Pulsa "Enter" para saltar al contenido

¿Qué pasaría si se dejara caer a los bancos españoles con problemas?

Eduardo Garzón – Consejo Científico de ATTAC España

Desde el estallido de la crisis financiera hemos visto cómo muchas entidades bancarias españolas se han visto en serios problemas y cómo el gobierno ha acudido en su ayuda inyectándoles de una u otra forma dinero público (para ver las diferentes formas de ayuda y su cuantía leer este artículo). Este traspaso directo de dinero perteneciente a todos los ciudadanos a unas entidades privadas atenta claramente contra la justicia social e incluso contra los fundamentos económicos en boga. Sin embargo, el gobierno ha esgrimido continuamente como argumento la necesidad de no dejar caer a las entidades bancarias para evitar así un colapso financiero que terminaría perjudicándonos más a todos. Pero, ¿hasta qué punto es cierto este argumento tan recurrido? Profundicemos en el tema.

Un banco en problemas es un banco que no puede atender los pagos que tiene comprometidos con otros agentes. Si un banco en problemas no es ayudado con dinero público se verá forzado a caer, a ser liquidado, a desaparecer como entidad. Esto significa que el banco tendrá que vender todo aquello que posea y que tenga valor y con el dinero recaudado tendrá que devolver los pagos que tenía comprometidos. Pero claro, si el banco se está liquidando es porque no tiene suficiente dinero para abonar todos los pagos que debe, por lo que después de vender sus propiedades dispondrá de menos dinero del que debe pagar. No podrá pagar a todos aquellos a los que les debe dinero, así que algunos se quedarán sin cobrar.

Por ejemplo, si un banco debe dinero por una cuantía de 1.000 millones de euros y después de vender sus posesiones recauda solo 700 millones de euros, quedarán 300 millones de euros sin poder pagarse y que se consideran pérdidas. Alguien no podrá cobrar; alguien debe hacerse cargo de esas pérdidas.

¿Pero quién se quedará sin cobrar? Pues eso lo decide la ley, que se rige por el siguiente criterio: los últimos en cobrar (los primeros en asumir pérdidas) serán aquellos agentes económicos que más riesgo hayan contraído en sus operaciones con el banco, y cobrarán primero aquellos que menos riesgo hayan asumido. Este criterio es muy lógico, porque cuanto mayor riesgo existe más dinero se puede ganar, pero también perder. Cuando una persona o un fondo invierte en un banco contrayendo un riesgo elevado tiene que ser consciente de que su inversión dependerá del funcionamiento del banco: si al banco le va bien, el inversor ganará mucho dinero; pero si le va mal, perderá mucho dinero.

Así las cosas, en el dibujo siguiente se muestra el orden en el que los agentes deben asumir las pérdidas del banco.

Los primeros en asumir pérdidas (los primeros en no cobrar) serán los accionistas. Las acciones son un elemento de inversión con un riesgo elevado que genera mucha rentabilidad. Puesto que sus propietarios han ganado bastante dinero con este tipo de inversión, se entiende que deben ser los primeros en asumir pérdidas.

Si, por ejemplo, el banco en cuestión ha cuantificado las pérdidas por orden de 300 millones de euros y debe a los accionistas 100 millones de euros, quedarán 200 millones de euros en pérdidas. Alguien más tiene que quedarse sin cobrar. En ese caso se procederá en el orden comentado: los segundos en contraer pérdidas serán los propietarios de los bonos subordinados. Ésta es una inversión de menor riesgo que las acciones, pero todavía con un alto riesgo y alta rentabilidad.

Si después de ello todavía quedasen pérdidas por traspasar, los siguientes serían los poseedores de bonos no garantizados (tipo de inversión con menor riesgo que los bonos subordinados y que las acciones).

En penúltimo lugar se encuentran los depósitos de los clientes. Los propietarios de estos depósitos son los ciudadanos que han depositado en el banco sus ahorros, y por lo tanto no han corrido riesgos ni han ganado mucho dinero con esa actividad, por lo que se entiende que tienen prioridad a la hora de cobrar en caso de liquidación.

Y ya por último el banco tendrá que pagar a los propietarios de los bonos garantizados. Estos bonos son un elemento de inversión muy seguro (con poco riesgo) que genera muy poca rentabilidad. Puesto que sus propietarios no han ganado mucho dinero con este tipo de inversión, se entiende que deben ser los primeros en cobrar (los últimos en asumir pérdidas).

Esta prioridad en el pago ya nos está indicando algo muy importante: si a un banco se le deja caer y es liquidado, los propietarios de los bonos garantizados pueden estar tranquilos porque cobrarán con toda seguridad. Además, y con casi toda seguridad, después de devolver el dinero de los bonos garantizados sobrará dinero para devolver a los depositantes sus ahorros. La única forma de que el banco no pudiese devolver los depósitos a los ahorradores sería si las pérdidas del banco fuesen tan grandes como para que no pudieran ser absorbidas por los accionistas, por los propietarios de bonos subordinados y por los poseedores de bonos no garantizados.

Saber con total seguridad cuántas pérdidas tienen los bancos españoles es muy difícil. Es difícil porque muchos de los activos bancarios tienen los precios inflados en su contabilidad, y la única forma de conocer con exactitud su precio real sería acudiendo al mercado a venderlos. No obstante, se han hecho muchas estimaciones sobre estas cantidades y todas calculan que las pérdidas de los bancos españoles nunca serían tan grandes como para no poder devolver los depósitos en caso de liquidación. La estimación más pesimista calcula que las pérdidas serían de 300.000 millones de euros (la más optimista es la de la Unión Europea: menos de 100.000 millones de euros y por eso el rescate será de esa cuantía), que a pesar de ser una cantidad relevante, puede ser absorbida por los inversores más arriesgados de los bancos (accionistas y poseedores de bonos subordinados y de bonos no garantizados). Según el director de Independent Advisors este tipo de inversores podrían asumir pérdidas de hasta 700.000 millones de euros. Incluso empleando la estimación más pesimista (300.000 euros), habría suficiente margen para que las pérdidas no llegasen a afectar a los depositantes.

En otras palabras, si el gobierno no ayudase con dinero público a los bancos españoles en problemas, éstos tendrían que ser liquidados y tendrían enormes pérdidas. Pero las pérdidas afectarían a los inversores más arriesgados y nunca a los depositantes. Los ciudadanos podrían recuperar sus ahorros aunque el banco no fuese ayudado por el gobierno. Por lo tanto, ni los ahorradores del banco ni el Estado tendrían que sufrir las consecuencias de la mala gestión de los bancos. Los costes los tendrían que asumir los accionistas y otros inversores más arriesgados (lo que es normal y lógico, pues se embarcaron en operaciones arriesgadas y han perdido). Si tenemos en cuenta que estos inversores son fundamentalmente grandes entidades financieras y grandes empresas, veremos todavía con mejores ojos que sean estos agentes los que soporten las pérdidas, puesto que gracias a su tamaño y potencial poseen una gran capacidad para afrontar pérdidas.

Ahora bien, es cierto que en este caso se generaría un efecto dominó que terminaría afectando a más bancos y a más empresas. Esto es así porque aquellas empresas que deberían asumir pérdidas podrían luego no poder cumplir sus compromisos de pago con terceros agentes. Liquidar bancos problemáticos tiene un coste alto, aunque no sea para el Estado o para los ciudadanos. Pero la pregunta clave es: si el coste hay que sufrirlo de todas formas, ¿por qué tienen que padecer todo el coste los ciudadanos corrientes -que nunca se arriesgaron en las operaciones bancarias, que apenas ganaron dinero con ellas, y que además en general no gozan de suficientes recursos para soportarlos- y no padecerlo en absoluto los inversores privados -que se arriesgaron, ganaron dinero con ello, y que además tienen un colchón económico mucho mayor?

La forma en la que se están traspasando las pérdidas de los bancos a los ciudadanos atenta contra la lógica económica y la justicia social; fenómeno que revela la estrecha ligazón entre la élite económica que saldría perdiendo si se liquidasen los bancos y la élite que posee el poder político. No es de extrañar, por lo tanto, que los indignados españoles digan bien claro y bien alto que la respuesta a la crisis sea una enorme estafa.

http://www.attacmallorca.es/2012/10/24/que-pasaria-si-los-bancos-espanoles-en-problemas-no-recibieran-ayudas-y-se-les-dejara-caer/

El Roto/Google Images

17 Comments

  1. Jesús Díaz Formoso
    Jesús Díaz Formoso 27 octubre, 2012

    El «hermanísimo» de Alberto, no pone el acento dónde ha de ponerse. Vete tu a saber porque …

    El acento está en las Hipotecas.

    ¿Que pasa cuando tú no puedes pagar tu hipoteca? Que tu pisito acaba siendo adjudicado por una mínima fracción de su valor.

    Y, ¿que pasaría con las hipotecas conque nos esclaviza un Banco que no puede pagar lo que debe? Pues que su valor se debería de reducir a una mínima fracción de su cuantía, claro está. O que es lo mismo, sus esclavizados deudores se verían liberados de sus cadenas/deudas.

    Siguiendo con el «hilo», ¿que pasaría si en lugar de darle nuestra sangre a los bancos, ayudásemos a sus esclavizados deudores?

    Pues que el montante de las ayudas no sumaría mucho … solo las mensualidades que el estado (nosotros) paga -o meramente garantiza, es decir, sin pagar nada (privilegios del estado, absolutamente vigentes en derecho Administrativo). No existiría crisis, y los servicios públicos podrían incrementar su presupuesto.

    No os digo nada si, además, se persigue el fraude fiscal. No solo por el incremento de recaudación, de ingresos públicos; ni solo porque así lo exige la Justicia Social -y nuestra Constitución: Es que, con ello, se impediría que los defraudadores especulen en contra del estado (en contra de todos nosotros) con el dinero que defraudan al Fisco (de nuevo, a todos nosotros).

    ¿Crisis? WHAT CRISIS?

    • Manuel Harto
      Manuel Harto 27 octubre, 2012

      Cada vez entiendo menos por qué seguimos ALIMENTANDO a estos bancos con nuestras cuentas. Nadie nos obliga y hoy tenemos otras alternativas. Poco sé de economía, pero lo poco que sé me dice que si los bancos quebraran definitivamente no habría que rescatarlos.
      En cuanto a las hipotecas, me temo que hallarían la forma de vendérselas a otro banco que seguiría haciendo las mismas felonías.

      • Jesús Díaz Formoso
        Jesús Díaz Formoso 27 octubre, 2012

        Las Hipotecas, compañero Harto ;)), seguirían elcamino de la valoración de activos en procesos concursales: Se adjudicarían por un tercio dee su nominal. Y hay preferencias legales que permitirían adquirirlas a los Hipotecados.

        La ingeniería financiera, no obstante, es «discreta». Pero debemos exponerla como lo que es: una verdadera y monumental ESTAFA.

        En estos tiempos de cólera, hemos de estar atentos. Las conspiraciones existen. Y no solo del lado de los poderosos. Existen, sobre todo, del lado de quienes se postulan como salvadores de la grey.

        Parece que la mayoría no ha aprendido nada. Aletargados y contaminados, física y mentalmente, seguimos esperando un mesías salvador, que haga el trabajo por nosotros. Somos unos cachondos: Al grito de «no nos representan», aceptamos ser representados por gentes a quienes no conocemos.

        Saludos

    • Paco Rer
      Paco Rer 27 octubre, 2012

      Lo siento, pero leyendo tu texto me he acordado de la película «La chica del tambor» donde el Mosat nos hacía luz de gas y al final no sabíamos para quien trabajaba la «chica». Si tenemos que desconfiar de todos, apága y vámonos. Ah, por cierto, en los activos de los bancos, las hipotecas no son las únicas inversiones y tal como dice Eduardo Garzón, habría que cuantificar los activos dañados con, los Recursos Propios, los préstamos participativos (casi accionistas, los bonos, etc. pues aún y logrando la «dación» no los activos «dañados» podrían ser cubiertos por los pasivos menos exigibles, además de la garantía para el pequeño ahorrador de los primeros 100.000.- €.
      En fin, todo este rollo tecnocrático simplemente es para pedirte que recapacites algo mas, antes de cargarte una reflexión económica muy útil para no tragarnos aquello de que, «si dejamos caer a algún banco, el primer perjudicado es el pequeño ahorrador que perdería el dinero depositado» ¡Mentira! El primero que pierde su inversión es el accionista, bonista y prestamista (entre ellos algunos bancos alemanes y franceses) por eso la señora Merkel intenta que puedan pagar y que sus bancos puedan cobrar. Aquí si que está una parte importante del porqué nos imponen, desde Alemania, que gastemos menos y les pagemos mas.

      • Jesús Díaz Formoso
        Jesús Díaz Formoso 27 octubre, 2012

        Tienes razón. No debemos desconfiar de todos. Pero, confiar, no creo que debamos confiar en cualquiera. Menos cuando se trata de buscar una integración mayoritaria para cambiar el rumbo por el que transitamos hacia nuestro nada sólido futuro.

        Para confiar, tengo que tener información. Y, la información -creo- ha de obtenerse aclarando las dudas.

        Creo que no merece la pena extenderse sobre las nefastas consecuencias de haber otorgado tanta confianza -incluso sólidas mayorías parlamentarias- a tantos y tantos canallas que hemos promocionado a las alturas más vertiginosas de nuestras instituciones.

        Ahora, con las aguas tan revueltas, y los vientos tan calientes, la cautela ante esa Fiebre, más grave que aquélla «Fiebre del Oro» de finales del S.XIX, que es la «Fiebre del Poder», es necesaria.

        La opinión pública no nace de una flor, sino de la propiedad, o del control, de los medios de comunicación masivos. También en este nuevo siglo de cambios insoslayables, sean en el sentido que sean, la Nueva Opinión Pública va dejando de ser «alternativa» y minoritaria, para alcanzar cada vez una mayor difusión. No quierocaer, de nuevo, en intoxicaciones mentales. Y de ello, mi organismo me proteje por medio del Sentido Crítico.

        Aún con todo lo dicho, de nuevo te agradezco la corrección. No es una excusa, sinó una confesión: en estos últimos meses me he llevado más de una sorpresa amarga con algunos «aglutinadores» de Mayorías que, en realidad esconden -malamente- intrincadas estrategias políticas dirigidas a la toma del poder público que utilizan los peores recursos delsistema, incluyendo la censura, la prevaricación, e incluso el cohecho.

        Disculpa por el rollazo. Lo dicho, gracias por tu pescozón, merecido.

        Saludos. Chus

      • Belén Luján
        Belén Luján 28 octubre, 2012

        Efectivamente, no se puede desconfiar de todo el mundo. Salvo patologías, tampoco está en el ser humano.La cuestión es en quién confiar. Miles y miles de medios (tradicionales, digitales…), cientos de propuestas de mayor o menor calado social, mayor o menor radicalidad, mayor o menor profundidad…¿y a quien creer? Es imposible leer o conocer todo, primer escalón. Segundo escalón, desechemos lo destructivo: mensajes como esto está mal, no tiene arreglo, es imposible acabar con el Poder (cualquiera que sea su forma), los ciudadanos somos los eternos perdedores; falacias tales como la situacion economica es producto de una crisis del sistema de carácter cíclico, el mercado impone la necesidad de los recortes sociales…. Todo eso ya lo sabemos. Ya no resulta preciso ni contrastarlo. Tercer escalón: valoremos lo constructivo. Y es ahí, justamente, donde debe nacer la precaución, la eventualidad de desconfiar. Y hay que cuestionar. No se puede dar nada por hecho ni validar a nadie porque sí. La desconfianza, en este caso, se vuelve un ejemplo de sensatez y de salud mental. Que se ganen nuestra confianza. No la entreguemos por adelantado.Los argumentos de autoridad no son más que una forma de falacia.
        Me viene a la mente el ejemplo Paul Krugman, Premio Nobelde Economía, que, viniendo a afirmar,como otros, que el problema no es el capitalismo en sí, está siendo cuestionado por muchos.
        De ese cuestionamiento se sale reforzado o debilitado, según la propia fortaleza.
        La crítica, el cuestionamiento, la «desconfianza», especialmente frente a quienes más nos atraigan, resulta necesaria,… y constructiva.

        Saludos,

        Belén Luján

      • Agartha
        Agartha 28 octubre, 2012

        Un pequeño cuento de Galeano:
        «Hoy nació en Caracas, en 1769, Simón Rodriguez.
        La Iglesia lo bautizó como párvulo expósito, hijo de nadie, pero fue el más cuerdo hijo de la América hispánica.
        En castigo de su cordura, lo llamaban El Loco. Él decía que nuestros países no son libres, aunque tengan himno y bandera, porque libres son quienes crean, no quienes copian, y libres son quienes piensan, no quienes obedecen. Enseñar, decía El Loco, es enseñar a dudar».

        Saludos.

  2. MaríaDinamita
    MaríaDinamita 27 octubre, 2012

    Buenísima explicación. Desconocía la forma en que se establecían prioridades ante la hipotética liquidación de un banco.
    Cada vez entiendo menos a los 3 poderes de este estado: Ejecutivo, Legislativo y Judicial que, supuestamente son independientes. Demuestran con creces que son sólo uno y que se llama Patronal (bien sean mercados, bancos, empresarios…). Mi última esperanza eran los jueces pero veo que también les tienen engatusados. No nos queda más que tomar la delantera como primer poder que somos el resto de ciudadanos. Como bien dice la continuamente violada Constitución, la soberanía popular reside en el pueblo, del que emanan los poderes del estado. Hagámosla nuestra!!!

  3. Fernando 2º
    Fernando 2º 28 octubre, 2012

    Después de leeros a los que habéis intervenido en este tema hasta el momento, tengo que constatar con agrado que esta ventana de debate crece no solamente en número de participantes si no en nivel intelectual. Gracias por mi parte, porque vuestras exposiciones nos hacen pensar. Hasta la fecha era Paco el que más agitaba nuestras neuronas, pero veo que cada vez podemos contar con más compañer@s que eleven el nivel de discusión.

    Me está pasando con vosotros como me ocurría al principio de participar en IDP, que no me atrevía a intervenir. Pero tengo que hacerlo, no se porqué.

    Solamente será para decir que, precisamente porque debemos confiar en muy pocos y desconfiar de muchos más, es por lo que yo tengo muy claro, casi por costumbre, desconfiar de aquellos que a priori nos advierten de otros.

    Encontré el artículo de Eduardo Garzón muy instructivo, pero al leer el comentario de Jesús poniendo en duda sus argumentos por ser el hermano de no se quien, la verdad es que puse mi espalda contra la pared. Parece que al final él reconoció su ligereza y el agua volvió a su cauce. Me alegro. Cómo dije al principio, es un placer leeros.

    Un saludo

    POR UNA NUEVA CONSTITUCIÓN, YA

    • ander
      ander 30 octubre, 2012

      Ese «noséquién» se Llama Alberto Garzón Espinosa, ex lo-que-fuera y ahora diputado por Izquierda Unida. Muy interesante todos los comentarios, aunque encuentro más hermanísmo a Alberto que a Eduardo. Desde mi ignorancia María creo que no hay separación de poderes y que la Constitución es violable precisamente por eso, porque permite un poder omnímodo, no hay contrapoder. Nosotros votando (o absteniéndonos ) somos una comparsa. Es mentira que el sistema puede ser cambiado desde dentro. Y este argumento cierra el bucle con Alberto de nuevo. Entro en el sistema y no puede atacarlo, tiene que acatarlo.

      • Fernando 2º
        Fernando 2º 30 octubre, 2012

        Cuando decía que al autor del artículo se le “acusaba” de ser hermano de “nosequién”, quería decir que pienso que a una persona se le debe juzgar por lo que dice y mejor por lo que hace, pero nunca por ser hermano de alguien ni por su situación familiar.

        Sobre tu comentario, me gustaría decir que pienso que al sistema se le debe de combatir desde fuera y desde dentro. No podemos permitirnos despreciar ningún campo de lucha. Ninguna posibilidad de lucha. No podemos hacer concesiones.

        Es mi opinión.

        POR UNA NUEVA CONSTITUCIÓN, YA

    • Jesús Díaz Formoso
      Jesús Díaz Formoso 30 octubre, 2012

      Fernando, si seguimos liderazgos, tenemos que conocer a esos «líderes». Yo desconfío. Lo reconozco. Pero me creo lejos de la paranoia. Tampoco me siento temeroso. Otra cosa es la cautela.

      Nos han intoxicado informativamente. De manera brutal y continuada. Ahor que todo parece a punto de explotar por los aires, no es momento de ser confiados. Hemos de estar vigilantes. No seamos corderitos conducidos al matadero. Mejor dicho, dejémos de serlo.

      La Disidencia controlada es una poderosa arma que el poder, una, y otra, y otra vez, utiliza contra nosotros. Ya me sé de memoria la crítica. Como todos. Casi no me sorprendo ya de la iniquidad del poder. Si viese políticos comiendo niños, creo que ya solo me horrorizaría, pero no me sorprendería mucho.

      Es momento de ofrecer soluciones. Ya sabemos donde estamos. No insistamos más. Salgamos del fango por el que nos arrastramos. No nos regodeemos más en ello.

      IU está formada -en sus cuadros o élites- por políticos. Y los políticos buscan el poder. Sobre nosotros. Ya no más. debemos ser responsables. No busquemos mesias salvadores. Actuemos unidos. Sin afanes de protagonismo. Los líderes han de surgir, no sernos impuestos por el poder blando del sistema.

      No doy el honor por supuesto. Exijo su prueba permanente. Muchos hermanos bajo un mismo paragüas. Y no me gusta ese paragüas (no me refiero ahora a IU, sino a la Pompeu fabra, a los catedráticos que, desde la cúspide del sistema intentan conducir la lucha de todos por la liberación de los grilletes de ese mismo sistema).

      No quiero cambiar de amo. Quiero la Libertad. Para todos.

      Saludos.
      Chus

  4. Mercedes
    Mercedes 31 octubre, 2012

    Conferencias del Dr. Bernd Senf sobre las profundas raíces de la crisis financiera mundial. En ellas se exponen algunos TEMAS CLAVES que son silenciados y omitidos en las propias facultades de Economía. También se explican algunas posibles alternativas (históricas y actuales) a un sistema que, por su propia dinámica intrínseca, está, al final, condenado a la autodestrucción.

    Grecia, Portugal, Irlanda, Italia y ahora … España … y finalmente Alemania y otros … ¿Serán todos los políticos responsables de una mala gestión? ¿Realmente saben a qué están jugando? Esta conferencia (versión en castellano) del catedrático de economía Bernd Senf es una valiosa aportación para entender mejor la situación que vivimos. Aunque se dio a finales del año 2008, los conocimientos que trasmite son atemporales. Estamos incitados a caer en LA TRAMPA DE LA DEUDA PROVOCADA POR LA ÍNTIMA RELACIÓN QUE EXISTE ENTRE EL DINERO (CREADO DE LA NADA POR PARTE DE LOS BANCOS COMERCIALES) Y EL SISTEMA DE INTERÉS E INTERÉS COMPUESTO. Explica de forma muy clara y amena estos fundamentos muy problemáticos que hacen que a lo largo de unas décadas se repiten inevitablemente, en el fondo, las mismas crisis.

    http://youtu.be/Qo3AwyJBKPg

    http://berndsenf.de/

  5. Jesse James
    Jesse James 3 noviembre, 2012

    Hay otra solucion.es el bail-in.Tiene todas las ventajas,el banco no se cierra y puede seguir operando,los gestores pierden el control del banco que han llevado a la quiebra y asi se les puede pedir explicaciones mas facilmente.Se evita el panico que produciria el cierre se evita el «runbanck».El estado no pone dinero ni decide sobre el futuro del banco.Es mucho mejor

  6. PEDRO
    PEDRO 3 noviembre, 2012

    Este artículo carece del rigor necesario, considerando la importancia y trascendencia del asunto.
    Veamos, si un Banco está mal, es debido a que tiene problemas de rentabilidad (pérdidas) y de balance (mas pasivo que activo), si vende su activo no cubrirá su pasivo.
    Primer error: Los accionistas no forman parte de su pasivo en balance, representan los fondos propios de la Sociedad (Capital Social). Naturalmente que perderán lo invertido, pero ello no disminuirá ni un Euro su pasivo,
    seguirá siendo el mismo, seguirá teniendo la misma deuda.

    Segundo error: Los Bonos subordinados y no garantizados, representan en cualquier Entidad de Ahorro un porcentaje muy bajo respecto a su pasivo total.

    Tercer error: El Activo del Banco está compuesto básicamente por sus inversiones, créditos, préstamos, descuentos, etc., en muchos casos con plazos de recuperación muy largos (préstamos hipotecarios, etc), por lo que para su recuperaración habrá que esperar a sus vencimientos…bastantes años.

    Cuarto error: La gran masa del pasivo de los Bancos lo representan sus clientes depositantes.
    Por estas razones el impacto para ellos sería dramático, y afectaría a millones de personas físicas, jurídicas, instituciones, etc., que acudirían presas del pánico a retirar sus depósitos a las oficinas del Banco, cuyos pagos no podrían ser atendidos y provocaría la quiebra del mismo, con la mayor parte de sus depositantes desesperados.

    Está bien claro que el autor de este artículo no está bien informado y carece de los conocimientos necesarios, y utilizado buen grado de frivolidad en sus comentarios.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *