¿Qué hace la izquierda y el anarcosindicalismo de la mano del reformismo?

Editorial | Insurgente | 14/12/2012

Existe una sana tentación cuando gobierna el PP de arrejuntarnos todos y todas contra ellos. En ocasiones es fruto de la lógica desesperación ante medidas antisociales y reaccionarias que ejecutan los cachorros del franquismo. Y lo hacemos en mareas verdes, blancas, huelgas generales y parciales… siempre, eso sí, con la sensación de estar tragando saliva por ir junto a personas que hasta hace unos meses no movían un dedo contra políticas muy similares que practicaban sus afines desde el gobierno. Vamos juntos y lo hacemos por generosidad, por sumar, por influir, por crecer, porque siempre –como los dogmas divinos- ha sido así, porque hí est la gente más consciente… pero sobre todo por no tener desde la izquierda combativa y el anarcosindicalismo fuerza suficiente para dejar al margen a la socialdemocracia y sus syrizas reformistas. Los aceptamos en nuestras movilizaciones o nos sumamos a las de ellos, aunque no quieran ni por asomo destruir el capitalismo. Lo suyo es la vuelta al “estado del bienestar”, piensan que desde las instituciones pueden hacerse cambios trascendentales, y por eso buscan votos y puestos desde donde ejercitar el “progesismo” y mantener sus cuentas corrientes y las de sus organizaciones. Lo han hecho así siempre, no se esconden. El problema es de los que estamos al otro lado de la barricada y nos consolamos argumentando que el problema lo tienen ellos.

Pensamos estos días en las anteriores movilizaciones masivas contra el PP, cuando la guerra en Iraq y el papel fascistoide que desempeñó Aznar. Recordamos el esfuerzo de decenas de miles de militantes antimperialistas y cómo lo canalizó con rapidez Zapatero y su maquinaria. Leer estos días en la red la prensa digital afín al cuarteto (PSOE+IU+CC.OO+UGT) resulta revelador. Todos unidos contra el PP nos dicen, pero sin que preguntemos mucho, ni que ejercitemos la memoria de lo que ha sido el PSOE en el poder, ni lo que fue el bipartito (PSOE+BNG) en Galicia, ni el tripartito (PSOE+ERC+ICV) en Cataluña, ni el PSE en el País Vasco, ni lo que es en este momento el bipartito PSOE+IU en Andalucía y Asturias. Sólo recordar el papel de estos lamentables gobiernos “de progreso”, lleva a la discusión con muchos coparticipes en mareas, al punto de que en una convocatoria de docentes (Marea Verde) en una ciudad andaluza, una “compañera” tomó el altavoz para recordar a los participantes que la movilización era contra el gobierno de Rajoy y sus recortes. Por lo visto los que hace el bipartito andaluz no son recortes, y sino que se lo pregunten a los 5.000 interinos que no ha contratado para este curso escolar la Junta de Andalucía (tiene la total competencia en materia educativa, pero cuando se le pregunta por ello el gobierno regional dice que la culpa es del PP), con el consiguiente aumento de ratio y destrozo de la calidad de la enseñanza. Llegado ese punto la duda es si seguir en la movilización junto a la “compa” del micro gritando “esto nos pasa por un gobierno facha” o irnos antes de que la misma aporte algún otro cántico del tipo “gracias PSOE, gracias IU, menos mal que os tenemos a ustedes”.

Fuente: http://www.insurgente.org/index.php/mas-noticias/mas-noticias-insurgente/item/2921-¿qué-hace-la-izquierda-y-el-anarcosindicalismo-de-la-mano-del-reformismo?

6 comentarios sobre “¿Qué hace la izquierda y el anarcosindicalismo de la mano del reformismo?

  1. Metodologicemos. La concepción partidista de la lucha política lleva rato caducada, tanto que la mayoría de gentes actualmente en activos militantes no había nacido. Sin embargo, el partidismo no solo continuó sino que aparentemente no podía existir ninguna alternativa diferente para que –por la vía del parlamentarismo- aspirara a cambiar leyes y resolver problemas. Sabíamos y sabemos aún mas que los laberintos institucionales para hacerlo son estrategias de poder para tener durante épocas y décadas a generaciones enteras entretenidas en el proceso para cambiar muy pocas cosas y las cosas cambiadas para tumbarlas por otros protocolos. Tam bien fue cuestionada la divisoria simplista entre izquierdas y derechas así como en su momento fue cuestionado el sindicalismo economicista como herramienta de liberación.
    Los partidos como actores en juego con sus componendas y pactos pueden hacer propuestas cualitativamente diferentes pero están lejos de cuestionarse el cambio de sistema y tal vez no lo hagan nunca jamás. La política es por definición el arte de las alianzas. Si quieres ser una persona pura y ética elige cualquier otro oficio que no sea el de político de cargo, siéndolo aceptas vender tu alma al diablo. ¿que significa una alianza táctica, por necesaria que se argumente?, la renuncia a la verdad de los principios propios o su aletargamiento por exigencias del pacto o por conveniencias.

  2. Pues apañado vas amigo. Una organización así no la hay en España. Y si la hubiera y te afiliaras siempre encontrarías alguien que desde mas a la izquierda te llamara revisionista y vendido. Así de triste es nuestro sino.

    Un abrazo, amigo.

  3. Por favor, si hay en España alguna organización, partido o comunidad de vecinos, que sean verdaderamente de izquierdas, pero no hablo de los de los discursos o de los que saludan con el puño cerrado etc, hablo de comportamiento de izquierdas en todos los momentos de su vida, cuando trabajan, cuando hablan con su jefe, con su hijo, con su hermano o con la parienta etc, por favor avisarme, que en una organización así estoy dispuesto a todo, y cuando digo a todo es todo, en el más amplio sentido de la palabra.
    Serafín.

  4. Pues sí, en el 14N, me dió auténticas naúseas tener que compartir manifestación con gente que salía portando visiblemente la banderita de CCOO, UGT, IU, URSS y gritando contra el ‘malvado gobierno de Rajoy’. Hasta tuvo narices el alcalde socialista Arahuetes de sumarse a la concentración, tiene güebos!!!!
    Lo cojonudo fue alejarse de esa marea, que te miraba mal si decías algo así como ‘zapatero también nos recortó’, y ver como había un bloque alternativo que además quiso terminar la manifestación en otro lugar, con otro tono, señalando a sindicatos amarillos, partidos demagogos que solo buscan la toma de poder y demás parafernalia pseudorevolucionaria.
    Daba pena ver a la gente con sus banderitas, apsar al lado de la concentración ‘libertaria’, con el deber ya cuplido de haber canalizado su frustración contra el gobierno del PP, y permitiendo que al día siguiente sus líderes sindicales y de partido sigan robando a expuertas.
    es lo que pasa a quiénes se acostumbran a delegar sus sueños, que dejan de soñar.

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