Estamos aburridos

Paco Bello | Iniciativa Debate | 16/03/2013

Aburridos de todo. De la desigualdad, de la hipocresía, de la manipulación, de la represión legal y física, de nuestra impotencia, del precipicio al que caemos, de las noticias, de la economía, de la degradación institucional, de la corrupción sistematizada, y hasta de nuestro propio aburrimiento y de nosotros mismos.

Demasiados años mamando consideración, acomodación y “buenismo”, y metiéndonos por vena que es normal que unos lo tengan todo (incluyendo derechos y privilegios), y la mayoría no tenga más que un porvenir de sacrificio/s. De tan tan tan demócratas, parecemos campanas.

Se ve que ya no recordamos que democracia es “gobierno del pueblo”. Y que en base a esto, no resultaría demasiado normal que un pueblo legislase y acordase un modelo en perjuicio de las mayorías de las que forma parte. Así que algo está fallando de forma evidente. Claro que incluso los que somos conscientes de que esta es la dictadura del embauco, acabamos comportándonos en la práctica como si todo fuese normal, y las instituciones del Estado mereciesen el mismo respeto que en una democracia de verdad.

¿Quién no ha soñado que entraba en el Congreso y sacaba a gorrazo limpio a todas esas sanguijuelas que solo viven de la política o a los corruptos que deciden lo que ellos dicen que nos conviene sin consultarnos? ¿Quién en los momentos de lucidez no los pondría en la picota? Y que nadie se escandalice, porque ellos están costando muchas vidas y mucho sufrimiento, aunque son tan rastreros y cobardes que se disfrazan (y los disfrazan) de racionalidad, circunstancias, enfrentamiento y responsabilidad.

Los mismos que piden sacrificios mientras viven agasajados y despreocupados, y que no satisfechos con que sus mecenas posean todos los medios de comunicación de masas;  envían a opinadores pagados hasta a los foros y las redes sociales para que sigamos tragándonos este absurdo tercer acto de su tragicomedia para inocentes. Los mismos que eliminan la poca protección que tenían los desfavorecidos. Los mismos que protegen a los grandes delincuentes con indultos y leyes. Los mismos que… hacen tantas cosas… son los que hablan de antisistemas y radicales, y hablan de democracia sin que se les descuelgue la mandíbula por el peso de su desfachatez.

Pero estamos hartos de intentar cambiar la situación chocando contra nuestra inexperiencia, y estamos desmoralizados tras tanto intento sin resultado. Y es más que normal. Lo que no sería tan normal es que nos la volvieran a colar para acabar de destruir nuestra ya débil esperanza.

Este sistema está muerto para los y las de las mayorías y ya no valen parches. Todo en él está sucio, y todos los aparatos que han participado de él y con él, están manchados. Desde los tres poderes y pasando por sus medios de comunicación, hasta acabar con los partidos tradicionales sumados a esta farsa, y de los que, candorosamente, aún hay quien espera algo por más hostias que nos den.

Puede que estemos condenados a ser parias. Pero si hay algo que hacer, lo que tenga que venir no podrá jamás, por pura lógica, ser transformador y revolucionario si lo promueven las personas que han estado implicadas en el desarrollo de este guión, o si se reproducen esquemas patriarcales o jerárquicos. Tampoco si los que deciden mostrarse solo pretenden salvar su culo de colores, o si acaban diciendo que “sus ideas no son ni de izquierdas ni de derechas, sino de gente honesta”. Es honesto el asesino que asegura que le gusta asesinar, y lo importante no es salvar tu sector, tus ingresos o tus condiciones laborales, sino entender que o nos salvamos todos y todas, o aquí no se salva nadie. Las ideas pueden ser ni de izquierdas ni de derechas, porque las ideas no tienen dueño, pero poco nos importa la honestidad si no son ideas con origen y destino solidario.

Se trata de respeto e igualdad de verdad. Se trata de que no se puede considerar normal un mundo en el que unos lo tengan todo y se sientan satisfechos y legitimados, mientras a una gran mayoría le dé igual morirse mañana. Se trata de que la recompensa por la dedicación o la valía sea la propia satisfacción, o adicionalmente el agradecimiento y reconocimiento de esa sociedad beneficiada. Se trata de poner límites a la codicia por muy totalitario que parezca (en un análisis mínimamente profundo no lo es por mucho que nos hayan manipulado, sino todo lo contrario). La honestidad, aunque nunca está de más, para el caso se la pueden meter por donde la espalda pierde su nombre. Muchas personas lo que queremos es un mundo sano. Pues un mundo donde el poder está concentrado en pocas manos, y en el que cada cual va a lo suyo; es un mundo enfermo.

O vamos todos a una en un proyecto dispuesto a romper las reglas del juego, pero utilizando el único y pobre cauce democrático que nos han dejado (como este u otro similar), o todo seguirá igual por mucho que a veces, tras mucho luchar, consideremos que hemos obtenido alguna victoria mucho más aparente que práctica, y que será contrarrestada con medidas paralelas que nos dejarán en una posición peor que la de partida.

O vamos todos a una en una acción contundente y estudiada en la que por fin demostremos nuestro hartazgo (como esta), y pongamos patas arriba este sistema podrido… o todo seguirá igual, porque ir a que te den dos palos para después marcharte a casa con ellos y una denuncia, no solo es poco útil, sino poco astuto. Si los recibes, al menos que merezca el daño.

O vamos todos a dejar de protestar de una vez, y asumamos que estamos amaestrados. Y recemos mucho o confiemos en que una catástrofe o un evento de la metafísica lo resolverá. Y seamos sumisos, sacrificados, esforzados, y agradezcamos tanto la disciplina como la caridad, o simplemente sigamos mirándonos al ombligo creyendo que a nosotros no nos tocará o que podemos hacer la guerra por nuestra cuenta. Y vayámonos acostumbrando a ser lo que quieren que seamos: la mercancía barata que da sustento a su bienestar. Aunque también podemos seguir apelotonándonos de 18:00 a 20:00 horas en el centro de la ciudad 10 veces al año, tras mucho comprobar que ese tiempo ya pasó, y aunque al final acabemos confundiéndonos con las procesiones o pasacalles de cualquier festividad religiosa o pagana.

Estamos aburridos de todo, sí. Y tenemos muchos motivos. Pero nos conviene olvidarlo y ponernos a hacer algo por nosotros mismos, unidos, y pensando en los demás: o estamos jodidos.

21 comentarios sobre “Estamos aburridos

  1. Excelente artículo, Paco. Comparto totalmente lo que dices y lo resumiría de esta manera: “Protestar sólo sirve para que nuestra rabia tega un canal de expresión, pero no para cambiar el hecho que nos empuja a la protesta”.

    Pensad un poco. ¿Qué obtiene un futbolista por protestar una decisión arbitral? Como se ponga pesado se puede llevar una tarjeta amarilla o una roja, pero la decisión del árbitro no se va a modificar.

    Lo mismo nos sucede a los ciudadanos. Acudimos a manifestaciones y gritamos consignas con la vana esperanza de que esa presión obligue a los poderosos, que han abusado de su arbitrariedad, a rectificar una decisión que nos parece intolerable. Pues bien, si nos parece intolerable lo que hay que hacer es no tolerarlo más. No podemos esperar que sean otros los que nos solucionen la vida, y menos los que nos están hundiendo en esta lodazal.

    Las herramientas necesarias para modificar un contexto social manifiestamente injusto son la desobediencia civil; la obstrucción coordinada; el boicot a los productos de empresas que colaboren con esta infamia; la participación en las iniciativas de economía alternativa que surgen en nuestros pueblos y vecindarios; el diálogo entre diferentes asociaciones, ongs y plataformas que persiguen el bien común y no un interés sectorial… En definitiva, se trata de implicarnos activamente para trabajar por el cambio. Empezando por nosotros mismos y proyectando eso hacia fuera.

    Aunque a algunos esto les pueda sonar exagerado, nos hallamos involucrados en una guerra. Sólo que esta vez no se trata de una agresión bélica, sino de algo mucho más perverso y sofisticado que una bomba de racimo o un tanque. Nos atacan con ingeniería financiera, nos bombardean con titulares alarmistas, nos intoxican real y figuradamente, nos ahogan con impuestos, nos maniatan con leyes abusivas, nos enfrentan entre nosotros, violan nuestros derechos como seres humanos, pisotean nuestra dignidad, nos amenazan cada día, nos aporrean impunemente, nos lavan el cerebro a través de los medios de comunicación, nos abandonan estando heridos y enfermos, nos despojan de nuestras casas, nos mutilan la educación, nos envían al exilio, nos fusilan con balas de todos los calibres disfrazadas de declaraciones, aniquilan nuestras esperanzas, destrozan nuestros sueños, exterminan nuestro futuro… ¿Acaso no es esto una guerra? ¿Acaso no estamos siendo agredidos en todos los frentes?

    Nuestra ignorancia, desidia y desorganización da toda la ventaja a los enemigos de la ciudadanía. ¿Presentaremos batalla o nos dejaremos invadir mansamente? Si elegimos lo segundo esperando que las cosas se arreglen por sí mismas, estamos apañados, nos espera una dictadura mucho peor que la franquista. No tendremos donde escondernos.

    No existe un mesías que nos vaya a salvar, ni mucho menos un partido político. Y si alguien se anunciara como salvador no sólo mentiría, sino que sería un lunático o más bien otro manipulador psicópata.

    Si no superamos esta prueba estaremos condenados al exterminio. Materialismo contra espiritualidad. Metástasis contra evolución. Competitividad contra competencia. Precio contra valor. Ego contra inconsciente colectivo. Dos fuerzas contrapuestas están echando un pulso. Una de ellas, representada por la filosofía de “El hombre es un lobo para el hombre”, está ganando. La otra, que entronca con las ideas de Buda, Rousseau, Marx, Jung, Krishnamurti, Gandhi y el auténtico Jesucristo, está reuniendo sus últimas energías para acometer una última arremetida.

    Esta sociedad, y cuando digo sociedad me refiero a la SOCIEDAD HUMANA, necesita una refundación en base a los principios de un bien superior, universal. Eso no es algo sencillo que se pueda solventar a corto plazo. Deberíamos preparar una estrategia de resistencia indefinida, proyectando ese mundo posible que vislumbramos, que podemos imaginar y que, por tanto, podemos construir. Sea en el siglo que sea.

    1. Totalmente de acuerdo contigo Ángel. Permíteme únicamente una observación. Cuando dices “la participación en las iniciativas de economía alternativa que surgen en nuestros pueblos y vecindarios” estás asumiendo que el único rol posible es el de “seguidores” de lo que “otros” pongan en marcha, renunciando de antemanoa la propia creatividad. Está claro que las iniciativas no “surgen” espontáneamente, sino que nacen de la imaginación y la voluntad individuales y colectivas. Dicho lo cual, suscribo plenamente el resto de tus palabras y me despido con una alusión a ese “mundo posible” al que te refieres, con las palabras finales del Epílogo de “Las cosas por su nombre”(*):

      Podemos tocar las estrellas, podemos llegar a ser realmente Humanos, podemos alumbrar una Tierra sin males, está a nuestro alcance conseguirlo. Jamás en la historia de nuestra especie habíamos dispuesto de unos medios tan poderosos para ello. Sólo hace falta encauzar esos medios con la fuerza de la suma de nuestras voluntades individuales. Nadie desea el sufrimiento ni la injusticia, ni para sí mismo ni para los demás. Nadie desea que otros mueran de hambre y de miseria, ni que la Naturaleza se deteriore irreversiblemente. Ha llegado la hora de exigir el reparto de la riqueza que entre todas y todos hemos generado. Ha llegado el momento de reivindicar y practicar el respeto y el cuidado por el patrimonio natural de los pobladores del planeta, humanos y no humanos, presentes y futuros. Nuestro porvenir como especie evolucionada no pasa por esa globalización de la barbarie que se nos quiere imponer, sino por la globalización de los sentimientos, de los principios y de los valores que nos hacen verdaderamente Humanos. Tenemos por delante un trabajo ingente, pero también apasionante, que no sólo consiste en reparar los estropicios causados hasta ahora por la codicia, la ignorancia y la insensibilidad, sino también en sentar las bases de un mundo mejor. Podemos y debemos tomar las riendas de nuestro futuro. Hagámoslo cuanto antes. Es justo, necesario y urgente.

      ¡Un abrazo para tod@s!

      (*)http://www.rebelion.org/docs/1408.pdf

      1. David, el matiz de tu observación me parece muy pertinente. Cuando he hablado de participación, lo he hecho pensando que la mayoría de las personas se quejan, pero ni siquiera se implican en las iniciativas que otros implementan. Por supuesto, lo óptimo sería que cada uno de nosotros hiciera uso de su propia creatividad para cambiar este mundo, cada uno en su propio ámbito. Pero creo que eso aún tardará en suceder. Espero equivocarme.

        Un abrazo!

  2. Club Iniciativa

    La especie Humana es extremadamente productiva. Sea dicho desde el punto de vista estrictamente naturalista, dejando al margen cuestiones de orden moral. Esa productividad, sin embargo, depende directamente de la colaboración entre los individuos que constituyen cada grupo social. Colaboración que da paso a comportamientos gregarios. Y, al fin, a la actual sociedad del Pensamiento Único Global, del dominio de muy pocos sobre casi todos. Sistema social cuya realidad no puede ocultar su debilidad, su vulnerabilidad.

    La idea de Justicia, también se encuentra en la naturaleza de nuestra Especie. La podemos situar, idealmente, entre la frialdad de la decisión programada de nuestro cerebro primario -de la amígdala, propia del reptil-, y el cálido argumento de la razón -propio del mamífero superior, del neocortex humano.

    Colaboración no gregaria entre individuos libres y, por tanto, responsables de sus decisiones. Colaboración en pie de igualdad en la que cada uno aporta lo que le es propiamente suyo. Nada más lejos de la uniformidad, y por tanto, de la imposición. Pero esa igualdad en la diversidad ha de descansar sobre una base sólida. Y no lo es aquélla que se inicia igualando lo que es diferente: la inseguridad y el miedo ante el futuro inmediato; las posibilidades de elección de cada cual dependen del grado en que puede atender a las necesidades que percibe como indispensables para subsistir.

    Estamos aburridos, Paco, pero -increíblemente- de nuevo estamos dispuestos a iniciar esa colaboración entre iguales para producir las ideas y acciones exigidas por el ideal de Justicia, cuya esencia, evidentemente, compartimos. Sabemos que llevar la colaboración a la práctica precisa, para ser productiva y enriquecedora, de las voluntades coincidentes de los sujetos activos.

    Pasando, pues, de la idea a la acción, del pensamiento a la ejecución del acto de Colaborar que anima al Club, he dejar claro hasta donde llega mi compromiso: No propondré nada y escucharé las propuestas que otros me hagan llegar, para decidir si ofrezco o no mi colaboración, que en caso afirmativo, solo estará limitada por las leyes de la física.

    No puedo dejar de lado el hecho de que desde estas mismas páginas he sido insultado directa y personalmente por exponer mi opinión (por cierto, muy cercana, sino idéntica, a la que expresas en este post). Y quiero explicar que los insultos me los dedicó alguien que estuvo meses terminando todos sus comentarios con la misma y vacía coletilla de que no votaría a un partido que no lleve en su programa la propuesta de reforma constitucional. Y punto. ¿Que tipo de reforma? Vaya usted a saber.

    Evidentemente, esos “opinadores” (o voceros) profesionales, de los que recientemente has informado en estas páginas, seguramente pagados por los réditos de la corrupción, pública más que política, están entre nosotros. Por eso, solo colaboraré con las propuestas que me puedan hacer llegar aquéllos a quienes conozca personalmente. Por sus actos, no por sus palabras.

    Por ello estimo de la mayor importancia que en algún momento cercano concertemos reuniones presenciales, donde nos reunamos físicamente quienes planteamos colaborar entre nosotros para una finalidad común.

    Un abrazo.

    Jesús Díaz Formoso

    1. Hola Jesús Díaz Formoso:

      Contesto a una parte de tu comentario de ayer porque me doy por aludido ya que creo que yo era el único que utilizaba la coletilla de la nueva Constitución. Sobre lo de que la coletilla estaba vacía y sin concretar qué reforma exigía yo, tengo que decirte que en una coletilla no se puede incluir todo un programa de actuación. Pero ésto no es importante, lo que sí importa es lo de que te insulté.

      Yo suelo conservar mis escritos (especialmente sin son algo extensos), pero me robaron el ordenador y lo perdí todo. Entre ayer y hoy he gastado como unas 5 horas buscando en todo el historial de Iniciativa Debate mi escrito donde dices que te insultaba pero no lo he encontrado. Yo sabía que no lo había hecho, pero buscaba dónde podía haberte ofendido de forma que tú consideraras que te había “insultado personalmente”.

      Llevo bastante tiempo escribiendo en este foro y los que me conocen saben que no suelo insultar a nadie. Quizá pueda escribir a veces algo duro y no dejo de criticar lo que creo criticable, pero trato de no ofender y mucho menos insultar, por lo que te ruego que transcribas concrétamente mis insultos. Si algo de lo que haya escrito te ha ofendido no tengo ningún inconveniente en pedir disculpas porque no era esa mi intención. Si por el contrario te has equivocado o no encuentras mis insultos, te ruego que seas tú el que te disculpes pues no es justo que me acuses de algo que no he cometido.

      Por si alguien quiere cotejar la discusión, ésta se puede encontrar en al artículo “ Monedas sociales Km 0” publicado por Lamareenoir el 6 de Noviembre del año pasado en la columna de Altermundismo.

      Un saludo.

      ¡SÓLO VOTARÉ A UN PARTIDO QUE ESTÉ DISPUESTO A LUCHAR POR UNA NUEVA CONSTITUCIÓN ELABORADA DESDE LA BASE Y QUE TENGA EN CUENTA LAS NECESIDADES DE LA MAYORÍA DE LA POBLACIÓN!

      1. Estimado Fernando,

        Si tu no has tenido la intención de insultarme, habré fallado yo, al darme por aludido (he revisado tu comentario, y sigo viendo en él una descalificación personal, no una crítica a mi exposición; por ello te agradezco tu explicación; no estamos aquí para enfrentarnos entre nosotros, sino para enfrentarnos, unidos, al poder ilegítimo y destructor de todo lo que nos es querido).

        Un abrazo.
        Chus

      2. Por cierto, olvidaba despedirme:

        ¡SÓLO VOTARÉ A UN PARTIDO QUE ESTÉ DISPUESTO A LUCHAR POR UNA NUEVA CONSTITUCIÓN ELABORADA DESDE LA BASE Y QUE TENGA EN CUENTA LAS NECESIDADES DE LA MAYORÍA DE LA POBLACIÓN!

        Esto está mejor. Mucho mejor.

        😉

  3. Vaya, Paco… este post no es de enmarcar, es para ponerlo en las pancartas de todas las ciudades! Yo sigo sin ver “qué” y “cómo” se puede hacer. Llamar a la violencia, no es lo que se pretende; llamar a la huelga, es inviable hoy por hoy porque las convocan los sindicatos cuando les parece que “es conveniente”; “desobediencia civil”, es bastante dañina para el sistema, pero la gente no es consciente -todavía- de esa fuerza; huelga de “bolsillos caídos”, es la que me parece más efectiva hasta ahora… yo la estoy poniendo en práctica: compro lo imprescindible, si puedo andar no voy en transporte público, la tarjeta la uso exclusivamente para emergencias… y así estoy comenzando, a ver si puedo comprobar algún resultado positivo.

    Es cierto, estamos aburridos. Y es un esfuerzo grande, cada día, levantar la cabeza y mirar a las hormiguitas que corren por la calle camino de sus trabajos, medio cabizbajos, casi encogidos algunos… y mirarte al espejo y decirte que “hay que seguir, esto no puede durar mucho más…”, claro que aburre verte cada día en la misma situación y sin alternativas factibles.

    Y como estamos aburridos, vamos a sacudirnos un poco las telarañas que nos impiden movernos y vallamos de una vez a romper esos hilos sedosos (por no decir asquerosos) que nos abren las brechas por donde nos desangramos. Aprovechemos las oportunidades sin perder nuestros objetivos. No se cuál es la mejor solución, pero estoy viendo cuál es la peor.

    Y no solo estamos aburridos… estamos bastante cabreados, pero no lo suficiente, aún.

    Saludos.

  4. ES QUE: ¡¡ENTERAROS DE UNA VEZ!!. YA SABEMOS QUE EL MIEDO ESTÁ AHÍ, POR EL TRABAJO DE LOS QUE AÚN TRABAJAN. PERO TENEIS QUE RECORDAR, QUE TODOS LOS PUEBLOS QUE SE HAN SUBLEVADO, ES PORQUE NADIE TRABAJABA. ERAN ESCLAVOS DE SUS SEÑORES. LES PERTENECÍAN. NO ERA EL TRABAJO CÓMO AHORA. NO. O ERAN BRACEROS, O TRABAJABAN LOS CAMPOS INTERMINABLES DE SUS SEÑORES. LAS MUJERES COSÍAN Y GUISABAN PARA ÉLLOS, Y NO TENÍAN SUELDO FIJO. ERAN LOS RICOS SUS DUEÑOS Y LA IGLESIA, NO LES PASABA NI UNA. MIRAR HACIA ATRÁS. EL HOMBRE, NO ERA LIBRE, SI NO ERA CON EL PERMISO DE SU AMO. LAS MUJERES, ESCLAVAS DE SUS MARIDOS, Y SU TRABAJO, TODO SU TRABAJO, ERA ATENDER DEBIDAMENTE, LO QUE SUS DUEÑOS LES DABAN. INCLUSIVE, MUCHOS AMOS, QUERÍAN A SUS CRIADOS, PERO TENÍAN QUE ESTAR A SU SERVICIO DÍA Y NOCHE. O TRATADOS CÓMO AZARÍAS. O SU CUÑADO. TODO ESTABA LLENO DE SEÑORIT@S. POR ESO, TODAS LAS REVOLUCIONES, HAN ACABADO, TOMANDO LAS RIENDAS, Y APODERÁNDOSE DE LO QUE CONSIDERABAN SUYO, POR HABERLO TRABAJADO. Y POR ESO, AL NO HABER UNIÓN ENTRE LOS QUE TIENEN MIEDO A PERDER EL MALTRABAJO QUE TIENEN, Y LOS QUE YA, NO TIENEN NADA, ESTAMOS DIVIDIDOS POR EL MIEDO, Y ASÍ, SE HACEN LOS CIEGOS Y SORDOS, Y ASI VAN LOS QUE NO TIENEN NADA, NI CASA DONDE GUARECER SU FRÍO. Y EL QUE AÚN TIENE, PUEDE CONSERVAR SU CASA, Y LA CALEFACCIÓN. ESE ES EL QUID DE LA CUESTIÓN. ESE SLOGAN DE ¡¡¡EL PUEBLO UNIDO, JAMÁS SERÁ VENCIDO!!!. Y LO CIERTO, ES QUE EL PUEBLO, NO ESTÁ UNIDO…..TODAVÍA. UN ABRAZO.

  5. ESTÁS DESESPERADO, PACO, Y TIENES RAZÓN. FÍJATE TU ERES JOVEN. A MÍ, SE ME ACABA EL TIEMPO DE LUCHA. TAMBIÉN LO ESTOY, POR TODOS VOSOTROS Y POR LOS NIÑOS QUE NO TIENEN CULPA DE NADA. LOS HABEIS TRAÍDO AL MUNDO, PENSANDO QUE ELLOS, VIVIRÍAN BIEN, TRABAJANDO, CON IDEAS NUEVAS Y PROGRESISTAS, PORQUE CEREBROS HAY DE SOBRA. Y YA VES CÓMO ESTAMOS. TODO LO SUFRIDO, NO NOS SIRVE, PORQUE HACE 30 AÑOS, SE FUE UNO QUE NOS ARRASÓ, Y VIENEN OTROS CON SU DISFRAZ DE ERUDITOS Y LIBERALES, PARA SACARNOS DE AQUEL INFIERNO, Y NOS DESTRUYEN OTRA VEZ, Y OTRA, Y OTRA.HOY HE OÍDO EL RESCATE DE CHIPRE, Y NO ME LO PUEDO CREER, LO QUE LES PIDEN A CAMBIO. ¡¡QUE NO NOS SALVE NADIE, Y QUE NOS DEJEN A LA DERIVA!! PORQUE A LOS QUE TIENEN SUS AHORROS EN LOS BANCOS, LOS VAN A SANGRAR HASTA DEJARLOS SECOS
    A NINGÚN CEREBRO QUE ESTÉ SANO, SE LE OCURRE, COBRAR, A LOS QUE TIENEN ALLÍ SU DINERO, ESAS CANTIDADES, PARA PAGAR UNA DEUDA QUE NO ES SUYA, Y QUE PAGARÁN, A HACIENDA Y TODOS LOS IMPUESTOS. Y DE SUS AHORROS, SE LOS VAN, A MERMAR, CÓMO SI EN VEZ DE CUIDADORES DE SU DINERO, FUESEN LADRONES DE BANCOS. ¿ PORQUÉ NO NOS DEJAN SALIR DEL EURO DE UNA VEZ, Y SI A ÉLLOS LES GUSTA ESA ODIOSA MONEDA, QUE SE UNAN, Y A LAS NACIONES QUE HAN EMPOBRECIDO, POR SER UNOS CANALLAS AVARICIOSOS Y LADRONES, QUE NO PAGAN, DE NINGÚN MODO TODO LO MALO QUE HACEN, QUE NOS DEJEN EN PAZ, CON NUESTRA PESETA, Y QUE ELLOS, SE LAS APAÑEN CON LO QUE TIENEN EN LAS CAIMAN O SUIZA, CÓMO LOS NAZIS, TENÍAN LOS DIENTES DE LOS JUDÍOS. LAS RAPIÑAS, Y TODO LO QUE ROBABAN EN SUS GUERRAS ASESINAS. YO TE ENTIENDO PACO, PORQUE SOY MAYOR DE AÑOS, PERO NO, DE CEREBRO. Y UN PUEBLO, POR SI SÓLO SE ARREGLA, CÓMO SEA. YA OS LO DIJE, AUNQUE HAYA QUE VOLVER AL TRUEQUE. PORQUE ESTO ES UNA USURA TOTAL, CONTRA EL PUEBLO, Y NO PODEMOS CONSENTIRLO. Y HAY QUE DEMOSTRÁRSELO CÓMO SEA, PORQUE DESPUÉS DE CHIPRE, VAMOS NOSOTROS. ¡¡¡Y ESO,NOOOO, HIJO, NOOO!!!!! CÓMO DECÍA ANTONIO OZORES EL CÓMOCO GENIAL.UN ABRAZO FUERTE. Y NO TE HAGAS MALA SANGRE PACO. ANTES ACTÚA.

    1. Está claro que con el pacifismo a ultranza, el “pensamiento positivo” y el buenrollismo no vamos a ninguna parte… Bueno, sí: al holocausto.
      Yo ya hace años que tengo claro que, entre la diferencia de nacimientos EN NUESTRA CONTRA, los muchísimos criminales a sueldo que hay en los cuerpos policiales y el ejército (tengo familia en el Ejército, y son de izquierdas, pero hay muchísimo nazi, como el mierda del Josué) así como en la judicatura, y las políticas asesinas, la EUGENESIA DE CLASE estará consumada en menos de aquí a 15 años: al menos 90% de parásitos (ellos y sus hijos), como mucho un 10% de esclavos (nosotros y nuestros hijos).
      Y cuando eso pase, y visto que ya es posible prescindir de la mano de obra humana en casi el 100% de los trabajos, cuando sea el 100%, miedo me da pensarlo…
      ¿A qué vamos a esperar…? ¿Otra vez a entonar, parafraseando a Martin Niemöller, eso de “y cuando vinieron a por mí, ya no quedaba nadie”…?
      NO NO Y NO.
      NO ME DA LA GANA.
      Hay que desatar una violencia inesperada, repentina, coordinada, simultánea y asfixiante, que no deje la más mínima oportunidad de respuesta… Como ellos mismos hicieron con nosotros según directrices del “director” (valga la redundancia), Emilio Mola Vidal, otro zarrapastroso facha.
      Y PUNTO.
      Ya se trata claramente de la guerra de clases final, definitiva: quien la gane, la ganará para el resto de la historia.
      Es, ahora sí (como siempre lo ha “casi sido” para nosotros), una pelea definitiva por la supervivencia, de vida o muerte, de “O ELLOS O NOSOTROS”.
      Salud y a por ellos… Ellos siempre vivien yendo a por nosotros.

  6. Leído: “NO tenemos miedo” pero creo que si tenemos…a perder el trabajo quienes aún cobran por ello y son muchos/as, a pesar de tanto paro…
    No parece que estemos preparados/as para unirnos…siglos de Iglesia (multitudes interesadas en nuevo jefe)años de dictadura y medios de comunicación al servicio del poderoso Don Dinero.

  7. ¿Otra vez con lo de ocupar-asediar-ynoséquémás-elCongreso? ¿A por más porrazos y descrédito? ¿Aún no nos hemos dado cuenta del verdadero poder que tenemos l@s consumidor@s? ¡El poder del monedero, caramba! ¡Somos l@s dueños del mercado, sin nosotros@s no son nada! ¿Huelga general? ¡Sí, pero de bolsillos caídos! ¡Tod@s al trueque, al intercambio de bienes y servicios, a compartir vehículos a la hora de desplazarnos, a dejar de pagar hipotecas y créditos, a pegarle tijeretazo a la tarjeta de crédito, etc. etc.! Esa es la REVOLUCIÓN, ese es el aviso definitivo. Lo demás es perder el tiempo y la salud.

    ¡Un abrazo para tod@s!

    1. Todas las opciones son válidas, siempre que impliquen a una mayoría suficiente. Tanto las que tú planteas (aunque no sé hasta qué punto el dinero físico en un mundo de economía virtual es una verdadera carta), como la de que nos abran la cabeza (siempre que otro dé un paso al frente), o la más sencilla de todas, y menos sacrificada: un partido formado y presentado por el pueblo (aunque habría que ver la respuesta, como con las demás propuestas y premisas, de aquellos que tienen la batuta, y que la guardan mientras todo sea a su manera).

      No es un problema de “la mía es la buena”, sino de si estamos o no dispuestos a hacer algo.

      1. El principal problema, no es el gobierno o el partido político de la alternancia, el gran problema es un pueblo manso, sumiso, conformista, pasota, aborregado etc. ese es el gran problema. Me esta pasando como escribe José Luis Alvite en su articulo, Chicle en la boca, en una de sus frases dice, “Las conversaciones triviales me resultan insoportables y los asuntos profundos sólo sirven para que discuta y arriesgue la amistad de quien habla conmigo”, entonces o te lías a llamarle borregos a amigos y parientes, o hablas del tiempo.

  8. Mmmm… me parece aún oir unos ténues ecos que repiten ¡Sí se puede!
    Veamos; si hay que organizar un fondo de resistencia, se organiza. Propongo que todos los trabajadores cuyas empresas les hacen retenciones a cuenta del IRPF pidan a sus empresas que no las satifagan a hacienda y que se las abonen para ingresarlas en el fondo de resistencia. Al fin y al cabo esos dineros irían a parar directamente a pagar La Deuda (NoDebemosNoPagamos!), es decir, a los Bancos (alemanes y franceses principalmente).
    Respecto a lo de la “la legislación laboral en curso” hay un remedio muy eficaz que se llama Desobediencia Civil. Sabe muy mal pero, como toda medicina, es por un bien superior.
    O borramos la palabra inviable de nuestro diccionario o enarbolamos directamente la bandera blanca y pedimos perdón a nuestros hijos.

  9. ¿Aburridos?
    ¡Pues a divertirse tocan!

    Dos hechos de suma gravedad han merecido la convocatoria instantánea de huelga general indefinida: la ignominiosa modificación de la Constitución a favor de los poderes financieros y la (contra)reforma laboral. Dos batallas perdidas sin siquiera luchar.
    Y no es un problema de los pocos que integran las múltiples plataformas que sí que luchan, es un problema de los que miran inmovilizados por el miedo y convencidos de que la guerra está perdida.
    Propongo una lucha bien fácil y efectiva a medio camino entre la huelga general indefinida y no hacer nada: HUELGA PROGRESIVA.
    Se trata de ir incrementando progresivamente el número de dias que se hace huelga hasta conseguir los objetivos propuestos. La huelga se efectúa todas las semanas pares (o las impares) de tal forma que se empieza por una huelga de un día (lunes por ejemplo), la semana siguiente no se hace huelga, la siguiente se hacen dos días (lunes y martes), la siguiente no se hace, la siguiente se hacen tres días (lunes, martes y miércoles), etc. Llegados al extremo de hacer seis dias seguidos de huelga (de lunes a sábado) se continúa indefinidamente haciendo huelga semanas alternas completas, es decir, una semana de huelga y una semana “normal” repetidamente.
    Evidentemente ningún sindicato mayoritario apoyará jamás una lucha tan drástica, así que tendría que ser una Coordinadora de Plataformas la que tomase la iniciativa.

    1. Sin un fondo de resistencia o una gran plataforma de solidaridad, eso es inviable. E incluso con ello, con la legislación laboral en curso, parece inviable. Hace 30 años que ya no podemos acceder a ese tipo de lucha, porque lo dejamos perder embaucados por un malnacido que decía que era socialista, al que siguieron otros que ya no importaba lo que dijeran.

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