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Felipe en su jardín

David Torres | Público | 3/12/2012

La mejor anécdota apócrifa sobre Felipe González la oí de labios de un ex comisario de policía en una sobremesa con varios whiskies de más en la que también participábamos un ex suegro que trabajaba tras un mostrador de banca y un escritor que todavía no ejercía de ex porque aún no había publicado un libro pero para el caso como si lo fuera. Los tres charlábamos ya con la lengua un poco recocida cuando, no sé por qué, llegamos al tema del ex presidente, un hombre que acumulaba odios y simpatías de un modo que sólo podía referirse a aquel novio que España se echó en las urnas en 1982 y que acabaría por decepcionar a todos.

Largándose su enésimo whisky con hielo, el ex comisario dijo que la misma noche que Felipe ganó las elecciones recibió una llamada de la Moncloa a altas horas de la madrugada. El hombre bajó la cabeza, adelgazó la voz hasta el murmullo y susurró que tuvieron que recoger el cuerpo inconsciente de Felipe, que aquella misma noche había intentado suicidarse. “¿Y por qué iba a suicidarse, hombre?” le preguntó mi ex suegro, que por aquel entonces todavía no era ex. “No he dicho que se suicidara, coño, sino que lo intentó. Lo hizo porque aquella misma noche habló con los que realmente mandan, los que están arriba, y se enteró del percal. Felipe no podía hacer nada”.

Apócrifa o sí, la anécdota ilumina bien la trayectoria de un personaje que lo tenía todo para convertirse en un héroe y que se conformó con ser un masajista de bonsáis. Más que una trayectoria, lo suyo fue una parábola, ya que en el mismo momento en que llegó a lo más alto, Felipe empezó a caer en picado traicionando sus ideales uno tras otro. Desde aquel célebre referéndum de la OTAN hasta su solemne retractación del marxismo, Felipe fue jibarizando sus aspiraciones y las nuestras una a una, como un indio reduciendo cabezas, hasta dejar el país entero entregado a una socialdemocracia de IKEA, un circo donde sólo podían crecer enanos: Aznar, que en sus primeros años le imitaba el acento andaluz, y Zapatero, que parecía muy alto pero sólo porque estaba fabricado a escala.

Más o menos a mitad de su reinado pronunció aquella frase temeraria: “Prefiero una puñalada en el metro de Nueva York a vivir tranquilamente en las calles de Moscú”. Hombre, haberlo dicho antes y nos habríamos ahorrado dos décadas de puñaladas. También dijo que había que ser socialistas antes que marxistas. Y tampoco. Luego nos enteramos de que sus íntimos lo llamaban Dios, que es la forma más solemne de no existir. Al final el felipismo resultó un primoroso trabajo de horticultura japonesa donde al jardinero jefe se le fue poniendo cada vez más cara de oriental, un poco como aquella película de Peter Sellers donde un alma de cántaro enamorado de los árboles va rebotando de chiripa en chiripa hasta alcanzar la presidencia, pero proyectada al revés, desde la presidencia hasta el jardín. Felipe pudo ser Moisés guiando a su pueblo hasta la tierra prometida pero sólo supo guiarnos hasta aquí. Después de tantos whiskies, no me quedó muy claro lo que pasó aquella noche pero creo que quien se suicidó no fue él.

Fuente: http://blogs.publico.es/davidtorres/2012/12/03/felipe-en-su-jardin/

5 Comments

  1. pilar jimenez sarabia
    pilar jimenez sarabia Diciembre 3, 2012

    Pues es gracioso, que hace unos meses encontré en el bus a un aleman , y me dijo que a flipe gonzalez las personas mayores que vivian cuando el salio elegido presidente de españa, y fué invitado a una comida en alemania, y terminada la comida desaparecieron los platos en los que se sirvió, y desde entonces allí le conocen com el “roba platos”.

  2. fergar
    fergar Diciembre 3, 2012

    Ya se publicó en ID -concretamente el 12 de marzo- pero al hilo de la actualidad creo que vale la pena recordarlo:

    Señor González,

    sé que es poco probable que esta carta llegue a su poder y pueda leerla, aunque he remitido una copia a su partido para que se la haga llegar.

    Me dirijo a usted para manifestarle mi sorpresa. Mi sorpresa ante el hecho de que siga usted creyendo en esta campaña electoral que es capaz de movilizar a la izquierda para conseguir parar a la derecha.

    Leo con atención y estupor sus miserables declaraciones de este domingo alertando de que votar a IU es ayudar a que gane la derecha. No señor González. A la derecha la han traído ustedes, y la han traído poniéndole una alfombra roja hasta la Moncloa y arrodillando a lo poco que quedaba de la democracia española ante la pestilencia de los “mercados”.

    Pero voy más allá. La situación actual no es más que la recolección del fruto venenoso que políticos como usted sembraron durante esa falsa transición modelica que vendisteis a los españoles y que muchos os compraron.

    Señor González, puedo decir sin miedo a equivocarme que usted ha sido el mayor traidor a la izquierda en la historia de este país. Y le voy a dar algunas razones:

    -Nadie como usted durante la transición trabajó para acabar con el Partido Comunista de España. Mire, algo en lo que también coincide con Franco.

    -Usted nos metió en la estructura de una organización criminal como es la OTAN, después de prometer que nunca lo haría, y de incluso incumplir el resultado del referendum de 1986 que se planteó en estos términos: “La participación de España en la Alianza Atlántica no incluirá su incorporación a la estructura militar integrada. Se mantendrá la prohibición de instalar, almacenar o introducir armas nucleares en territorio español. Se procederá a la reducción progresiva de la presencia militar de los Estados Unidos en España”. ¿Ve? Es usted un traidor y un mentiroso.

    -Usted contribuyó decisivamente a anular el tejido social y la fuerza sindical que tenía este país en los años 80.

    -Usted implantó el sistema educativo que supuso de facto la deseducación masiva y organizada de la sociedad española.

    Usted fue el principal responsable de que los derechos laborales fueran puestos a los pies de los caballos del gran capital.

    -Usted inició el desmantelamiento del Estado con la mayor ola de privatizaciones que también ha vivido este país en su historia.

    Usted fue de la mano de grandes criminales como Ronald Reagan, responsable de organizar golpes de Estado, bombardeos indiscriminados y organizar movimientos terroristas anticomunistas en todo el mundo.

    -Usted, por si alguien no lo sabe, dio un golpe incluso en su propio partido, el PSOE. ¿Recuerda cuando usted propuso en el XVIII Congreso retirar la definición de “marxista” y fue rechazada? Inmediatamente presentó la dimisión, convocó un Congreso extraordinario amañado, se salió con la suya y convirtió usted al PSOE en un pelele más al servicio del capital.

    Señor Gonzalez, ¿usted para quién trabaja? ¿para quién trabajó desde los años 70? Porque desde luego para el pueblo español no, y para la izquierda tampoco.

    No le voy a decir que se calle, señor González. Siga hablando como lo hace porque ya no engaña a nadie, sólo a esos incondicionales que no quieren ver que las estructuras del Estado que hoy se desmoronan fueron hechas a la imagen y semejanza de usted y de los que como usted trabajaron duramente por la aniquilación política, organizativa y cultural de la izquierda.

    Usted, señor Gonzalez, es el pasado. Y aquellos a los que usted odia, los que perdieron la guerra, los que lucharon durante 40 años mientras ustedes estaban de vacaciones, los que perdieron la transición, los que van sembrando poco a poco semillas de justicia social, serán los que – como cantaba un gran luchador – consigan que haya un día en que “todos, al levantar la vista veamos una tierra que ponga libertad”.

    Y para ir terminando, y sin dejar de citar a Labordeta, déjeme despedirme con otra frase suya, ésta vez más prosaica:

    “Váyase usted a la mierda”.

    Javier Parra, concejal de Izquierda Unida en Paterna -Valencia-

    • Paco Bello
      Paco Bello Diciembre 3, 2012

      Javier es la leche, y tiene las ideas muy claras.

      Me ha gustado volver a leerlo.

  3. BRAULIO
    BRAULIO Diciembre 3, 2012

    Qué maravilla!! Cómo se van asentando en mi interior las sospechas disimuladas que siempre han rondado por mi cabeza.
    Creo que el apelativo de traidor le cuadra más que cualquier otro, como estadista o dios que llaman algunos… melancólicos?
    Hay parecidos y coincidencias muy sonados en la actualidad que, para acceder al poder hacen lo que sea hasta conquistarlo; lo que venga después es otra cosa. “Sinvergüenza, mentiroso”, qué más da; ya conseguí lo que quería

  4. andreu
    andreu Diciembre 6, 2012

    Es una lastimabque la incultura “politica” de este pais FACILITEBEL CRECIMIENTO DE ESTAS ESPECIES DE INDIVIDUOS que se parecen tanto entre si aunque sebdenominenndiferente

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