La ciencia irónica

435

 Por Germán García * | Página 12

El 7 de julio de 1960, en la última clase del seminario La ética del psicoanálisis, Lacan dijo que “uno de los rasgos más entretenidos de la historia de las ciencias es la propaganda que los científicos y los alquimistas hicieron ante los poderes […] ¿Cómo pudieron los poderes dejarse agarrar? La respuesta a este problema debe buscarse del lado del desmoronamiento de la sabiduría. Es un hecho que se dejaron agarrar, que la ciencia obtuvo créditos, gracias a los cuales tenemos esta venganza encima”. ¿La ciencia como venganza? La respuesta está unos párrafos antes: “Creo que a lo largo de este período histórico, el deseo del hombre largamente sondeado, anestesiado, adormecido por los moralistas, domesticado por los educadores, traicionado por las academias, se refugió, se reprimió muy sencillamente en la pasión más sutil y también la más ciega, como nos lo muestra la historia de Edipo, la pasión del saber”. Dentro de esa pasión del saber existe la vertiente de la sabiduría, pero aparece perdedora frente a la vertiente de la ciencia irónica y sus juguetes técnicos que, como el deporte, son pasión de multitudes.

La ciencia irónica está definida como una ciencia donde los deseos se confunden con las realidades. Obviamente, nosotros no aceptamos esa oposición deseo-realidad, pero me parece interesante en el sentido de que cuando Lacan plantea la ciencia como una venganza, lo hace como algo que viene a responder al deseo que ha sido avasallado a través de siglos, de modo que habría que trabajar sobre el tema de esa venganza; pero introducir esta idea de la ironía de la ciencia invierte la carga de la prueba de lo que nosotros veníamos tan satisfechamente pregonando, y convierte a los portadores de los objetos tecnocientíficos en los que juzgan a quienes hasta hace poco nos juzgaban a nosotros; esto es lo que me parece irónico de la cuestión de la ciencia. De todos modos, yo creo que cada vez que se habla se es irónico, porque las cosas que no son irónicas no se hablan, se escriben.

* Fragmento de una exposición contenida en el Volumen del VIII Congreso de la Asociación Mundial de Psicoanálisis.

Fuente: http://www.pagina12.com.ar/diario/psicologia/9-202163-2012-08-30.html

Comentar con Facebook ()

Comentar (3)

3 Comentarios

  1. Encentro en mi biblioteca, La ciencia y la verdad de Jacques Lacan.
    Estenografía de la lección de apertura del seminario llevado a cabo en el año 1965-66 en la École Normale Supéreure sobre 2El objeto del psicoanálisis”, como encargo de conferencias de la École Pratique des Hautes Études (VI sección), el 1 de diciembre de 1965.
    De todas formas buscare la citada de 1960.

    • Posición del inconsciente.
      Congreso reunido en el hospital de Bonneval bajo el tema del inconsciente freudiano del 30 de ocubre al 2 de noviembre de 1960.

  2. Muy interesante. No existe realmente oposición entre deseo y realidad, sino proceso de trabajo.

    El deseo activa el motor de la acción, pero la acción debe resultar en una ampliación de la percepción de la realidad. Tanto si el deseo se alcanza como si no se hace. Generar mente continuamente. Eso no se quiere enseñar.

    La educación y formación tan estúpida que nos han proporcionado no enseña a las personas a trabajar y operativizar sus deseos en el plano de la realidad. Es decir, la formación no les proporciona recursos y metodología para alcanzar sus deseos en la realidad en la que viven y por lo tanto, abandonamos sintiendonos impotentes ante la dificultad.

    Mejor así pues se generan personas que ya saben que nomerece la pena luchar, no se consigue nada.

    Pero hay otros aprendizajes, existen otras formaciones y otros profesionales dispuestos a enseñar a las personas.

    la educación ha robado alas personas, les ha engañado, no les ha permitido desarrollar procesos d einteligencia, generar recursos, capacidades,la educación ha robado alas personas su dignidad de comvertirse en seres humanos en busca de su aautonomía

DEJA UNA RESPUESTA

Please enter your comment!
Please enter your name here