, condonando a su vez toda las deuda debida por el mismo motivo? ¿Cual sería la consecuencia en la económica europea y mundial? Aparte de salir del fariseo mercado europeo, de liberarnos de los compromisos del FMI y el BM y de volver a tener una moneda nacional ajena a las especulaciones financieras, tal vez una consecuencia inesperada pero esperanzadora sería que uno tras otro los países más endeudados seguirían su ejemplo como naciones soberanas, y tras ella, tal vez, solo tal vez, Irlanda, Grecia, Portugal e Italia seguirían su ejemplo, y después los países del Este de Europa. ¿Y si los ciudadanos de todos esos países engañados por la estafa de  los índices bancarios se negaran a pagar sus deudas como exigencia para la depuración de responsabilidades? Al mismo tiempo los países del Sur, liberados por la condonación de la deuda de todos los países anteriores también pedirían y exigirían con más fuerza a otros países acreedores la condonación total de todas sus deudas, ya sea por considerarlas odiosas o como pago o compensación por la deuda ecológica contraída. Comenzaría un proceso parecido al juego de las fichas del domino, si dejas caer la primera caerán el resto una tras otra, empujada por la anterior, empujando  la siguiente. La consecuencia de todo ello sería que el sistema financiero especulativo mundial se desmoronaría y la oligarquía bancaria entraría en colapso, librando al mundo de las cadenas de la deuda. Un bello final, un esperanzador inicio.

Fernando Filón.

Coordinador General de Republicans Catalunya.

Referencias:

[1] http://www.bbc.co.uk/news/business-15748696

[2] http://demyment.blogspot.com.es/2011/12/cuanto-dinero-se-debe-y-cuanto-nos.html

[3] http://www.bis.org/publ/qtrpdf/r_qt1012.pdf

[4] http://javiersevillano.es/deuda-privada.htmç

[5] http://es.scribd.com/doc/61035961/McKinsey-Debt-and-Deleveraging

[6] Banco Internacional de pagos última revisión trimestral

[7]https://docs.google.com/file/d/0B3sGr4ydo2_fNjk0YzhjMGEtMWVhZi00M2I1LTh    mZGYtZjdiOWNkYzhiYzky/edit?hl=es&pli=1

[8] http://josemiguelduran.com/%C2%BFa-quien-le-debe-espana-deuda-entre-paises/

[9]http://biblioteca.hegoa.ehu.es/system/ebooks/18996/original/La_realidad_de_la_ayuda_2011.pdf?1341573402

[10]http://www.researchonmoneyandfinance.org/media/reports/RMF-Eurozone-Austerity-and-Default.pdf

[11]http://www.cincodias.com/articulo/economia/deuda-publica-acumulada-mundo-multiplica-pib-espanol/20110725cdscdieco_1/

[12] http://es.wikipedia.org/wiki/Deuda_odiosa

[13]http://www.dicc.hegoa.ehu.es/listar/mostrar/75

[14]http://www.economicas.udc.es/varela/?q=node/254

[15]http://www.elblogsalmon.com/mercados-financieros/la-deuda-espanola-global-quien-debe-cuanto-debe-y-a-quien-le-debe

[16]CADTM (Comité para la anulación de la deuda en el Tercer Mundo)

[17]http://estadodedesinformacion.wordpress.com/2011/06/05/la-verdad-sobre-los-piratas-y-los-vertidos-de-residuos-en-africa-occidental/

[18]http://www.hablamosdeeuropa.es/prensa/noticias/escandalo-del-libor-la-comision-propone-una-actuacion-a-escala-de-la-ue-para-combatir-los-acuerdos-de-fijacion-de-precios

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7 Comentarios

  1. Estimados Aurora y Paco, he aquí una buena réplica al tema de la supuesta “deuda”. Como explica Pepe Rodríguez en Internet (http://www.pepe-rodriguez.com/Ecologia_Consumo/Deuda_externa_indigena.htm), el texto que sigue es una obra de ficción, pero su contenido es tan aceradamente cierto, la crítica a los europeos tan absolutamente justificada y la redacción tan ingeniosa, que merece ser leído y difundido. El cacique Guaicaipuro existió hace poco menos de quinientos años, aunque su nombre real no incluía el ahora añadido Cuatemoc. El autor del relato es Luis Britto García, que lo publicó el 6 de octubre de 2003, con motivo del Día de la Resistencia indígena (12 de 0ctubre), bajo el título de “Guaicaipuro Cuatemoc cobra la deuda a Europa”.

    ¡Un abrazo para tod@s!

    LA VERDADERA DEUDA EXTERNA
    Aquí estoy yo, Guaicaipuro Cuatémoc, llegado para descubrir a quienes celebran el descubrimiento. Aquí estoy yo, descendiente de quienes colonizaron América hace cuarenta mil años, venido para descubrir a quienes la descubrieron hace quinientos años.
    Mi hermano europeo me exige, en su frontera, un visado para que pueda descubrir a quienes me descubrieron. El prestamista europeo me exige que pague una deuda contraída por Judas, que yo nunca autorizara que me fuera impuesta. El picapleitos europeo me explica que toda deuda debe ser pagada con intereses, aunque para ello sea necesario vender a seres humanos y a países enteros sin su consentimiento. Poco a poco voy descubriendo a los descubridores.
    Yo también tengo pagos que reclamar. Yo también tengo intereses que exigir. Las pruebas están en el Archivo de Indias. Documento tras documento, recibo tras recibo, firma tras firma, demuestran que, tan sólo entre los años 1503 y 1660, llegaron a San Lúcar de Barrameda, procedentes de América, ciento ochenta y cinco mil quilos de oro y dieciséis millones de quilos de plata. ¿Expolio? Yo no le llamaría así, porque ello significaría que nuestros hermanos cristianos habrían violado su séptimo mandamiento. ¿Pillaje? ¡Que me perdone Tanatzin por pensar ni por un momento que, al igual que Caín, los europeos puedan matar a su hermano y negar luego su sangre! ¿Genocidio? ¡Eso equivaldría a darles la razón a difamadores como Bartolomé de las Casas, que equiparó el descubrimiento de las Indias con su destrucción, o a extremistas como el Doctor Arturo Pietri, que afirma que la emergencia del capitalismo y de la civilización europea actual se debe a ese flujo de metales preciosos!
    ¡De ningún modo! Esos ciento ochenta y cinco mil quilos de oro y dieciséis millones de quilos de plata sólo pueden ser considerados como el primero de una serie de préstamos amistosos, concedidos por América a Europa para contribuir a su desarrollo. Lo contrario presupondría crímenes de guerra, lo cual exigiría no tan sólo la devolución inmediata, sino también la correspondiente compensación por los daños causados. Prefiero creer en la menos ofensiva de ambas hipótesis. Esas exportaciones fabulosas de capital fueron el equivalente a un Plan Marshall-Tezuma para garantizar la reconstrucción de la Europa bárbara, arruinada por sus deplorables guerras contra el adversario musulmán.
    Por esta razón, a medida que nos aproximamos al Quinto Centenario del Préstamo, tenemos que preguntarnos:
    ¿Qué han hecho nuestros hermanos europeos de racional, responsable, o al menos productivo, con los recursos tan generosamente adelantados por el Fondo Internacional Indoamericano?
    La respuesta es: lamentablemente, nada. Desde el punto de vista estratégico, los dilapidaron en batallas como la de Lepanto, en armadas invencibles, en Terceros Reichs y en otras formas de exterminación mutua, tan sólo para acabar siendo ocupados por las tropas yanquis de la OTAN, como un Panamá cualquiera, sólo que sin canal.
    Desde el punto de vista financiero, han sido incapaces -incluso después de una moratoria de quinientos años- de devolver el capital con intereses, o de independizarse de su necesidad de réditos, materias primas y energía barata, que siguen importando de eso que llaman Tercer Mundo.
    Este lamentable espectáculo corrobora plenamente la afirmación de Milton Friedman, en el sentido de que una economía subsidiada nunca puede llegar a funcionar adecuadamente, al mismo tiempo que nos obliga a exigirles -por su propio bien- esa devolución con intereses del capital prestado, que tan generosamente hemos pospuesto durante todos estos siglos.
    Una vez dicho esto, queremos dejar claro que nos abstendremos de cargar a nuestros hermanos europeos esos intereses despreciables y sangrantes, del veinte o el treinta por ciento, que ellos aplican a los países de eso que llaman Tercer Mundo. Lejos de ello, nos limitaremos simplemente a reclamar la devolución de todos los metales preciosos prestados, más un modesto interés fijo del diez por ciento, acumulado a lo largo de trescientos años. Sobre esta base y aplicando la fórmula europea de interés compuesto, tenemos el placer de informar a nuestros descubridores que tan sólo nos deben, como primera entrega a cuenta de su deuda, una masa de ciento ochenta y cinco mil quilos de oro y dieciséis millones de quilos de plata, elevada a la trescientosava potencia. Ello equivale a un número de más de trescientos dígitos y a un peso que supera al de todo el planeta Tierra.
    ¡Qué montañas inmensas de oro y plata! ¿Y cuánto pesarían si calculáramos su coste en sangre? Afirmar que, en medio milenio, Europa no ha sido capaz de producir suficiente riqueza como para atender a un interés tan modesto, equivale a admitir el fracaso financiero más absoluto del capitalismo.
    Los pesimistas del Viejo Mundo aseguran que su civilización está ya tan en bancarrota, que no puede atender a sus compromisos financieros y morales. Si ese fuera el caso, nos daríamos por satisfechos con que se nos pagara con la bala que mató al poeta.
    Pero eso no es posible, porque esa bala es el mismísimo corazón de Europa.

  2. Querido Paco: Yo, soy cómo tú, (Salvando las enormes distancias, que nos separan Tu edad, tus conocimientos, que están a años luz de los míos). Pero ninguno da los dos somos de números, pues yo, para sacar la regla de tres, y el + por + – y el – por – +, me costó muchas noches en vela.Pero si embargo, soy deductiva, cómo un Sherlock Holmes de segunda. Tengo mucha intuición, y pienso mucho. Y saco mis propias conclusiones, que no quiere decir que sean acertadas, pero saco muchas . Quiero decirte, que nos parecemos bastante, poes yo, he pensado cómo tú, acerca de los Débitos, de unas Naciones a otras. Y me ido, por la tangente, hacia otros derroteros, que en cierto modo, se parecen a los tuyos. Sómos unos Utópicos sin remedio. Pero es cierto. Entre tantos billones, que se deben entre sí. ¿Quien debe a quien? Pienso en el Desvalijamiento, que desde siglos han hecho los pueblos a otros pueblos, vuelvo a repetir la pregunta, ¿Quienes son los Endeudados, y quienes los Acreedores?¿ Quien le debe a África todo el expolio que durante siglos la han perpetrado? ¿Quien se llevó sus riquezas en todos los sentidos. Diamantes, Esmeraldas Coltán, esclavos, para todo el mundo. Animales, Marfil:¡¡Todo!! ¿Quien echó a los indios, de sus posesiones, los arrinconó, mató, se llevó su oro, sus búfalos, y confeccionaron una Nación a su imágen y semejanza, apelando a sus propias Leyes de conveniencia, para sus fines? ¿ Quen invadió Hispanoamérica, la esclavizó, la robó sus riquezas, (Que somos tan absurdos, que encima, nos lo quitaban los Ingleses)y con el conque de la Evangelización, los hiciero sus criados, y les dejaron más pobres que las ratas?Y además los contagiaron de un sinfin de enfermedades, que morían cómo ratas. ¡ ¿Quien está desvalijando la Amazonia, y talando y esquilmando todo su terreno, para sus inconfesables,negocios¿Quien se hizo amo de la India, y mandó, en ella todo el tiempo, sacando lo mejor de ella? ¿Quien quiso conquistar el mundo, y quitar todas las etnias, y los seres que no fuesen los blancos y rubios, y los enfermos, gitanos, homosexuales, y Judíos, matando de manera infrahumana, a todo el que se oponía? ¿Porqué, se empeñan las naciones, en que sólo sirva la raza blanca, para dominar el mundo, si todos los colores, están aquí, sin ponerlos, nadie conocido, y se les desprecia, y veja, en todos los sentidos, si nadie ha dicho, que nosotros seamos los buenos, inteligentes, y los maravillosos.porque cualquiera, si le alimentan y educan en un buen colegio, y tiene acceso al aprendizaje, de todo. Ingeniería, Medicina, Ciencia, y todo absolutamente todo, lo que haga un blanco? Entonces, si todos se valen de todos, y se aprovechan de lo que necesitan, ¿Quien debe a quien? Si, teneis razón; me he pasado tres pueblos, pero podría escribir un libro, con estas apreciaciones. Los que han tenido acceso a la enseñanza en todos sus niveles, (Cómo los Curas, y los millonarios, son y serán, los que se llevan el gato al agua. Así, que digo cómo tú, Paco, ¿Porque la gente no piensa un poquito, y deja los débitos, en TABLAS, cómo el ajedrez? Pido perdón a todos.Utopía pura……Y a mucha honra.

    • Debo aclarar que este artículo es de Fernando Filón. En cualquier caso, y sin entrar en profundidades de conocimientos (creo que todos sabemos más y menos de diferentes cuestiones, y/o somos más lógicos, o perceptivos, o más intuitivos, o más constantes o… benditas diferencias que nos complementan).

      El asunto es que sí nos parecemos, porque somos de los inconformistas, y de los que creemos en la justicia, y en la igualdad de derechos, y por tanto de los que se devanan los sesos dándole vueltas a todo. Si yo fuera Jung, diría que por desgracia para nosotros, pertenecemos al mismo eneotipo.

      Un abrazo, amiga.

  3. He leído tanto e artículo como las críticas. Me parece que el amigo camionero no leyó todo el artículo porque lo que tú planteas es poco más o menos lo que hizo Islandia. Pero a mí me tocó ver como en Argentina un presidente abandonó de la casa de Gobierno, en helicóptero, acosado por las movilizaciones. Y también he seguido la cuestión de la deuda de ese país, que, tras declarar el default en 2001 sólo pagó la deuda que, auditada, se consideró legal. Argentina, a pesar de las dificultades, creció “a tasas chinas” durante los últimos ocho años, este año algo menos debido a la “crisis”. Pero ¿qué es la crisis? ¿por qué va sobre los estados nacionales? Porque existe un plan muy bien coordinado por los capitales vampiros para eliminar los Estados Nacionales, con el fin de terminar imponiendo un Gobierno Mundial, y van cada vez más rápido, porque lo quieren hacer a muy corto plazo, con planes tan perversos que dejarían a Hitler a la altura de un bebé de pecho, que incluyen la eliminación de gran parte de la población mundial mediante guerras, esterilización masiva y otras “lindezas” y esclavización del resto mediante diversos recursos tecnológicos. Vamos, que ni en las peores pesadillas de George Orwell. Hasta hace pocos años yo consideraba que esto que estoy afirmando era pura fantasía de “teorías conspirativas” y de mentes calenturientas. Pero el proceso europeo actual, donde no se va a salvar ni Alemania, me está confirmando cada día la certeza de esas teorías.

  4. La argumentación de Fernando Filón me parece excelente y muy de agradecer. Coincido con Serafín en lo de emular a Islandia. Estoy también de acuerdo con Indignado en calificar de crímenes contra la humanidad lo que el turbocapitalismo salvaje neoliberal globalizado está haciendo. Un nuevo Nurenberg para los responsables, YA.

    ¡Un abrazo para tod@s!

  5. Fernando Filon: que me imagino que tendrás algunos títulos universitarios y yo solo el de camionero y obrero metalúrgico. En mi opinión y juzgando por lo que escribes, opino que eres bastante “canta mañanas” (a riesgo que me censuren y no me publiquen) eso de pedir que nos perdone las deudas como por ejemplo se hizo con parte de la de Alemania al final de la segunda guerra mundial, me parece de meapilas propio de los que tu dices de los del catecismo, y lo de que España debe 1,74 billones de euros, quien lo debe el territorio español o los españolitos que en el vivimos, o quizá los que lo deban sean los bancos (privados) y especuladores de la misma calaña y pelaje, que ahora tienen a Guindos, Rajoy, etc. y antes tuvieron a Zapatero, Rubalcaba, Pajin, Pepiño sin despreciar a colaboradores tan importantes como Toxo o Candido Mendez. Lo que hay que hacer es lo que Islandia, cosa de la que nadie quiere hablar de ello, y que los bancos quiebren y se nacionalicen y si los que tenían inversiones especulativas en ellos las pierdan, que se jodan, que el especular es eso, unas veces se gana y otras se pierde.

  6. Pues claro, de transparencia nada de nada, además son tan grandes las cantidades que no reflejan la economía real, de hecho las cantidades que nos prestan son para pagar intereses de esa deuda que no interesa poner en claro.
    La única forma es coger toda la bola que representa la política y las administraciones públicas tirarlas a la basura, empezar con un nuevo gobierno que sea legitimo y estudiar todas las cuentas para saber que deuda es legitima y cual no lo es, y con los datos claros hacer un referendo y actuar en consecuencia.
    Lo que estamos viviendo en una mentira, descarada e hipócrita, que seguro que se mantiene con el soborno y la complacencia de los que no nos representan.
    Es más se habla de considerar tal despropósito en crímenes contra la humanidad por el sufrimiento y la impunidad de los delitos político financieros cometidos bajo la falsa apariencia de legalidad de una democracia secuestrada.

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