¿Una nueva clase media latinoamericana?

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Asa Cristina Laurell | La Jornada | 12/03/2013

El Banco Mundial (BM) acaba de publicar una investigación sobre la clase media en América Latina (Economic Mobility and the Rise of the Latin American Middle Class). Este texto seguramente será ampliamente citado por políticos e investigadores. Conviene analizarlo porque contiene una definición, cálculos y estimaciones poco rigurosos.

Define como clase media a aquellas personas que tienen un ingreso entre 10 y 50 dólares diarios. Es decir, para los mexicanos correspondería a entre 130 y 650 pesos. El límite inferior es muy bajo, pero se argumenta que, con una estimación poco clara, este intervalo correspondería a personas de las cuales sólo 10 por ciento corre el riesgo de caer en pobreza durante un periodo de cinco años. Aunque los autores reconocen que su definición de clase es puramente económica, se justificaría por la baja probabilidad de quedar pobres, ya que significaría que tienen seguridad económica.

Sobre esta base se determinan cuatroclases: la pobre, con ingresos de cero a cuatro dólares, que representa 30.5 por ciento de los latinoamericanos; lavulnerable, con cuatro a 10 dólares, que significa 37.5 por ciento; la media, con 10 a 50 dólares, que equivale a 30 por ciento, y la élite con más de 50 dólares, que representa 2 por ciento. Esta conceptualización es notoriamente ajena a la de los sociólogos y politólogos, marxistas y no marxistas.

El texto está lleno de evidencias, pero ninguna es concluyente según los propios autores. De esta manera, a lo largo del informe sobre los hallazgos se repiten las palabras pudieran,sugieren, es plausible y etcétera. Incluso, se hace una explícita y obvia advertencia de que las asociaciones estadísticas encontradas no deben tomarse como prueba de causalidad.

Aunque se señalan estas incertidumbres, el problema es que tienden a desaparecer en los discursos de los políticos y en las referencias de muchos investigadores. Incluso es de esperar que se conviertan en sabiduría convencional que no requiere ser comprobada y a la cual se refiere con la frase como todo mundo sabe, frecuente en los textos del propio BM.

Y sobre este fundamento manifiestamente endeble pronto escucharemos en los discursos que los países latinoamericanos somos países declase media, a pesar de que 68 por ciento de la población es pobre y la absoluta mayoría de la clase media se acerca a los 10 dólares diarios de ingreso.

Sin embargo, el estudio va más allá en sus propósitos. Una vez determinadas las nuevas clases procede a estudiar las implicaciones políticas e ideológicas de la emergencia de la clase media latinoamericana. Plantea particularmente examinar cómo influye en las políticas sociales y la cohesión social. Para ello usa principalmente los datos de la encuesta Ecosocial (Encuestas de Cohesión Social en América Latina).

Es de señalar que esta encuesta se basa en 12 mil 297 observaciones en la población de grandes urbes en Brasil, Chile, Colombia, Guatemala, México y Perú. Además, no incluye datos del ingreso, que es el criterio usado para determinar las cuatro nuevas clases, pero se argumenta que los datos sobre los activos o bienes de los hogares permiten aproximarse a sus ingresos. Es decir, el sostén de los resultados es sumamente limitado.

Encuentra que la clase media no tiene inclinaciones políticas claras, pero puede clasificarse como moderada y pragmática. Hace un extenso análisis de diversas variables y se aventura a concluir que a la clase media sólo le interesa defender sus intereses, según su interpretación, por la herencia corporativa del subcontinente. Estos hallazgos llevan a los autores a sostener que la clase media no contribuye a la cohesión social o a la redistribución del ingreso.

Recomienda entonces reforzar lafocalización del gasto público en los pobres, particularmente vía la transferencia condicionada de dinero. Considera además que debieran incrementarse los impuestos y quitarse los subsidios generales aprovechados por la clase media. Para mejorar la eficiencia y calidad de los servicios públicos sugieren introducir y ampliar los incentivos. Deberían, por otra parte, eliminarse los programas con beneficios generosos como los del Seguro Popular (sic), que tiende a impulsar el empleo informal.

Su recomendación final es que las coaliciones políticas para lograr la cohesión social debieran construirse no a partir de discusiones normativas sobre derechos exigibles, sino diseñando una plataforma política con los incentivos correctos para capturar a la clase media.

laurell9998@gmail.com

Fuente: http://www.lahaine.org/index.php?p=67814

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3 Comentarios

  1. hola Serafín, Las ciencias exactas solo están en los encerados, la economía es de todas, probablemente, la mas inexacta pese a todas sus gráficas de predicción. La economía no es tanto regida por una teoría económica como la/s teoría/s económica/s trata/n de comprender la economía. Grosso modo un sistema social lo es porque es económico. Las tribus se juntaron y crearon naciones-estado pasando de la polis griega o de otras ciudades amuralladas en Arabia a uniones geográficos mas o menos extensas para competir o defenderse de otras extranjeras. Desde mucho antes del capitalismo y el fundamentalismo de la alienación del productor en relación a la mercancía, el homo economicus prevalecía al hombre espiritual o artista o a su concepción como persona. El capitalismo ha llevado a su máxima expresión la alienación y despersonalización humanas. Para superarlo habrá que vencerlo en su principal tesis: la de la compra de la realización humana. La alternativa es rescatar que el ser humano y nada de lo realmente valioso se puede comprar con ningún capital.

  2. De todas, la clase media es la más difícil de definir, tanto que se la pluraliza convirtiéndola en clases (llamándolas clases medias). A diferencia del proletariado, el lumpen, el campesinado, la burguesía o la oligarquía que aún mantienen su etiqueta de singularidad, las clases medias son el espacio social más heterogéneo y diverso. Originariamente era la pequeña burguesía, aquel sector de comerciantes bien posicionados que emancipándose de la clase obrera quedaban a mitad de camino en su espejismo de aspirar a ser clase dominante.
    El crecimiento de las clases medias ha sido en relación directa a la sociedad del bienestar cuyo levantamiento ha sido tanto el resultado de la conquista de reivindicaciones durante décadas como del interés del propio sistema capitalista para contar con el poder adquisitivo de un grueso de la sociedad. A diferencia del capitalismo tradicional, en el que su tasa de ganancia estaba fundamentalmente por la función de producción, el capitalismo maduro la ha incrementado extendiendo el negocio también a la función de consumo. Para el crecimiento del sistema le conviene que sea una buena parte de la sociedad pueda pagar las cosas de los escaparates. De todos modos el capitalismo primitivo tuvo los días contados. En cuanto se generalizó la producción también tuvo que generalizarse el consumo y para que ese ciclo fuera cerrado el poder adquisitivo de esos sectores intermedios tuvo que aumentar.
    Eso significa que sin desmerecer el valor de las luchas sociales por sus reivindicaciones y derechos, las conquistas de estas fueron integradas por el mismo sistema evolucionando a los nuevos tiempos y superando el antagonismo tradicional de burguesía y proletariado estableciendo ese grueso social intermedio que por su propia consistencia ha estado más por vivir con sus buenos niveles de vida que no en plantearse un futuro renovador.
    Teorías políticas pretéritas advirtieron de la dubitación de la clase media en sus compromisos por un mejor futuro social. Su participación en las movilizaciones de protesta ante un panorama de crisis y pérdida de nivel de bienestar tanto colectivo como particular no indica que esté por una revolución a la totalidad sino más bien esta por volver a recuperar el poder adquisitivo y de ventajas que otras clases inferiores y en otros países no se tiene.
    El debate sobre la sociedad clasista y la caracterización de las clases hay que apoyarla con análisis económicos y estudios de tendencias de los comportamientos (hábitos de consumo y hábitos políticos electorales), advirtiendo que ningún grupo de cifras va a tener más valor que los arquetipos psicológicos que abundan en los psiquismos individuales y como se reparten socialmente.
    La dubitación de la clase obrera puede ser tanto la cantera para proveer gentes a un planteamiento histórico retrógrada como la cantera para aportar personas a un planteamiento de futuro progresista. Un peligro del que mas observadores se dan cuenta es el que sea la proveeduría de una fascistización de nuevo cuño. Cualquier que prometa una solución con suficiente convicción y garantías puede reclutar detrás de su banderín a multitudes seguidistas dispuestas a destruir cualquier causa del mal que se les señale (fueron los judíos y los comunistas y los masones en otra época, se elegirán nuevos reos para la pira del sacrificio en la época en perspectiva).

  3. Este tipo de conclusiones, hace tiempo que me llaman la atención, y en este caso no me refiero a Latinoamérica, sino a artículos que se refieren al aumento del PIB, (esa medida macroeconómica que solo refleja la riqueza de las industrias en una nacion)en países Europeos, en estos momento recuerdo un presidente de un país báltico que afirmaba que en su país no había afectado la crisis y el otro que recuerdo, es el presiente de Turquía que se auguraba que en unos años seria la economía más boyante de la Eurozona. Yo he tomado por norma cuando leo alguna de estas declaraciones, informarme del SMI de estos países. Lituania no Alcanza los 290 €, Letonia no llega a 288 €. Estonia 320 € y Turquía que tan felices se las promete esta en 490 €. Conocí un economista que se había graduado con “cun laude” en la universidad de San Gallen, y le pedí que me explicara un poco los principios básicos de la economía, y de su explicación deduje, que el ser humano, para este calificado economista, era el equivalente a un tornillo, que a igual calidad, se compra al de menor precio, lo malo de este mundo actual es que nos están valorando y manejando con los criterios de este laureado economista, me imagino que habrá otros economistas, con otros criterios, pero que lo tendrán verde para imponer sus teorías a un empresario.

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