El ‘boom’ del anisakis

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Gominolas de Petróleo | 1/12/2012

Al parecer, durante este año la presencia de anisakis en algunos pescados y los problemas asociados a su consumo han aumentado de forma preocupante, ¿quieres saber por qué? Por cierto, ¿sabes realmente qué es el anisakis, qué problemas puede causar y cómo evitarlos? A continuación trataremos de dar respuesta a estas y otras preguntas. Pero antes, como siempre, comencemos por el principio…

Anisakis simplex (Fuente)

¿Qué es el anisakis?

Muchas personas piensan que el anisakis es una bacteria o un virus (por favor señores periodistas, sean más rigurosos), pero nada más lejos de la realidad. El anisakis (que no “anisaki”) es un nematodo (para entendernos, un gusano) de 3-5 centímetros de largo y 1-2 milímetros de diámetro, de color blanquecino, que parasita principalmente peces y mamíferos marinos y que resulta perjudicial para el ser humano. Esto no debe quitarte las ganas de consumir pescado ya que, como veremos más adelante, evitarlo es relativamente fácil.

Dentro de la familia Anisakidae hay tres géneros que pueden infectar al ser humano: el género Anisakis, que consta a su vez de dos especies: Anisakis simplex y Anisakis physeteris; el género Pseudoterranova y el género Contracaecum.

Ciclo de vida

Como suele ocurrir cuando se trata de parásitos, el anisakis tiene un ciclo de vida bastante complejo, presentando varios estadios larvarios (L1, L2, L3 y L4) que se desarrollan en el agua de mar (larvas L1 y L2) y parasitando diferentes organismos que reciben el nombre de hospedadores (larvas L3 y L4). Puedes ver el ciclo completo en el siguiente diagrama (haz click para ampliar):
¿En qué pescados podemos encontrar anisakis?
De todos los estadios larvarios que se suceden a lo largo del ciclo de vida del anisakis, el que más debe preocuparnos es el L3, ya que es el único que puede infectar a los humanos, meros hospedadores accidentales. Esas larvas L3 se pueden encontrar como parásitos de diversas especies marinas, entre las que cabe destacar algunas como arenque, sardina, salmón, bacalao, abadejo, merluza, caballa, bonito, rape, rodaballo, pescadilla, boquerón, jurel, calamar, sepia, etc. El anisakis se aloja habitualmente en el tubo digestivo de los peces vivos y, cuando éstos mueren, las larvas migran hacia las vísceras y la musculatura.

1. En un primer momento el anisakis se aloja en el tubo digestivo del pescado infectado. (Fuente)
2. Cuando el pescado muere, el anisakis (100% natural y sin conservantes) migra hacia las vísceras y la musculatura y se enquista enrollándose como un muelle. (Fuente)
¿Qué problemas puede causar el anisakis sobre nuestra salud?
El anisakis presenta dos riesgos para nuestra salud: anisakiasis y reacciones alérgicas. Veamos en qué consiste cada uno de ellos.a) Anisakiasis
Anisakiasis o anisakidiosis son los nombres con los que se conoce a la enfermedad causada por la ingesta de pescado que contiene larvas vivasde anisakis. Esta afección, que puede ser leve o bastante grave (según cada caso), es fácil de evitar si llevamos a cabo unas sencillas medidas que más adelante conoceremos y que consisten básicamente en cocinar adecuadamente el pescado o congelarlo si lo vamos a comer crudo.

Anisakis visto a través de un microscopio electrónico de barrido. La imagen corresponde al tercer estadio larvario de A. simplex, donde se muestra la región cefálica y se pueden apreciar la abertura oral (agujero central) y el diente de penetración oral (pico bajo la abertura). (Fuente)

Cuando ingerimos pescado con larvas de anisakis vivas, éstas se adhieren a la mucosa gastrointestinal (a la pared del estómago o del intestino) con ayuda de un diente que poseen bajo su abertura oral (puedes apreciarlo en la imagen anterior), produciendo inflamación y dolor, síntomas que pueden estar acompañados de naúseas, vómitos y diarreas. Las larvas sobreviven a las diferentes secreciones digestivas, por lo que pueden permanecer en el tracto digestivo durante varios días. Así, en los casos más graves de la enfermedad, pueden llegar a perforar el estómago y/o el intestino valiéndose tanto del diente de penetración que ya hemos mencionado, como de unos potentes enzimas proteolíticos, de modo que pueden migrar a otros tejidos y órganos, como hígado, páncreas y bazo. Afortunadamente, los humanos somos meros hospedadores accidentales, así que el anisakis no está adaptado a nuestro organismo. Eso significa que rara vez alcanza su estadio adulto L4 (necesario para poder reproducirse). Lo que sucede normalmente es que es eliminado de forma espontánea a través del tracto digestivo en el plazo de unas tres semanas, o bien, muere en el interior de los tejidos invadidos y es eliminado por las células del sistema inmune.

Obviamente, si crees que has podido contraer esta enfermedad, debes acudir a un centro médico lo antes posible. El tiempo es fundamental, ya que facilita el diagnóstico y el tratamiento, y además minimiza los posibles daños que el parásito pudiera causar. Un método eficaz para el diagnóstico y el tratamiento de la anisakiasis en las primeras horas de desarrollo es la gastroscopia, ya que permite ver las larvas y a su vez extraerlas. (En casos de mayor gravedad, puede ser necesaria la cirugía). A continuación puedes ver un vídeo en el que se muestra una gastroscopia para detectar y extraer una larva de anisakis de un paciente (si eres muy aprensivo te recomiendo que no lo veas, aunque si ya has llegado hasta aquí…):

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b) Reacciones alérgicas
Cuando el anisakis se encuentra parasitando un pez o un cefalópodo (estadio larvario L3), libera una serie de compuestos proteicos que pueden provocar reacciones alérgicas en personas sensibles a los mismos. Estas reacciones pueden ir desde urticaria (picor) y angioedema (hinchazón), hasta choque anafiláctico en los casos más graves. Debes saber que esos alérgenos permanecen en el pescado aunque el parásito haya sido eliminado (ya sea de forma manual, por congelación o por calor), así que si crees que eres sensible a ellos, deberías acudir al médico para realizar unas pruebas de alergia (se trata de una alergia habitual así que se incluye de forma rutinaria en algunas baterías de test). Debes tener en cuenta que muchas personas confunden la alergia al anisakis con la alergia al pescado.

Tatuaje en código morse para el diagnóstico de alergias. Autor: Andrew Huff

Como puedes imaginar, si una persona es sensible a los alérgenos del anisakis e ingiere larvas vivas, sufrirá de forma simultánea anisakiosis y reacciones alérgicas, cuadro clínico que se conoce como anisakiosis gastroalérgica. En cualquier caso, son mucho más frecuentes los casos de alergia que los de parasitación.

¿Por qué cada vez hay más pescados con anisakis?
Como decíamos al comienzo, parece ser que cada vez se dan más casos de pescados infestados de anisakis. De hecho, a mediados de este año, la Sociedad Española de Parasitología informó que la media de larvas de anisakis en las bacaladillas capturadas en el Atlántico se había multiplicado por cuatro (de 0,35 gr/kg de años anteriores a 1,30 gr/kg este año). Un aumento, a priori, sorprendente para el que aún no existe una respuesta del todo certera, aunque una de las razones que pueden explicarlo es la carga parasitaria que existe actualmente en los mares y océanos, muy superior a la de hace años. Esto se debe en gran medida a la evisceración del pescado que se realiza en alta mar, dentro de los buques pesqueros, y que conlleva la devolución de las vísceras al agua, proceso que realimenta el mar con larvas de anisakis.

Había una vez un barquito chiquitito… (Fuente)

Quizá otros factores que podrían explicar hipotéticamente este incremento de la presencia de anisakis en el pescado sean el aumento de la temperatura del agua, que reduciría el tiempo de eclosión de los huevos, y la explotación de nuevos caladeros en la que la presencia de anisakis fuera mayor por tratarse de un hábitat más favorable (temperatura, presencia de hospedadores como mamíferos marinos y crustáceos, etc.).

¿De qué cantidades estamos hablando? Para que te hagas una idea, en el año 2005 un 36% de los pescadosde las lonjas españolas contenían anisakis. Además, en el año 2007 científicos vascos alertaron sobre la elevada presencia de este parásito en las vísceras de especies como la merluza del Cantábrico (100%), el bonito grande (81%) y las sardinas (40,5%).¿El aumento de anisakis en el pescado implica un incremento de los casos de anisakiosis y alergias?
Cada vez se diagnostican más casos de anisakiosis y alergias por anisakis. Sin ir más lejos, según el servicio de Alergología del Hospital Universitario de La Princesa de Madrid, mientras que el porcentaje de sensibilizaciones a anisakis en pacientes atendidos con patología cutánea o sospecha de alergia a alimentos en los años 2009 a 2011 estaba entre el 21 y 29 %, sólo en los tres primeros meses de este año ha llegado al 39 %. Sin embargo, el aumento de casos no sólo obedece al aumento de la presencia de este parásito en el pescado, sino que también se debe a que estas patologías se conocen cada vez mejor, y existen más y mejores métodos de diagnóstico. Y es que, aunque el anisakis fue descrito por primera vez en 1809, los perjuicios que provoca sobre el ser humano se conocen desde hace poco tiempo: la primera anisakiasis se diagnosticó en los Países Bajos en 1955, y los primeros casos de alergia se describieron en España en 1991 y 1995. Otra razón que podría explicar este incremento es el cambio de hábitos de consumo: en algunos países se consume cada vez más pescado crudo debido fundamentalmente a la introducción de platos japoneses (sushi, sashimi, etc.) que pueden suponer un riesgo si se preparan de forma inadecuada.¿En qué zonas hay más prevalencia de anisakis?

Como puedes imaginar, las regiones del mundo en las que se dan más casos de anisakiosis son aquellas en las que se come pescado crudo con frecuencia, ya que si éste está contaminado con anisakis y no se congelapreviamente, el parásito seguirá activo y podrá provocar la enfermedad. Las zonas en las que se han diagnosticado más casos son:– Japón.El país en el que (con mucho) se dan más casos de anisakiosis, es también el que bautizó a este parásito. Eso se debe a que allí se comen numerosos platos que incluyen el pescado crudo entre sus ingredientes, como sushi o sashimi.

Sashimi (Fuente)

– Países Bajos. La incidencia de la enfermedad en este país se debe fundamentalmente al consumo de arenque marinado o en salmuera (matjes).

Matjes (Fuente)

– España. El 90% de los casos de anisakiasis diagnosticados en España se deben al consumo de boquerones en vinagre. Existe una diferencia significativa en función de la zona geográfica, debido a los distintos hábitos de consumo, de modo que por ejemplo en Galicia, donde el pescado se suele consumir frito o cocido, se registraron menos casos que en Valladolid o en Madrid.

Boquerones en vinagre (Fuente)

– América Latina. En países latinoamericanos litorales del Océano Pacífico, como Chile, Colombia, Costa Rica, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Honduras, México, Nicaragua, Panamá y Perú, se consumen diferentes variantes de un plato consistente en pescado y/o marisco marinado en aliños cítricos llamado cebiche.

Cebiche de caballa, típico de Perú. (Fuente)

¿Cómo se puede evitar el anisakis y sus problemas asociados?
Como para todos los peligros asociados con los alimentos, se deben tener en cuenta todos los eslabones de la cadena, desde la producción hasta el consumo:

– Captura del pescado. Los productores primarios deben contemplar varios factores que pueden influir sobre la contaminación del pescado por anisakis:

  • zona de captura: ahora que conoces el ciclo de vida del anisakis, ya sabes que en él intervienen diversos organismos, como crustáceos o mamíferos marinos. La presencia y número de estos animales parece que influye de forma significativa sobre la prevalencia de este nematodo en determinadas zonas marinas. También influyen otros factores ligados a cada zona, como la temperatura del agua.
  • tipo de captura: determinadas especies o determinadas tallas de una especie (normalmente las grandes) pueden ser más propensas a estar contaminadas por anisakis.
  • prácticas de captura: como ya hemos mencionado, una vez que un pescado contaminado por anisakis muere, las larvas del parásito migran desde sus vísceras hacia los músculos, así que es necesario que el tiempo que transcurre entre la captura y la evisceración sea mínimo. En el caso de que el eviscerado se haga a bordo del barco, se debe evitar devolver las vísceras de los pescados al mar, algo que ya se hace en algunos casos. En grandes barcos de pesca, se ultracongela el pescado tras la captura, lo que inactiva las larvas de anisakis.

– Manipulación del pescado en tierra. Una vez que el pescado es descargado de los barcos pesqueros, es recomendable llevar a cabo una serie de medidas:

  • Si no se ha hecho antes, eliminar a la mayor brevedad las vísceras y, si es necesario, la musculatura que las rodea y lavar la cavidad abdominal. Sin embargo, esta práctica tiene algunos inconvenientes si el pescado se va a comercializar entero: se puede contaminar más fácilmente con microorganismos, es menos aceptado por el consumidor y se pierde en torno a un 15% del peso del producto.
  • Examen visual del pescado para comprobar si hay presencia de anisakis. Los operadores de las empresas alimentarias tienen la obligación de realizar un examen visual del pescado para comprobar si está contaminado por parásitos. Si la contaminación es evidente y clara, deben retirar el pescado del mercado. Si tras la evisceración se aprecian parásitos, el pescado puede comercializarse siempre que se asegure su limpieza y eliminación. (El pasado año científicos españoles lograron desarrollar un método rápido y eficaz basado en PCR, que puede ser aplicado a cualquier producto pesquero, independientemente del grado de transformación al que haya sido sometido, para detectar la presencia de anisakis).

– Comprar y consumir el pescado.

  • Procura que los pescados que compres sean frescos. Si son de tamaño mediano o grande, mejor sin vísceras (pide en la pescadería que te los limpien). Si no están eviscerados cuando los compras, retira las vísceras en cuanto llegues a casa, lava bien la cavidad abdominal y examina la musculatura cercana (recuerda que el anisakis puede pasar desde el tracto grastrointestinal y las vísceras al músculo).
  • Conserva el pescado a temperaturas de refrigeración si lo vas a cocinar en menos de 48 horas. A la hora de cocinarlo, aplica una temperatura adecuada. La legislación exige a las industrias que el pescado alcance una temperatura interior de al menos 60 ºC durante 1 minuto. Esto es relativamente sencillo de conseguir cuando cocemos, horneamos o freímos el pescado, pero puede ser más difícil si cocinamos a la plancha o con el microondas, así que debes ser precavido.
  • Si vas a consumir el pescado crudo o poco cocinado, debes congelarlo. El tiempo de congelación depende de la temperatura que se aplique. La legislación establece que los establecimientos que sirven pescado crudo o poco cocinado deben congelarlo a -20 ºC, o menos, durante al menos 24 horas, algo de lo que deben informar a los consumidores. Sin embargo, en el ámbito doméstico hay que tener en cuenta que el interior pescado puede tardar más tiempo en alcanzar -20 ºC por lo que el tiempo de congelación debe ser mayor, de al menos 48 horas (las temperaturas mínimas alcanzadas según los congeladores son las siguientes: 1 estrella, -6 ºC; 2 estrellas, -12 ºC; 3 estrellas, -18 ºC; 4 estrellas, -24 ºC).
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En este vídeo se recogen algunos de los consejos que acabas de leer.
– A tener en cuenta
  • Nohay riesgo de presencia de anisakis en los siguientes productos:
    • los moluscos bivalvos(ostras, mejillones, almejas, coquinas…), aunque se coman crudos.
    • los pescados de aguas continentales (ríos, lagos…) o piscifactorías de agua dulce(truchas, carpas, etc.),
    • en piscifactorias de agua salada se ha encontrado una incidencia mínima, pero en cualquier caso, la prevalencia depende de las prácticas que se lleven a cabo, así que no hay que bajar la guardia.
    • las semiconservas (anchoas) y los pescados desecados salados (bacalao, mojama, etc). El anisakis muere si permanece en condiciones de elevada salinidad durante mucho tiempo, como ocurre en el caso de estos productos.
  • Debes tener especial precaución con los siguientes productos, congelándolos antes de su consumo durante al menos 48 horas:
    • Boquerones en vinagre y otros pescados en escabeche: el vinagre no acaba con el anisakis.
    • Sashimi, sushi, carpaccios y otras especialidades a base de pescado crudo.
    • Pescado marinado, por ejemplo ceviches
    • Huevas de pescado crudas o prácticamente crudas.
    • Arenques y otros pescados crudos preparados en salmuera.
    • Pescados ahumados de las especies: arenque, caballa, espadín y salmón (salvaje) del Atlántico o del Pacífico.
  • Recuerda que los cefalópodos (calamar, sepia…) también pueden estar contaminados.
  • Si eres alérgico al anisakis:
    • debes evitar la ingesta de pescado crudo o poco procesado (como el cocinado en microondas o a la plancha, el pescado en escabeche, marinado, salazonado, ahumado, carpaccio, etc.).
    • es recomendable consumir pescado que haya sido congelado en alta mar (ultracongelado), ya que se eviscera de forma inmediata y se congela de forma rápida y a baja temperatura.
    • debes evitar consumir la región hipoaxial del pescado (la ventresca) y pescados pequeños enteros.
    • en caso de consumir pescado fuera de casa, debes advertir que eres alérgico al anisakis y asegurarte de que ese pescado reúne garantías suficientes.
    • puedes consumir tranquilamente algunos productos de la pesca, como pescados de agua dulce, bivalvos o semiconservas.
¿Aún te queda alguna pregunta sin responder con respecto al anisakis? Si es así, no dudes en plantearla en los comentarios.

Fuentes

– Abattouy, N.; Valero, A.; Benajiba, M.H.; Lozano, J. y Martín-Sánchez, J. (2011). Anisakis simplex s.l. parasitization in mackerel (Scomber japonicus) caught in the North of Morocco — Prevalence and analysis of risk factors. International Journal of Food Microbiology, 150 (2-3), 136-139.
– Arenal Vera, J.J.; Marcos Rodríguez, J.L.; Borrego, M.H.; Bowakin Did, W.; Castro Lorenzo, J. y Álvarez, J.L. (1991). Anisakiasis como causa de apendicitis aguda y cuadro reumatológico: el primer caso de la literatura médica. Revista Española de Enfermedades Digestivas, 79(5), 355-358.
– Audicana, M.T; Fernández de Corres, L.; Muñoz, D.; Fernández, E.; Navarro, J.A. y del Pozo, M.D. (1995). Recurrent anaphylaxis caused by Anisakis simplex parasitizing fish. Journal of Allergy and Clinical Immunology, 96(4), 558-560.
– Audicana, M.T. y Kennedy, M.W. (2008). Anisakis simplex: from obscure infectious worm to inducer of immune hypersensitivity. Clinical Microbiology Reviews, 21(2), 360-379.
– Henríquez Santana, A. y Villafruela Cives, M. (2009). Anisakis: pasado, presente y futuro. Medicina Clínica, 132(10), 400-403.
– Herrero, B.; Vieites, J.M. y Espiñeira, M. (2011). Detection of anisakids in fish and seafood products by real-time PCR. Food Control, 22 (6), 933-939.
– Lorenzo Iglesias, Sonia. (2000). Anisakis y alergia. Servicio de Publicaciones e Intercambio Científico. Universidad de Santiago de Compostela. A Coruña. España.
– Puente, P.; Anadón, A.M.; Rodero, M.; Romarís, F.; Ubeira, F.M. y Cuéllar, C. (2008). Anisakis simplex: The high prevalence in Madrid (Spain) and its relation with fish consumption. Experimental Parasitology, 118(2), 271-274.
– Real Decreto 1420/2006 sobre prevención de la parasitosis por anisakis en productos de la pesca suministrados por establecimientos que sirven comida a los consumidores finales o a colectividades.
– Reglamento 853/2004 por el que se establecen normas específicas de higiene de los alimentos de origen animal.
– Van Thiel, P.H. (1962). Anisakiasis. Parasitology, 52, 16-17.

 

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5 Comentarios

  1. Tengo entendido que todos los animales comestibles, menos la vaca, pueden estar infectados con Anisakis pues a todos los alimentan con harina de pescado, es eso cierto?
    Y otra duda, mi frigorífico no congela a menos de -18, hay alguna manera para poder elevar la temoeratura hasta -20 grados?
    Muchas gracias

  2. Perdón se me ha ido el dedo y no había terminado. Antes de nada felicidades por el artículo. Yo soy alérgico desde hace 5 años (shock anafiláctico en dos ocasiones) y he leído bastante sobre el tema, pero me quedan algunas dudas, incluso no he dajado de comer cefalópodos (pulpos calamares sepias ) en ningún momento ( por decisión de mi alergólogo) y con ellos no he tenido ningún problema. Si lo he tenido con el pescado “ultracongelado” de los arcones de las grandes superficies que no están “tan congelados” como parecen. Antes era un gran consumidor de ceviches sushis etc etc .Gracias por tu información.
    Saludos José

  3. Que diferencia hay entre una semiconserva, salazón (anchoas en lata frascos etc, bacalado salado congrio seco etc)
    las semiconservas (anchoas) y los pescados desecados salados (bacalao, mojama, etc). El anisakis muere si permanece en condiciones de elevada salinidad durante mucho tiempo, como ocurre en el caso de estos productos
    en las que dices que son seguras con las que dices que no
    Arenques y otros pescados crudos preparados en salmuera.
    Por otra parte dudo que una larva de 1 a 3 cm se meta en huevas

  4. Si señor. Muy buena información. Como dice Mandarina (Luz), muy agradecido.
    Ojalá se nos pueda informar con frecuencia de trastornos y cuestiones parecidos a este.
    Muchas gracias

  5. ¡Muchísimas gracias por este documento! He buscado información por diferentes vías sobre este problema y nunca he encontrado un artículo más completo que este. De veras, se agradece muchísimo este tipo de información que conviene divulgar para que llegue a la mayor cantidad posible de gente.

    Sería bueno poder contar (quizá es mucho pedir) con artículos como este referidos a la carne y vegetales, que también están más que contaminados. Eso, sin olvidarnos de los transgénicos, el gran desconocido para una gran mayoría.

    De nuevo, muchísimas gracias por esta impagable aportación.

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