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El derecho a la rebelión

Paco Bello | Iniciativa Debate | 01/04/2013

Seguramente mañana habré incorporado matices a lo que ahora mismo expreso. Es tan difícil posicionarse inequívocamente cuando hay tanto que valorar, que ya ni intento hacerlo, en ningún caso.

Será que estoy abrumado por mi propio carácter, y que me gustaría hacer una pelota con toda la información incompatible que acumulo para poder darle una patada y marcarle un gol a mi inquietud. Será que simplemente vivo, y que empiezo a considerar excesivo el tiempo que estoy dedicando a la información y a los compromisos que incluyen comunicarme con aquellos que me ponen al día de la situación general, y que lo que en realidad deseo es liberarme para seguir con mi pequeño huerto, con mis muchas sencillas aficiones y con la gente a la que quiero para mejorar la calificación de ese estatus. O será que busco por todo ello creer, siendo selectiva y convenientemente negativo, que nada merece mi tiempo porque está todo el pescado vendido.

Y sin quererlo pienso en todas esas personas que lo están pasando tan mal, y se fastidia el intento, y se me mueren las intenciones. Y vuelvo a pensar que siempre cabe la posibilidad de que sí se pueda provocar un cambio, que sin determinar si será para bien o para mal, sí significará romper con una lenta decadencia que prolonga el martirio de millones de almas. Y que así como yo quiero retomar mi vida, hasta en las actuales condiciones; todo el mundo tiene derecho a recuperar la suya, aunque fuera en mi perjuicio.

Me incluyo, obviamente, pero miro a otros. Miro a aquellos que sienten pánico por una convocatoria como la del 25A. Y que la critican, y que la atacan enarbolando la enseña de una democracia que recuerdan cuando les conviene. “No nos representáis”, “Sois cuatro gatos, o 100.000”, “la verdadera revolución está en la urnas”, “sois unos dictadores”, “solo pasa cuando está el PP”, “detrás de esto está algún partido”, “os molerán a palos”, “ahora que el PP está acorralado le lanzaréis un salvavidas dándole un enemigo” …

Esto es miedo, es egoísmo, es interés, es desprecio, o es una profunda ignorancia. Esto es que la nueva convocatoria de la plataforma ¡En Pie! deja muy claro el objetivo, y que esta vez no se juega con ambigüedades oportunas. La propuesta es dura, es firme, y es arriesgada. Pero también es de defensa, es lógica, y es una respuesta directa.

“No nos representáis”

¿Quién ha pedido hacerlo? Se representan a ellos mismos. A los que no tienen trabajo, se han quedado sin un techo, sin derechos, sin justicia, y en muchos casos sin más alimentación que la de la caridad, tampoco les representáis vosotros ni vuestros queridos partidos e instituciones. Se podría parafrasear en 2ª persona del plural y gerundio a la hija de Fabra y dedicároslo si es que esperáis que os pidan permiso.

“Sois cuatro gatos”

Cada persona que salga a la calle valdrá por muchos, y si esos “cuatro gatos” logran su cometido es porque los otros muchos gatos no han salido a defender su digna postura de conservadurismo institucional.

“La revolución está en las urnas”

Ojalá, pero mientras los medios de comunicación –auténticos generadores de opinión–, pertenezcan a los principales interesados en mantener el sistema actual; la legislación favorezca a las formaciones tradicionales; y esos partidos se nutran del dinero de las grandes fortunas para mantener sus desmesuradas organizaciones… eso no será posible. Porque contar con un despertar de las grandes mayorías (hasta que no tengan más remedio que hacerlo) es un auténtico sueño.

“Sois unos dictadores”

Cuando lo que se busca es la creación de un Estado gestado desde abajo y con la colaboración de todos y todas, no hay nada más ridículo que esta afirmación. Lo que es una dictadura es el actual sistema oligárquico mantenido con la connivencia de pusilánimes y estómagos agradecidos.

“Solo pasa cuando está el PP”

Esto es pura ceguera. Todo empezó con el PSOE, y la evolución de la contestación ha llevado hasta aquí. Lo que es curioso es que esos mismos fieles defensores del PP no hayan visto que las diferencias entre partidos solo lo son a nivel estético para mantener una aparente pluralidad y en realidad todos son los títeres de Bruselas, así como Bruselas lo es del capital.

“Detrás de esto está algún partido”

La conspiranoia es muy libre. Pero puedo garantizar que hasta donde yo sé (y no es poco) no hay ningún partido detrás, y que si en algún caso coinciden los intereses de algunos y la voluntad del pueblo libre (cosa que dudo), ¡que les aproveche!

“Os molerán a palos”

O los molerán a indignidad, precariedad y suplicio. O los molerán cuando miren a sus hijos y no sepan qué decirles cuando no tengan para zapatos, para una chuchería, o para los libros del colegio. O se sentirán molidos cuando vayan a casa de los abuelos para tener un techo. O cuando tengan que dejarlo todo y buscarse la vida a 5.000 km de los suyos. O cuando acudan a la justicia y no la obtengan. O puede que si se cansan acaben defendiéndose, y que si cae uno se adelante otro, y otro, y otro.

“Ahora que el PP está acorralado le lanzaréis un salvavidas dándole un enemigo”

Aparte de que hay que tener mucha imaginación para ver al PP acorralado, ¿qué hacen los que ya no pueden esperar?, ¿se sientan dos o tres años para ver si hay nuevas elecciones y gana el PSOE o vuelve a ganar el PP? ¿Para qué, para que pacten si no pueden gobernar en solitario?

Dicho esto, puede parecer que estoy defendiendo una propuesta en la que en realidad he declinado participar activamente. Solo he querido argumentar por qué sí es comprensible la reacción. Aunque debo reconocer que aún me siento muy mal por no tener la suficiente claridad de ideas como para haber decidido implicarme.

Lo que se propone va más allá de lo que sí defendí el 25S. Y puede que la del 25A sea la opción correcta, pero puede también que no esté capacitado para calcularlo, que no tenga tanta voluntad, o que sea más egoísta o temeroso de lo que creo. Lo que sí sé, es que comprendo y respeto a los que acudan, porque ante un panorama en el que nada ofrece garantías, esta acción es probablemente la menos ilusoria y la más valiente y humana. Y puede que aunque no se logre el objetivo principal, gracias a ella sí se pongan las bases para importantes cambios secundarios. Lo que sí aseguro es que no criticaré el hecho ni sus consecuencias, sino todo lo contrario, porque sean estas las que sean, toda humillación tiene un límite y se acaba recogiendo lo que se siembra. Y en este país se ha sembrado desigualdad, egoísmo, cinismo, prepotencia y odio.

Y la fruta ya está sobradamente madura.

22 Comments

    • Joan Anton - Capitajoan
      Joan Anton - Capitajoan Abril 1, 2013

      Amigo Rafael. he firmado muchas “peticiones” y no pienso firmar ni una más. yo no le voy a “pedir” nada más a esa panda de desalmados; mi conciencia ya no se tranquiliza por haber firmado una petición. Hace tiempo que decidí “EXIGIR”; ¡son ellos los que tendrían (tendrán) que “pedir” clemencia cuando en vez de mandarles cartitas, que ellos se pasan por el “arco de triunfo” (eso en el supuesto de que alguna vez se hayan tomado la “molestia” de leerlas), Nos plantemos delante de ellos y en vez de retroceder avancemos hacia ellos.

  1. Joan Anton - Capitajoan
    Joan Anton - Capitajoan Abril 1, 2013

    Paco, te suscribo absolutamente, nada podría escribir que defina mejor mi propio estado se ánimo. mi barco hace tiempo que perdió la orza y cada vez me cuesta más trabajo mantenerlo adrizado, cuando de navegar ciñendo contra el viento se trata; pero sigo intentándolo y por ahora se mantiene a flote a pesar del temporal.

    Amigo Rafael. he firmado muchas “peticiones” y no pienso firmar ni una más. yo no le voy a “pedir” nada más a esa panda de desalmados; mi conciencia ya no se tranquiliza por haber firmado una petición. Hace tiempo que decidí “EXIGIR”; ¡son ellos los que tendrían (tendrán) que “pedir” clemencia cuando en vez de mandarles cartitas, que ellos se pasan por el “arco de triunfo” (eso en el supuesto de que alguna vez se hayan tomado la “molestia” de leerlas), Nos plantemos delante de ellos y en vez de retroceder avancemos hacia ellos.

    • lamareenoire
      lamareenoire Abril 1, 2013

      Yo también he reconocido mi propio estado de ánimo en las palabras de Paco…”Y vuelvo a pensar que siempre cabe la posibilidad de que sí se pueda provocar un cambio, que sin determinar si será para bien o para mal, sí significará romper con una lenta decadencia que prolonga el martirio de millones de almas”…

      Salud!

      • Paco Bello
        Paco Bello Abril 1, 2013

        Mala cosa que coincidamos. ¿Y entonces quién está entero del todo?

        Dos “úrsidos”.

      • lamareenoire
        lamareenoire Abril 1, 2013

        El estado de ánimo puede estar mejor o peor según los días pero, aun en los días en que se encuentra bajo mínimos, much@s no paramos…y es que ya te lo dije una vez, Paco, algun@s no pueden parar aunque quieran…es carácter, es espíritu….es un suplicio…jajaja…

        Salud y úrsidos!

      • Paco Bello
        Paco Bello Abril 1, 2013

        😉 Suplicio, sobre todo suplicio.

        Buenas noches, amiga.

  2. Mandarina
    Mandarina Abril 1, 2013

    Bueno… parece que estamos un tanto “contagiados” en los ánimos y sus estados… ¿qué hacer? ¿hasta dónde? ¿qué opción es la mejor? Si tu, Paco, no estás preparado, yo lo estoy mucho menos. Pero entiendo lo que dices y lo siento, también. Algún día las cosas cambiarán, pero no pueden cambiar solas. Los pequeños granitos de arena que algunxs creemos ir dejando a nuestro paso puede que se sumen a otros que seguirán caminando cuando ya no estemos… “nunca se sabe”…

    Un abrazo y salud para todxs.

    • Paco Bello
      Paco Bello Abril 1, 2013

      No creo que podamos elegir. No creo en eso del libre albedrío, y sí en el carácter. Y a los que nos ha tocado… pues eso.

      Un abrazo, Mandarina.

  3. W.Sumionda
    W.Sumionda Abril 1, 2013

    Estoy de acuerdo con las sensibilidades que apuntan el hartazgo de tantas firmas de protesta que llevan a poco, salvo -añado- al propio testimonio con una estadistica comprometida solicitando algo que no conceden. La pregunta es si por cientos de miles que seamos con el grito univoco pidiendo dimisiones o pidiendo decisiones de estado, ese estado puede cumplir con esa demanda cuando aún cuenta con un porcentaje considerable de población que lo apoya.
    Los ultimos tiempos han venido incorporando un criterio que a la larga puede salvar a la sociedad: el salto de la protesta en general a la propositividad en particular. Aún persisten las convocatorias a protestas denunciativas de un estado y de un sistema, pero también hay mas gentes trabajando en lineas concretas de cambio de modelo (sanidad autogestionaria y proyectos cooperativistas. Faltan proyectos o proposiciones de ley para someterlos a la sociedad que a su debido momento lo pueda refrendar. Toda perspectiva de tomar el poder y decidir después sería/será demorar las contradicciones sine die, ¿por que no decidir antes y tomar el poder después? -aunque la pregunta suene a simplista- . si lo que se reclama es un poder para la sociedad democratica, valerse de los instrumentos actuales de este sistema (como el parlamento) tiene algo, o mejor dicho bastante, de contrasentido. Por otra parte, el parlamento no deja de ser uln foro de resonancia y llevar a él suficientes voces que coloquen los centros temáticos de los debates en los que politicas de avestruces no quieren ni oir y modificar radicamente la visión de la justicia, de la libertad y de la igualdad, para qiuienes quieran o vayan a seguir esta vía tiene/tendrá su valor pedagógico para la realidad. Seguir pidiendole al castimo politico en funciones que haga lo que no ha estado dispuesto a hacer hasta ahora será pedirle peras al olmo.
    El problrema principal no es el de aglutinar gente en las protestas para que se precipite la caida de este gobierno, que fuera elegido como el mas torpe de todo el postfranquismo, sino el de construir un programa de mínimos en el que converger el maximo de asociaciones, partidos e iniciativas y gentes de todo el país. Si este programa no existe o los que existen no tienen acogida por las diferentes objeciones que traen consigo es porque la sociedad no se siente tan segura de tomar las riendas de su destino.
    Podemos prever que la construccion de ese programa que vaya desde la reformas de leyes (la de violencia de género, la electoral, las de usufructo y propiedad, la constitución en bloque) a una nueva concepcion de economia democratica y social no será aceptable por todo el mundo, Será rechazada por distintos bloques y no solo por la minoria de poder. Un programa por el postcapitalismo puede contener enuncviados generalsitas que todo el mundo subscriba, pero una enorme cantidad de enunciados definicionales mas concretos que indispongan a unos sectores u otros. A diferencia de otros tiempos con perfiles mas exactos de clases sociales, las rebeliones actuales son intersectorialistas o multiclasistas, en las que unas reinvindicaciones entran en colision con otras.

    • Paco Bello
      Paco Bello Abril 1, 2013

      Es por eso que si existe alguna posibilidad, será provocada por una minoría decidida frente a la pusilánime mayoría (que en un momento dado tomará partido).

      No es ninguna novedad. Todas las revoluciones han sido así.

      No pidas compromiso (aunque también yo lo hago), a una masa que no quiere participar. Solo cuando el mimetismo funcione se verán forzados a posicionarse.

  4. W.sumionda
    W.sumionda Abril 1, 2013

    La persona individuada no puede dejar de crecer o actuar, pensar y decidir, hablar e intervenir, porque los demás circunstantes no actuen, no piensen, no hablen, no intervengan, no decidan o no crezcan. Si una se estima a sí misma y a la vida, no tiene porque aguardar la autorización de absolutamente nadie para actuar en consecuencia. Dejar de crecer porque los demás no crezcan (entiéndase, dejar de luchar por la propia libertad porque los demás no lo hacen por la suya) lejos de ser un acto democrático o didáctico, es una opción retrógrada, regresiva o antievolutiva. De hecho, tampoco es posible elegir. Llevada la metáforma de lcrecimiento al crecimiento biológico real resulta que ningun animal deja de crecer o demora su crecimiento esperando al de los demás, sucede que cada cual crece (gana tamaño en anchura y en altura) en funcion de su potencial genético y de su alimentación. transpolado el ejemplo al pensamiento crítico sucede algo parecido: mientras unos tienen o tenemos como reto diario en nuestras vidas, crecer en el sentido personal, en la amplitud de pensamiento y de lucidez, otras muchas gentes pasan de hacerlo. Hemos comentado otras veces (en otras partes) que las revoluciones no son posibles (hablamos de revoluciones de espiritus, mentes y cuerpos) mientras las gentes sigan subscribiendo voluntaria y negligentemente sus alienaciones respectivas. Ni las famosas revoluciones arabes eran tales mientras no cuestionaran su islamismo, cosa que no hicieron en lo más minimo, ni la spahish revolution como titular periodistico iba de veras mientas las gentges en masa seguian -y siguen- empachandose no de deportividad sino de pantallas futboleras.
    La revolucion es algo tan serio y tan complejo que nadie la puede hacer por nadie, a pesar de que historias de guerrillas y de pasados demostraran que minorias aguerridas terminaron con dictaduras extranjeras a favor de conseguir independencias nacionales. Quienes no hagan un salto cualitativo en sus empirias particulares ninguna toma de poder y ninguna tanda de decretos leyes los van a sacar de sus ostracismos residuales. Es cierto que en coyunturas de eclosion radical, los y las circunstantes más timoratas se van a subir al carro de la historia por mimetismo, lo que no significa que eso induzca a creer que por ciencia infusa ya han alcanzado los niveles de conciencia a los de otras gentes cuyas biografias las dedicaron con entrega y saña a la autodidáctica,a la formación y a la militancia comprometida. Puede suceder en un momento dfado que para sorpresa de todos el vecindario en bloque se mire a la cara, se saliude cada dia, pregunte por la proxima manifestacion o el proximo encuentro con la palabra, no habrá que darse a engaño. En todos los procesos revolucionarios muchisimas gentes vacilantes en disyuntivas extremas toman partido por quien prevean que va a ganar no porque se identifiquen con sus predicados.
    Hay un individualismo sano y justo, que es mas preciso llamar como derecho innegociable a la individuación, que consiste en seguir el propio ritmo evolutivo, lo sigan o no los demás, alcancen a entenderlo o no. Frenar la propia evolucion intelectual y empírica, porque una multitud prefiere quedarse anclada en formas obsoletas, va en contra de la realidad y no a favor de ésta. Claro que hay que intervenir social y politicamente con discursividad contractual y con propuestas que puedan ser seguidas multitudinariamente, lo que no hay que hacer es caer en consignismos tan simplistas que tengan el poder de la movilizacion en el ahora y frenen la libertad integral en el mañana. Quienes estamos y seguiremos estando -está por ver por cuanto tiempo- por la gran transformacion humano social (una combinacion de utopia y u-homo) no podemos caer en el sindicalismo simplista de perseguir ventajas economicistdas rfeabsorbidas por el sistema o en el legalismo reformista del gatopardismo de cambiarlo aparentemente todo para no cambiar realmente nada.
    En el gag del meeting de masas en el cual el turnoparlante habla de repartirse los chalets, las tierras de los ricos, sus yates, sus capitales y patrimonios el clamor de las multitudes es unitario, en cuanto el speech va un poco mas allá y habla de repartirse las bicicletas, los patines o los huertos en los patios traseros de las casas, el clamor decrece o mejor dicho no hay clamor, la gente tiene todo eso en su haber y no esta dispuesta a compartirlo. La revolucion de estructuras pasa(rá) por la redistribucion de los recursos y no solo por eso, sino por otra teoría de vida y del hacer. Si las multitudes no se suman a procesos de renovacion mental por la via de la individuación soberana de cada uno de sus individuos se condena(rá)n a ser carne de cañon, lo cual significa, tal com ose ha comprobado historicamente, que pueden llegar a subscribir tanto programas de un signo como del signo contrario con tal de que crean en las promesas de victorias finales voceadas en falso por las megafonías.
    El antidoto a las multitudes miméticas es la persona individuada. cuanto mas talento circulante haya, mas inteligencias personales se destaquen, mas autocompromisos particulares se establezcan ante los demás, mas posibilidades de futuro tendremos. Cuantos mas individuos- fortines existan como sedes de etica y ecuanimidad más garantismo habrá de un futuro democrático. Es una carrera en cierta manera contra reloj, tanto contra el reloj bniologico de nuestras biografias (que un dia u otro tienen su cita con la dama de la guadaña, no somos personas eternas) como contra el reloj tecnologico-burocratico de una sociedad que va a maximizar su control, la robotización de los procesos y la destruccion fisica de quienes incordiemos con nuestras notitas de librepensadoras.

    • Paco Bello
      Paco Bello Abril 1, 2013

      5 estrellas de mi parte.

      Pero esa conciencia debe ser forzada, porque si esperamos a que se evolucione, como bien dices, nos veremos en otro lugar, y a mí me gustaría ver esa semilla.

      Un abrazo.

    • Joan Anton - Capitajoan
      Joan Anton - Capitajoan Abril 2, 2013

      Te suscribo. os suscribo a ambos. sin revolución personal; individual, no hay revolución colectiva. Y creo que es deber de quienes son conscientes de esto, tienen/tenemos la obligación de tratar de acelerar el proceso.

  5. Sara A. Lluch
    Sara A. Lluch Abril 1, 2013

    Opino como CapitaJoan. No es lógico ni natural que un pueblo sometido suplique. Veo más lógico que suplique el PODER OPRESOR al PUEBLO para que no les metamos en un penal a lo “Alcatraz”. A TODOS los que están destrozando nuestras vidas, cada uno desde su parcela de poder.
    Ojalá se cumplan mis utoìas para dejar de serlo.

    Paco Bello estoy absolutamente contigo. Mi ánimo es gemelo del tuyo. Un fuerte abrazo (tu apellido te va que ni pintado 😉

    • Paco Bello
      Paco Bello Abril 2, 2013

      Compruebo, Sara, que tod@s los que pasamos por aquí andamos de ánimo por un estilo. Pero lo importante al final, es no dejar de caminar ¿no?

      *Lo que es verdaderamente bello es ver algo bello en los demás. Gracias. Un abrazo.

  6. Fco. Pay@
    Fco. Pay@ Abril 1, 2013

    Si uno –como dice “lamareenoire”– no puede parar aunque quiera, por carácter, espíritu, porque no puede seguir colaborando con su silencio al martirio de millones de almas (y cuerpos)… no supondrá suplicio para mí seguir intentando parar el martirologio, sino compensatoria tranquilidad de conciencia por haber sido coherente con ella.

    • Paco Bello
      Paco Bello Abril 2, 2013

      ¿Cuál de ellos? ¿El de que te peguen cuatro porrazos o algo más, o el de que te hundan en la mayor miseria ética y material sin hacer nada?

  7. Mandarina
    Mandarina Abril 2, 2013

    Hoy he disfrutado con los dos escritos de WS, y también con el resto, porque he entendido la situación individual, la de cada unx de nosotrxs, un poquito mejor. No es fácil mantenerse en la dinámica diaria que requiere una situación como la que vivimos, por eso conviene tanto poder “escuchar” esas voces que nos animan (aunque no lo pretendan o no quieran) de alguna manera a seguir siendo lo que inevitablemente tenemos que ser, mientras el cuerpo aguante y la mente contenga neuronas vigilantes.

  8. Jotaor
    Jotaor Abril 2, 2013

    Me produce una enorme pereza volver a leer, volver a escribir, volver a meditar, volver a constatar, “volver a empezar” una y otra vez las mismas cuestiones. Pero no es lo peor esa pereza; lo peor es el miedo que cada día se asienta más en mí, de, finalmente, ceder a ella.

    ¿Qué hacer? ¿Repetir una vez más las denuncias? ¿Seguir explicando la estafa? ¿Acusar de nuevo a los esquilmadores? ¿Perseverar en el intento de concienciar a la población de que son SUS DERECHOS los que le están siendo robados? ¿…?
    ¿Ceder a la pereza?

    Si con lo que está sucediendo en nuestro país, aún nos planteamos acudir o no a una movilización como la que está convocando la Plataforma ¡En Pie!, por considerar que nos pueden marcar el lomo de un porrazo, que nos pueden sancionar con 300 euros, o que nos pueden identificar para posteriores represalias, cuya fascista posibilidad es, precisamente, la que se trataría de impedir con una movilización masiva, explícitamente definida en su objetivos, como la que plantea ¡En Pie!; si nuestra decisión es, finalmente, no secundarla, en función de esos “argumentos”, creo que habríamos de releer a Miguel Hernández para profundizar en su pensamiento “No soy de un pueblo de bueyes” y replantearnos si, con él, estaba constatando una realidad, o expresando una frustración en forma de deseo: Crepúsculo de los bueyes, está despuntando el alba.

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