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Lo que la película ‘Lincoln’ no dice sobre Lincoln

Vicenç Navarro | público.es | 17/01/2013

La película Lincoln, producida y dirigida por uno de los directores más conocidos de EEUU, Steven Spielberg, ha reavivado un gran interés por la figura del presidente Lincoln, uno de los presidentes que, como el presidente Franklin D. Roosevelt, ha intervenido siempre en el ideario estadounidense con gran recuerdo popular. Se destaca tal figura política como la garante de la unidad de EEUU, tras derrotar a los confederados que aspiraban a la secesión de los Estados del Sur de aquel Estado federal. Es también una figura que resalta en la historia de EEUU por haber abolido la esclavitud, y haber dado la libertad y la ciudadanía a los descendientes de las poblaciones inmigrantes de origen africano, es decir, a la población negra, que en EEUU se conoce como la población afroamericana.

Lincoln fue también uno de los fundadores del Partido Republicano que en sus orígenes fue directamente opuesto al Partido Republicano actual, que está hoy altamente influenciado por un movimiento –el Tea Party- chauvinista, racista y sumamente reaccionario detrás del cual hay intereses económicos y financieros que quieren eliminar la influencia del gobierno federal en las vidas económicas, sociales y políticas del país. El Partido Republicano fundado por el presidente Lincoln era, por el contrario, un partido federalista, que consideró al gobierno federal como garante de los Derechos Humanos. Y entre ellos, la emancipación de los esclavos, tema central de la película Lincoln, fue al que Lincoln dio mayor hincapié. Terminar con la esclavitud significaba que el esclavo pasaba a ser trabajador, dueño de su propio trabajo.

Ahora bien, Lincoln, incluso antes de ser presidente, consideró otras conquistas sociales como parte también de los Derechos Humanos, y entre ellas, el derecho del mundo del trabajo a controlar, no sólo su trabajo, sino también el producto de su trabajo. El derecho de emancipación de los esclavos transformaba al esclavo en una persona libre asalariada, unida –según él- en lazos fraternales con los otros miembros de la clase trabajadora, independientemente del color de su piel. Sus demandas de que el esclavo dejara de serlo y de que el trabajador –tanto blanco como negro- fuera el dueño, no sólo de su trabajo, sino también del producto de su trabajo, eran igualmente revolucionarias. La emancipación de la esclavitud requería que la persona fuera la dueña de su trabajo. La emancipación de la clase trabajadora significaba que la clase trabajadora fuera la dueña del producto de su trabajo. Y Lincoln demandó los dos tipos de emancipación. El segundo tipo de emancipación, sin embargo, ni siquiera se cita en la película Lincoln. En realidad, la ignora. Y utilizo la expresión “ignora” en lugar de “oculta”, porque es del todo posible que los autores de la película o del libro sobre el que se basa ni siquiera conozcan la historia real de Lincoln. La Guerra Fría en el mundo cultural e incluso académico de EEUU (que continúa existiendo) y el enorme dominio de lo que en allí se llama la Corporate Class (la clase de los propietarios y gestores del gran capital) sobre la vida, no sólo económica, sino también cívica y cultural, explica que la historia formal de EEUU que se enseña en las escuelas y en las universidades sea muy sesgada, purificada de cualquier contaminación ideológica procedente del movimiento obrero, sea socialismo, comunismo o anarquismo. La gran mayoría de estudiantes estadounidenses, incluso de las universidades más prestigiosas y conocidas, no saben que la fiesta del 1º de Mayo, celebrada mundialmente como el Día Internacional del Trabajo, es una fiesta en homenaje a los sindicalistas estadounidenses que murieron en defensa de trabajar ocho horas al día (en lugar de doce), victoria que inició tal reivindicación exitosa en la mayoría de países del mundo. En EEUU, tal día, el 1º de Mayo, además de no ser festivo, es el día de la Ley y el Orden -Law and Order Day- (ver el libro People’s History of the U.S., de Howard Zinn). La historia real de EEUU es muy distinta a la historia formal promovida por las estructuras de poder estadounidenses.

Las ignoradas y/o ocultadas simpatías de Lincoln

Lincoln, ya cuando era miembro de la Cámara Legislativa de su Estado de Illinois, simpatizó claramente con las demandas socialistas del movimiento obrero, no sólo de EEUU, sino también mundial. En realidad, Lincoln, tal como indiqué al principio del artículo, consideraba como un Derecho Humano, el derecho del mundo del trabajo a controlar el producto de su trabajo, postura claramente revolucionaria en aquel periodo (y que continúa siéndolo hoy), y que ni la película ni la cultura dominante en EEUU recuerda o conoce, convenientemente olvidada en los aparatos ideológicos del establishment estadounidense controlados por la Corporate Class. En realidad, Lincoln consideró que la esclavitud era el dominio máximo del capital sobre el mundo del trabajo y su oposición a las estructuras de poder de los Estados sureños se debía precisamente a que percibía estas estructuras como sustentadoras de un régimen económico basado en la explotación absoluta del mundo del trabajo. De ahí que viera la abolición de la esclavitud como la liberación no sólo de la población negra sino de todo el mundo del trabajo, beneficiando también a la clase trabajadora blanca, cuyo racismo él veía que iba en contra de sus propios intereses. Lincoln también indicó que “el mundo del trabajo antecede al capital. El capital es el fruto del trabajo, y no hubiera existido sin el mundo del trabajo, que lo creó. El mundo del trabajo es superior al mundo del capital y merece la mayor consideración (…) En la situación actual el capital tiene todo el poder y hay que revertir este desequilibrio”. Lectores de los escritos de Karl Marx, contemporáneo de Abraham Lincoln, recordarán que algunas de estas frases eran muy semejantes a las utilizadas por tal analista del capitalismo en su análisis de la relación capital/trabajo bajo tal sistema económico.

Le sorprenderá a gran número de lectores saber que los escritos de Karl Marx influenciaron a Abraham Lincoln, tal como documenta en gran detalle John Nichols en su excelente artículo  “Reading Karl Marx with Abraham Lincoln Utopian socialists, German communists and other republicans” publicado en Political Affairs(27/11/12), y del cual extraigo las citas así como la mayoría de datos publicados en este artículo. Los escritos de Karl Marx eran conocidos entre los grupos de intelectuales que estaban profundamente insatisfechos con la situación política y económica de EEUU, como era el caso de Lincoln. Karl Marx escribía regularmente en The New York Tribune, el rotativo intelectual más influente en Estados Unidos en aquel periodo. Su director Horace Greeley se consideraba un socialista y un gran admirador de Karl Marx, al cual invitó a ser columnista de tal diario. En las columnas de su diario incluyó gran número de activistas alemanes que habían huido de las persecuciones ocurridas en la Alemania de aquel tiempo, una Alemania altamente agitada, con un naciente movimiento obrero que cuestionaba el orden económico existente. Algunos de estos inmigrantes alemanes (conocidos en el EEUU de aquel momento como los “Republicanos Rojos”) lucharon más tarde con las tropas federales en la Guerra Civil, dirigidos por el presidente Lincoln.

Greeley y Lincoln eran amigos. En realidad Greeley y su diario apoyaron desde el principio la carrera política de Lincoln, siendo Greeley el que le aconsejó a que se presentara a la presidencia del país. Y toda la evidencia apunta que Lincoln era un ferviente lector del The New York Tribune. En su campaña electoral para la presidencia de EEUU invitó a varios “republicanos rojos” a integrarse en su equipo. En realidad, ya antes, como congresista, representante de la ciudadanía de Springfield en el Estado de Illinois, apoyó frecuentemente los movimientos revolucionarios que estaban ocurriendo en Europa, y muy en especial en Hungría, firmando documentos en apoyo de tales movimientos.

Lincoln, gran amigo del mundo del trabajo estadounidense e internacional.

Su conocimiento de las tradiciones revolucionarias existentes en aquel periodo no era casual sino que era fruto de sus simpatías con el movimiento obrero internacional y sus instituciones. Animó a los trabajadores de EEUU a organizar y establecer sindicatos y continuó haciéndolo cuando fue presidente. Y varios sindicatos le nombraron miembro honorario. En su respuesta a los sindicatos de Nueva York subrayó “vosotros habéis entendido mejor que nadie que la lucha para terminar con la esclavitud es la lucha para liberar al mundo del trabajo, es decir, a liberar a todos los trabajadores. La liberación de los esclavos en el Sur es parte de la misma lucha por la liberación de los trabajadores en el Norte”. Y durante la campaña electoral, el presidente Lincoln promovió la postura en contra de la esclavitud indicando explícitamente que la liberación de los esclavos les permitiría a los trabajadores exigir los salarios que les permitirían vivir decentemente y con dignidad, ayudando con ello a aumentar los salarios de todos los trabajadores, tanto negros como blancos.

Marx, y también Engels, escribieron con entusiasmo sobre la campaña electoral de Lincoln, en un momento en que ambos estaban preparando la Primera Internacional del Movimiento Obrero. En un momento de las sesiones, Marx y Engels propusieron a la Internacional que enviara una carta al presidente Lincoln felicitándolo por su actitud y postura. En su carta, la Primera Internacional felicitaba al pueblo de EEUU y a su presidente por, al terminar con la esclavitud, haber favorecido la liberación de toda la clase trabajadora, no solo estadounidense, sino también la mundial.

El presidente Lincoln respondió, agradeciendo la nota y respondiendo que valoraba el apoyo de los trabajadores del mundo a sus políticas, en un tono cordial, que, por cierto, creó gran alarma entre los establishments económicos, financieros y políticos a ambos lados del Atlántico. Estaba claro, a nivel internacional que, como señaló más tarde el dirigente socialista estadounidense Eugene Victor Debs, en su propia campaña electoral, “Lincoln había sido un revolucionario y que por paradójico que pudiera parecer, el Partido Republicando había tenido en su orígenes una tonalidad roja”.

La revolución democrática que Lincoln inició y que nunca se desarrolló.

Ni que decir tiene que ninguno de estos datos aparece en la película Lincoln, ni son ampliamente conocidos en EEUU. Pero, como bien señalan John Nichols y Robin Blackburn (otro autor que ha escrito extensamente sobre Lincoln y Marx), para entender Lincoln hay que entender el periodo y el contexto en los que él vivió. Lincoln no era un marxista (término sobreutilizado en la literatura historiográfica y que el propio Marx denunció) y no era su intento eliminar el capitalismo, sino corregir el enorme desequilibrio existente en él, entre el capital y el trabajo. Pero, no hay duda de que fue altamente influenciado por Marx y otros pensadores socialistas, con los cuales compartió sus deseos inmediatos, claramente simpatizando con ellos, llevando su postura a altos niveles de radicalismo en su compromiso democrático. Es una tergiversación histórica ignorar tales hechos, como hace la película Lincoln.

No hay duda de que Lincoln fue una personalidad compleja con muchos claroscuros. Pero las simpatías están escritas y bien definidas en sus discursos. Es más, los intensos debates que ocurrían en las izquierdas europeas se reproducían también en los círculos progresistas de EEUU. En realidad, la mayor influencia sobre Lincoln fue la de los socialistas utópicos alemanes, muchos de los cuales se refugiaron en Illinois huyendo de la represión europea.

El comunalismo que caracterizó a tales socialistas influenció la concepción democrática de Lincoln, interpretando democracia como la gobernanza de las instituciones políticas por parte del pueblo, en el cual las clases populares eran la mayoría. Su famoso dicho (que se ha convertido en el espléndido eslogan democrático más conocido en el mundo –Democracy for the people, of the people and by the people- claramente señala la imposibilidad de tener una democracia del pueblo y para el pueblo sin que sea realizada y llevada a cabo por el mismo pueblo. De ahí que viera la liberación de los esclavos y del mundo del trabajo como elementos esenciales de tal democratización. Su concepto de igualdad llevaba inevitablemente un conflicto con el dominio de tales instituciones políticas por el capital. Y la realidad existente hoy en EEUU y que detallo en mi artículo “Lo que no se ha dicho en los medios sobre las elecciones en EEUU” (Público, 13.11.12)es una prueba de ello. Hoy la Corporate Class controla las instituciones políticas de aquel país.

Últimas observaciones y un ruego

Repito que ninguna de estas realidades aparece en la película. Spielberg no es, después de todo, Pontecorvo, y el clima intelectual estadounidense todavía está estancado en la Guerra Fría que le empobrece intelectualmente. “Socialismo” continúa siendo una palabra mal vista en los círculos del establishment cultural de aquel país. Y en la tierra de Lincoln, aquel proyecto democrático que él soñó nunca se realizó debido a la enorme influencia del poder del capital sobre las instituciones democráticas, influencia que ha disminuido enormemente la expresión democrática en aquel país. Y la paradoja hiriente de la historia es que el Partido Republicano se haya convertido en el instrumento político más agresivo hoy existente al servicio del capital.

Por cierto, agradecería que todas las personas que encuentren este artículo interesante lo distribuyan ampliamente, incluyendo en su distribución a los críticos de cine, que en su promoción de la película, seguro que no dirán nada del otro Lincoln desconocido en su propio país (y en muchos otros, incluyendo España). A uno de los fundadores del movimiento revolucionario democrático ni siquiera se le reconoce como tal. Su emancipación de los esclavos es una gran victoria que hay que celebrar. Pero Lincoln fue incluso  más allá. Y de esto ni se habla.

Fuente: Lo que la película ‘Lincoln’ no dice sobre Lincoln

10 Comments

  1. Jerónimo
    Jerónimo 17 enero, 2013

    Muy buen trabajo, excelente artículo que clarifica mucho (al menos para mi) como se va hoy modificando (fingiendo) el «ayer» para que en el «hoy» pase desapercibido, diluido y no se note más de lo imprescindible la gran injusticia social que se nos está imponiendo, mientras va ganando terreno de forma imparable y llegue a ser descomunal sin que llame mucho la atención. Modificar las cifras poco a poco para llegar fraudulentamente a los resultados finales que exigía el guión.

    Excelente trabajo de este médico que casi se llama Ernesto.

    Gracias por traerlo, Paco. Salud y Libertad, Jero.

  2. Aurora Figuero Yustas
    Aurora Figuero Yustas 17 enero, 2013

    ES MARAVILLOSO, SABER QUE ALGUIEN ESCRIBE ,SOBRE UNA PERSONA TAN, HISTÓRICA Y DETERMINANTE EN UN PAÍS TAN CONTROVERTIDO CÓMO LOS EEUU. UNO, CUANDO VE LA ESTÁTUA DE LA LIBERTAD PRESIDIENDO LA ENTRADA MARÍTIMA A NUEVA YORK, PENSARÍA, QUE AL SER UNA NACIÓN TAN JOVEN, HAYA SIDO, TAN CONTROVERTIDA,Y TAN PODEROSA, EN TODO EL MUNDO.Y EN TAN POCO TIEMPO. PORQUE SI PIENSO, QUE EN ESTE PAIS, TAN MODERNO, NO DEBERÍA EXISTIR LA PENA DE MUERTE, EN NINGÚN ESTADO, YA QUE TODOS OSTENTAN LA MISMA BANDERITA, PARA CUALQUIER EVENTO. PERO YA SE SABE, QUE CUALQUIER PRESIDENTE AMERICANO, QUE SIMPATICE CON LOS NEGROS, Y QUERA CAMBIAR LAS COSAS, PARA LOS OBREROS Y VAYA EN CONTRA DE LAS NORMAS, DE LOS PODEROSOS, ES HOMBRE MUERTO. Y HAY TANTAS COSAS QUE SE IGNORAN , SE OLVIDAN, Y NO SE DEMUESTRAN EN ESTA NACIÓN, CON TANTOS INTERESES A LA VEZ, QUE A MI, NO ME EXTRAÑA QUE SPIELBERG,O NO LO SEPA, O NO SE ATREVA A DECIRLO EN SU PELÍCULA. PORQUE TENDRÍA QUE DECIR, QUE EL SENADOR MACHARTY, FUE UN AUTÉNTICO LÁTIGO, PARA LA SOCIEDAD AMERICANA, QUE CONFRATERNIZARA, CON LOS NEGROS. TENDRÍA QUE DECIR, QUE ASESINARON IMPUNEMENTE A LUTHER KING, QUE EL KKK, QUEMABA Y MARTIRIZABA A TODOS LOS NEGROS IMPUNEMENTE, Y QUE NO PODÍAN ESTUDIAR BLANCOS Y NEGROS, JUNTOS NI IR EN TRANSPORTE PÚBLICO, Y SI HABÍA ALGÚN BLANCO CON SANGRE NEGRA, DE ANTERIORES GENERACIONES, (PORQUE ESO SÍ, LOS AMOS DE LOS ESCLAVOS, NO TENÍAN EMPACHO, EN ACOSTARSE CON SUS ESCLAVAS) TENÍA QUE ESCONDER, SU PROCEDENCIA, POR MIEDO AL RECHAZO, O MUERTE, A LA VUELTA DE UNA ESQUINA.TUVIERON SU GUERRA CIVIL, PORQUE LINCOLN ERA UN HOMBRE, CÓMO SE DEBE DE SER, AUNQUE TUVIESE DEFECTOS, CÓMO CUALQUIERA, PERO EN EL SUR, TODAVÍA, SE RECUERDA.Y SIEMPRE HAN TENIDO IDEAS SEPARATISTAS. Y AHORA, NO SE SABE, QUIEN PAGÓ A JOHN WILKES BOOTH, NI A OSVALD, NI A RUBY, NI QUIEN SE INVENTÓ ESAS BURDAS HISTORIAS, EN LA CÁRCEL DE LA SALIDA DE OSVALD, QUE IBA ENTRE DOS GUARDIAS CÓMO ARMARIOS, Y DE REPENTE SALE RUBY, DE NO SÉ DONDE, Y EN EL PASILLO LE MATA A TIROS. LUEGO MATAN A RUBY…….Y SE ACABA LA HISTORIA. ES TODO TAN CHAPUCERO, QUE PARECÍA SACADO DE UN TBO DEL OESTE. NO PUEDO OLVIDARLO. Y SE ACABÓ LA HISTORIA. CÓMO LA DE LINCOLN. Y ESTÁN CÓMO DIOS, EN TODAS LAS GUERRAS, Y EL PETRÓLEO, Y LAS ARMAS, Y TODO. Y CÓMO DECÍAN HACE DOS DÍAS CUANDO EN LOS EEUU, LLUEVE, AQUÍ YA ESTAMOS INUNDADOS. HACEN LO IMPOSIBLE, PORQUE NADIE SE ACUERDE DE ESTAS COSAS, QUE EMPAÑAN SU IMÁGEN DE LIBERTAD.PERO CON SU ESTÁTUA CON LA CONSTITUCIÓN Y LA ANTORCHA, NO HE VISTO UN PAÍS MENOS LIBRE, Y MODERNO DE MIRAS, QUE LOS EEUU.Y ESO, QUE ESTÁ CONSTRUÍDO, POR GENTE DE TODO EL MUNDO ,MUNDIAL EL ARTÍCULO DE VICENÇ, PERFECTO.Y AQUÍ, TODO SIGUE IGUAL. TRATÁNDONOS CÓNO ESCLAVOS, O CÓMO NEGROS.¡¡QUE IRONÍA!!

    • Jerónimo
      Jerónimo 19 enero, 2013

      ¡Qué chapuza de historia heredamos todas las generaciones, Aurora!

      Tras el gran objetivo social de liberar a los negros de la esclavitud, subyace lo que realmente ocurrió: sin dueños, se convirtieron en objeto de caza… y ésto no aparece recogido de forma oficial, y si lo hace es sumamente velada, que yo sepa.

      La idea original de irse a África para cazarlos y venderlos como esclavos resulta hoy aberrante: mercancía de exportación… los ingleses se trajeron una pareja de negros jóvenes para estudiarlos porque no tenían claro que fueran humanos, igual ocurrió en América con los indoamericanos tras el paso de los europeos colonizadores. Ésto sí aparece en más de una película que no recuerdo títulos pero siempre me impactó. La respuesta resultó ser la melanina pero la pregunta era «si eran humanos…»

      «Cada articulo que he leído en este foro me han servido de lección y aprendizaje y eso no tiene precio.» No, éso no tiene precio amigo Indignado, comparto tu opinión.

      Un abrazo. Salud y Libertad, Jero

  3. Indignado
    Indignado 18 enero, 2013

    No voy a repetir las palabras de Jerónimo o de Aurora.
    Pero si dar las gracias a Paco y como no a Vicent Navarro por poner luz en la oscuridad y dar a conocer cosas que no están al alcance de muchos de nosotros. Cada articulo que he leído en este foro me han servido de lección y aprendizaje y eso no tiene precio.

    Gracias y un saludo.

  4. Jerónimo
    Jerónimo 19 enero, 2013

    Mi hija me acaba de enviar el vínculo de un vídeo de rap que creo que merece la pena verse, en francés, subtitulado en castellano, cinco minutos de esperanza en los que un grupo joven parece que pueden ver lo que realmente les quieren colar… y no tragan:

    http://www.youtube.com/watch?v=T2XswVY_xP8

    Es posible que el testigo esté ya en buenas manos…

    Salud y Libertad, Jero.

  5. Julen Lizaso
    Julen Lizaso 19 enero, 2013

    Te agradezco de corazón y lo hago extensivo a tu hija….. que preciosidad de mensaje el que recibimos en este video

    Sin duda es.. no lo que viene, sino lo que ya está…una Nueva Conciencia. Me recuerda algo a las movidas del año 68 y el movimiento h0ippie… pero nada que ver, pero es que nada. Aquello quiso ser una revolución de fuera a adentro, pero eran tiempos de menos Luz, en que la «realidad del espejo» (que hablaba Platón en la alegoría de caverna y los humanos-sombra)tenía mas protagonismo y atención que la realidad interior (conciencia).

    Hay motivos para confiar… pues no estamos solos… como bien dice la cantoautora: «…nos asiste el Quinto Sol».

    Un abrazo amigo.

    julen Lizaso

  6. Nicolas Haydn
    Nicolas Haydn 21 enero, 2013

    El sr. Navarro solo cuenta una parte de los hechos pero calla en lo fundamental. Cualquiera que haya estudiado seriamente la historia política de América sabe que Lincoln jugó el papel que le correspondía para la construcción del Estado moderno capitalista. En primer lugar Lincoln, como la mayoría de blancos de su tiempo, consideraba a los negros personas inferiores y su preocupacióin siempre fué la de deportar a todos los negros de los estados ya que sabía que la reconciliación era imposible en la sociedad blanca de su momento. En segundo lugar el tema de la esclavitud fue la excusa esgrimida, no la única pero si la de mayor trascendencia, que se utilizó como propaganda estatal que dotaba de aires libertarios a una guerra que tenía como propósito (no único ni declarado) la construcción nacional de un estado poderoso junto con las nuevas formas de producción necesarias para hacer de este un ente competitivo y moderno. Esto requería acabar con las formas «tradicionales» de producción (esclavos y agricultura)y debía establecerse el nuevo sistema capitalista, con sus trabajadores «libres» (en el sentido liberal de la palabra) y la creación de las grandes manufacturas. A este respecto vease el informe «Informe sobre las manufacturas» que Alexander Hamilton presentó al Congreso estadounidense el 5 de diciembre de 1791, texto fundamental para comprender los motivos reales de la guerra de secesión.

    El Sr. Navarro insiste con su marxismo trasnochado en cuestiones superfluas, desviando la atención de lo fundamental: Que Lincoln fue un agente más al servicio de la revolución liberal americana para la construcción de un Estado super poderoso.

    La guinda del pastel es la cara de Lincoln tallada en la roca de la montaña sagrada (Paha Sapa) de los verdaderos Americanos, los indios que fueron exterminados por los colonos blancos bajo la excusa del Destino Manifiesto: Dios les había hecho superiores y por lo tanto esas tierras eran de su pertenencia.

    El marxismo es un de las ideologías creadas por los intelectuales para mejorar el esta

    • Sr. Nicolas Haydn, interrumpió su comentario y me dejo mas intrigado que en una película de Alfred Hitchcock, de todas maneras la primera parte de su comentario ha hecho que me este empollando todo lo que encuentro sobre Alexander Hamilton y le agradezco su referencia que me ha incitado ha hacerlo.
      Pero por favor, termine su frase sobre el marxismo, que me tiene en ascuas. Un saludo de Serafín.

      • Pasaba por aquí
        Pasaba por aquí 28 enero, 2013

        Secundo la petición de Serafín Iglesias. Por favor, Sr. Haydn (ilustre apellido que imagino, lleva con orgullo) termine su argumentación, en mi opinión acertadísima hasta donde se puede leer.

  7. Pasaba por aquí
    Pasaba por aquí 28 enero, 2013

    «No estoy, ni nunca he estado, a favor de equiparar social y políticamente a las razas blanca y negra; que no estoy, ni nunca he estado, a favor de dejar votar ni formar parte de los jurados a los negros, ni de permitirles ocupar puestos en la administración, ni de casarse con blancos»

    «No tengo el propósito de interferir, ni directa ni indirectamente, en la institución de la esclavitud en los estados donde existe. Creo que no tengo ningún derecho legal a hacerlo, y no tengo ninguna intención de hacerlo»

    «Mi objetivo principal en esta lucha es salvar la Unión, y no es preservar o destruir la esclavitud»

    Abraham Lincoln, ese «gran hombre».

    Referencias:
    Michael McGehee. Lincoln, a review
    Howard Zinn. A People´s History of The United States.

    Dense una vuelta por aquí:
    http://miguel-esposiblelapaz.blogspot.com.es/2012/11/lincoln-la-pelicula-otra-ficcion.html

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