“Libre te quiero” de Agustín García Calvo

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Libre te quiero – (Canciones y soliloquios, 1976)

Libre te quiero,
como arroyo que brinca
de peña en peña.
Pero no mía.
Grande te quiero,
como monte preñado
de primavera.
Pero no mía.
Buena te quiero,
como pan que no sabe
su masa buena.
Pero no mía.
Alta te quiero,
como chopo que en el cielo
se despereza.
Pero no mía.
Blanca te quiero,
como flor de azahares
sobre la tierra.
Pero no mía.
Pero no mía
ni de Dios ni de nadie
ni tuya siquiera.

Agustín García Calvo

“Sois la alegría de lo inesperado” – Sol (2011)

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7 Comentarios

  1. Cómo fue inventado el Pueblo Judío

    Una lluvia de insultos fustigó en Israel a Shlomo Sand cuando publicó un libro cuyo título, “Como fue inventado el pueblo judío”*, desmonta mitos bíblicos que son cimiento del Estado sionista de Israel.

    Profesor de Historia Contemporánea en la Universidad de Tel Aviv niega que los judíos constituyan un pueblo con un origen común y sustenta que fue una cultura específica y no la descendencia de una comunidad arcaica unida por lazos de sangre el instrumento principal de la fermentación protonacional.

    Para él, el “Estado judaico de Israel” lejos de ser la concretización del sueño nacional de una comunidad étnica con más de 4000 años fue hecho posible por una falsificación de la historia dinamizada en el siglo XIX por intelectuales como Theodor Herzl.

    En tanto académicos israelitas insisten en afirmar que los judíos son un pueblo con un ADN propio, Sand, basado en una documentación exhaustiva, ridiculiza esa tesis acientífica. No hay además puentes biológicos entre los antiguos habitantes de los reinos de Judea y de Israel y los judíos de nuestro tiempo.

    …EL SILENCIO SOBRE LAS CONVERSIONES

    La historiografía oficial israelita, al erigir en dogma la pureza de la raza, atribuye a las sucesivas diásporas la formación de comunidades judaicas en decenas de países.

    La Declaración de Independencia del Israel afirma que, obligados a ello, los judíos se esforzaron a los largo de los siglos por regresar al país de sus antepasados. Se trata de una mentira que falsifica groseramente la Historia. La gran diáspora es una ficción, como las demás. Después de la destrucción de Jerusalén y la construcción de Aelia Capitolina solamente una pequeña minoría de la población fue expulsada. La aplastante mayoría permaneció en el país.

    ¿Cuál es el origen entonces de los antepasados de unos 12 millones de judíos hoy existentes fuera de Israel?

    En la respuesta a esta pregunta, el libro de Shlomo Sand, destruyó simultáneamente el mito de la pureza de la raza, esto es de la etnicidad judaica. Una abundante documentación reunida por historiadores de prestigio mundial revela que en los primeros siglos de Nuestra Era hubo masivas conversiones al judaísmo en Europa, en Asía y África. Tres de ellas fueron particularmente importantes e incomodan a los teólogos israelitas….

    http://grupotortuga.com/Como-fue-inventado-el-Pueblo-Judio

    Le Monde diplomatique No. 16, Agosto 2008
    Cómo se inventó el pueblo judío
    por Shlomo Sand*
    Deconstrucción de una historia mítica
    Shlomo Sand*

    ¿Los judíos conforman un pueblo? Un historiador israelí aporta una respuesta nueva a
    esta pregunta antigua. Contrariamente a la idea recibida, la diáspora no fue el resultado
    de la expulsión de los hebreos de Palestina, sino de las conversiones sucesivas en África
    del Norte, en Europa del Sur y en Medio Oriente. Esto estremece uno de los
    fundamentos del pensamiento sionista, el que pregona que los judíos fueron
    descendientes del reino de David y no –¡Dios no lo permita!– los herederos de guerreros
    bereberes o de caballeros jázaros.

    …..Virgen, Palestina esperaba que su pueblo original volviera para hacerla reflorecer. Ya
    que ésta le pertenecía, y no a esa minoría, desprovista de historia, que había llegado allí
    por azar. Justas eran pues las guerras libradas por el pueblo errante para retomar la
    posesión de su tierra; y criminal la violenta oposición de la población local.
    ¿De dónde viene esta interpretación de la historia judía? Es obra, desde la segunda
    mitad del siglo XIX, de talentosos reconstructores del pasado, cuya imaginación fértil
    inventó, en base a fragmentos de memoria religiosa, judía y cristiana, un encadenamiento genealógico continuo para el pueblo judío. La abundante historiografía
    del judaísmo incluye, desde luego, múltiples enfoques. Pero las polémicas en su seno
    nunca cuestionaron las concepciones esencialistas elaboradas a fines del siglo XIX y
    comienzos del XX.

    …los romanos nunca expulsaron a ningún pueblo en la región oriental del
    Mediterráneo. Salvo los prisioneros reducidos a la esclavitud, los habitantes de Judea
    siguieron viviendo en sus tierras, incluso tras la destrucción del Segundo Templo…

    …La mayoría de los
    pensadores sionistas no lo ignoraban: así, Isaac Ben Zvi, futuro presidente del Estado de
    Israel, al igual que David Ben Gurión, fundador del Estado, lo escribieron hasta 1929,
    año de la gran revuelta palestina. Ambos mencionan reiteradas veces el hecho de que
    los campesinos de Palestina son los descendientes de los habitantes de la antigua Judea
    (2).

    http://www.observatori.org/paises/pais_53/documentos/PJ.pdf

    El “Estado del Pueblo Judío” se asume como democrático. Pero la realidad niega la ley fundamental aprobada por el Knesset. No puede ser democrático un Estado que trata como parias de nuevo tipo al 20% de la población del país, un Estado nacido del monstruoso genocidio en tierra ajena, un Estado cuya práctica presenta matices neofascistas.

    http://grupotortuga.com/Como-fue-inventado-el-Pueblo-Judio

    • AGUSTÍN GARCÍA CALVO, escritor español, poeta, filólogo, filósofo, traductor, el tres veces Premio Nacional -Ensayo 1990, Literatura Dramática 1999 y Traducción al conjunto de su obra 2006-, además de letrista del “Himno de la Comunidad de Madrid” y ex catedrático, nació el 15 de octubre de 1926 en Zamora (Castilla y León).

      La rebeldía contra lo oficial siempre ha caracterizado a este intelectual, que se doctoró en Filología Clásica por la Universidad de Salamanca con la tesis “Prosodia y métrica antiguas” y fue catedrático de instituto y profesor de Latín en dicha Universidad, en la que ingresó como profesor adjunto en 1953. Posteriormente obtuvo la cátedra de Filología Latina en la Universidad de Sevilla, donde ejerció la docencia cinco años, hasta su traslado a la Universidad Complutense de Madrid, en 1964.

      Fue uno de los tres catedráticos perseguidos por el régimen franquista, junto a Enrique Tierno Galván y José Luis López-Aranguren. Debido a las revueltas estudiantiles de febrero de 1965, en las que García Calvo participó en favor de la democracia, fue expulsado por decisión gubernativa y apartado de la cátedra.

      En 1969 comenzó en París un exilio voluntario de siete años, durante los cuales compaginó literatura y docencia en las Universidades de Nanterre y Lille.

      Tras la anulación, en 1976, de la sanción que pesaba en su contra desde 1965, García Calvo volvió a España, se reincorporó en la Complutense a la cátedra de Filología Latina, en la que permaneció hasta su jubilación (1992), y siguió su actividad en coloquios, conferencias, tertulias literarias, como las del Ateneo o el Círculo de Bellas Artes de Madrid, artículos de prensa y colaboraciones para el Teatro madrileño de La Abadía.

      Defensor de la esencia del lenguaje popular y detractor del utilizado en los medios de comunicación, especialmente la televisión, como gramático ha hecho importantes aportaciones a la lingüística general, la prehistórica o indoeuropea, la grecolatina y la contemporánea. Expuso su teoría general del lenguaje en una trilogía: “Del lenguaje” (1983), “De la construcción (Del lenguaje II)”, ambos libros editados en los años ochenta, y “Del aparato (Del lenguaje III)” (1999), así como en el volumen “Hablando de lo que habla: “Estudios de lenguaje”, Premio Nacional de Ensayo de 1990. En 2009 publicó otra trilogía, “Elementos gramaticales”, a modo de libro de texto para escolares.

      Integró el Círculo Lingüístico de Madrid, junto con Rafael Sánchez Ferlosio y Carlos Piera. A finales de la década de los 80 y en los dos primeros años noventa impulsó el proyecto de la Escuela de Lingüística, Lógica y Artes del Lenguaje entre, una apuesta educativa antisistema y multidisciplinar que combatía la manipulación de conciencias y en la que gramática, matemáticas y música iban de la mano, no separadas.

      Con obras publicadas en diversas editoriales, incluida sus propias Lumia y Lucina, la producción literaria de García Calvo abarca la novela, el ensayo, el teatro y, sobre todo, la poesía. A este último género pertenecen los títulos “Sermón del ser y no ser” (1972), “Canciones y soliloquios” (1976), “Libro de conjuros” (1979), “Relatos de amor” (1980), “Valorio 42 veces” (1984) y “Ramo de romances y baladas” (1992).

      Entre sus más conocidos ensayos figuran, aparte del reconocido, con el Premio Nacional, “Lalia” (1973), “¿Qué es el Estado?” (1977), “Lecturas presocráticas I y II” (1981 y1985), “Contra el tiempo” (1993), “De Dios” (1996) y “Contra la realidad” (1997).

      Dentro de la narrativa destacan “Eso y ella, seis cuentos y una charla” (1987); “¿Qué coños?, cinco cuentos y una charla” (1990); y “Entre sus faldas. Tres cuentos y veintiséis mensajes electrónicos” (2000).

      Es autor de obras teatrales como “Iliu Persis” (1976), “Ismena” (1980) y “La baraja del rey Don Pedro” (1999). Por esta última recibió el Premio Nacional de Literatura Dramática en 1999.
      Ha publicado artículos muy críticos con la sociedad actual, como “Contra la familia”, “Contra la pareja”, “Contra la paz”, “Contra la democracia”, “Análisis de la sociedad del bienestar”, “Noticias desde abajo” o “Que no, que no”.

      Como traductor ha trabajado textos de Shakespeare (“Sueño de una noche de verano”, “Macbeth” o “Edipo Rey”) y otros del latín y el griego, como “Los carboneros”, de Aristófanes, cuya versión fue llevada a escena en 1981.MJD

  2. Un canto a la libertad que sale de la entraña del poeta que se nos fue… Este poema ha sido musicado y recitado por miles de personas… un “retal” que siempre podremos guardar, y que deberíamos leer siempre que la energía nos falte… Gracias por dejarnos tantos “retales”, Agustín García Calvo!

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