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¿Y si te sales?

Dedicado al ministro de Interior, y a todos los que cumplen responsable y lealmente los dictados de una sociedad surrealista tomada por la ambición psicopática de una minoría dominante.

A ti, persona seria y responsable… ¿Qué ocurrirá cuando quieras darte cuenta de que esto no tiene lógica?

¿Te sentirás estafado? ¿Te sentirás responsable?

Lo importante es que no acabes cocinado.

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4 Comments

  1. David Sempau
    David Sempau Agosto 12, 2012

    Como podréis comprobar aquí, lo del caldero no es broma.

    “La mala adaptación a amenazas crecientes para la supervivencia aparece con tanta frecuencia en los estudios sistémicos de los fracasos empresariales, que ha dado nacimiento a la parábola de la ‘rana hervida’. Si ponemos una rana en una olla de agua hirviente, inmediatamente intenta salir. Pero si ponemos la rana en agua a la temperatura ambiente, y no la asustamos, se queda tranquila. Cuando la temperatura se eleva de 21 a 26 grados, la rana no hace nada, e incluso parece pasarlo bien. A medida que la temperatura aumenta, la rana está cada vez más aturdida, y finalmente no está en condiciones de salir de la olla.”(*)

    ¿Y SI NOS SALIMOS?

    ¡Un abrazo para tod@s!

    (*)Fuente: LA PARÁBOLA DE LA “RANA HERVIDA” (Federico Gan en Inteligencia Emocional http://www.gestiopolis.com/canales5/comerciohispano/64.htm)

  2. Aurora Figuero Yustas
    Aurora Figuero Yustas Agosto 13, 2012

    Te voy a contar una cosa David. Es sobre La Parábola de Federico Gan. No sé si te la creerás, pero voy a intentarlo. Lo de la rana puesta en frío, hasta que se calienta, y entonces se desorienta, será ahora que todos nos hemos vuelto más listos, o la vida nos ha cambiado, hasta a los animales. En los tres años de Guerra Civil, mi familia y yo, estábamos viviendo evacuados por los bombardeos, de Madrid, tan tremendos, y la guerra se libraba, dentro de la capital . El frente, estaba en la Moncloa, y la Ciudad Universitaria, y los obuses llegaban a todos los sitios de Madrid. Y nos mandaron marcharnos. Fuímos a Parar a un pueblo precioso, en Tarr5agona, en el Delta del Ebro Sant Carles de la Rápita. Estuvimos en casas particulares, pero cómo Madrid no cayó hasta el final, estuvimos los tres años. Y mis hermanos se pusieron a trabajar , y nos fuímos a una casita que nos dieron casi a orillas del mar. Yo, estaba enferma, pero eso lo dejo. Los pescadores, sacaban las redes, y dejaban en la playa toda la morralla, la cual cogíamos, y nunca nos faltaba comida. Y mi padre y mi hermano pequeño, se iban a pescar a la punta del muelle, a la Montaña de Montsiá a coger setas, riquísimas como pamelas de grandes, pues allí, nadie las cogía. Y por las noches, se iban con una linterna, a coger ranas con un cubo, que traían lleno. Las ancas de rana están deliciosas, y las hacía fritas. Pues bien, había que matarlas, despellejarlas quitarlas la cabeza, y blancas cómo la leche, ya se podían comer sin escrúpulos.Desde que empezaba el proceso, tenían vida propia. Sin cabeza, cuando menos lo esperabas, daban un tremendo salto al suelo, y todas las veces que las cogías, volvían a saltar otra vez, sin piel y sin nada dentro. Mi madre, separaba las ancas, y lo demás lo envolvía en una bolsa, y lo tiraba. Pues peladas , cortadas por la mitad y blancas cómo un pollo, o más, tenía que ponerlas una tapadera en el plato, antes de freirlas, porque al coger un par de ancas,. pegaban un salto grande, y si no las cogías en el aire, iban a parar al suelo, y tenías que lavarlas con cuidado para que no escaparan.Y llevaban 5 ó 6 horas limpias en el plato. Por eso, me extraña, que se esten quietas, mientras se va calentando el agua. No es que dude de esto, es que yo, no he conseguido ver a una rana, ni viva ni muerta, ni partida por la mitad, que se haya estado quieta, ni un instante. Esto que te he contado, es pura anécdota.Por eso, pensando en que el Ministro del Interior, sea cómo una rana, mientras no le pongan una tapadera encima y una piedra, sobre esta, se saldrá, aunque no quiera, porque es su condición……si él se quiere salir. No hará falta que le saquen. Si no sale, te juro, que no es una rana. Abrazos.

    • David Sempau
      David Sempau Agosto 14, 2012

      Estimada Aurora, ni he hecho ni pienso hacer la prueba con ninguna rana, simplemente me he limitado a transcribir un texto de formación empresarial que me merece confianza. Hace mucho tiempo que he oído hablar de esta metáfora, que me parece sumamente adecuada para la situación actual, como lo podría ser la del Titanic hundiéndose, con los pasajeros de tercera clase ahogándose bajo la línea de flotación mientras en la cubierta seguía la fiesta, la música, el champagne y el caviar.

      ¡Un abrazo para tod@s!

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