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Teatro de la oscuridad

Paco Bello | Iniciativa Debate | 22/10/2012

No tengo ningunas ganas de escribir, pero no he encontrado un solo análisis poselectoral que me satisfaga, y desde luego no es porque no se puedan encontrar hoy más de 100. Es porque en unos casos se escriben desde una imagen idealista del mundo, y con las gafas opacas o arcoíris, y en otros con el ojo de salva sea la parte.

La realidad lo es aunque la vistamos de lagarterana. Qué manía tienen algunos con ponerse las antiparras de los 60 (o de los 20) para leer la actualidad, y qué descaro tienen otros para ni con óptica ni sin ella hacer la lectura que les sale de las narices (por ser fino).

Ayer vimos la realidad de la España oscura, y la de aquellos que sin sentirse España no han perdido los mismos tics de la españolidad fronteriza.

En Galicia, volvió a dominar la tradición. Un PP que perdió un puñado de votos aumenta el número de diputados por la debilidad de su “contrincante” natural. La debacle del PSOE asusta hasta en las filas populares, que necesitan como agua de mayo la legitimidad que confiere a este fraudulento sistema la fortaleza del aliado vestido del rojo capullo (de rosa). La participación bajó algo, pero nada destacable estando como estamos sumidos en la peor crisis multidimensional que se recuerda.

Lo de los vascos que ayer participaban en sus elecciones autonómicas es mucho más interesante que lo de la previsible tierra de Fraga (por más que le pese a una proporción de gallegos bien informados, y nos pese al resto).

Lo de EH Bildu por mucho que se quiera valorar como positivo, no lo es. Esos 21 escaños son casi un fracaso aún contando con todos los inconvenientes habituales (poder mediático en contra, desventaja económica, modelo electoral, tradición). Porque si bien existen esas importantes trabas, también se contaba con una importante ventaja: la crisis económica de las políticas capitalistas.

Lo que sí ha quedado claro es que los ciudadanos vascos son independentistas por amplia mayoría, y que una buena parte, como en el resto del Estado, o es que son muy necios, o es que les va la marcha. Me explico.

El PNV (Partido NACIONALISTA Vasco) es un partido de lo que comúnmente, de cara al escaparate, se denomina “derecha moderada, centro-derecha”, aunque realmente sean un partido liberal, o lo que es lo mismo, el invento ideológico que se sacaron de la manga los tahúres de los grandes capitalistas para dar contenido intelectual a su dominio y sumar a incautos súbditos. Son la extrema derecha títere-económica por mucho que moleste esto a los liberales de vocación que creen que existe una filosofía aplicable. Y como buenos liberales,  en realidad no tienen principios, aunque algunos ilusos sigan creyéndose los cuentos de Pareto, Bentham o Mill (hijo).

Sus votantes menos avezados pronto comprobarán que esto es así. Pues por mucha celebración de Aberri Eguna’s, y Alderdi Eguna’s y por mucho Euzko Alderdi Jeltzalea que prime en su denominación como partido, y por mucho que los ayer presentes en el discurso de su “capitán” coreasen llamadas a la independencia; que nadie espere que no se vendan incluso a aquellos (PSOE) que no dudaron en pactar con su presunto antagonista (PP) para quitarles un gobierno que pertenecía por derecho de sufragio al PNV. Pero eso de la dignidad y la integridad no va con estos empleados de las grandes fortunas.

La lógica dictaría que el PNV gobernase en solitario con la mayoría simple que ha obtenido, pues cualquier pacto posible, va contra-natura. Y puede que así sea, pero que nadie se extrañe al encontrarse que vaya de la mano de una extraña pareja españolista (aunque no tan extraña como para ser una coalición con PP y UPyD que haría que sus votantes los lincharan a todos antes de convencerlos de la conveniencia del pacto).

Y que nadie espere tampoco que los presuntos independentistas Jeltzales aprovechen la oportunidad que les brinda el posible acompañamiento de EH Bildu en la conquista de las aspiraciones soberanistas de sus votantes. Aunque lo bueno es que se les verá el plumero por bien que jueguen sus cartas, pues lo más positivo del resultado de la coalición de las izquierdas vascas, va a ser precisamente el papelón que les queda ahora a los farsantes peneuvistas, que apelando a la crisis y la responsabilidad, intentarán escurrir el bulto de algo que nunca han querido, pues nunca han sido tras el 78  más que una fachada independentista y disidente, como lo es en lo “socialista y obrero” el PSOE. Al final, la gente entenderá que aquello que surgió de la “modélica transición” no era más que una buena representación de una obra con actores dispuestos a cubrir todos los papeles. La comedia se llamaba “democracia”, y hoy aún está en cartelera.

Esta misma tomadura de pelo la veremos también en Cataluña. Artur Mas, que es el tuerto en el país de los ciegos, está jugando muy bien con el sincero espíritu independentista de algunos catalanes, y con la desesperación coyuntural de otros. Y sí, habrá “consulta”, pero por “motivos legales e institucionales” no será vinculante, y se realizará al final de la legislatura que va a conseguir ahora gracias a una promesa torticera que ha logrado que muchos olviden las políticas que ha estado aplicando, incluso dando lecciones de neoliberalismo a los de Madrid. Puede que para entonces algo haya cambiado, pero lo normal es que esa nueva jugada, y las críticas a lo “malo-malísimos” que son desde el centralismo, le ofrezcan una reválida por cuatro años más.

Dicho esto, la responsabilidad de lo que ocurre no hay que buscarla en el escenario, y mucho menos entre bambalinas. Los responsables de que se siga representando la obra, están tanto en esa platea ajena a la demencial arrogancia de los guionistas y sus contradicciones, como en el resto de compañías que no han sabido hacerse con el escenario, como en los que “pasan del teatro” sin darse cuenta de que han sido los extras perfectos, pues la función completa se desarrolla mucho más allá de las paredes del edificio.

Seamos sinceros. Es muy difícil no sentirse abrumado por la dificultad que implica poder acceder a aquello que está asimilado por la población, y arrancar lo que ya está integrado a nivel molecular. Pues aunque gritemos que el Rey va desnudo nadie va a creernos. Y seguir insistiendo en ello es una pérdida de tiempo, por más que les sigan enseñando sus vergüenzas.

Habrá que apelar a otros sentimientos no ideológicos o éticos. Quizá enfocándolo en algo mucho más mundano como las pulsiones egoístas tengamos alguna oportunidad, para desde ahí desandar lo andado.

Si no sabes conformarte con lo que te rodea, y quieres intentarlo, pulsa en la imagen bajo estas líneas, y comparte sin dar demasiadas explicaciones. A veces ocurren milagros.

7 Comments

  1. Fernando 2º
    Fernando 2º 22 octubre, 2012

    Y eso que no tenías ganas de escribir. ¿Qué seria si las hubieras tenido?.

    No creo que después de leer tu crónica me queden a mi ganas de leer o escuchar la cantidad de gilipolleces que nos aguardan.

    Tu CRÓNICA, con mayúsculas es lo mas acertado, más sensato, el examen más exacto de la situación en España y naciones adyacentes que podremos leer o escuchar. A partir de aquí ya nada valdrá la pena. Y yo no leeré ninguna.

    Sombrerazo, Paco. Te has superado como nunca.

    Noto tu tristeza, que es como la mía, y me duele. Pero no te preocupes, “La lotta continua”.

    ¡Adelante sin decaer!

    POR UNA NUEVA CONSTITUCIÓN, YA

  2. Paco Bello
    Paco Bello 22 octubre, 2012

    Celebro que te guste, amigo. Aunque si te gusta, es que eres un sufridor nato. Como yo.

    Sí estoy triste (cómo no), igual que tú. Pero menos que hubiera estado hace un tiempo, porque no esperaba nada. Tengo muy claro que no se puede luchar contra los molinos de viento.

    Pero tenemos opciones si sabemos comprender el momento que vivimos, y si sabemos aprovecharlo. Es una victoria parcial el saber qué es imposible, para no perder más tiempo con eso.

    ¡Al ataque!

    Un fuerte abrazo, Fernando.

  3. mandarina (luz)
    mandarina (luz) 22 octubre, 2012

    Paco, no me queda más remedio que sumarme al comentario de Fernando 2º. Yo, tampoco leeré (hoy no fui capaz ni de comprar el periódico) ninguna crónica ni comentario sobre estas absurdas elecciones. Para CRÓNICA, la que acabo de leer y que estoy comentando. También siento mucha pena por lo que vamos viviendo. En realidad, casi ni se qué decir. Nunca es fácil escribir (al menos, en mi caso) pero ahora resulta casi imposible hacerlo sin caer en “desvaríos” que no conducen a nada positivo. Tenemos otras elecciones a la vuelta de la esquina y apuesto doble contra sencillo que ya todos sabemos cuál será el resultado… anoche, en el programa “Salvados”, asomaron sin indiscreción los colmillos del sabueso que nos gobernará unos cuantos años más, y Más sabe vender, hoy por hoy, mejor que ningún otro, la falsa seda del alquimista.

    Al menos, en esta casa (ID) podemos encontrar el “rincón donde desahogar la pena”, porque no tenemos nada más por ahora y será muy difícil tenerlo durante mucho tiempo, visto lo visto. No quiero caer en la estúpida “depre” (aunque nos sobren motivos) de manera que sigamos adelante, aunque nos cueste.

    Gracias por tus aportaciones, Paco, nunca me canso de decirlo.

  4. MaríaDinamita
    MaríaDinamita 22 octubre, 2012

    Como gallega que soy no puedo dejar de manifestar, pese a quien le pese, mi grandísima decepción con el pueblo gallego y por la ignorancia supina que han demostrado una vez más.
    Para mí, que trabajo en la administración, ha sido de lo más triste ver de nuevo las risas de los crápulas celebrando que seguirán saciándose de la estupidez de tantos gallegos y gallegas.
    Pero además de triste, estoy indignada. Indignada porque la gente, cansada de tanta hipocresía de la casta política, ha decidido quedarse en casa para demostrar su desacuerdo. Indignada porque cada vez me cuesta más digerir que nos gobierne una mayoría legal pero ilegítima a mis ojos, plasmada en un gobierno que ha perdido más de 140.000 obtenga una mayoría tan holgada. Indignada porque estamos casi atados de pies y manos para que esto pueda cambiar: rigidez casi absoluta de una Constitución que la gran mayoría no hemos votado, de un maldito sistema D’hont, de la circunscripción electoral por provincias, etc, etc, etc. Cansada de ver que mi entorno no ve más allá. Es muy triste, realmente triste.
    Pero bueno… me consuela que cuanto más alto suban más grande será la ostia con la caída.
    Como dirían los cristianos, católicos y apostólicos y toda es tropa, “Que Dios nos pille confesados”. Se acabaron las tijeras, ahora llega la motosierra.

  5. Javier Marcos Angulo
    Javier Marcos Angulo 22 octubre, 2012

    Paco, estoy como tú, triste por esta casta política, si “casta”, que nos metieron con el miedo de la transición, que ha si y es falsa, nunca hubo una transición verdadera.
    La que hicieron, fue desde dentro del “franquismo” y de hecho nunca hemos salido de esa etapa. Siguen estando ahí con otras caras, pero si me apuras un poco más “derechona” que nunca,insaciable en su “ademán”.
    Estoy harto de los discursos vacíos que nos lanzan desde todos los “medios”.
    No podemos dejar de luchar, por lo que como ciudadanos nos corresponde. Somos muchos y ellos muy pocos. Yo creo que podemos intentarlo.
    Un abrazo.

  6. Lucía
    Lucía 22 octubre, 2012

    Paco una vez más me dejas sin palabras, todo mi apoyo. No permitiremos que nos depriman…cuanto más lo intenten, más fuerza nos provoca seguir gritando contra ese poder corrupto. No vamos a permitir que nos callen nunca, nunca, jamás…!!!!

  7. Indignado
    Indignado 23 octubre, 2012

    Se que la colonia no te gusta, y muchas veces me contengo de decirlo, pero hoy no me corto y te lo digo !que bien escribes Amigo.

    Saludos y un abrazo Paco.

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