Dedicado a los García de Cepeda que aún quedan por el mundo

1072

Fergar | Iniciativa Debate | 21/11/2012

Tal vez no sea el sitio más adecuado, pero no me resisto a citaros este relato. Me da a mí que tiene connotaciones muy actuales:

Nos situamos entre 1755 y 1773. Estamos en plena era de la Ilustración y pocos años antes, en 1752, el famoso Catastro del Marqués de la Ensenada había catalogado como unas 110.000 hectáreas de montes y dehesas estaban a nombre del común de los vecinos, es decir, a nombre del pueblo de Requena. Pero, hete aquí, que toda una serie de propietarios estaban durante esos años apropiándose de gran parte de estas tierras.

Diremos ya el nombre del héroe olvidado o más bien ignorado: Francisco García de Zepeda (o Cepeda como gusten). Este guarda de campos observaba con estupor como determinados requenenses estaban incorporando a su patrimonio tierras que antes eran de común disfrute de los vecinos de Requena. Estos usurpadores aprovechaban una antigua práctica agrícola basada en la quema de la tierra no laborizada para poder cultivarla. Estas quemas estaban amparadas por la ley ya que se basaban en el sistema de cultivo de la artiga que permitía roturar tierras antes pobladas de monte y además aprovechaban el beneficio del abono natural de la ceniza. El fuego ha sido utilizado históricamente como elemento estratégico regenerador de tierras. Pero lo que hacían estos personajes era aprovechar la cercanía de sus cultivos a la propiedad comunal del pueblo para extender el fuego y roturar las tierras de todos, apropiándoselas. Además, corrían los mojones que delimitaban las tierras comunales.

García de Cepeda denuncia hasta las más altas instancias cómo se estaban quemando millones de pinos con esta táctica y laborizando tierras que pertenecían a todos los requenenses. En estos llamados montes blancos era donde el pueblo sacaba recursos como leña, madera para construcción de casas, pasto y sombra para el ganado, caza, bellota, cal, frutos silvestres, esparto, etc. Eran complementos importantes para sustentar la economía familiar. Incluso nuestro Francisco García de Cepeda los acusaba de que aprovechaban cuando el viento era más recio para quemar y que se extendiera el incendio.

Y ¿quiénes eran los que se estaban apropiando de los bienes del pueblo de una forma tan torticera? Ahí emerge el gran García de Cepeda y con su dedo acusador señala a grandes propietarios y prácticamente a todo el Ayuntamiento en pleno. Alonso Valentín Ferrer de Plegamans, el Conde de Torrellano, el Conde de Cirat, Moral de la Torre, Tenreiro Montenegro, Enríquez de Navarra, Los “Pedrón”, etc., etc. eran señalados como los máximos beneficiarios de estas prácticas. Pero ¿quién era el peor? García de Cepeda no se arredra y en sus propias palabras dice: “El Theniente de Corregidor es uno de los hacendados que tiene apropiadas tierras concejiles y apenas habrá Regidor que no esté intruso en semejante exceso”. Y sigue nuestro Cepeda: “que tienen apropiadas varias porciones de tierras de los Montes Comunes y Concejiles, en perjuicio de la causa publica, y como tienen manejo de coligación y mando, procuran obscurecer la verdad, hacer pruebas entre sí y mantenerse en la detentación en lo que es ageno, sin manifestar títulos legítimos de pertenencia…como que estos son los que tienen hechas las referidas usurpaciones prevalidos de su poder, manejo y amistad con que han preocupado a los Jueces, siendo la detentación de tierras y posesiones de tanta monta que excede de trescientos veinte mil Almudes”.

Todo un ayuntamiento corrupto repartiéndose los bienes que eran de todos. Nicolás Ruiz Alfaro, el teniente corregidor, agrandó una finca de unos 400 almudes a ¡más de 4.000!. El Conde de Cirat pasó de 1.200 almudes en el Cabriel a ¡40.000!. Imagínense el panorama: un guarda de campos enfrentándose a toda la oligarquía local y los terratenientes y labradores acomodados. La lucha es titánica y se suceden las denuncias y contradenuncias. García de Cepeda no ceja en su defensa del bien público de los requenenses, de la gente común. Los poderosos intentan de todas las formas deshacerse del incómodo guarda de campos e intentan que no sea renovado en su cargo, incluso difamándole personalmente y metiendo a la Inquisición de por medio.

Y ¿cómo acaba el asunto? La política borbónica del momento era el fomento de la agricultura a costa de lo que fuera (la agricultura suponía riqueza y crecimiento demográfico frente a la ganadería extensiva que se practicaba) y se le da la razón a los acaparadores a la par que se suspende de oficio a García de Cepeda como guarda de campos.

García de Cepeda así lo siente y declara: “el amaño y poderío de dichos intrusos, cuio numero esta reducido a veinte o treinta individuos conspirados contra dicha mi parte en venganza de que cumpliendo con su empleo fomenta esta justa causa que coadiubará mas de quinientos vecinos que componen la maior y más sana parte de dicha villa”.

¿El resultado? En unos 20 años, los 325.000 almudes que se habían catastrado a nombre del común de los vecinos en 1752 se lo fagocitan los terratenientes, colonos y gentes del Concejo sin títulos de propiedad (sólo la Serratilla se salvó). Cuando en 1780 se revisa la propiedad de las tierras, prácticamente todos dicen que no disponen de títulos, que los cultivaban desde tiempos inmemoriales, etc. Excusas. En la actualidad, el Ayuntamiento de Requena, a pesar de su enorme extensión territorial, no posee ni una hectárea de monte público propio (“de aquellos barros…”).

Casi 240 años después, varios historiadores hicieron justicia a García de Cepeda al desempolvar las viejas actas del Concejo de Requena. Siempre habrá quijotes y García de Cepedas (esperemos).

Comentar con Facebook ()

Comentar (5)

5 Comentarios

  1. AQUI EN ESTA PÁGINA PRECISAMENTE, ES EL SITIO IDÓNEO, PARA CRITICAR TODO LO QUE SEA CRITICABLE, DE LOS RICOS, HACENDADOS, POLÍTICOS CORRUPTOS, Y TODA ESA PLEBE, DE APROVECHADOS, QUE INUNDAN NUESTRO PAIS. Y LA VERDAD, ES QUE NOS VENDRÍA MUY BIEN, UN GARCÍA DE CEPEDA, EN ESTOS TRISTES MOMENTOS, EN QUE EL VERANO Y OTOÑO, SE HAN CEBADO LOS INCENDIOS.CON LOS PIRÓMANOS PAGADOS, LAS TIERRAS, HAN QUEDADO, LISTAS PARA QUE EMPIECEN A DAR SU FRUTO A LOS ESQUILMADORES SIN CUENTO QUE TENEMOS POR AQUÍ. EN CUALQUIER TIEMPO, EL ESTADO Y LA IGLESIA, SE HAN ENCARGADO DE DISTRIBUIRSE LAS TIERRAS ENTRE TODOS, CÓMO EN TIEMPOS PASADOS LOS COTOS DE CAZA.NO HABÍA UNO SOLO, QUE NO ESTUVIESE PREPARADO, PARA QUE PRACTICASEN LA CAZA,EL CAUDILLO, Y SUS MINISTROS, Y DESPUÉS DE MUERTO, SU NIETO FRANCIS, PUSO UN CHIRINGUITO, QUE SERVÍA LOS PLATOS DE LA CAZA COCINADA, QUE LE TIRABA DESDE DENTRO POR LAS TAPIAS, UNO DE LOS GUARDAS DEL COTO. ASÍ, QUE NO HAY NADA NUEVO BAJO EL SOL.PERO FIJAROS, YO PREFIERO ESTAR DEL LADO DE LOS LUCHADORES, NO DE LOS EXPOLIADORES. ASÍ ES LA VIDA. CADA UNO, ESCOGE SU ROL. UN ABRAZO.

  2. Muchas gracias Fergar por este post. El paralelismo con la rabiosa actualidad es tan evidente que no hace falta insistir en él. Sólo que ahora ya no es “únicamente” la tierra lo que nos roban sino los derechos fundamentales, incluída la dignidad.

    ¡Un abrazo para tod@s!

  3. Pues la historia se repite en estos tiempos, se está privatizando a saco por empresas de nombres raros pero con dueños de familiares y amiguetes del pprodrido en el ppoder haciendo leyes a medida de su insaciable avaricia, a los demás que nos jodan. Cuantas ganas tengo de que cambien las tornas, se haga justicia, se nacionalice lo robado y se meta en la cárcel a todos/as los/las ladrones fascistas de mierda.
    Gracias por el relato Fergar y un saludo.

  4. Fergar, gracias por este documento histórico, que nos acerca a conocer los desmanes que desde la edad media se vienen haciendo contra los bienes comunes y públicos.

    Nuestro último Cid Campeador de las Españas, JoseMari Aznar, tuvo la brillante idea, venerada por sus correligionarios, de llenar las arcas del Estado a base de vender lo mejorcito y más rentable para el erario público, por cuatro duros. Claro, él , tenía poderes plenipotenciarios, para hacer y deshacer, eso sí, todo por el bien de su nación. Y no solo abusó de esos poderes, si no que tuvo una “iluminada” idea (esta vez por Dios), darle poderes para ejercer como notarios a los Obispillos de las diferentes Diócesis para dar fé (de eso les sobra), de que lo común también es propiedad de Dios y ellos como sus representes lo cogen, se lo apropian y aquí paz y después gloria.

    El ciudadano no tiene la percepción de propiedad cuando son bienes comunes, los ve como algo lejano, que poco tiene que ver con su propiedad estrictamente privada.
    Porque seguro que cuando alguien se apropia indebidamente de una parte de su propiedad, se queja, lo revindica como suyo y lo denuncia, o en caso de vivir en comunidad de propietarios, si otro quiere apropiarse de una parte del jardín comunitario, se queja, lo revindica y apoya para que se denuncie, o si el pueblo vecino, se apropia indebidamente de una parcela o un bosque de su municipio?, posiblemente también. Y si fuera el Alcalde el que vendiera , privatizara o cediera bienes públicos, acción que causara un grave perjuicio al Municipio y sus habitantes?. Aquí es donde muchos piensan (o no) que si la decisión es del Consistorio o del lumbreras que lo administra, pues para qué quejarse, quitándose de encima la toma de conciencia de que le están robando, no solo la cosa, si no uno de sus derechos más preciados, el de aprovechamiento, uso y disfrute de los bienes en común. Cosa que en los anteriores casos, habría sido capaz de abrirle la cabeza a alguien. Qué hace no rebelarse contra esos expolios, que además muchos todavía renuevan su confianza a quienes les representan y comenten estos desmanes?. Cosas de la mente, dirán algunos. Ah! amigo, le dijo la breva al higo, digo yo.

    Es incomprensible esta dejadez y falta de toma de conciencia de lo que está pasando con lo público, tanto en bienes como servicios, tanto en tierras, como aguas y bosques; hasta el éter está privatizado y no solo me refiero al compuesto químico que conocemos como cielo, si no a las ondas que lo cruzan.

    Como alguien ha dicho recientemente “ Estamos viviendo la revolución de los ricos”. Y nuestra revolución?.

DEJA UNA RESPUESTA

Please enter your comment!
Please enter your name here